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lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 53

Enlace a Capítulo 52

Capítulo 53: El Rayquaza oscuro y su devastador poder. 

Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla atravesaron la ciudad hasta el Parque Sagrado. Todos los policías corrían hacia este lugar.
Ya antes de llegar, entre los edificios, pudieron ver un gigantesco Rayquaza que estaba destrozando los alrededores del parque. Su piel era extrañamente grisácea en vez de su característico verde oscuro.
Rayquaza negro antinatural del Jefe Rock
-¡Dios mío! ¿Eso es un Rayquaza?- se sorprendió Hipotenusa conociendo por fotos al legendario.  
Los cuatro amigos se apresuraron en llegar y se  encontraron con el parque reducido a ruinas y las calles que rodeaban el parque destrozadas. Farolas tumbadas, vallas deformadas, ventanas rotas y un largo etcétera de destrozos que aumentaba.
-¡Cuidado!- Jorge se lanzó al suelo con Hipotenusa para esquivar una farola que se venía abajo- ¡Ay!- se tocó el abdomen.
-Gracias pero la próxima te salvo yo a ti. No estás para muchos trotes.
En el centro del Parque Sagrado, delante de los restos de lo que parecía un pokémon legendario, se encontraba el Jefe Rock disfrutando de todo lo que sucedía.
-¡Tú! ¡Pero si estabas muerto!- el Jefe Rock abrió los ojos incrédulo ante lo que estaba viendo.
-¡Estoy muy vivo para patearte el trasero!
-Ya todo da igual. Por fin he conseguido invocar este Rayquaza oscuro. Controlaré toda la región y después ¡todo el mundo! La gente se arrodillará ante el Jefe Rock.
-Deja de soñar. ¡Adelante Sealeo!
-¡Vamos Manectric!
-¡Tú también Squirtle!
-¡Vamos querida Espeon!
-No conseguiréis nada con eso. ¡Ven Rayquaza!- el gigantesco pokémon en tonos oscuros obedeció al Jefe Rock y se colocó sobre él creando una ráfaga de viento.
-Es más grande de lo que parecía, queridos…
-¡Rayquaza usa Interferencia!- ordenó el Jefe Rock seguro de sí mismo y de su monstruoso pokémon.
-¿Qué ataque es ese?
-Lo miraré en la Pokédex- pero la Pokédex no se encendió. No funcionaba.
El Jefe Rock emitió una gran risotada- Con este ataque, ningún aparato electrónico funcionará. Incluidas vuestras poke ball.
Jorge intentó sacar otro pokémon o regresar a Sealeo a su ball pero era cierto lo que decía el Jefe Rock, al presionar el botón no se hacían grandes.
-No importa. Debemos confiar en nuestro pokémon. ¡Sealeo Rayo Hielo!
-¡Manectric usa Rayo!
-Squirtle nosotros también. ¡Pistola Agua!
-¡Espeon, querida, Psicorrayo!
Todos y cada uno de los ataques hicieron blanco en Rayquaza.
-¡No le hemos hecho ni un rasguño!
El monstruo, muy alejado del poder del verdadero Rayquaza, ni se inmutó ante aquellos ataques bien dirigidos.
-¡Rayquaza Hiperrayo!
Jorge y los demás junto a los pokémon tuvieron que echarse al suelo y esquivar el poderoso ataque que desintegró la verja del parque y la acera, creando toda una zanja humeante.
-Es vuestro fin. Mi Rayquaza es invencible. Rendiros y suplicar por vuestras vidas.
-¡¡NUNCA!!- gritaron los cuatro jóvenes.
-¡Sealeo Ventisca!
-¡Manectric Trueno!
-¡Squirtle Pistola Agua!
-¡Espeon Psíquico!
Pero fue inútil. Rayquaza era demasiado poderoso para ellos.
-Rayquaza Rayo Absorción.
El pokémon tenebroso les arrebató toda la experiencia a los pokémon de nuestros amigos retrocedieron en su nivel. Sealeo, Manectric y Espeon regresaron a ser Spheal, Electrike y Eevee, respectivamente. Ninguno de los cuatro pokémon tenía ni una gota de experiencia. Todos los combates y batallas realizadas durante todo este tiempo habían sido eliminadas de la mente de los pokémon.
-¿Cómo vamos a luchar ahora, queridos? ¡No recuerdan ni un ataque certero!
-No hay nada que hacer… Hemos perdido…
-Este es nuestro fin… no podemos continuar…
-¡NO! ¡No os rindáis!- Jorge los miró fijamente a los ojos- Nunca permitiremos que el Jefe Rock destruya nuestra región y el planeta entero con su Rayquaza. Todo el daño que ha hecho el Equipo Rock no puede quedar impune. Nos ha intentado robar, separar, ¡matar! ¿Acaso vamos a dejarle el camino libre para que siga haciendo lo que quiera?
-Pero querido, ¿cómo vamos a hacerlo?
Una figura entre las nubes de la noche apareció lanzando una Llamarada enorme. Se trataba de Josep montado en su Salamence.
-Así que teneis refuerzos. ¡Acaba con él Rayquaza con Hiperrayo!
Pokémon y entrenador sufrieron las consecuencias de su osadía y aterrizaron de malas maneras cerca del grupo de amigos.
-¡Josep!
-Impedidlo, teneis que impedir que ese hombre siga con esto- apuntó Josep muy dolorido al igual que su Salamence.
-Tenemos que seguir chicos, nunca nos hemos rendido ¿y lo vamos a hacer ahora?
-Jorge tiene razón. Debemos usar hasta nuestro último ápice de energía-  respondió Hipotenusa colocándose junto a Jorge.
-¡Sí! No debemos venirnos abajo pase lo que pase. Los cuatro unidos junto a nuestros pokémon debemos seguir hacia adelante, nunca hacia atrás.
-Esta es nuestra lucha, queridos, y la ganaremos. Hemos llegado muy lejos como para abandonar a la primera de cambio.
-¡¡Lucharemos hasta el final!!- gritaron los cuatro amigos unidos con sus pokémon dispuestos a aguantar lo que les echaran encima.
De pronto y a gran velocidad, surgieron unas luminosas esferas. Concretamente en Pueblo Arcoíris, Ciudad Hayedo, Ciudad Patóloga y Ciudad Retorno. Venían de los cuatro puntos cardinales.
Las esferas de colores surcaron el cielo y descendieron en Ciudad Lucida en las manos de nuestros amigos.
-¿Qué es esto? Tienen forma de ball- Jorge no sabía exactamente que tenían entre sus dedos. Era de un color azul celeste.
-Nunca antes había visto algo así, queridos- señaló Carla con de igual aparencia pero rosada.  
-Parece que hay algo dentro de ellas- apuntó Hipotenusa con otra en tonos amarillos.
Articuno, pokémon en el
que se había transformado
el Sealeo de Jorge
