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lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 53

Enlace a Capítulo 52

Capítulo 53: El Rayquaza oscuro y su devastador poder. 

Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla atravesaron la ciudad hasta el Parque Sagrado. Todos los policías corrían hacia este lugar.
Ya antes de llegar, entre los edificios, pudieron ver un gigantesco Rayquaza que estaba destrozando los alrededores del parque. Su piel era extrañamente grisácea en vez de su característico verde oscuro.
Rayquaza negro antinatural del Jefe Rock
-¡Dios mío! ¿Eso es un Rayquaza?- se sorprendió Hipotenusa conociendo por fotos al legendario.  
Los cuatro amigos se apresuraron en llegar y se  encontraron con el parque reducido a ruinas y las calles que rodeaban el parque destrozadas. Farolas tumbadas, vallas deformadas, ventanas rotas y un largo etcétera de destrozos que aumentaba.
-¡Cuidado!- Jorge se lanzó al suelo con Hipotenusa para esquivar una farola que se venía abajo- ¡Ay!- se tocó el abdomen.
-Gracias pero la próxima te salvo yo a ti. No estás para muchos trotes.
En el centro del Parque Sagrado, delante de los restos de lo que parecía un pokémon legendario, se encontraba el Jefe Rock disfrutando de todo lo que sucedía.
-¡Tú! ¡Pero si estabas muerto!- el Jefe Rock abrió los ojos incrédulo ante lo que estaba viendo.
-¡Estoy muy vivo para patearte el trasero!
-Ya todo da igual. Por fin he conseguido invocar este Rayquaza oscuro. Controlaré toda la región y después ¡todo el mundo! La gente se arrodillará ante el Jefe Rock.
-Deja de soñar. ¡Adelante Sealeo!
-¡Vamos Manectric!
-¡Tú también Squirtle!
-¡Vamos querida Espeon!
-No conseguiréis nada con eso. ¡Ven Rayquaza!- el gigantesco pokémon en tonos oscuros obedeció al Jefe Rock y se colocó sobre él creando una ráfaga de viento.
-Es más grande de lo que parecía, queridos…
-¡Rayquaza usa Interferencia!- ordenó el Jefe Rock seguro de sí mismo y de su monstruoso pokémon.
-¿Qué ataque es ese?
-Lo miraré en la Pokédex- pero la Pokédex no se encendió. No funcionaba.
El Jefe Rock emitió una gran risotada- Con este ataque, ningún aparato electrónico funcionará. Incluidas vuestras poke ball.
Jorge intentó sacar otro pokémon o regresar a Sealeo a su ball pero era cierto lo que decía el Jefe Rock, al presionar el botón no se hacían grandes.
-No importa. Debemos confiar en nuestro pokémon. ¡Sealeo Rayo Hielo!
-¡Manectric usa Rayo!
-Squirtle nosotros también. ¡Pistola Agua!
-¡Espeon, querida, Psicorrayo!
Todos y cada uno de los ataques hicieron blanco en Rayquaza.
-¡No le hemos hecho ni un rasguño!
El monstruo, muy alejado del poder del verdadero Rayquaza, ni se inmutó ante aquellos ataques bien dirigidos.
-¡Rayquaza Hiperrayo!
Jorge y los demás junto a los pokémon tuvieron que echarse al suelo y esquivar el poderoso ataque que desintegró la verja del parque y la acera, creando toda una zanja humeante.
-Es vuestro fin. Mi Rayquaza es invencible. Rendiros y suplicar por vuestras vidas.
-¡¡NUNCA!!- gritaron los cuatro jóvenes.
-¡Sealeo Ventisca!
-¡Manectric Trueno!
-¡Squirtle Pistola Agua!
-¡Espeon Psíquico!
Pero fue inútil. Rayquaza era demasiado poderoso para ellos.
-Rayquaza Rayo Absorción.
El pokémon tenebroso les arrebató toda la experiencia a los pokémon de nuestros amigos retrocedieron en su nivel. Sealeo, Manectric y Espeon regresaron a ser Spheal, Electrike y Eevee, respectivamente. Ninguno de los cuatro pokémon tenía ni una gota de experiencia. Todos los combates y batallas realizadas durante todo este tiempo habían sido eliminadas de la mente de los pokémon.
-¿Cómo vamos a luchar ahora, queridos? ¡No recuerdan ni un ataque certero!
