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lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 53

Enlace a Capítulo 52

Capítulo 53: El Rayquaza oscuro y su devastador poder. 

Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla atravesaron la ciudad hasta el Parque Sagrado. Todos los policías corrían hacia este lugar.
Ya antes de llegar, entre los edificios, pudieron ver un gigantesco Rayquaza que estaba destrozando los alrededores del parque. Su piel era extrañamente grisácea en vez de su característico verde oscuro.
Rayquaza negro antinatural del Jefe Rock
-¡Dios mío! ¿Eso es un Rayquaza?- se sorprendió Hipotenusa conociendo por fotos al legendario.  
Los cuatro amigos se apresuraron en llegar y se  encontraron con el parque reducido a ruinas y las calles que rodeaban el parque destrozadas. Farolas tumbadas, vallas deformadas, ventanas rotas y un largo etcétera de destrozos que aumentaba.
-¡Cuidado!- Jorge se lanzó al suelo con Hipotenusa para esquivar una farola que se venía abajo- ¡Ay!- se tocó el abdomen.
-Gracias pero la próxima te salvo yo a ti. No estás para muchos trotes.
En el centro del Parque Sagrado, delante de los restos de lo que parecía un pokémon legendario, se encontraba el Jefe Rock disfrutando de todo lo que sucedía.
-¡Tú! ¡Pero si estabas muerto!- el Jefe Rock abrió los ojos incrédulo ante lo que estaba viendo.
-¡Estoy muy vivo para patearte el trasero!
-Ya todo da igual. Por fin he conseguido invocar este Rayquaza oscuro. Controlaré toda la región y después ¡todo el mundo! La gente se arrodillará ante el Jefe Rock.
-Deja de soñar. ¡Adelante Sealeo!
-¡Vamos Manectric!
-¡Tú también Squirtle!
-¡Vamos querida Espeon!
-No conseguiréis nada con eso. ¡Ven Rayquaza!- el gigantesco pokémon en tonos oscuros obedeció al Jefe Rock y se colocó sobre él creando una ráfaga de viento.
-Es más grande de lo que parecía, queridos…
-¡Rayquaza usa Interferencia!- ordenó el Jefe Rock seguro de sí mismo y de su monstruoso pokémon.
-¿Qué ataque es ese?
-Lo miraré en la Pokédex- pero la Pokédex no se encendió. No funcionaba.
El Jefe Rock emitió una gran risotada- Con este ataque, ningún aparato electrónico funcionará. Incluidas vuestras poke ball.
Jorge intentó sacar otro pokémon o regresar a Sealeo a su ball pero era cierto lo que decía el Jefe Rock, al presionar el botón no se hacían grandes.
-No importa. Debemos confiar en nuestro pokémon. ¡Sealeo Rayo Hielo!
-¡Manectric usa Rayo!
-Squirtle nosotros también. ¡Pistola Agua!
-¡Espeon, querida, Psicorrayo!
Todos y cada uno de los ataques hicieron blanco en Rayquaza.
-¡No le hemos hecho ni un rasguño!
El monstruo, muy alejado del poder del verdadero Rayquaza, ni se inmutó ante aquellos ataques bien dirigidos.
-¡Rayquaza Hiperrayo!
Jorge y los demás junto a los pokémon tuvieron que echarse al suelo y esquivar el poderoso ataque que desintegró la verja del parque y la acera, creando toda una zanja humeante.
-Es vuestro fin. Mi Rayquaza es invencible. Rendiros y suplicar por vuestras vidas.
-¡¡NUNCA!!- gritaron los cuatro jóvenes.
-¡Sealeo Ventisca!
-¡Manectric Trueno!
-¡Squirtle Pistola Agua!
-¡Espeon Psíquico!
Pero fue inútil. Rayquaza era demasiado poderoso para ellos.
-Rayquaza Rayo Absorción.
El pokémon tenebroso les arrebató toda la experiencia a los pokémon de nuestros amigos retrocedieron en su nivel. Sealeo, Manectric y Espeon regresaron a ser Spheal, Electrike y Eevee, respectivamente. Ninguno de los cuatro pokémon tenía ni una gota de experiencia. Todos los combates y batallas realizadas durante todo este tiempo habían sido eliminadas de la mente de los pokémon.
-¿Cómo vamos a luchar ahora, queridos? ¡No recuerdan ni un ataque certero!
-No hay nada que hacer… Hemos perdido…
-Este es nuestro fin… no podemos continuar…
-¡NO! ¡No os rindáis!- Jorge los miró fijamente a los ojos- Nunca permitiremos que el Jefe Rock destruya nuestra región y el planeta entero con su Rayquaza. Todo el daño que ha hecho el Equipo Rock no puede quedar impune. Nos ha intentado robar, separar, ¡matar! ¿Acaso vamos a dejarle el camino libre para que siga haciendo lo que quiera?
-Pero querido, ¿cómo vamos a hacerlo?
Una figura entre las nubes de la noche apareció lanzando una Llamarada enorme. Se trataba de Josep montado en su Salamence.
-Así que teneis refuerzos. ¡Acaba con él Rayquaza con Hiperrayo!
Pokémon y entrenador sufrieron las consecuencias de su osadía y aterrizaron de malas maneras cerca del grupo de amigos.
-¡Josep!
-Impedidlo, teneis que impedir que ese hombre siga con esto- apuntó Josep muy dolorido al igual que su Salamence.
-Tenemos que seguir chicos, nunca nos hemos rendido ¿y lo vamos a hacer ahora?
-Jorge tiene razón. Debemos usar hasta nuestro último ápice de energía-  respondió Hipotenusa colocándose junto a Jorge.
-¡Sí! No debemos venirnos abajo pase lo que pase. Los cuatro unidos junto a nuestros pokémon debemos seguir hacia adelante, nunca hacia atrás.
-Esta es nuestra lucha, queridos, y la ganaremos. Hemos llegado muy lejos como para abandonar a la primera de cambio.
-¡¡Lucharemos hasta el final!!- gritaron los cuatro amigos unidos con sus pokémon dispuestos a aguantar lo que les echaran encima.
De pronto y a gran velocidad, surgieron unas luminosas esferas. Concretamente en Pueblo Arcoíris, Ciudad Hayedo, Ciudad Patóloga y Ciudad Retorno. Venían de los cuatro puntos cardinales.
Las esferas de colores surcaron el cielo y descendieron en Ciudad Lucida en las manos de nuestros amigos.
-¿Qué es esto? Tienen forma de ball- Jorge no sabía exactamente que tenían entre sus dedos. Era de un color azul celeste.
-Nunca antes había visto algo así, queridos- señaló Carla con de igual aparencia pero rosada.  
-Parece que hay algo dentro de ellas- apuntó Hipotenusa con otra en tonos amarillos.
Articuno, pokémon en el
que se había transformado
el Sealeo de Jorge