Parte de su luz alcanzó a los pokémon, devolviéndoles todo lo perdido. Spheal regresó a ser un Sealeo, Electrike volvía a ser Manectric y Eevee un majestuoso Espeon. Además habían recuperado todas sus energías.
-Me parece que son las Ball Legendarias- apuntó Josep estupefacto levantándose con dificultades- Es lo que vi en la Gruta Sellada y estuve estudiando con ayuda del Profesor Galache. La leyenda cuenta que cada una de ellas representa el alma de un pokémon legendario. Pensé que eran una leyenda.
-¿Las Ball Legendarias? No me hagáis reír. Eso es solo una vieja leyenda y lo que quereis es confundirme con un teatro barato. ¡No conseguiréis nada con eso! ¡Ataca Rayquaza!
-¡Adelante ball!- los cuatro amigos confiaron en las ball sagradas y decidieron jugársela con aquella baza. Los cuatro pokémon fueron atrapados por ellas. A continuación surgieron de los destellos de colores convertidos en pokémon legendarios.
Raikou, transformación
del Manectric de Hipotenusa
Sealeo era ahora  un majestuoso Articuno, el pájaro del invierno; Manectric se convirtió en Raikou, el perro de la tormenta; Squirtle en el poderoso Kyogre, el señor de los mares; y la Espeon de Carla se transformó en una bella Latias, la dueña de la mente.
-¡Pero esto es imposible! ¡No puede ser cierto!
-Te venceremos Jefe Rock. Cueste lo que cueste- Jorge le señaló con el dedo con sus amigos a izquierda y derecha- ¡Acabaremos con tu monstruoso pokémon de oscuridad!
-¡Nunca! Me ha costado mucho reunir el dinero necesario y los conocimientos requeridos para construir esta máquina y crear al pokémon. ¡No permitiré que unos mocosos como vosotros acabéis con todo ello!
Jorge y los demás no se habían percatado de una extraña máquina de acero con luces y transformadores situada tras el Jefe Rock.
Kyogre, tranformación
del Squirtle de Raúl
-¡Articuno Rayo Hielo!
-¡Raikou lanza tu mejor Rayo!
-Kyogre necesitamos un buen ataque de agua. ¡Hidrobomba!
-¡Latias, querida, utiliza Dragoaliento contra esa máquina diabolica!
La máquina que emitia destellos oscuros fue destruida en mil pedazos en una explosión con la esperanza de acabar con aquella locura. El Jefe Rock emitió una carcajada de superioridad tras los ataques.
-¿No debería haber debilidato al Rayquaza, queridos?
-O al menos dejar de seguir obedeciendo al Jefe Rock- respondió Raúl comprobando que el oscuro legendario seguía a su lado.
Latias, transformación
de la Espeon de Carla
-La máquina solo era para invocar a Rayquaza en el seno del mal y la oscuridad. Ahora mismo Rayquaza se vale por sí mismo y solo me escucha a mí, su señor. ¡Rayquaza Hiperrayo!
Los cuatro pokémon legendarios reencarnados, Articuno, Raikou, Kyogre y Latias protegieron a sus entrenadores con una ráfaga de Ventisca, un Trueno dircto desde las nubes, una lluvia de Salpicar y una muestra de mente con Psíquico.
Gracias a ellos, el Hiperrayo fue frenado y abatido. Nuestros amigos agradecieron a sus pokémon lo que acaban de hacer.
-¿Cómo es esto posible? ¡Rayquaza es el pokémon más poderoso del mundo! ¡¡Mi Rayquaza es invencible!!
Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla querían acabar ya con aquella copia oscura de Rayquaza de una vez por todas y ordenaron a sus pokémon, los verdaderos legendarios, los mejores ataques posibles.
-¡¡Aricuno termina con Frío Polar!!
-¡Raikou es el momento del mejor ataque de tipo Electrico! ¡¡Trueno!!
-¡Kyogre utilicemos mucha agua concentrada! ¡¡Hidrobomba!!
-¡¡Latias usa Bola Neblina!! ¡Ánimo querida!
Desde los aires, ARticuno creó una explosión de viento, frío, nieve y hielo. Subido en una de las ruinas, Raikou invocó la corriente eléctrica más potente de todas directa del cielo. Kyogre cargó dentro de su cuerpo el movimiento y abrió la boca para liberar la tremenda cantidad de agua. Por último, y desde las alturas, Latias creó entre sus manos una esfera blanca. El legendario oscuro estaba rodeado.
Los cuatro pokémon lanzaron sus ataques  y cada uno de ellos atravesó al Rayquaza oscuro. Uno a uno acabaron con sus energías y le ocasionaron graves heridas. Malherido e incapaz de seguir alguna orden del Jefe Rock, se desplomó sobre las ruinas del parque. Rayquaza se convirtió en polvo, había muerto.
-¡¡NOO!! ¡¡Esto no puede estar pasándome!! ¡Yo soy el soberano mundial!
-Rindete Jefe Rock, todo ha acabado.
-¡Esto aún o ha acabado ni mucho menos!- el Jefe Rock no se quería rendir y envió dos de sus pokémon normales- ¡Adelante Rhydon y Aggron!
-No queremos asesinar a tus pokémon como has intentado hacerlo conmigo y con Carla. Abandona esta locura de una vez.
Sin hacer caso a Jorge, el dueño absoluto de hasta entonces Equipo Rock lanzó las ordenes a sus pokémon -¡Rhydon Perforador! ¡Aggron Hiperrayo!
Jorge y Carla acompañados de sus pokémon se interpusieron.
-¡Articuno frénalos con Ventisca!
-¡Latias, querida, Bola Neblina!
Tanto Rhydon como Aggron no eran rivales para los pokémon legendarios.
-Esto se ha acabado. Es tu fin y el fin del Equipo Rock. ¡En este momento termina todo!
El malvado enemigo de nuestros amigos, desmotivado por lo dicho por Carla, se desplomó sobre sus rodillas con la cabeza baja.
Después que los cuatro pokémon regresaran a la normalidad, el Jefe Rock y todos sus compinches fueron arrestados. La organización que tantos problemas y zancadillas les habían puesto en su camino, el Equipo Rock, se estaba desintegrando ante ellos.
El sargento flanquado por el Alto Mando se acercó a ellos y les felicitó.
-Habéis conseguido acabar con el Jefe Rock y su equipo de rufianes. La región de Caroshm os estará agradecida por siempre.
Entre aplausos y vítores de los ciudadanos, que comenzaban a salir de sus casas y refugios, Jorge y los demás se montaron en un helicóptero rumbo a Pueblo Arcoíris.
Ellos y sus pokémon cayeron dormidos por el agotamiento de la que seguro sería su mayor batalla.


