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miércoles, 26 de octubre de 2011

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 21

Capítulo 21: Un ferry fantasmal.

Después de despedirse de su amigo Vector de Pueblo Punto de Magma, tomaron un barco directos a Isla Moon. En Ciudad Lunada, el principal núcleo de la isla, se celebraría en unos días un Concurso Pokémon y Carla no quería faltar.
-Queridos, estoy deseando llegar a mi próximo concurso. Esta vez estoy más segura de mis pokémon y de mí misma.
-Te da tiempo a practicar con tus pokémon. Tardaremos unas cuantas horas en llegar a Isla Moon.
-Buena idea. Adelante Espeon, Phanpy y Skitty. ¿Y ahora qué?
Después de caer al suelo al oír a Carla y levantarse, Hipo fue la primera en hablar- En este concurso tendrás que realizar una combinación de ataques con uno de tus pokémon y, si pasas a la siguiente fase, un combate de belleza.
-Dejadme un momento que piense, queridos…. ¡Ya lo tengo! ¡Skitty Psicorrayo!
Nuevamente se cayeron de las tumbonas- Skitty no sabe utilizar ese ataque.
-¿Cómo que no, querida?- sorprendentemente de la garra de Skitty salió un Psicorrayo- Ahora Atracción.
Los corazones rosas formaron una espiral alrededor del Psicorrayo.
-No ha estado nada mal, querida. ¡Tú harás la demostración de ataque!
-Yo sigo sin saber cómo ha podido lanzar un Psicorrayo.
Jorge consultó su Pokédex para saber que ataques sabía utilizar el Skitty de Carla.
-<<Ataques de Skitty: Doblebofetón, Atracción, Ayuda>>
-Lo ves Carla, mi Pokédex lo confirma.
-¡Un momento! ¡Pues claro! El ataque Ayuda es el que ha hecho el Psicorrayo.
-¿Cómo dices, querida?
-Ayuda es un ataque que toma uno de los ataques de los pokémon de tu equipo, es decir, Skitty tomó el Psicorrayo de Espeon.
-¡Fantasmas!
-¡AAH! ¡¿Dónde?!- gritó Carla.
Jorge, Hipo y Raúl se quedaron mirando a Carla muy extrañados.
-¿Te ocurre algo? ¿Por qué gritas?
-Alguien ha dicho algo.
-Nosotros no hemos abierto la boca.
-Pues habrá sido otra persona, queridos. Yo he oído algo.
-Estamos solo en esta cubierta.
-No hemos oído nada.
-¡Fantasmas!
-¡Otra vez! ¿No me digáis que eso no lo habéis oído, queridos?
-¿Te encuentras bien Carla? Solamente estamos hablando nosotros.
-¿Me estaré volviendo loca?
-¡¡AAH!!
-Ahora la otra. ¿Y a ti que te pasa Hipo?
-Algo me ha lamido el cuello. ¡Qué asco!
-¡¡AAH!! Ahora lo he sentido yo. Quien esté haciendo la broma ¡no tiene gracia!
Los sujetos causantes de los Lengüetazos eran dos Haunter.
-¡¡FANTASMAS!!
-Pero si solo son Haunter Carla.
-<<Haunter Pokémon de tipo Fantasma-Veneno y evolución de Gastly. Está compuesto por gas y es por eso que flota. Si en la oscuridad ves a uno flotando y haciéndote señas, no te acerques. Este Pokémon intentará darte lametazos para robarte la energía>>
Los dos pokémon salvajes lanzaron sus ataques Bola Sombra. Los cuatro jóvenes comenzaron a correr apresuradamente.
-¿Lo veis queridos? Alguien gritó “¡Fantasmas!” y ahí están. Yo lo oí.
Cuando se disponían a entrar en el barco, abandonando la cubierta donde estaban los Haunter, se tropezaron con un Ralts.
-¿Esto no es un Ralts?
-¡Fantasmas!
-¡Ha sido este pokémon!- Carla dio un paso atrás y lo señaló con su dedo índice que temblaba.
-Los pokémon no hablan. Al menos no como nosotros.
Ralts
-<<Ralts Pokémon de tipo Psíquico. Gracias al cuerno rojo de su cabeza puede captar lo que sienten las personas. Ralts es uno de los pocos Pokémon capaces de hablar telepáticamente con un humano>>
-¡Ahora sé que no estoy loca! ¡La Pokédex lo ha dicho!
-Tranquilízate Carla. Admite que era un poco raro que solamente tú lo oyeras.
-De todos modos es eso, solamente tú oyes lo que dice este pokémon.