-No hay nada que hacer… Hemos perdido…
-Este es nuestro fin… no podemos continuar…
-¡NO! ¡No os rindáis!- Jorge los miró fijamente a los ojos- Nunca permitiremos que el Jefe Rock destruya nuestra región y el planeta entero con su Rayquaza. Todo el daño que ha hecho el Equipo Rock no puede quedar impune. Nos ha intentado robar, separar, ¡matar! ¿Acaso vamos a dejarle el camino libre para que siga haciendo lo que quiera?
-Pero querido, ¿cómo vamos a hacerlo?
Una figura entre las nubes de la noche apareció lanzando una Llamarada enorme. Se trataba de Josep montado en su Salamence.
-Así que teneis refuerzos. ¡Acaba con él Rayquaza con Hiperrayo!
Pokémon y entrenador sufrieron las consecuencias de su osadía y aterrizaron de malas maneras cerca del grupo de amigos.
-¡Josep!
-Impedidlo, teneis que impedir que ese hombre siga con esto- apuntó Josep muy dolorido al igual que su Salamence.
-Tenemos que seguir chicos, nunca nos hemos rendido ¿y lo vamos a hacer ahora?
-Jorge tiene razón. Debemos usar hasta nuestro último ápice de energía-  respondió Hipotenusa colocándose junto a Jorge.
-¡Sí! No debemos venirnos abajo pase lo que pase. Los cuatro unidos junto a nuestros pokémon debemos seguir hacia adelante, nunca hacia atrás.
-Esta es nuestra lucha, queridos, y la ganaremos. Hemos llegado muy lejos como para abandonar a la primera de cambio.
-¡¡Lucharemos hasta el final!!- gritaron los cuatro amigos unidos con sus pokémon dispuestos a aguantar lo que les echaran encima.
De pronto y a gran velocidad, surgieron unas luminosas esferas. Concretamente en Pueblo Arcoíris, Ciudad Hayedo, Ciudad Patóloga y Ciudad Retorno. Venían de los cuatro puntos cardinales.
Las esferas de colores surcaron el cielo y descendieron en Ciudad Lucida en las manos de nuestros amigos.
-¿Qué es esto? Tienen forma de ball- Jorge no sabía exactamente que tenían entre sus dedos. Era de un color azul celeste.
-Nunca antes había visto algo así, queridos- señaló Carla con de igual aparencia pero rosada.  
-Parece que hay algo dentro de ellas- apuntó Hipotenusa con otra en tonos amarillos.
Articuno, pokémon en el
que se había transformado
el Sealeo de Jorge
Parte de su luz alcanzó a los pokémon, devolviéndoles todo lo perdido. Spheal regresó a ser un Sealeo, Electrike volvía a ser Manectric y Eevee un majestuoso Espeon. Además habían recuperado todas sus energías.
-Me parece que son las Ball Legendarias- apuntó Josep estupefacto levantándose con dificultades- Es lo que vi en la Gruta Sellada y estuve estudiando con ayuda del Profesor Galache. La leyenda cuenta que cada una de ellas representa el alma de un pokémon legendario. Pensé que eran una leyenda.
-¿Las Ball Legendarias? No me hagáis reír. Eso es solo una vieja leyenda y lo que quereis es confundirme con un teatro barato. ¡No conseguiréis nada con eso! ¡Ataca Rayquaza!
-¡Adelante ball!- los cuatro amigos confiaron en las ball sagradas y decidieron jugársela con aquella baza. Los cuatro pokémon fueron atrapados por ellas. A continuación surgieron de los destellos de colores convertidos en pokémon legendarios.
Raikou, transformación
del Manectric de Hipotenusa
Sealeo era ahora  un majestuoso Articuno, el pájaro del invierno; Manectric se convirtió en Raikou, el perro de la tormenta; Squirtle en el poderoso Kyogre, el señor de los mares; y la Espeon de Carla se transformó en una bella Latias, la dueña de la mente.
-¡Pero esto es imposible! ¡No puede ser cierto!
-Te venceremos Jefe Rock. Cueste lo que cueste- Jorge le señaló con el dedo con sus amigos a izquierda y derecha- ¡Acabaremos con tu monstruoso pokémon de oscuridad!
-¡Nunca! Me ha costado mucho reunir el dinero necesario y los conocimientos requeridos para construir esta máquina y crear al pokémon. ¡No permitiré que unos mocosos como vosotros acabéis con todo ello!
Jorge y los demás no se habían percatado de una extraña máquina de acero con luces y transformadores situada tras el Jefe Rock.