Enlace a Capítulo 54

miércoles, 9 de marzo de 2011

HISTORIA 1.0, Capítulo 42

Enlace Capítulo 41

Capítulo 42: Últimos preparativos y primeros nervios.


Después de dos días de navegación a bordo del Ferry Victoria, Jorge pisó por fin la Isla de la Liga Pokémon.
-Me tiemblan las piernas.
-Tranquilo querido. Lo harás bien.
-Debes relajarte para que tus pokémon no se pongan nervioso. Si te ven con dudas, ellos dudarán.
-Raúl tiene razón- apoyó Hipotenusa queriendo animarle también- Tú relájate y hazlo tan bien como lo has venido haciendo.
Ya desde el puerto de la isla observaron el imponente edificio de la Liga. Sus gigantescos ventanales y su pulida fachada de acero reflejaban la luz del Sol. En torno al edificio toda una ciudad.
-Yo pensaba que en esta isla solo se encontraba la Liga.
-También hay una pequeña ciudad, Jorge. Se llama Ciudad Retorno. No es muy grande pero suministra todo lo necesario a los entrenadores. Y tú deberías realizar algunas compras.
-¡¡Sí!!- Carla le pareció una buenísima idea.
-Yo me refería a la compra de objetos y bayas de entrenador- Carla se desilusionó después de que Hipotenusa matizara lo dicho.
En el centro de la ciudad se erguía el edificio de la Liga y en la zona oeste de la isla se hallaba un famoso mercado.
-Si no encuentras algo en este mercado es que no existe.
-He oído hablar de él- pensó Raúl en voz alta- Es como una Tienda Pokémon gigante pero al aire libre. La diferencia es que posee muchísimas más cosas que una tienda.
Hipotenusa sacó una lista de cosas. Al desenrollarla le llegó hasta la altura de las rodillas. Al verla, sus amigos abrieron los ojos de par en par y la siguieron con la vista.
-¿Necesito todo eso para mis combates en la Liga?
-¡Por supuesto!- Hipo respondió muy convencida- Recuerda que fui líder de gimnasio. Sé lo más importante de la Liga. Como por ejemplo, que debes comprar una Flauta Roja.
-¿Una Flauta Roja? ¿Qué es eso?
-El sonido de esta flauta de cristal rojo desenamora a un pokémon. Norma es famosa por sus ataques de tipo Normal, como por ejemplo Atracción. Todos tus pokémon son machos y los suyos todos hembras.
-Eso es si me clasifico en las eliminatorias.
-¡Los vencerás a todos! Ahora vayamos a buscar las cosas.
-Que haría yo sin ti Hipo.
Después de recorrerse todo el mercado, encontraron por fin un puesto de flautas de cristal.
-Hola, este es el puesto de las flautas. Venimos directamente desde Hoenn. Fabricamos flautas con la ceniza del Monte Cenizo.
-Hola, estamos buscando una Flauta Roja.
-¡Vaya! Me temo que la última se la ha llevado aquel chico. Ha comprado una flauta de cada color.
-¿Es quien creo que es?
-Pues me parece que sí Jorge.
Se acercaron al chico en cuestión, de su misma edad y con ropa de sport.
-Hola Juan.
-¡Hipo y Jorge! ¡Qué sorpresa!
-Cuanto tiempo. ¿Cómo estás?
-Yo perfecto. ¿Y vosotros?
-Bien. Te presento a nuestros amigos Raúl y Carla.
-Encantado.
-¿Ya has conseguido todas las medallas?
-Sí.
-Entonces, ¿vas a la Liga?
-Se podría decir que sí.
-¡Libremos un combate!
-Lo lamento Jorge. Mis pokémon… están muy cansados. Llevamos toda la mañana entrenando.
-Pero si el ferry acaba de llegar.
-Yo vine en otro barco. Bueno, me alegro de haberos visto- Juan se mezcló entre la gente a paso veloz.
-No os enfadéis, queridos, pero vuestro amigo es un poco raro.
-Con Juan realicé mi último combate completo como líder de Ciudad Brillante. Era la tercera vez que lo intentaba y no le pude dar la medalla. Es muy perseverante y muy hiperactivo.
-¿Cómo Jorge?
-¡Eh! Yo no soy hiperactivo. Yo me considero aprovechador de tiempo.
-Vaya forma más rara de decir que eres hiperactivo, querido.
Las caras conocidas no cesaron ya que andando por el mercado se toparon con Iván.
-Ya me extrañaba que no estuvierais aquí. ¿Habeis venido en el Ferry Victoria?
-Sí, ¿tú también?
-¡Claro! Pero como es tan grande no hemos coincido.
-¿Estás comprando cosas? Hipo me ha insistido para que yo también lo haga.
-Algunas que otras sí, nunca vienen mal.
Nuestros amigos decidieron ocupar una de las pistas de entrenamiento para un último combate antes de la Liga Caroshm. Iván prefirió hacer de árbitro y ver como combatían Jorge e Hipotenusa.