Parte de su luz alcanzó a los pokémon, devolviéndoles todo lo perdido. Spheal regresó a ser un Sealeo, Electrike volvía a ser Manectric y Eevee un majestuoso Espeon. Además habían recuperado todas sus energías.
-Me parece que son las Ball Legendarias- apuntó Josep estupefacto levantándose con dificultades- Es lo que vi en la Gruta Sellada y estuve estudiando con ayuda del Profesor Galache. La leyenda cuenta que cada una de ellas representa el alma de un pokémon legendario. Pensé que eran una leyenda.
-¿Las Ball Legendarias? No me hagáis reír. Eso es solo una vieja leyenda y lo que quereis es confundirme con un teatro barato. ¡No conseguiréis nada con eso! ¡Ataca Rayquaza!
-¡Adelante ball!- los cuatro amigos confiaron en las ball sagradas y decidieron jugársela con aquella baza. Los cuatro pokémon fueron atrapados por ellas. A continuación surgieron de los destellos de colores convertidos en pokémon legendarios.
Raikou, transformación
del Manectric de Hipotenusa
Sealeo era ahora  un majestuoso Articuno, el pájaro del invierno; Manectric se convirtió en Raikou, el perro de la tormenta; Squirtle en el poderoso Kyogre, el señor de los mares; y la Espeon de Carla se transformó en una bella Latias, la dueña de la mente.
-¡Pero esto es imposible! ¡No puede ser cierto!
-Te venceremos Jefe Rock. Cueste lo que cueste- Jorge le señaló con el dedo con sus amigos a izquierda y derecha- ¡Acabaremos con tu monstruoso pokémon de oscuridad!
-¡Nunca! Me ha costado mucho reunir el dinero necesario y los conocimientos requeridos para construir esta máquina y crear al pokémon. ¡No permitiré que unos mocosos como vosotros acabéis con todo ello!
Jorge y los demás no se habían percatado de una extraña máquina de acero con luces y transformadores situada tras el Jefe Rock.
Kyogre, tranformación
del Squirtle de Raúl
-¡Articuno Rayo Hielo!
-¡Raikou lanza tu mejor Rayo!
-Kyogre necesitamos un buen ataque de agua. ¡Hidrobomba!
-¡Latias, querida, utiliza Dragoaliento contra esa máquina diabolica!
La máquina que emitia destellos oscuros fue destruida en mil pedazos en una explosión con la esperanza de acabar con aquella locura. El Jefe Rock emitió una carcajada de superioridad tras los ataques.
-¿No debería haber debilidato al Rayquaza, queridos?
-O al menos dejar de seguir obedeciendo al Jefe Rock- respondió Raúl comprobando que el oscuro legendario seguía a su lado.
Latias, transformación
de la Espeon de Carla
-La máquina solo era para invocar a Rayquaza en el seno del mal y la oscuridad. Ahora mismo Rayquaza se vale por sí mismo y solo me escucha a mí, su señor. ¡Rayquaza Hiperrayo!
Los cuatro pokémon legendarios reencarnados, Articuno, Raikou, Kyogre y Latias protegieron a sus entrenadores con una ráfaga de Ventisca, un Trueno dircto desde las nubes, una lluvia de Salpicar y una muestra de mente con Psíquico.
Gracias a ellos, el Hiperrayo fue frenado y abatido. Nuestros amigos agradecieron a sus pokémon lo que acaban de hacer.
-¿Cómo es esto posible? ¡Rayquaza es el pokémon más poderoso del mundo! ¡¡Mi Rayquaza es invencible!!
Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla querían acabar ya con aquella copia oscura de Rayquaza de una vez por todas y ordenaron a sus pokémon, los verdaderos legendarios, los mejores ataques posibles.
-¡¡Aricuno termina con Frío Polar!!
-¡Raikou es el momento del mejor ataque de tipo Electrico! ¡¡Trueno!!
-¡Kyogre utilicemos mucha agua concentrada! ¡¡Hidrobomba!!
-¡¡Latias usa Bola Neblina!! ¡Ánimo querida!
Desde los aires, ARticuno creó una explosión de viento, frío, nieve y hielo. Subido en una de las ruinas, Raikou invocó la corriente eléctrica más potente de todas directa del cielo. Kyogre cargó dentro de su cuerpo el movimiento y abrió la boca para liberar la tremenda cantidad de agua. Por último, y desde las alturas, Latias creó entre sus manos una esfera blanca. El legendario oscuro estaba rodeado.
Los cuatro pokémon lanzaron sus ataques  y cada uno de ellos atravesó al Rayquaza oscuro. Uno a uno acabaron con sus energías y le ocasionaron graves heridas. Malherido e incapaz de seguir alguna orden del Jefe Rock, se desplomó sobre las ruinas del parque. Rayquaza se convirtió en polvo, había muerto.
-¡¡NOO!! ¡¡Esto no puede estar pasándome!! ¡Yo soy el soberano mundial!
-Rindete Jefe Rock, todo ha acabado.
-¡Esto aún o ha acabado ni mucho menos!- el Jefe Rock no se quería rendir y envió dos de sus pokémon normales- ¡Adelante Rhydon y Aggron!
-No queremos asesinar a tus pokémon como has intentado hacerlo conmigo y con Carla. Abandona esta locura de una vez.
Sin hacer caso a Jorge, el dueño absoluto de hasta entonces Equipo Rock lanzó las ordenes a sus pokémon -¡Rhydon Perforador! ¡Aggron Hiperrayo!
Jorge y Carla acompañados de sus pokémon se interpusieron.
-¡Articuno frénalos con Ventisca!
-¡Latias, querida, Bola Neblina!
Tanto Rhydon como Aggron no eran rivales para los pokémon legendarios.
-Esto se ha acabado. Es tu fin y el fin del Equipo Rock. ¡En este momento termina todo!
El malvado enemigo de nuestros amigos, desmotivado por lo dicho por Carla, se desplomó sobre sus rodillas con la cabeza baja.
Después que los cuatro pokémon regresaran a la normalidad, el Jefe Rock y todos sus compinches fueron arrestados. La organización que tantos problemas y zancadillas les habían puesto en su camino, el Equipo Rock, se estaba desintegrando ante ellos.
El sargento flanquado por el Alto Mando se acercó a ellos y les felicitó.
-Habéis conseguido acabar con el Jefe Rock y su equipo de rufianes. La región de Caroshm os estará agradecida por siempre.
Entre aplausos y vítores de los ciudadanos, que comenzaban a salir de sus casas y refugios, Jorge y los demás se montaron en un helicóptero rumbo a Pueblo Arcoíris.
Ellos y sus pokémon cayeron dormidos por el agotamiento de la que seguro sería su mayor batalla.