Kyogre, tranformación
del Squirtle de Raúl
-¡Articuno Rayo Hielo!
-¡Raikou lanza tu mejor Rayo!
-Kyogre necesitamos un buen ataque de agua. ¡Hidrobomba!
-¡Latias, querida, utiliza Dragoaliento contra esa máquina diabolica!
La máquina que emitia destellos oscuros fue destruida en mil pedazos en una explosión con la esperanza de acabar con aquella locura. El Jefe Rock emitió una carcajada de superioridad tras los ataques.
-¿No debería haber debilidato al Rayquaza, queridos?
-O al menos dejar de seguir obedeciendo al Jefe Rock- respondió Raúl comprobando que el oscuro legendario seguía a su lado.
Latias, transformación
de la Espeon de Carla
-La máquina solo era para invocar a Rayquaza en el seno del mal y la oscuridad. Ahora mismo Rayquaza se vale por sí mismo y solo me escucha a mí, su señor. ¡Rayquaza Hiperrayo!
Los cuatro pokémon legendarios reencarnados, Articuno, Raikou, Kyogre y Latias protegieron a sus entrenadores con una ráfaga de Ventisca, un Trueno dircto desde las nubes, una lluvia de Salpicar y una muestra de mente con Psíquico.
Gracias a ellos, el Hiperrayo fue frenado y abatido. Nuestros amigos agradecieron a sus pokémon lo que acaban de hacer.
-¿Cómo es esto posible? ¡Rayquaza es el pokémon más poderoso del mundo! ¡¡Mi Rayquaza es invencible!!
Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla querían acabar ya con aquella copia oscura de Rayquaza de una vez por todas y ordenaron a sus pokémon, los verdaderos legendarios, los mejores ataques posibles.
-¡¡Aricuno termina con Frío Polar!!
-¡Raikou es el momento del mejor ataque de tipo Electrico! ¡¡Trueno!!
-¡Kyogre utilicemos mucha agua concentrada! ¡¡Hidrobomba!!
-¡¡Latias usa Bola Neblina!! ¡Ánimo querida!
Desde los aires, ARticuno creó una explosión de viento, frío, nieve y hielo. Subido en una de las ruinas, Raikou invocó la corriente eléctrica más potente de todas directa del cielo. Kyogre cargó dentro de su cuerpo el movimiento y abrió la boca para liberar la tremenda cantidad de agua. Por último, y desde las alturas, Latias creó entre sus manos una esfera blanca. El legendario oscuro estaba rodeado.
Los cuatro pokémon lanzaron sus ataques  y cada uno de ellos atravesó al Rayquaza oscuro. Uno a uno acabaron con sus energías y le ocasionaron graves heridas. Malherido e incapaz de seguir alguna orden del Jefe Rock, se desplomó sobre las ruinas del parque. Rayquaza se convirtió en polvo, había muerto.
-¡¡NOO!! ¡¡Esto no puede estar pasándome!! ¡Yo soy el soberano mundial!
-Rindete Jefe Rock, todo ha acabado.
-¡Esto aún o ha acabado ni mucho menos!- el Jefe Rock no se quería rendir y envió dos de sus pokémon normales- ¡Adelante Rhydon y Aggron!
-No queremos asesinar a tus pokémon como has intentado hacerlo conmigo y con Carla. Abandona esta locura de una vez.
Sin hacer caso a Jorge, el dueño absoluto de hasta entonces Equipo Rock lanzó las ordenes a sus pokémon -¡Rhydon Perforador! ¡Aggron Hiperrayo!
Jorge y Carla acompañados de sus pokémon se interpusieron.
-¡Articuno frénalos con Ventisca!
-¡Latias, querida, Bola Neblina!
Tanto Rhydon como Aggron no eran rivales para los pokémon legendarios.
-Esto se ha acabado. Es tu fin y el fin del Equipo Rock. ¡En este momento termina todo!
El malvado enemigo de nuestros amigos, desmotivado por lo dicho por Carla, se desplomó sobre sus rodillas con la cabeza baja.
Después que los cuatro pokémon regresaran a la normalidad, el Jefe Rock y todos sus compinches fueron arrestados. La organización que tantos problemas y zancadillas les habían puesto en su camino, el Equipo Rock, se estaba desintegrando ante ellos.
El sargento flanquado por el Alto Mando se acercó a ellos y les felicitó.
-Habéis conseguido acabar con el Jefe Rock y su equipo de rufianes. La región de Caroshm os estará agradecida por siempre.