-¡Fantasmas!
-Pues solamente dice “fantasmas” “fantasmas”. Tan solo eso.
-Se referirá a los Haunter.
-¡¡AAH!!
-¿Y qué pasa ahora?- tras los chicos había tres Misdreavus.
-¡Anda ya! ¿Cómo te puedes asustar de unos Misdreavus cuando tú entrenaste uno?
-Lo siento, queridos. Es que entre las sombras me han dado miedo.
-<<Misdreavus Pokémon de tipo Fantasma. A este Pokémon fantasmagórico le gusta asustar a los niños que van solos por la noche, aunque sólo lo hace por diversión propia. Las perlas de su cuello son su fuente de poder>>
-Deberíamos avisar al capitán.
Los cuatro jóvenes junto con Ralts se dirigieron al puesto de mando desde donde se controlaba el barco.
-Estáis sin aliento. ¿Habéis venido corriendo hasta aquí?
-Capitán… hay fantasmas… en el barco.
-Ya lo sé.
-¡¿Ya lo sabía?!
-Claro- el hombre de unos cincuenta años y vestido de marinero tomó entre sus manos a Ralts- Este Ralts es mío y avisa a los pasajeros si los pokémon fantasmas están cerca.
-Eso no lo ponía en el anuncio.
El capitán se rió energéticamente- Por alguna razón a algunos pokémon de tipo Fantasmas les gusta vivir en mi barco. No son peligrosos ni ocasionan ningún problema.
-Eso es discutible. Dos Haunter nos atacaron.
-Ese es el pero. Hace unos días unos Haunter liderados por un Gengar entraron en el buque y hacen la vida imposible a los pasajeros y a los demás pokémon fantasma. Son un verdadero fastidio. Ojalá alguien los expulsara de aquí.
-Nosotros te ayudaremos.
-¿De verdad? ¿No será peligroso?
-No se preocupe. Nos ocuparemos de todo.
-Muchas gracias. Sois unos jovencitos muy valientes. Llevaros a Ralts para que os ayude.
-Yo prefiero quedarme aquí con el capitán, queridos.
-Vaamos- Hipo la agarró por el brazo para que los acompañara- Tú eres la única que te comunicas con Ralts.
El pokémon de tipo Psíquico les condujo hasta uno de los almacenes en lo más profundo del barco.
-Esto está muy oscuro. Tengo miedo, queridos.
-Yo me encargo. Adelante Manectric, Destello- el pelaje del pokémon de Hipo emitió una cantidad de luz que iluminó toda la estancia. Varios Duskull huyeron atravesando las paredes.
-Pues aquí no hay nada.
-Nada de nada.
Los dos Haunter de antes aparecieron del suelo.
-¡¡AAH!!
-Deja de gritar Carla, que solo son Haunter. Manectric Rayo.
-Adelante Taillow, Ataque Ala.
Los dos fantasmas desaparecieron durante un segundo y volvieron contraatacando con Lengüetazo. Taillow y Manectric quedaron paralizados y asqueados.
-Vuelve Taillow. Adelante Cynda, Lanzallamas.
-¡Buen golpe! Ya nos hemos quitado uno.
-Flaaffy adelante. Rayo.
Los dos Haunter abandonaron el barco.
-Por fin en el barco vuelve a la normalidad, queridos. Pero… ¡AAH!
-Aún queda ese Gengar- señaló Jorge.
-<<Gengar Pokémon de tipo Fantasma-Veneno y evolución de Haunter. Le gusta fingir que es una sombra para, por la noche, sorprender a la gente o a Pokémon perdidos. Cuando una persona se acerca a ellos se puede sentir un aura helada que los rodea ya que roban el calor de su alrededor>>
Gengar salvaje Jefe
-¡Cuidado con ese Puño Sombra!
-¡Cynda esquivar!
-¡Flaaffy esquivar!
Gengar giró en el aire y arremetió contra los dos pokémon.
-¿Cómo ha hecho eso?
-Cynda Rueda Fuego.
-¡Gengar lo ha esquivado!
-Flaaffy Esporagondón.
-Gengar parece aturdido. ¡Es el momento!
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Flaaffy Rayo!
Ambos ataques hicieron diana en un confuso Gengar que huyó del barco como alma que lleva el diablo.
-Nos ha costado, queridos…- Carla salió de su escondite.
-¡Pero si no has hecho nada!
-La segunda cosa que odio más en el mundo son los pokémon de tipo Fantasma.
-Claro, porque la primera son los de tipo Bicho.
Todos rieron.