-Yo te ayudaré. Quizás podamos acabar aquel combate del gimnasio Brillantes que dejemos a medias.
-Te demostraré que la medalla que me diste me la merezco.
-Bueno, bueno, eso lo veremos. Vamos Jolteon.
-Adelante Vigoroth. Ataca con Puño Certero.
-¡Jolteon esquívalo y Rayo!
-Vigoroth es muy fuerte. Ha soportado sin problemas ese Rayo.
-Han trabajado duro, querido.
-Vigoroth Finta.
Jolteon no pudo evitar este ataque y derrapó por la pista dolorido.
-Vigoroth no necesita entrenamiento. Provemos con otros. Vuelve Jolteon, gracias. Adelante Lunatone.
-Cómo me gusta tu forma de no aceptar que te he debilitado un pokémon. Vuelve Vigoroth, descansa. Vamos Pidgeot.
-Grave error ¡Lunatone Lanzarrocas!
-¿Quién te dice que no lo he hecho aposta? ¡Pidgeot esquivalas!
-Pidgeot también ha conseguido mejorar notoriamente sus habilidades y técnicas- asintió Raúl al margen.
-¡Pidgeot Golpe Aéreo!
Lunatone rodó por la pista a causa del ataque estelado de Pidgeot.
Hipotenusa tuvo un desafio para Jorge- ¿Qué te parece un combate entre tu Spheal y mi Electrike?
-¿Cómo dices, querida? El Spheal de Jorge lo pasaría muy mal.
-Es verdad. El tipo agua es realmente débil frente a ataques eléctricos.
-Acepto.
-Todos locos- dijeron al mismo tiempo Raúl, Carla e Iván.
Jorge y Spheal estaban en su posición frente a Hipotenusa y su Electrike. Los dos estaban dispuestos a vencer a los otros aunque aqul fuera un combate amistoso.
-¡Podeis comenzar!- señaló Iván que seguía de juez de línea.
-¡Electrike Chispa!
-La técnica de girar por la pista la han mejorado mucho. ¿A que sí querido? Ahora es más eficaz.
-¡Electrike Rayo!
-¡Spheal Rayo Hielo!
Todos se cubrieron ante el levantamiento de polvo producido por el choque de los dos rayos.
-¡Electrike Chispa!- el pokémon de Hipotenusa se dirigió hacia Spheal envuelto en electricidad. Sin embargo, Spheal lo soportó.
-¡Genial Spheal! ¡Usa Rayo Hielo!
-¡Electrike Ataque Rápido!- como si de un caballo se tratara, Electrike saltó el Rayo Hielo y ataerrizó sobre Spheal. Éste se encontraba casi sin energías.
-No te rindas Spheal. ¡Pistola Agua!
-¿Qué pretendes remojando a Electrike, querido?
-Electrike Rayo- pero al estar mojado todo su pelaje, de donde obtiene su electricidad, el Rayo perdió potencia y direccionalidad. Ni siquiera se acercó a la foca.
-¡Spheal Bola Hielo!
-¡Electrike Ataque Rápido!
-Ambos pokémon han salido heridos de ese choque. El polvo de hielo ha llegado casi hasta aquí.
-¿Pero qué es eso, querido? ¿Acaso están evolucionando los dos a la vez?
Sealeo de Jorge
Raúl no se equivocaba. Spheal y Electrike fueron rodeados por una celestial luz blanca. Los dos pokémon habían evolucionado a Sealeo y Manectric, respectivamente. Jorge e Hipotenusa se quedaron de piedra. 
-<<Sealeo pokémon de tipo Hielo-Agua y evolución de Spheal. Viven en glaciares y lugares sumamente fríos. Puede ser agresivo si se entra a su territorio sin permiso, pero generalmente es muy amable y feliz. A Sealeo le encanta aplaudir, rodar y hacer las mismas cosas que cuando era Spheal>>
-<<Manectric Pokémon de tipo Electrico y evolución de Electrike. Manectric acumula en las melenas la electricidad estática que hay en el ambiente, y la descarga a través de ellas en grandes dosis. Debido a las chispas que suelta, él es responsable de algunos incendios que se producen en los bosques>>
Manectric de Hipotenusa
-¡Tú serás mi as en la Liga!- Jorge intentó a abrazar a su pokémon foca, que había aumentado considerablemente su tamaño.
-Me alegro mucho Manectric. Estoy muy orgullosa de ti- Hipotenusa acarició la cabeza al perro eléctrico.
-Gracias a este entrenamiento habéis salido ganando los dos- señaló Iván acercándose a ellos dentro d ela pista.
-Pero el combate no ha terminado- apuntó Jorge volviendo a su marca.
-¡Eso! ¡Manectric intentemos un Trueno!
-¡Sealeo tú frénalo con Ventisca!
Iván corrió al borde la pista antes de que el potentísimo rayo y el vendaval de frío le alcanzaran. Las fuerzas estaban muy igualadas.
-¿Se han dado cuenta que es hora de cenar?- señaló Raúl con la comida ya preparada.
-No te preocupes, querido. Sus estómagos se lo recordarán pronto.