Entre aplausos y vítores de los ciudadanos, que comenzaban a salir de sus casas y refugios, Jorge y los demás se montaron en un helicóptero rumbo a Pueblo Arcoíris.
Ellos y sus pokémon cayeron dormidos por el agotamiento de la que seguro sería su mayor batalla.


Enlace a Capítulo 54

sábado, 25 de septiembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 2 (Capítulo Largo)

Enlace a Capítulo 1

Capítulo 2: Primer desafío de gimnasio con sorpresa.


Wooper salvaje
Jorge junto con Spheal estaba buscando el tercer pokémon entre la hierba alta de la ruta. Miraban con mucha dedicación por si veían alguno. Se encontraban a apenas unos metros de Ciudad Brillante.
-¡Ahí! ¡Un Wooper! Sacaré la Pokedex…
-<<Wooper Pokémon de tipo Agua. Wooper vive en aguas frías y en zonas pantanosas, es posible también verle en tierra en busca de comida>>
-Venga Spheal vamos a capturarlo. ¿Cómo dijo Hipo que era…? ¡Sí! Debemos bajar sus energías. ¡Usa Pistola Agua!
-¡Pistola Agua!- un chico acompañado de un Totodile dio la misma orden que Jorge. Los dos chorros chocaron y Wooper corrió por el camino, huyendo de los dos entrenadores.
-¡¿Pero qué haces?! ¡Iba a capturar ese Wooper!
-¿Cómo dices? Mi Totodile y yo llevamos toda la mañana tras él. ¡Era mío!
-¡De eso nada!- la conversación comenzó a calentarse- ¡Yo lo vi primero!
Spheal y Totodile miraban a sus respectivos entrenadores y los intentaban calmar. Entre los dos jóvenes saltaban chispas.
De pronto, el Wooper regresó con dos enormes Quagsire, la evolución de Wooper. Jorge, el chico y los dos pokémon se abrazaron atemorizados al ver sus ojos cargados de ira.
-Creo que la hemos liado…
-Ni que lo digas…
Los dos Quagsire crearon una gran ola mezclada con la tierra del camino. Era el movimiento Agua Lodosa. Ésta arrolló a los dos chicos y a sus pokémon, que acabaron colgados de un árbol y totalmente empapados. A continuación, los Quagsire y el Wooper anduvieron en sentido contrario al de los chicos.
-No me he presentado, mi nombre es Juan- el chico ayudó a Jorge a bajar mientras se quitaba unas cuantas hojas de su cabello castaño y se colocaba la gorra otra vez.
-Yo soy Jorge, encantado. Totodile también es de tipo Agua, ¿verdad?
-Así es.
Totodile de Juan
-<<Totodile pokémon de tipo Agua. Totodile tiene cuerpo pequeño, pero fuertes mandíbulas. A veces, sólo piensa que está dando un mordisquito y hace unas heridas bastante considerables>>
-¿Llevabas mucho tras ese Wooper?- preguntó Jorge al tiempo que guardaba la Pokédex en la mochila.
-Pues una par de horas. Pero no importa, ya tengo uno.
-¡¿Cómo?!
El chico se rió- Me gustan mucho los pokémon de tipo Agua y concretamente los Wooper. Quería tener una pareja, ya que ese era hembra y yo tengo uno macho.
-Anda que… Mi Spheal y yo estábamos buscando nuestro tercer compañero pokémon cuando nos hemos encontrado contigo y aquel Wooper.
-Vaya, no lo sabía. Vas a retar a la líder, ¿verdad?
-¿Es una chica?
-Sí. Tiene dos pokémon de tipo Eléctrico pero la Liga de Caroshm impone desafiarla con un mínimo de tres en tu equipo. Los entrenadores novatos suelen desafiarla a ella en primer lugar.
-Algo me han dicho.
De un instante a otro, pasó por delante de ellos un Pidgey y tras de él una bandada de enfurecidos Murkrow.
-¿Que eran esos pokémon?
Pidgey salvaje
-<<Pidgey Pokémon de tipo Normal-Volador. Suele estar en bandadas lideradas principalmente por un Pidgeot. Son de naturaleza amistosa y bastante valiente>>
Parecía que el pokémon pajarillo llevaba algún tiempo huyendo. Cansado, se giró y batió sus alitas muy fuerte para lanzar un Tornado para repeler a los Murkrow. Los cuervos escaparon atemorizados.
-¡Guau!- dijeron al mismo tiempo los dos chicos con la boca abierta.