Enlace a Capítulo 54

miércoles, 11 de abril de 2012

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 50

 Capítulo 50: Captura en alta mar.

Era el segundo día para nuestros amigos en el Ferry Liga. Jorge y los demás descansaban en la habitación que compartían los cuatro. Contaban con televisión y ordenador.
Los cuatro amigos y algunos de sus pokémon jugaban y se entretenían hasta que un grito en la habitación contigua les llamó la atención.
Abrieron rápidamente la puerta y salieron al pasillo. Una joven de no más edad que nuestros amigos y acompañada de un Beautifly salieron apresuradamente de su camarote.
-¿Estáis bien, querida? Te hemos oído gritar.
-¡Hay un bicho horrendo en mi camarote!- entrenadora y pokémon bicho huyeron por el pasillo.
-Más bicho horrendo es tu Beautifly- señaló Carla con su fobia a los pokémon de tipo Bicho como Beautifly.
-Pero si solamente se trata de un Chinchou- indicó Raúl al atravesar el umbral de la puerta y ver a un Chinchou salvaje saltando en la cama.
-¿Un Chinchou? Nunca había visto uno- señaló Jorge sacando su Pokédex.
Chinchou salvaje
-<<Chinchou pokémon de tipo Agua-Eléctrico. Chinchou libera cargas eléctricas positivas y negativas a través de las dos antenas que tiene para que su rival pierda el conocimiento. Asimismo, usa los destellos de electricidad para comunicarse con otros>>
El joven pokémon de Agua, el cual había entrado por la ventana circular del camarote, pasó corriendo por debajo de las piernas de nuestros amigos y siguió el pasillo en dirección contraria a la chica del Beautifly. Usó Destello para cegar a Jorge y compañía.
-¡Ay! ¡Mis ojos!
Cuando recuperaron la vista, Jorge y compañía continuaron el pasillo hasta el gran hall del barco. Chinchou estaba haciendo de las suyas subido al mostrador de recepción.
-¡Seguridad!- gritó la señorita bien vestida que atendía la recepción.
-¡Yo lo cojo!- apuntó Raúl tirándose a por Chinchou. Pero el escurridizo pokémon saltó en el último momento y Raúl se deslizó por el mostrador hasta aterrizar tras él. Los folios y el típico timbre de mano de hotel cayeron al suelo junto a Raúl.
-¿Te encuentras bien, querido?- Carla se asomó por el mostrador para comprobar el estado de Raúl.
-Estoy bien…
Ahora Chinchou les llevó hasta la cocina del barco. Saltando de estantería en estantería y de sartén en sartén, las cuales estaban colgadas del techo con ganchos, recorrió toda la cocina.
-¡Ya eres mío!- Jorge ya lo tenía en sus manos pero el pokémon se escurrió por debajo de las manos de Jorge, huyendo entre sus piernas. Éste cayó al suelo estrepitosamente acompañado de todos las cazuelas que había apiladas en el mostrador.
-Pues menudo sois vosotros…- apuntó Hipo quitándole a su novio una cacerola de grandes proporciones de la cabeza.
Entre los cuatro entrenadores, Poliwhirl, Manectric y Skitty consiguieron acorralarlo entre las mesas y el gran ventanal del salón de comidas.
-Ya no puedes escapar.
Sin embargo, Chinchou aún tenía un as para volver escapar. Utilizó su ataque Onda Trueno para paralizar a Jorge y compañía.
-¡No me puedo creer que un simple Chinchou pueda con todos nosotros!
Ya en cubierta, Chinchou le quitó la toalla a una mujer y se cubrió con ella. Creía estar oculto pero sus extremidades, las que crean la electricidad, quedaban al descubierto.
-Ahí está- susurró Raúl dando pasos largos y silenciosos. Cuando levantó la toalla sorprendiendo a Chinchou, un grupo de Carvanha salió del agua y comenzó a colear en cubierta.
-¿Y estos otros? Dan miedo…- apuntó Carla dando varios pasos hacia atrás como los demás pasajeros que se encontraban cerca de ellos.
-¡Son Carvanha! ¡No los toquéis!- previno Raúl conociendo la habilidad de aquellos pokémon, Piel Tosca.
Carvanha salvajes
-<<Carvanha pokémon de tipo Agua-Siniestro. Carvanha, gracias a las descomunales fauces de afilados colmillos que tiene, es capaz de dañar un barco. Son muchas las naves que han sufrido el ataque de este Pokémon>>
Los feroces Carvanha se dirigieron a saltos hacia Chinchou.
-Me parece que nosotros no somos las únicas víctimas de este canijo juguetón.
-¡Atención Raúl! ¡Están dispuesto a usar Mordisco!- señaló Jorge cuando los Carvanha abrieron sus fauces y saltaron hacia Chinchou.
-¡Poliwhirl adelante!- gritó Raúl- ¡Demolición!
La evolución de Poliwag debilitó a los Carvanha pero como consecuencia quedó seriamente dañado por la Piel Tosca. Varios rasguños comenzaban a infectarse en el cuerpo de Poliwhirl.
Raúl rebuscó en su mochila sabiendo el remedio perfecto para aquello. Con una Superpoción rociada en las heridas y unas bayas Aranja para reponer fuerzas fueron suficientes para que Poliwhirl se recuperara.
-Esto es lo que pasa cuando se juega irresponsablemente- apuntó Raúl mirando a Chinchou, que no se había separado de Poliwhirl.
-¿Y ahora qué hace? ¿Otra vez va salir corriendo?- pero lo que dijo Carla no era lo que realmente iba a hacer Chinchou. Lo que quería el pokémon del mar era combatir contra Poliwhirl.
-¿Tú qué opinas Poliwhirl? ¿Puedes combatir?- Poliwhirl movió la cabeza afirmativamente colocándose frente a Chinchou. Para Raúl tampoco era un suplicio combatir contra un pokémon Agua ni mucho menos- Muy bien. ¡Burbuja!
-¡Mirad! Chinchou ha destruido todas las burbujas con Onda Trueno- señaló Hipo al ver como semovia le pokémon- Es tan bello…
-Tú siempre igual con estos pokémon Hipo…
-¡Poliwhirl Demolición!
-Ese Chinchou es muy rápido para ser tan pequeño.
-Poliwhirl Hipnosis- las ondas soporíferas alcanzaron a Chinchou que cayó dormido- Ahora es el momento. ¡Adelante poke ball!
Chinchou no salió de la ball. Raúl acaba de capturar aquel inquieto Chinchou.
-Que buena captura- apuntó Hipo- Yo también he caído rendida ante este maravilloso pokémon.
-Esas cosas no me las dices a mí- dijo Jorge con los ojos entrecerrados.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 46