HISTORIA 1.0, Capítulo 41

Enlace Capítulo 40

Capítulo 41: Entrenamiento a bordo del majestuoso Ferry Victoria.


Para no perder las costumbres, nuestros amigos corrían para coger el barco, ya que llegaban tarde.
-¡Os dije que nos levantáramos antes!- señaló Hipotenusa sin aminorar el ritmo.
-¡Carla ha acaparado el baño durante más de cuarenta y cinco minutos! ¿A que sí Jorge?
-¡Queridos, esta apariencia cuesta mantenerla!
Ya se encontraban en el puerto y corrían paralelos al barco. Aquella misma mañana habían recibido los Pases para el barco de manos de uno de los ayudantes del Profesor Galache y no podían por nada del mundo perderlo.
-Por los pelos chicos. Sois de los últimos. En muy breve vamos a partir- el revisor del puente comprobó sus pases y les permitió pasar.
El hall del barco estaba repleto de entrenadores junto a sus pokémon.
-¿Todas estas personas van a participar en la Liga Caroshmy desafiar al Alto Mando?
-Algunos sí. Otros solo están acompañanado, como nosotros.
El lugar estaba decorado con unas gigantescas fotografías del edificio donde se celebra la Liga Pokémon y también imágenes del Alto Mando.
-Esa chica es Norma y aquel Fregy- informó Hipotenusa señalando con su dedo índice- Son los primeros del Alto Mando con los que te puedes enfrentararte. Si vences, combatirás al día siguiente con aquellos dos: Terrón y Nitro. Siempre y cuando te clasifiques en la Liga.
-¿Cómo que si me clasificaré? ¡Venceré! Y llegaré hasta el Campeón. Que por cierto, ¿no hay una foto suya?
-Me temo que no. El Campeón cambia cada año si es vencido y se mantiene en el anonimato hasta el último momento.
El delicado mostrador fabricado en cristal y madera aguardaba varias mujeres que reciben e informan a los entrenadores del barco.
-Querida, ¿nos puede mostrar por donde se va a estos camarotes?
La amable y bien vestida recepcionista miró los pases, se tomó unos segundos para pensar el recorrido y se lo indicó- Tomad aquellas escaleras o el ascensor que hay junto a ellas hasta la octava planta. Según lleguéis al piso ocho, tomad el pasillo que veréis a vuestra derecha. Las puertas están numeradas, tan solo deberéis fijaros en los números.
-Muchas gracias.
Decidieron tomar el ascensor, desde el cual se podía ver toda la recepción.
-¡Fijaos! ¡El ferry posee diez plantas y un piso menos uno!- Jorge se sorprendió que tuviera tantas alturas al ser solo un barco.
Siguieron las instrucciones de la recepcionista y cuando llegaron al pasillo miraron los relucientes cartelitos de cada puerta de un color blanco hueso.
-Los nuestros son… ¡un momento!
-¿Qué ocurre Jorge?
-¿Os habéis fijado que los pases son iguales?
-¿Cómo dices?
-Pues que en el fondo solo tenemos dos camarotes. Yo pensaba que teníamos uno cada uno.
Jorge e Hipotenusa entraron en el primero de los camarotes. Contaba con dos camas muy mullidas, una televisión, un teléfono y un minibar, además de baño propio.
El camarote de Raúl y Carla era de las mismas características.
-Tú estás acostumbrada a más en los cruceros ¿no?
-Tranquilo, querido. No me importa viajar en ese semi lujo. Por una vez…- respondió Carla entre risas- Lo importante es llegar a la Liga a tiempo para que Jorge pueda participar.
Tras la suculenta cena, los cuatro jóvenes cayeron rendidos en sus respectivas camas.
Al despejado día siguiente, Raúl y Carla intentaron abrir la puerta adyacente a la suya donde se encontraban sus amigos pero estaba cerrada.
-¡Un momento!- respondió Jorge desde el interior al escucharles- Pasad.
Raúl y Carla se miraron extrañados.
-¿Por qué habéis tardado tanto en venir?- preguntó Hipotenusa tomándose un zumo del minibar.