-Yo lo he visto primero- apuntó Jorge mirando de reojo y moviendo el dedo índice extendido de izquierda a derecha rápidamente- Venga Spheal. Pistola Agua.
Pidgey lo esquivó con una asombrosa rapidez.
-¡Ahí viene otro Tornado Jorge! ¡Cuidado!
-Spheal Nieve Polvo.
El remolino creado por Pidgey se convirtió en una ventisca concentrada que se mantuvo entre los dos combatientes.
-Va directo hacia Spheal, Jorge. Creo que es un Placaje.
-Lo tengo todo calculado Juan. ¡Spheal Pistola Agua!
La fusión de Tornado y Nieve Polvo empujada por el chorro de agua zarandeó a Pidgey que aterrizó virulentamente entre la vegetación baja de la ruta.
-Creo que ahora es cuando tengo que usar la ball- Jorge rebuscó a toda velocidad en su mochila y cogió una de las que le había regalado su padre- ¡Adelante poké ball!
El aparato esférico se abrió para capturar a Pidgey. Al aterrizar en el suelo la luz roja del botón parpadeó varias veces pero finalmente el pájaro salvaje salió de ella planeando entre los frondosos árboles para después arremener con otro Placaje. Spheal comenzaba a estar cansado.
-Este Pidgey es duro de pelar. Tenemos que conseguirlo para nuestro equipo Spheal. ¡Nieve Polvo!
El soplido de escarcha provocó que una de las alas de Pidgey se congelara y comenzó a perder altura.
-¡Corre Jorge! Es tu oportunidad.
-Sí. ¡Adelante poké ball!
No quitaron ojo a la ball, que se agitaba ligeramente. Finalmente, el piloto rojo se apagó, lo que indicaba que Pidgey estaba capturado. Jorge poseía su tercer pokémon.
Tomó la ball con tranquilidad y la levantó -¡Bien, tengo un Pidgey!
-Enhorabuena Jorge. Ahora podrás desafiar a la líder de gimnasio. Yo voy a continuar entrenándo con mis pokémon. Cuando nos volvamos a ver te retaré a un combate.
-¿Tú no vas a luchar contra la líder?
-Yo ya tengo la medalla- Juan le mostró su reluciente estuche plateado. Solo había la medalla de Ciudad Brillante que tenía forma de rayo.
-¡Eres un mar de sorpresas!
Tras despedirse de Juan, Jorge entró en Ciudad Brillante. Los edificios recubiertos de cristal, el mobiliario urbano y todo en general relucía como si fuera nuevo. Ciudad Brillante era una de las ciudades más grandes de la región y sus altos rascacielos son vistos desde varios kilómetros a la redonda.
Jorge comenzó andando por una de las calles principales de la ciudad. Acostumbrado a su pequeño pueblo, no sabía muy bien por donde ir y se chocaba con las personas que pasaban a su alrededor.
-¡Pero bueno!- respondió gritando una encantadora viejecita- Esta juventud nunca mira hacia delante.
-Perdone. Es que estoy un poco perdido…
-¿Eres forastero, verdad? ¿Buscas algo o a alguien?
-Me gustaría ganar la medalla del gimnasio Brillante pero no sé dónde se encuentra. ¿Usted me lo podría indicar?
-Claro. Mira, mocete, sigue esta calle y cuando llegues a una gran rotonda gira la primera a la derecha y ya en esa calle la segunda a la izquierda- Jorge intentaba asimilar lo que le había indicado aquella abuelita con el pelo recogido en un moño y ropa holgada de color negro- Creo que será mejor que te lo escriba o te perderás- la señora rebuscó en su infinito bolso y sacó un trozo de papel y un bolígrafo- Toma, aquí tienes.
-Muchas gracias.
-De nada- la señora continuó con sus recados- Que mozo tan educadito.
Jorge se guió por lo que le había escrito la mujer. A penas quedaban unos metros, casi lo veía, cuando vio a una chica forcejeando con dos sujetos.
-Será mejor que nos des esa ball, querida.
-¡No! ¡Socorro!- al oír los gritos desgarrados de la chica,  Jorge decidió ayudarla sin pensárselo dos veces.
-¡Dejadla en paz!
-¿Quién eres tú?- respondió el otro de los sujetos.
Zangoose del abusón
La víctima se colocó detrás de Jorge y los dos sujetos, un chico y una chica, se dispusieron para recuperar su botín.
-¡Menudo entrometido! Adelante Zangoose- el chico sacó a su pokémon con rapidez.