Capítulo 46: Aterrizando en el frío lodo.

Jorge y compañía alquilaron aquella tarde una avioneta hacía Isla Artificial y la siguiente medalla de Jorge. Les acompañó Roberto pero no por los mismos motivos.
-¿Entonces ya tienes la medalla de Isla Artificial?- dijo sorprendido Jorge durante el vuelo.
-Sí, mira como brilla- Roberto casi puso la medalla en los ojos a Jorge- Ahora ya solo me falta una.
-¿Y porque vas a Isla Artificial otra vez?
-Este vuelo llega hasta Isla Liga donde podré ganar mi octava y última medalla del archipiélago.
Jorge se  mordió el labio con rabia, no le gustaba que Roberto tuviera una medalla más que él.
De pronto, la avioneta sufrió un golpe inesperado. Nuestros amigos se agarraron al asiento ante el zarandeo que sufrieron. El piloto les indicó que un hombre con pintas raras montado en una maquina voladora les había envestido. Cuando miraron por las ventanillas pudieron ver que se trataba del ladrón Santi.
-¿Pero en que está subido este?- se preguntó Carla escudriñando la amorfa máquina.
Un nuevo choque produjo que comenzara a salir humo por uno de los motores. La alarma desde el panel de mandos comenzó a sonar.
-¡Nos matamos!- gritó Carla casi llorando.
La avioneta hizo varios giros desviando de su rumbo. El piloto consiguió enderezar la nave y hacer un aterrizaje forzoso en una isla próxima.
Nuestros amigos se agarraron fuertemente a los asientos para no terminar en el suelo. Jorge abrazó fuertemente a Hipo.
El fangoso terreno hizo de colchón a la avioneta que comenzó a derrapar por el barro varios metros sin control. Por las ventanillas solo se veía como volaba el fango. A oídos de nuestros amigos solo llegaba caos; el metal rozado por el barro, rocas y vegetación. La nave se balanceaba y el piloto se afanaba en sujetar con todas sus fuerzas los mandos.
Después de unos minutos de aterrizaje, los cuales parecieron horas para nuestros amigos, la nave se detuvo topándose de lleno con unas gigantescas piedras de roca rojiza.
-¿Estáis bien chicos?- preguntó el piloto a nuestros amigos.
-Menudo viajecito…- apuntó Jorge poniéndose en pie.
-Creo que me he mareado…- Raúl se tapó la boca con una mano y se tocó la tripa con la otra.
-¿Y dónde estamos?- señaló Hipo mirando por la sucia ventanilla.
-En Isla Triangular- indicó el piloto mientras abría la puerta de la avioneta con cierta dificultad- El único pueblo que hay aquí es Pueblo Ciénaga. Iré a pedir ayuda. Seguro que allí hay alguien que os pueda llevar a Isla Artificial. Vosotros quedaros aquí.
El piloto, que ya había volado con nuestros amigos en alguna otra ocasión, tomó un húmedo camino hacia Pueblo Ciénaga.
-¿Y mientras nosotros que hacemos, queridos?- Carla se miró los pies- ¡El barro nos llega hasta los tobillos!
-Lo más extraño fue lo que nos golpeó…- Hipo tomó una postura pensativa, con la mano en la barbilla- ¿Por qué el macarra no sufrió daños?
-Quizá haya terminado en alguna otra isla. Como nosotros.
-¿Pero qué demonios es esa cosa viscosa que se mueve por allí?- Carla señaló a un ser de color violeta que se movía como una babosa.
-Es un Muk. Les encanta vivir en parajes húmedos y llenos de fango como este- explicó Hipo.
-Así que esto es un Muk. Veamos que cuenta la Pokédex- Jorge abrió su mochila y sacó la Pokédex.
Muk salvaje
-<<Muk pokémon de tipo Veneno y evolución de Grimer. Muk puede vivir en aguas extremadamente contaminadas. En ellas suelen vivir en grupos no muy numerosos>>
-Me parece que se ha enfadado, queridos. No le ha debido gustar lo que ha dicho la Pokédex.
-Lo que ocurre es que no les gusta que se metan en su territorio- explicó Hipo recurriendo una vez más a sus conocimientos.
El Muk salvaje utilizó Bomba Lodo para ahuyentar a nuestros amigos.
-¡Cuidado!- Jorge y compañía esquivaron las explosivas esferas de lodo.
-¡Que poder!- Roberto era el único que se entusiasmó con aquel pokémon de tipo Veneno.
-¿Pero qué dice este? Lo mejor que podemos hacer  es meternos en la avioneta hasta que vuelva el piloto.
-¡Eso es una mala idea Carla!- respondió Robero rebosante de ganas de combatir con Muk.
-Estás loco querido…
-¡Vamos Corphish! ¡Rayo Burbuja!