-Carla ha necesitado los tres cuartos de hora de rigor para arreglarse.
-¡Perdona querido! Yo he entrado en el baño antes de que te levantaras si quiera.
-Un momento, ¿y vosotros por qué habéis juntado las camas?- Raúl se percató que las dos camas, separadas el dia antes, ahora estaban juntas.
-Porque… ¿Por qué las hemos juntado Jorge?
-Porque… -Jorge miró a un lado y otro sudando a chorros- Eran demasiado pequeñas. ¿Vamos a cubierta a ver el mar?
-¡Sí!- respondió Hipotenusa dejando el cartón de zumo sobre la mesa- Vayamos, vayamos.
En la superficie del barco se encontraban un gran número de jóvenes entrenando.
-Hola, me llamo Yeray. ¿Te importa combatir conmigo?
-Claro que no. Soy Jorge.
-Va a llegar agotado a la isla.
-Tienes toda la razón, querido. Desde luego no sabe descansar un momento.
-Vamos Piloswine- Yeray envió el primero de sus pokémon.
-¿Eso es un Piloswine? Nunca había visto uno…- Jorge sacó de inmediato su Pokédex para informarse.
Piloswine de Yeray
-<<Piloswine pokémon de tipo Hielo-Tierra y evolución de Swinub. Como Piloswine no tiene buena vista se vale de su olfato y su oído para poder ubicarse. Tiene una gran joroba en la que a veces transporta entrenadores extraviados en la nieve, ya que es un pokemon muy sociable>>
-Adelante Spheal. Pistola Agua.
-Piloswine es demasiado lento para evitar un ataque directo como ese- señaló Hipotenusa viendo en primera fila el combate con sus dos amigos.
-Piloswine Ataque Furia.
-Pues con los colmillos es muy veloz, querida, le ha dado varias veces con ellos a Spheal. Ha sido un golpe crítico.
Jorge y Yeray combatieron hasta agotar a sus seis pokémon. Ambos se les veían cansados y agotados.
-Te he vencido por los pelos Yeray. Eres muy fuerte. Se nota todo lo que has entrenado con tus pokémon.
-Gracias Jorge. Tus pokémon también están muy bien entrenados.
Por fin, se tomaron un descanso en la parte de adelante del barco. Varios pokémon acuáticos como Mantine o Seadra nadaban cerca del ferry.
-Supongo que vas a la Liga, ¿no Yeray?
-Pero no a lo que estáis pensando. No voy a desafiar al Alto Mando.
-¿A no?
-No. Trabajo en el edificio de la Liga. Soy hermano de Terrón.
-¡Andá! ¿Me estás diciendo que he vencido al hermano pequeño de Alto Mando Terrón?
-Pues sí. Pero no te confíes Jorge. Mi hermano es aún más poderoso que yo. Por ese motivo se encuentra en la segunda fase de la Liga.
-¿Me podrías explicar un poco mejor eso?
-Claro. La Liga Pokémon de Caroshm se divide en varias fases celebradas en diferentes días consecutivos. Los primeros días participarás en las eliminatorias contra otros muchos entrenadores que quieren llegar al Alto Mando como tú. Si te clasficias, pasarás a ser de los pocos que se enfrenten al Alto Mando. Primero combatirás con Norma, una chica que saca lo mejor de los pokémon de tipo Normal. Si la vences, ese mismo día te enfrentarás a Fregy, el maestro del frío y de los pokémon Hielo. Al día siguiente y siempre que hayas obtenido las dos victorias precedentes, combatirás con mi hermano y sus pokémon tipo Tierra y después con Nitro y sus tenebrosos pokémon siniestros. El último día, si tienes los cuatro sellos del Alto Mando, podrás desafiar al Campeón de este año.
-¡Ahora lo entiendo! Los cinco huecos más pequeños que hay en la parte de abajo de mi estuche de medallas es para colocar esos sellos.
-Correcto.
Después de la explicación, curaron a sus pokémon en el Centro Pokémon del barco y disputaron otro combate, ahora uno doble frente a otros dos entrenadores.

miércoles, 9 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 33

Enlace Capítulo 32

Capítulo 33: El interior de la Gruta Sellada. La puerta se abre.