Ella no se quedó atrás y tras abrir su bolso rosa lanzó una ball- Tú también Loudred.
Jorge sacó su Pokédex para informarse lo primero de todo.
-<<Zangoose Pokémon de Tipo Normal. Zangoose suele caminar a cuatro patas, pero cuando se enfada se pone de pie sobre las traseras y saca las zarpas. Tiene una áspera rivalidad con Seviper>>
Loudred de la abusona
-<<Loudred Pokémon de Tipo Normal. Orienta los altavoces redondos que tiene en la cabeza para atacar a su rival con ondas ultrasónicas a gran volumen, quedando el mismo ensordecido durante un momento>>
-Vamos Pidgey y Slakoth. Usad Ataque Rápido y Finta.
Pidgey se movió a gran velocidad mientras el pokémon conseguido de una extraña forma se levantó para placar con su cuerpo. Loudred y Zangoose cayeron de espaldas cuando los pokémon de Jorge les atacaron.
-Loudred, querido, Pisotón.
-Zangoose vamos a allá con Cuchillada.
-¡Esquivadlo!
El pokémon pájaro eludió las garras de Zangoose con su característica velocidad pero Slakatoh, solo por pereza, se dejó golpear por el pie de Loudred. Sin embargo no parecía que hubiera sufrido demasiado.
-Pidgey lanza tu mejor Tornado.
Loudred tomo aire y lo deshizo con un potente Chirrido que obligó a los presentes a taparse los oidos- Madre mía… Loudred Destructor a Pidgey.
-Zangoose tú también con Cuchillada.
Pidgey quedó irremediablemente fuera de combate tras el golpe y el fuerte arañazo.
-Vuelve Pidgey, gracias. Slakoth usa Finta.
Slakoth cargó contra Loudred tan fuerte que lo dejó debilitado.
-¡Asqueroso!- gritó la ladrona que extrañamente iba vestida y maquillada como una chica de buena familia- Mi querido Loudred cubierto de polvo…
-Tranquila, yo aun puedo seguir. ¡Zangoose Cuchillada!
Slakoth ni se inmutó tras el arañazo. A continuación se puso a dormir como si nada.
-¡Ah!- Jorge se llevó las manos a la cabeza- ¿Que haces Slakoth?
-Venga Zangoose, esto está ganado. ¡Cuchillada!
Pero no era lo que parecía. Slakoth se estaba haciendo solamente el dormido. Cuando Zangoose se dio cuenta de este detalle ya era demasiado tarde. Le hizo frente con Finta.
-¡No, Zangoose! ¡A mí también me ha ganado!
De pronto, y ante la expectación de todos los que estaban en la calle viendo el combate, Slakoth comenzó a brillar intensamente, estaba evolucionado. Cuando el destello finalizó, Slakoth se había convertido en un inquieto Vigoroth.
Vigoroth de Jorge
-<<Vigoroth Pokémon de tipo Normal y evolución de Slakoth. A Vigoroth le resulta totalmente imposible estarse quieto. Cuando intenta dormir, la sangre le fluye a velocidad de vértigo y se pone a correr por el bosque de un lado a otro hasta que se calma>>
-¡Bien, tengo un Vigoroth! Espero que sea verdad que ahora eres más activo…
Los dos ladrones huyeron del lugar antes que recibieran algún golpe más de aquel pokémon.
-¡Gracias! ¡No sé qué hubiera hecho sin ti!- la chica abrazó varias veces a Jorge.
Después de curar a sus pokémon en el Centro Pokémon, que estaba justo en frente del gimnasio, Jorge entró el gran edificio para desafiar a la líder.
En el centro de él había una gran pista de combate. El techo era de cristal y las paredes eran de un color anaranjado. Al fondo una puerta con el cartel de ‘Privado, no entrar’. Jorge accionó el timbre que había justo a la entrada del gimnasio.
-¿Hola? Vengo para un combate.
La puerta del fondo se abrió. Cual fue la sorpresa de Jorge cuando vio que la líder era Hipotenusa. La chica que le había enseñado a caturar pokémon el día anterior.
-Buenos días Jorge. Has tardado un poco en llegar. Tu cara de sorpresa y tus ojos incrédulos me dicen que no te habías dado cuenta que yo era la líder de Ciudad Brillante.
-Ni por un momento pensé que fueras tú. ¡Tienes mi misma edad!
-No me infravalores. Mis pokémon y yo estamos muy compenetrados. No nos dejaremos ganar.