El ataque fue poco efectivo frente al cuerpo viscoso de Muk. Éste utilizó como contraataque Puño Sombra. Los jóvenes se quedaron boquiabiertos al ver como desarrollaba el ataque.
-¿Puño Sombra? ¿Pero Muk no era de tipo Veneno?- Carla, al igual que el resto, estaba confundida ante aquel ataque Fantasma.
-¡Ya lo tengo! Se debe a sus Movimientos Huevo- Hipo fue quien despejó la duda sobre el Puño Sombra de Muk.
-¿Movimientos Huevo? ¿Eso qué es?
-Son ataques que se trasmiten de padres a hijos. Seguramente este Muk nacería sabiendo usar este ataque porque su madre lo conocía.
-Pues eso hace que quiera aún más capturarlo- señaló Roberto retomando el combate- ¡Martillazo Corphish!
-¡Muk se ha desvanecido con Armadura Ácida!
-Cuidado Roberto. Ahora que se ha fusionado con el lodo puede aparecer por cualquier lugar.
-¡Corphish Fortaleza!
El pokémon de Agua de Roberto reforzó su defensa y gracias a eso pudo soportar otro Puño Sombra de Muk.
-¡Corphish Rayo Burbujas apuntando a su cara!
-Pero si eso no tiene cara, querido…
-Parece que ha funcionado- apuntó Jorge incrédulo- Muk se ha desorientado un poco.
-Aprovechemos Corphish. ¡Martillazo, rápido!
Corphish golpeó con su pinza a máxima potencia a Muk.
Justo en ese instante, algo pasó muy cerca de sus cabezas, llegándoles a mover todo el pelo.
-¡Es otra vez el macarra montado en esa cosa!- gritó Hipo quitándose el pelo de la cara.
-¡¡Mi nombre es Santi!! Reconozco que me ha costado mucho hecharos abajo. En esta isla remota me será más fácil robaros vuestros pokémon.
-¡Que te lo has creído!
-Que inoportuno eres…- señaló Roberto viendo como Muk contraatacaba con Bomba Lodo. Corphish se encontraba debilitado.
-Yo te cubro- apuntó Jorge ayudando a su rival- ¡Adelante Tropius!- Jorge subió al lomo de su pokémon volador y ordenó un Rayo Solar para alejar a Santi.
-Gracias Jorge. Vuelve Corphish. Adelante Metagross. ¡Puño Meteoro!
-¡Muk lo ha repelido con Puño Sombra!- Hipo también se había sorprendido mucho con aquel Muk, aun sin ser de tipo Electrico- ¡Es fortísimo!
-¡Metagross Psíquico!
La debilidad de Muk, los ataques Psíquicos, había dejado al pokémon salvaje bastante débil de energías.
-¡Adelante ball!
La luz indicadora se apagó. Roberto había capturado a Muk.
-¡Lo conseguí! ¡Muk es todo mío!
Jorge y Tropius volaron cerca de ellos- Pues entonces es el momento ¡de que me ayudes!
Santi había sacado a su Houndour y a su Sableye, que lanzaban Lanzallamas y rayos de Tinieblas respectivamente.
-¡Adelante Muk!
-Querido, este pokémon me revuelve el estómago…
-¿Qué pretendes con esa babosa morada?- Santi se sentía superior acompañado de su máquina y sus pokémon.
-¡Muk Bomba Lodo!
El corrosivo y explosivo ataque dañó la maquina voladora a pedales de Santi, que acabó estrellándose contra el suelo.
-¡No puede ser!- vociferó Santi apartando los hierros retorcidos y quitándose el barro de la cara- ¡Vamos! ¡Sableye Tinieblas! ¡Houndour Lanzallamas!
-¡Muk Armadura Ácida y Puño Sombra!
El recién capturado pokémon de Roberto se sentía muy bien junto al espíritu competitivo de este. Obedeció a su nuevo entrenador y se disipó entre el lodo, apareciendo junto a los pokémon de Santi y dándoles un fuerte puñetazo cargado de oscuridad.
-¡Sableye! ¡Houndour! ¡¡Levantad!!- los dos pokémon estaba agotados debido al desastroso aterrizaje y al fortísimo golpe producido por Muk- ¡Siempre me pasa lo mismo!- Santi huyó a pie antes de que reciebiera algún golpe él tambien.
-¡Bravo Muk! ¡Lo has hecho de lujo!
El piloto regresó en es preciso momento.
-Chicos, buenas noticias. Hay un marinero que os ofrece su barco para llevaros a Isla Artificial. Yo me quedaré aquí. Llamaré a un amigo mecanico a ver si esto tiene solución.
-Muchas gracias- dijeron al unísono los cuatro jóvenes.
-Veo que habéis estado entretenidos. Los Muk de esta isla son muy poderosos porque pelean entre ellos por el territorio.
-Y además son muy cariñosos…- señaló Carla cuando Muk abrazó a su entrenador.
Todos dieron un paso hacia atrás por si les alcanzaba a ellos la sustancia de Muk.

viernes, 10 de febrero de 2012

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 37


Capítulo 37: La fruta voladora.