-Menos mal que las sabías poner Miguel.
Jorge y Raúl junto a Josep y los tres integrantes del Equipo Rock, el Encargado, Carla y Miguel, se habían despertado después del duro aterrizaje en una estancia también muy bien decorada con gravados y esculturas. Solamente tenía salida por una puerta de madera vieja que se encontraba cerrada con llave.
-¡La culpa es del Encargado!
-¡No me miréis a mí! ¡La culpa ha sido de Carla!
-¿Cómo dices, querido? Se te va la pinza Encargado. El que quitó las figuras de su lugar fue Jorge.
-Tú no hables mucho que se te corre el pintalabios- respondió Jorge con mucho sarcasmo.
-¡Que sepas que este pintalabios no se corre! ¡No lo compro en un todo a cien!
-Tú eres la típica pija tonta que se preocupa más en gastar el dinero en su imagen que en ahorrar y valorarlo. Quizás no lo sepas, pero no crece en los árboles.
-¡Si quiero pasta la mando robar!
-¡Claro! ¡Cómo me robaste la Pokédex! No me puedo creer que no hiciera caso a Hipo.
-¡Yo no robé tu asquerosa Pokédex! Yo ya tengo una y además de diseño. ¿Para qué quiero una vulgaridad como la tuya?
-Seguro que para venderla por ahí. ¡Es una antigüedad de mi familia!
-Pues como más razón, querido. ¿Algo del siglo pasado? Solo tú eres tan tonto de usar una Pokédex que se fabricó cuando todavía no se había descubierto América.
En ese momento Jorge se abalanzó sobre Carla y la agarró por las solapas del traje, ahora sucio, que llevaba. Lo más extraño fue que Carla no hizo nada, solamente le guiñó un ojo a Jorge.
-¡Ya basta!- gritó el Encargado agarrando por el brazo a Carla.
-¡IIIAAA!- Carla hizo su famosa llave. El Encargado hizo un giro de trescientos ochenta grados con la mano de Carla como centro y aterrizó duramente sobre el embaldosado suelo, perdiendo la consciencia- Por un momento pensé que me ibas a pegar de verdad, querido- Carla se sacudió el traje y se amoldó el pelo.
-No entiendo nada. ¿No se supone que esta es la mala?- Josep no tenía muy claro lo que ocurría.
-Carla y yo llamamos al Jefe Rock- Miguel fue el primero en explicar lo sucedido- Teníamos el plan de infiltrarnos en el Equipo Rock y destruirlo desde dentro.
-Pero no podíamos deciros nada porque vuestra reacción ante esta gentuza no sería creíble. Miguel y yo lo teníamos todo planeado. Menos que vosotros no os dierais cuenta de lo que pasaba, querido.
-Vuestra reacción fue demasiado verdadera. Era evidente que no visteis lo que ocurría de verdad.
Jorge y Raúl no sabían que decir. El primero se decidió por hablar.
-Os dijimos cosas muy feas. Y ahora te he hablado de muy malas maneras.
-Nosotros creíamos que nos habíais mentido. No teníamos ni idea de que teníais un plan.
-No os preocupéis, queridos, yo también me hubiera enfadado en vuestro lugar.
-¿Entonces sois de los buenos?
-En efecto, querido. Por cierto, ¿qué haces tú aquí? ¿No eres el chico ese del Bosque Verdinegro?
-Sí, soy yo. ¿Seguro que sois de fiar?
-Claro, querido, a ver quien ha dejado sin sentido a este. Oye, ¿y dónde está Hipo?
-Al entrar nos encontramos con una trampa y ella cayó en ella.
-¡¿Ha muerto?!
-¡NO!- gritaron los tres chicos.
-Pues no eres exagera tú ni nada.
-Le perdimos la pista en aquel sitio al principio del pasillo de la puerta pero seguro que está bien. Yo confío en que no le ha pasado nada. Ahora debemos pensar cómo salir de aquí.
-Esta puerta está totalmente cerrada. Es imposible abrirla- Miguel lo comprobó con sus propias manos.
-A mí esto no me da buena espina. Seguro que pasa algo malo.
Uno de los Murkrow
atacantes
Justo tras decir esto, como si el destino hubiera oído las palabras de Carla, los relieves de las paredes se rompieron, dando paso a una bandada de Murkrow y un gran número de Gastly y Duskull.
-¡¡AH!!
Comenzaron a atacar al grupo, otra vez unidos.
-Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vamos Poliwhirl, usa Burbujas.
-Tú también Salamence- Josep no se iba a quedar atrás- Dragoaliento.
-Querida Misdreavus, ayúdame con Bolas Sombra.
Pero estos ataques eran inútiles. Por cada pokémon que debilitaban salian otros tantos.
-¡No paran de salir, queridos!
-¡Adelante Machoke! ¡Arranca la puerta!- ordenó Josep señalándola con el dedo índice.
Uno de los Gastly atacantes     
-¡Volved!- todos los pokémon, excepto Spheal, regresaron a las ball.
Los acribillados entrenadores pasaron a la estancia de al lado y colocaron la puerta otra vez.
-¡Spheal Rayo Hielo para sellar la puerta! Eso nos dará algún tiempo.
La estancia era muy pequeña y estaba muy deteriorada. Un pasillo se vislumbraba en frente de ellos. Dudando un poco, lo siguieron.
Se encontraron con una envejecida puerta al final del túnel. En ella había un polvoriento cartel. Al limpiarlo Jorge con su manga pudo leer: “Guarida del Equipo Cirio”
-¡Anda! Creo que hemos dado con nuestro primer objetivo.
-¿Estabais buscando nuestra guarida, queridos?
-Pues sí. Pero nos topamos con la Gruta Sellada. ¿Cómo es posible que vuestra guarida estuviera aquí abajo?
-Pues muy fácil. Carla y yo encontramos la puerta de hierro de la Gruta. Nos equivocamos y caímos donde habíamos estado.
-Nunca dimos con la combinación correcta pero tampoco nos habían salido nunca todos esos pokémon. Para nosotros el atril con las figuritas era como una llave para entrar aquí abajo.
-Entonces este es el famoso lugar donde no queríais que el Jefe Rock entrara.