El árbitro se situó en uno de los laterales de la pista y se dispuso a explicar el funcionamiento del combate.
-El combate se disputará en uno contra uno. El aspirante podrá usar un máximo de tres pokémon y solo él tiene la oportunidad de cambiarlos en medio del combate.
Después de oír al árbitro, Hipo envió a su primer pokémon, Electrike.
-Recuerdo a Electrike.
-Fue el único que te mostré.
-Era muy rápido pero yo tengo algunas sorpresas que no conoces. Adelante Vigoroth.
-¡Anda! ¿Tu Slakoth ha evolucionado?
-Y eso que decías que era un timo.
-Está bien. Reconozco que tiene pinta de ser un gran rival. Pero esto solo acaba de comenzar Jorge. Electrike Ataque Rápido.
Vigoroth, al ser tan extremadamente activo, lo eludió casi sin despeinarse.
-Muy bien Vigoroth. Ahora golpéale con Puño Certero.
Electrike fue lanzado por la gran fuerza del puñetazo de Vigoroth. Éste dio un paso para dirigirse hacia Jorge.
-Aún no hemos acabado Vigoroth. Usa Finta.
Debido a la gran distancia, Electrike tuvo tiempo para eludir a Vigoroth. Cargó su pelaje de electricidad y fue contra él con Chispa.
-Vigoroth levanta y usa Golpes Furia.
La gran ráfaga de arañazos muy rápidos dejó a Electrike bastante debiltiado.
-Reconozco que Vigoroth es bueno pero aún no me rendiré. Electrike Ataque Rápido.
-Vigoroth Finta.
Los dos pokémon chocaron ferozmente dispuestos a acabar con el otro. Electrike cayó sin fuerzas. La sonrisa de Jorge se le borró de la cara cuando comprobó como una finísima corriente eléctrica recorrió a Vigoroth. Estaba paralizado.
-La habildiad Electricidad Estática de mi Electrike ha hecho que Vigoroth no pueda moverse. Es mi turno. Vuelve Electrike, descansa. Adelante Elekid, Puño Trueno.
Vigoroth, parado y quieto por una vez, recibió el potente puñetazo electrificado. El pkémon de Jorge estaba fuera de combate.
-Vigoroth vuelve, lo has hecho muy bien. Voy a ver la Pokédex sobre ese tal Elekid.
Elekid de la líder de
gimnasio Hipotenusa
-<<Elekid pokémon de tipo Electrico. Elekid gira los brazos para cargar energía que luego usa para atacar al enemigo, la energía que genera no la puede almacenar y debe soltarla enseguida>>
Ahora Jorge se encontraba entre la espada y la pared. Sabía que tanto Spheal como Pidgey son pokémon débiles frente ataques de tipo Eléctrico. Tendría que jugarsela- Adelante Spheal, debemos apostarnos todo. ¡Pistola Agua!
-Elekid esquivalo e Impactrueno.
Spheal rodó por la pista para eludir la corriente de electricidad generada por los giros de los brazos de Elekid.
-Muy bien Spheal. Ahora usa…
De pronto, y provocando un gran estruendo, los cristales del techo estallaron. Jorge, Hipo y los pokémon se cubrieron como acto reflejo. Cuando se despejó la humareda creada por este suceso, pudieron ver como sus pokémon estaban atrapados en una red.
-¡Vamos, querido! ¡Que nos van a pillar!
-¿Quiénes sois vosotros y por qué entrais así en mi gimnasio? Esos pokémon son nuestros.
-¡Te lo dije, querido! ¡Corre!
-Adelante Pidgey, debemos hacer algo para recuperar a nuestros pokémn. ¡Tornado!
El pokémon de Jorge levantó a los dos sujetos. Se trataban de los mismos que antes intentaron robar a la chica en la calle. Ambos ladrones se precipitaron al interior del gimnasio.
-¡Que daño!- la ladrona se levantó rápidamente y ordenó a su compañero- ¡Vamos Miguel! ¡Lucha!
Miguel, que así era como se llamaba uno de los ladrones, sacó su Zangoose.
-¡Devolvednos nuestros pokémon!- gritó Hipo sin poder hacer nada, ya que Electrike aún estaba agotado del combate.
-Yo me ocupo Hipo. Venga Pidgey Ataque Ala.
El valiente pájaro no se amedrentó ante Zangoose y le golpeó con sus alas.
-Zangoose Cuchillada contra ese pajarraco.