De camino a Ciudad Ramal y el próximo combate de gimnasio de Jorge, nuestros siempre amigos se han visto envueltos por un denso bosque de bambú.
-¡Ay! ¡Maldito bambú!- Carla se frotó el brazo después de que se arañara con un viejo y seco bambú pero el rasguño solo era superficial- ¿Cuánto crees que queda, querida?
-Pues según Nosepass un poco. Él es el único que puede sacarnos de aquí.
-Su narizota roja nunca nos ha fallado, eso es cierto.
Nosepass continuó guiando y se desvió del camino. A continuación llegó a una zona de bayas Meluce y se las comió de tres en tres.
-Me parece que este solo nos estaba guiando hasta una zona de bayas Meluce…
-Paremos a descansar un poco.
-Y a comer algo- indicó Jorge frotándose la tripa.
-Os prepararé algo pero necesito una fogata.
Jorge reunió unos tronquitos y ramas en cuestión de segundos- Adelante Cynda, Ascuas- uno de los rescoldos de Cynda rebotó en el suelo y aterrizó en la cola de un pokémon. El susodicho se levantó y rugió.
-¡Un Ursaring!
-<<Ursaring pokémon de tipo Normal y evolución de Teddiursa. Ursaring es muy territorial, iracundo y egoísta, no le suele gustar la gente, cuando las personas entran a su territorio, en época reproductiva se vuelve todavía más agresivo>>
El enfadado Ursaring lanzó su ataque Hiperrayo, lanzándolos por los aires y provocando que Jorge se separara de ellos.
-Que daño… ¿Estás bien Cynda? ¿Dónde están los demás?
Jorge enseguida se puso a buscarlos pero ni siguiera los oyó. Lo mismo intentaron hacer Hipo, Raúl y Carla.
-No ha podido ir muy lejos, queridos. Nosotros hemos aterrizado cerca.
El sol desapareció poco a poco y la noche lo inundó todo.
-Estoy muy preocupada por Jorge. ¿Y si le ha pasado algo?
-Tranquila, querida. Jorge sabe cuidarse de sí solo. Además tiene todos sus pokémon.
-Debemos seguir buscándolo.
-No es buena idea Hipo. No se ve nada y podríamos perdernos. Lo mejor es que continuemos mañana.
Jorge, por lo contrario, no se había movido de su posición de aterrizaje. Cynda había caído mal y le dolia mucho una pata. Jorge no había parado de dar vueltas en círculos.
-¿Qué es lo que hace Raul en estos casos? ¡Las medicinas! Vaya… están en su mochila… ¿Cuál era el remedio natural ese que usa a veces…? ¡Bayas Aranja o Bayas Zidra!- Jorge miró a su alrededor pero solo había bayas Meluce- Pues estamos apañados… Sin medicinas, sin comida,… Un momento. Eso no parecen Bayas Meluce- cuando Jorge fue a coger lo que parecían unos plátanos, la fruta se levantó. Se trataba de un Tropius- ¡AAH!
Tropius salvaje
Tropius se mantuvo inmóvil ante Jorge, incluso le ofreció la fruta de su cuello.
-Vaya, muchas gracias- Jorge sacó su Pokedex mientras compartía la fruta con Cynda.
-<<Tropius pokémon de tipo Planta-Volador. Tropius mueve las grandes hojas detrás de su cuerpo para volar. El racimo de fruta que le crece alrededor del cuello es de una dulzura exquisita y en primavera libera polen>>
-¿Crees que podrías ayudar a mi Cyndaquil? Se ha hecho daño en una pata.
Tropius asintió con la cabeza. Gracias a un rugido con mucho sentimiento, llegaron poco después hasta donde estaba Jorge dos Parasect. Ambos usaron su ataque Aromaterapia para curar a Cynda.
-¡Increíble! Muchas gracias. Voy a ver que dice la Pokedex.
Uno de los Parasect que
ayudan a Jorge
-<<Parasect pokémon de tipo Bicho-Planta y evolución de Paras. Le encantan los lugares húmedos y oscuros ya que le ayudan a crecer, al igual que a los hongos. Si se encuentra en un lugar seco se lo verá muy desanimado y débil>>
De un segundo a otro, apareció el ladrón de Santi e intentó llevarse a los cuatro pokémon.
-¡Vaya! Cuantos pokémon en mis dominios.
-Estás hasta en la sopa…
-¡Eh! ¡Lo mismo podría decir yo renacuajo!
Tropius utilizó su ataque Hoja Mágica para intentar romper la red.
-Sigue intentándolo, te cansarás. Mi red soportaría lo que le echaran sin tan siquiera arrugarse.
-Tranquilos, yo arreglaré esto- Jorge relajó a los pokémon para que no se pusieran nerviosos- Adelante Meditite.
-No caeré en la misma piedra otra vez. Siempre queréis romper mis redes y máquinas y me quitáis mis botines. Hoy eso no va a suceder. ¡Adelante Sableye! ¡Páralo de inmediato con Tinieblas!
La oscura aura lanzada por Sableye rodeó a Meditite.
-¡Poder Oculto Meditite!
-¡Sableye esquívalos! Admite que no puedes hacer nada. Ahí te quedas. Vámonos Sableye.
Jorge no sabía qué hacer. Si no actuaba de inmediato, Santi se llevaría a los pokémon en una camioneta.
-¡Meditite Poder Oculto a las ruedas!- los neumáticos estallaron.
-Aunque sea andando, te ganaré. Esta vez sí que lo haré.
-¡Vamos Meditite! ¡Puedes deshacerte de ese Tinieblas!- el pokémon de tipo Lucha hizo un gran esfuerzo para deshacerse de aquel cinturón oscuro. Finalmente lo consiguió- ¡Muy bien Meditite! ¡Ahora usa Puñodinámico!
-¡Ah! ¡Maldito niñato!- el puñetazo le había dado de lleno en la pierna al macarra que había empezado a huir con su botín arrastras- ¡Sableye Bola Sombra a ese fastidioso Meditite!
-¡Elúdela y Poder Oculto! ¡Vamos!- Sableye quedó un poco aturdido por la ráfaga de esferas.
-Adelante Houndour, ayuda a este atolondrado. ¡Lanzallamas! ¡Sableye Bola Sombra!
Tropius absorvió energía y destruyó al mismo tiempo los dos ataques. Se trataba de Rayo Solar.
-Gracias Tropius. ¡Meditite Poder Oculto, una vez más!
-¡Houndour esquivar y Mordisco!
-¡Termina esto con Inversión!- con un gancho, los dos pokémon de Santi y éste atravesaron varios bambús. Terminó huyendo con la mano en la espalda por el dolor- Buen trabajo Meditite.
Sin embargo, para Cynda, Tropius y los dos Parasect no era suficiente. El primero atacó con su Lanzallamas, el segundo con Rayo Solar y los dos últimos lanzaron Bomba Lodos.
-¡Qué lejos los habéis mandado!- Jorge entrecerró los ojos para ver mejor.
Jorge y los pokémon se colocaron en torno a la fogata para dormir un poco tras la agotadora noche. Jorge se tumbó junto a Tropius. Éste le envolvió con su ala.
A la mañana siguiente Hipo y los demás retomaron la búsqueda de Jorge.
-¡Mirad! ¡Allí está!
-Se ve muy cómodo junto a ese Tropius y nosotros preocupándonos…
Jorge abrió los ojos lentamente- ¿Qué pasa?
-¡¿Cómo que qué pasa?!- Hipo levantó los brazos mientras hablaba- Llevamos una noche entera sin saber de ti.
-No os preocupéis, estoy bien. Además este Tropius y estos Parasect me ayudaron- Tropius lanzó a Jorge por los aires con su ala-hoja- ¡¡AAH!!- El joven aterrizó en el lomo y Tropius alzó el vuelo.
-Pues ha debido ser una noche muy buena, querida, porque estos dos han hecho buenas migas.
Cuando aterrizó nuevamente Tropius le indicó que quería un combate.
-Vamos Cynda, enseñemos a Tropius de que pasta estamos hechos.
Hipo, Raúl y Carla se sentaron en un caído tronco de árbol.
-A Jorge se le ve muy seguro de sí mismo. Le ha gustado mucho ese Tropius.
-Y a Tropius le ha gustado Jorge.
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Tropius ha usado Rayo Solar! ¡Menudo choque de ataques!- apuntó Carla mientras se afanaba en quitarse el pelo de la cara.
-¡Cuidado Jorge! Tropius ha usado su ataque Hoja Mágica.
-Tranquilo Raúl, sé que hacer. ¡Cynda Rueda Fuego!- el pokémon de tipo Fuego desintegró las hojas y golpeó duramente a Tropius pero este todavía se levantó. Se apreciab que poseía bastante resistencia.
-Cynda utiliza Lanzallamas nuevamente. Debemos ganar el combate.
-¡Cuidado Jorge! Tropius ha usado Vuelo- advirtió Hipo al comprobar como el pokémon salvaje alcazaba el vuelo dispuesto a caer en picado para aterrizar sobre su contrincante.
-¡Cynda esquivar en el último segundo!- el pokémon salvaje se estampó contra el suelo con gran virulencia- Es el momento de la ball. ¡Adelante poke ball!
La luz roja indicadora se apagó. La captura había salido a las mil maravillas.
-¡Bien, tengo un Tropius!- el pokémon salió de su ball y abrazó a su nuevo entrenador que cayó de espaldas- A mí también me caes bien, Tropius.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 22