-En el fondo este lugar en concreto nos daba igual, querido. Lo que pasa es que él quería dar con la combinación correcta de la Gruta Sellada.
-Descubrimos mediante una investigación que el tesoro final es una antigua y extraña mesa que concede deseos. Si cae en manos del Equipo Rock, algo malo sucederá. ¡Seguro!
-Eso aún está por ver- una voz grave resonó en el pasillo. Era el Jefe Rock acompañado del Encargado, que se frotaba la cabeza dolorido- todos se giraron y allí vieron a las dos máximas posiciones del Equipo Rock- Me parece muy mal que nos hayais traicionado. Pensé que habíais recapacitado.
-¡Nunca estaremos junto a vosotros!
El Encargado corrió hacía Carla.
-¡Eh!- Jorge se interpuso, poniendo su mano en el pecho del Encargado para frenarlo- Ni se te pase por la mente tocarlos.
-¿Ahora la defiendes? Muy bien. Adelante Trapinch- el Encargado pensaba vengar su chichón por las malas.
-Vamos Porygon.
-¡Trapinch Bucle Arena!
-Porygon Protección- el torbellino del desierto solo afectó a los presentes en el pasillo- ¡Psicorrayo!
Trapinch rodó por el suelo de piedra tras recibir el rayo multicolor de energía psíquica.
-¡Trapinch Hiperrayo!
-¡Porygon esquivalo!
Todos tuvieron que esquivar el ataque de Trapinch que produjo un gigantesco boquete en la pared donde se encontraba la puerta de la guarida.
-Hiperrayo necesita unos minutos para recargarse. Porygon Psicorrayo.
-¡Trapinch está fuera de combate!- celebraron sus amigos.
-Me temo que tendré que tomar el mando como siempre- el jefe Rock sacó dos ball de su bolsillo- Adelante Aggron y Skarmory.
-Yo te ayudo querido. Adelante Loudred.
-<<Aggron pokémon de tipo Acero-Roca y evolución de Larion. Aggron tiene en su cabeza cuernos de acero que le permiten excavar en túneles para buscar su mayor fuente de alimento: el hierro>>
-<<Skarmory Pokémon de tipo Acero-Volador. Resulta sorprendente su agilidad, ya que su cuerpo está recubierto por un pesado armazón de hierro. Sus alas son huecas y ligeras, lo que le permite volar libremente>>
Aggron del Jefe Rock
-La información nunca sobra querido.
-De poco os va a servir- señaló tajante el Jefe Rock- ¡Aggron Cola Férrea, Skarmory Ala de Acero!
Loudred saltó para esquivar la cola pesada de Aggron y Porygon se apartó de la trayectoria de Skarmory.
-Porygon Rayo.
-Loudred Destructor.
-¡Aggron Llamarada!
-¡¡Porygon Protección!!
La barrera creada por el pokémon cibernético no pudo hacer frente aquel poderosísimo ataque. Porygon se encontraba debilitado, al igual que Loudred.
-Es muy fuerte. Vuelve Porygon, adelante Cynda.
-Vuelve querido Loudred. Jorge, no nos podemos rendir. Adelante Misdreavus.
-Skarmory Eco Metálico.
Skarmory del Jefe Rock
El intenso chirrido dejó aturdidos a los dos pokémon y también al grupo de amigos.
-Aggron Cola Férrea.
Jorge corrió hacia su pokémon, lo tomó y derrapó por el suelo esquivando la cola por debajo mientras que Carla empujó a Misdreavus y a continuación ella se agachó.
-Cuando os lo ponen difícil os bloqueáis- el Jefe Rock se rio a viva voz.
-Eso está por ver. ¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Psícorrayo!
Skarmory cayó debilitado pero Aggron se puso en pie con un ligero temblor. Jorge y Carla no se rindieron y continuaron juntos contra el Jefe Rock.
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Bola Sombra!
Aggron esquivó el primer ataque y destruyó el segundo con Garra Metal.
-¡Imposible!
-¡Aggron Llamarada!
-¡NO!
Jorge, Cynda, Carla y Misdreavus no podían evitar lo irremediable.
-¡Poliwhirl Demolición!
-¡Zangoose Garra Brutal!
-¡Machoke Tajo Cruzado!
Aggron fue bloqueado y su ataque desviado.
-Gracias, queridos… Por los pelos…
-¡Esto no ha acabado! ¡¡Aggron Hiperrayo!!
-¡Volved todos!
-¡Adelante Steelix!- gritó Miguel abriendo la poké ball- ¡A toda velocidad!
Todos los pokémon regresaron a sus ball mientras Aggron cargaba. Jorge y los demás se tiraron al suelo para esquivar el ataque y se montaron en Steelix que se metió por el agujero creado con anterioridad por Aggron.
-¡¡AAH!!- todos se agarraban como podían a la dura y fría cabeza de Steelix, que se movía a gran velocidad, circulando por los pasillos y cegandolos con su cola.
Llegaron a la puerta que Jorge había congelado. Steelix la arrolló como una hoja de papel, atropellando a los pokémon que aún seguían allí.
La serpiente de acero continuó con la huida y cuando el pasillo se acabó atravesó una pared de piedra. Al otro lado se encontraba la estancia donde Hipotenusa estaba recluida. Jorge la agarró y la subió a Steelix.
-¿Qué haceis con estos?
-Es una larga historia. Agarrate fuerte.
-Lo importante es que somos de los buenos, querida.
Tras una frenética y larga huida, llegaron de nuevo a la sala de la puerta maciza. El atril estaba en su lugar y las figuritas esparcidas a su alrededor.
-Vuelve Steelix. Gracias y descansa.
Todos se miraron- ¿Las pongo?- consiguió articular Jorge.
-Espero que vuestras conjeturas sean correctas, queridos. Pero si fallais no me importa.
Jorge colocó una a una las piezas de piedra en los huecos del sol y de la luna. La puerta se abrió con un chirrido oxidado y un gran destello cegó a nuestros amigos.
-¿Qué es eso?
Pero antes que pudieran saber lo que era; Jorge, Hipo, Raúl, Carla, Miguel y Josep fueron engullidos por el resplandor de la puerta.