-Pidgey esquívalo y ataca con Placaje.
Zangoose cayó de espaldas aturdido y debilitado.
-¡Mi Zangoose! ¿Que hacemos ahora Carla?
-¡Menudo enclenque eres tú, querido! ¡Eevee, querida, adelante!
-¿Qué pokémon es ese?- se preguntó Jorge utilziando su Pokedex.
Eevee de Carla
-<<Eevee Pokémon de tipo Normal. Eevee es un Pokémon ideal como mascota, es fiel, cariñoso, juguetón e inteligente. Es conocido mundialmente por sus múltiples evoluciones que varían según el entorno>>
-¡Ataca a Pidgey con Mordisco!- la ladrona no dio tiempo a informaciones. Pidgey sintió cada uno de los dientes de Eevee en una de sus patas. Dolorido y enfadado, contraatacó con Ataque Ala.
-Muy bien Pidgey. Y ahora Tornado.
El Eevee de Carla, que ese era el nombre de la ladrona, también terminó debilitado ante su falta de experiencia.
-¡No! ¡Mi querida Eevee!
Mientras, Hipo había liberado a Electrike y a Spheal. Estas listos para unirse al combate.
-¿Qué te parece si hacemos un ataque fusionado Hipo? Los sacaremos de aquí en un santiamén.
-Buena idea Jorge. ¡Elekid Rayo!
-¡Spheal Pistola Agua!
EL chorro de agua y la corriente eléctrica se fusionaron formando una espiral que lanzó fuera del gimnasio a los dos ladrones junto con sus pokémon, saliendo por donde habían venido.
-¡Mi peeeelooo!- se oyó en la lejanía  a Carla.
Hipo miró a un lado y otro. Todo estaba lleno de cristales y metal retorcido. El árbitro se había escondido en la habitación de la que salió Hipo, atemorizado por la intromisión.
-Que destrozo… No podré combatir hasta que no arregle esto…
-Si quieres te ayudo- se ofreció Jorge tendiéndole la mano.
Mientras lo recogían todo, Hipo no paraba de pensar en una cosa.
-¿Te ocurre algo? No has abierto la boca en todo el rato- Jorge se dio cuenta de que le pasaba algo a la líder de gimnasio y decidió preguntárselo directamente cuando se sentaron un momento para descansar.
-Llevo algún tiempo pensando algo…
-¿Ocurre algo malo?
-No, no, es otra cosa… ¿puedo acompañarte?
-¿Cómo dices?- a Jorge se le escapó la escoba de entre las manos de la sorpresa- ¿Venirte conmigo de aventura pokémon?
-Sí, por favor- Hipo miró a Jorge con ojos de cordero degollado.
-No entiendo el por qué. Tú ya eres una gran entrenadora ¡Eres líder de gimnasio!
-Necesito recorrer mundo, conocer nuevos pokémon y esas cosas. No soy de las que están metidas en casa esperando a que lleguen las emociones.
-Está bien, puedes venir conmigo. Así al menos no iré solo y aun me queda por aprender muchas cosas. ¡Qué mejor que hacerlo junto a una líder!
Hipo dio un gran salto de la alegría- La última cosa que haré como líder será entregarte la Medalla Eléctrica- Hipo sacó una reluciente medalla con forma de rayo junto con un estuche vacío de la habitación privada.
-Pero… no habíamos terminado el combate.
-No es necesario. He podido ver tu potencial ante esos dos. Toma, es tuya.
-¡Bien, tengo la Medalla Eléctrica!- Jorge levantó con orgullo su primera medalla de gimnasio.
Hipo notificó a su familia, propietarios del gimnasio desde hace muchos años, que se marchaba con Jorge.
-¿Estás segura hija?
-Sí, papá. A mí me gusta más ver lugares y esas cosas y no tanto estar encerrada entre cuatro paredes. Además, mi hermana Cateta puede ocuparse del gimnasio cuando esté arreglado.
-¡Sí papá! ¡Yo puedo ser la nueva líder!
-Me parece que no tengo muchas opciones…
-¡Muchas gracias papá!- las dos hermanas abrazaron con todas sus fuerzas al cabeza de familia. Estaban muy ilusionadas.
-Espero que cuides bien de mi hija- respondió el padre mirando a Jorge- A esta no hay quien la aguante a veces.
-¡Puedo cuidarme sola papá!- respondió Hipotenusa dando un puñetazo amistoso a su padre.
-No se preocupe- apuntó Jorge entre risas.