 Capítulo 22: Y entonces apareció Nosepass.

Nuestros amigos aventureros llegaron durante la mañana a Isla Moon. Ahora su objetivo era llegar a Ciudad Lunada. Sin embargo no estaba muy claro el camino.
-Esta roca con forma de Gulpin ya la he visto antes. Andamos en círculos.
-¿De verdad te parece un Gulpin, querido? Yo diría que se asemeja más a un Marill sin orejas.
-¡Eso da igual!
-Uy querida, que nerviosa estás.
-Nos hemos perdido en este bosque de pinos y no me sitúo en el mapa- Hipo estaba algo nerviosa y no paraba de darle vueltas al mapa.
-No te preocupes tanto, querida.
-Mañana es tu concurso, ¿lo recuerdas?
-¡Ah!
En un claro entre los árboles pudieron ver una gran cordillera nevada.
Hipo no paraba de dar vueltas al mapa- Me parece que la ciudad está al otro lado de las montañas.
-¿Estás segura?
-Por supuesto. Confiad en vuestra amiga y experta aventurera Hipo.
Después de cuarenta minutos andando se toparon nuevamente con la playa y el pequeño embarcadero donde habían arribado aquella mañana.
-Cariño, para tu cumpleaños te voy a comprar un satélite. Así lo tendrás fácil a la hora de guiarnos.
-¡Me acabo de acordar de una cosa!- la angustiada Hipo abrió la cremallera de su mochila y metió la mano hasta el fondo- Acabo de recordar que tenía una brújula.
-¡Salvados!
Los cuatro jóvenes se colocaron en torno a la brújula.
-¿Eso que hace es normal?
-Nunca había visto hacer esto a una brújula.
La aguja que indica el norte no paraba de girar vertiginosamente.
-¡Perdidos!
Cuando creían que todo está perdido un entrenador de su edad con sudadera verde y pelo claro se acercó a ellos acompañado de un Roselia. Se quedó mirando la brújula dorada de Hipo.
-Si quieres te la regalo. No funciona.
-Sí que funciona, lo que ocurre es que esta zona tiene una gran carga magnética.
Roselia de Lenio
-¡Vaya! ¡Un Roselia brillante!- Jorge sacó su Pokédex mientras se acercó a ver más de cerca a este Roselia que en vez de color rojo y azul tenía las rosas de sus brazos una negra y otra morada.
-<<Ros…li… Pok…em…n de …ipo Plant…-Vene…>>- la Pokédex de Jorge se apagó
-¿Qué le ocurre a mi Pokédex?
-Las brújulas y algunos aparatos electrónicos no funcionan a veces en esta parte de la isla debido al exceso de magnetismo.
-¡Pues estamos buenos! Sin brújula, sin Pokédex… ¡Ah sí! Me llamo Jorge y estos son mis amigos Hipo, Raúl y Carla.
-Encantados chicos, yo soy Lenio y este es mi Roselia de colores inusuales. Nos dirigíamos a Ciudad Lunada. Supongo que vosotros también.
-En efecto, querido. Me espera mi Concurso Pokémon.
-¿Tú vas a participar? Yo también soy coordinador.
-¿Qué me dices? Entonces vas a ser mi rival.
Lenio se unió a nuestros amigos y retomaron el camino.
-¿Ahora seguro que sabes por dónde vas Hipo?
-Sí, debemos llegar a la falda de esa montaña, subirla, rodearla y entonces veremos la ciudad.
-Nos fiaremos…
-Y bien Carla, ¿Qué tal tu carrera de coordinadora? ¿Cuántas cintas has ganado ya?
-A día de hoy… cero. Este va a ser mi segundo concurso.
-Yo tengo dos- Lenio sacó su estuche metalizado- He participado ya en muchos concursos y sé que al principio no es fácil. Tú tranquila, seguro que nos vemos en el Gran Festival.
-Para poder participar en el Gran Festival tengo entendido que es necesario poseer cinco cintas de concursos- indicó Hipo recordando lo leído con anterioridad en su libro.
-Gracias por animarme querida…
De pronto y sin previo aviso una gran roca pasó andando lentamente junto a ellos, llegando a obligar a nuestros amigos a apartarse de su trayectoria.
-¿Pero esto qué es? ¿Una roca gigante con vida?
Nosepass salvaje
-<<Nosepass Pokemon de tipo Roca. Se caracteriza por tener una gran nariz magnética con la cual puede orientarse tomando como referencia al campo magnético de la tierra, esta no solo le sirve para hallar el Norte sino que le sirve para encontrar cualquier criatura que produzca la más mínima descarga de electricidad>>
-Quizás este Nosepass nos pueda guiar hasta la ciudad. ¿Nos puedes ayudar? ¡Perdona!
Nosepass hizo caso omiso a lo dicho por Hipo y continuó andando a una velocidad inferior a la de una tortuga. La joven le pegó una patada- ¡AY! ¡Encima me hago daño!
Nosepass paró y, continuando con los ojos cerrados, se giró hacia Jorge y los demás. Tras unos minutos utilizó su Onda Voltio.
-¡Un Slopoke reacciona antes que tú!- Hipo entró en un estado de furia después de la descarga eléctrica.
Lenio intentó calmar los ánimos- Los Nosepass son muy lentos debido a su cuerpo macizo de roca. Les cuesta moverse y reaccionar con cierta facilidad.
-No es necesario que lo jures.
La vegetación comenzó a despejarse y ahora el terreno era más pedregoso y el camino más empinado. Se encontraban en la falda de la montaña que indicó Hipo.
-Al menos Nosepass apoya el camino que dijo Hipo.
El pokémon con la nariz roja se salió del camino y se acercó a un arbusto con bayas.
-O ha venido a comer, según se mire.
-Me parece que este pokémon es un inútil- Hipo no se cortó en decir lo que pensaba- Además de lento y con pocos reflejos, es un glotón. ¡Se ha comido casi hasta las hojas de ese pobre arbusto!
Nosepass dejó de comer y giro hacia nuestros amigos, lanzando su Onda Voltio pasado unos minutos. Hipo se apartó de su trayectoria.
-Y también previsible, se me había olvidado decir.
-La próxima nos avisas a los demás…
Una red cubrió a Nosepass de un momento a otro.
-¿Qué pasa?
-Hola mis maravillosos amigos.
-¡El macarra!
-¡¡SANTI!! Encima que soy amable con vosotros.
-Mucha palabrería tienes tú encima…
-¿Conocéis a este sujeto?- preguntó Lenio a nuestros a héroes.
-Es un macarra que se dedica a robar pokémon para unos supuestos clientes.
-¡Callaros! Os he odio hablar y me ha gustado mucho las habilidades de Nosepass. Así que me lo llevo- Santi agarró el extremo de la red y se dispuso a huir con su botín pero cayó de espadas- ¡Pon algo de tu parte! Así no hay quien te secuestre.
-Nosepass es demasiado pesado como para que puedas llevártelo así como así.
-Pues entonces lo debilitaré un poco. ¡Adelante Pupitar y Houndour!
-¡Roselia Danza Pétalo!
Un remolino de pétalos de color rosa azotó a los dos pokémon del ladrón.
-¡Que potencia!
-Hoja Mágica Roselia.
-¡Ahora verás niño verde! ¡Houndour Lanzallamas!
-¡Roselia esquiva!
El fuego emitido por Houndour prendió la red que tenía atrapado a Nosepass.
-¡Mi pokémon!
-¿Tuyo?
-Te ayudaremos Lenio. Adelante…
Pero antes que Jorge pudiera enviar a su pokémon, Nosepass atacó a Houndour y a Pupitar.
-¡Eso sí que ha sido un Tormenta Arena!
-La verdad es que ha sido poderoso.
-¡Roca insolente! ¡Houndour Finta! ¡Pupitar tú usa Golpe!
-¡Nosepass se ha defendido con Fortaleza! ¡No ha sufrido ni un rasguño!
-Menuda resistencia…
-¡Houndour Lanzallamas!
Nosepass contraatacó con Onda Voltio. Éste fue más fuerte que el Lanzallamas, alcanzado a Houndour.
-¡Regresa inútil! ¡Pupitar Avalancha!
Tras un nuevo Fortaleza, Nosepass levantó varias rocas y se las lanzó a Pupitar, que cayó de espadas debilitado entre tanta piedra.
-¡Maldita sea!- Santi miró a su alrededor y decidió salir corriendo.
-Solo él es capaz de intentar robar un Nosepass que pesa cien kilos.
-Pues tú Roselia pesara poco pero también es muy fuerte, querido.
-Roselia y yo llevamos mucho tiempo combatiendo juntos. Es mi más fiel amigo.
Con la ayuda de la nariz-brújula de Nosepass, Jorge y los demás pudieron ver la ciudad desde un mirador natural de roca.
-Por fin, Ciudad Lunada. Esta vez estoy decidida a ganar mi primera cinta de concurso.
-Pero antes deberás vencerme a mí.
-Y a su Roselia- puntualizó Hipo.
Agradecieron a Nosepass su ayuda y tomaron el camino de bajada a la ciudad.
-¿Ocurre algo Hipo? ¿Por qué te quedas atrás?
Hipo miraba fijamente a Nosepass mientras este apuntaba con su nariz a la chica. Ambos se mantenían inmóviles e impasibles en el agreste terreno.
-¡Hipo!
-¡Toma piedra!- Hipo cogió rápidamente una roca del tamaño de su mano y se la lanzó a Nosepass. Éste no se movió con el repentino ataque.
-¿Pero que hace esta?
-¿Qué te parece venirte con nosotros Nosepass?- Hipo se acercó al pokémon brújula con una Superpoción en la mano para el rasguño que le acababa de ocasionar- Eres más fuerte de lo que pensaba. Lo soportas todo. Además, tienes un poderoso Onda Voltio que solo está a la altura de pokémon muy experimentados.
Nosepass no dijo nada ni se movió.
-Querida, me parece que no se lo está pensando. Espera una disculpa por tu parte.
Hipo agachó la cabeza- Perdona que te llamara lento, glotón y todas esas cosas. Me dejé llevar por las apariencias.
Nosepass abrió los ojos. Todos se quedaron impresionados ante aquello. Es casi imposible ver a un Nosepass con los ojos abiertos.
-¿Eso es un sí?- el pokémon asintió- ¡Adelante poke ball!
Nosepass no opuso resistencia. Deseaba viajar junto a Hipo y aprender el máximo de sus técnicas.