miércoles, 9 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 33

Enlace Capítulo 32

Capítulo 33: El interior de la Gruta Sellada. La puerta se abre.

-Menos mal que las sabías poner Miguel.
Jorge y Raúl junto a Josep y los tres integrantes del Equipo Rock, el Encargado, Carla y Miguel, se habían despertado después del duro aterrizaje en una estancia también muy bien decorada con gravados y esculturas. Solamente tenía salida por una puerta de madera vieja que se encontraba cerrada con llave.
-¡La culpa es del Encargado!
-¡No me miréis a mí! ¡La culpa ha sido de Carla!
-¿Cómo dices, querido? Se te va la pinza Encargado. El que quitó las figuras de su lugar fue Jorge.
-Tú no hables mucho que se te corre el pintalabios- respondió Jorge con mucho sarcasmo.
-¡Que sepas que este pintalabios no se corre! ¡No lo compro en un todo a cien!
-Tú eres la típica pija tonta que se preocupa más en gastar el dinero en su imagen que en ahorrar y valorarlo. Quizás no lo sepas, pero no crece en los árboles.
-¡Si quiero pasta la mando robar!
-¡Claro! ¡Cómo me robaste la Pokédex! No me puedo creer que no hiciera caso a Hipo.
-¡Yo no robé tu asquerosa Pokédex! Yo ya tengo una y además de diseño. ¿Para qué quiero una vulgaridad como la tuya?
-Seguro que para venderla por ahí. ¡Es una antigüedad de mi familia!
-Pues como más razón, querido. ¿Algo del siglo pasado? Solo tú eres tan tonto de usar una Pokédex que se fabricó cuando todavía no se había descubierto América.
En ese momento Jorge se abalanzó sobre Carla y la agarró por las solapas del traje, ahora sucio, que llevaba. Lo más extraño fue que Carla no hizo nada, solamente le guiñó un ojo a Jorge.
-¡Ya basta!- gritó el Encargado agarrando por el brazo a Carla.
-¡IIIAAA!- Carla hizo su famosa llave. El Encargado hizo un giro de trescientos ochenta grados con la mano de Carla como centro y aterrizó duramente sobre el embaldosado suelo, perdiendo la consciencia- Por un momento pensé que me ibas a pegar de verdad, querido- Carla se sacudió el traje y se amoldó el pelo.
-No entiendo nada. ¿No se supone que esta es la mala?- Josep no tenía muy claro lo que ocurría.
-Carla y yo llamamos al Jefe Rock- Miguel fue el primero en explicar lo sucedido- Teníamos el plan de infiltrarnos en el Equipo Rock y destruirlo desde dentro.
-Pero no podíamos deciros nada porque vuestra reacción ante esta gentuza no sería creíble. Miguel y yo lo teníamos todo planeado. Menos que vosotros no os dierais cuenta de lo que pasaba, querido.
-Vuestra reacción fue demasiado verdadera. Era evidente que no visteis lo que ocurría de verdad.
Jorge y Raúl no sabían que decir. El primero se decidió por hablar.
-Os dijimos cosas muy feas. Y ahora te he hablado de muy malas maneras.
-Nosotros creíamos que nos habíais mentido. No teníamos ni idea de que teníais un plan.
-No os preocupéis, queridos, yo también me hubiera enfadado en vuestro lugar.
-¿Entonces sois de los buenos?
-En efecto, querido. Por cierto, ¿qué haces tú aquí? ¿No eres el chico ese del Bosque Verdinegro?
-Sí, soy yo. ¿Seguro que sois de fiar?
-Claro, querido, a ver quien ha dejado sin sentido a este. Oye, ¿y dónde está Hipo?
-Al entrar nos encontramos con una trampa y ella cayó en ella.
-¡¿Ha muerto?!
-¡NO!- gritaron los tres chicos.
-Pues no eres exagera tú ni nada.
-Le perdimos la pista en aquel sitio al principio del pasillo de la puerta pero seguro que está bien. Yo confío en que no le ha pasado nada. Ahora debemos pensar cómo salir de aquí.
-Esta puerta está totalmente cerrada. Es imposible abrirla- Miguel lo comprobó con sus propias manos.
-A mí esto no me da buena espina. Seguro que pasa algo malo.
Uno de los Murkrow
atacantes
Justo tras decir esto, como si el destino hubiera oído las palabras de Carla, los relieves de las paredes se rompieron, dando paso a una bandada de Murkrow y un gran número de Gastly y Duskull.
-¡¡AH!!
Comenzaron a atacar al grupo, otra vez unidos.
-Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vamos Poliwhirl, usa Burbujas.
-Tú también Salamence- Josep no se iba a quedar atrás- Dragoaliento.
-Querida Misdreavus, ayúdame con Bolas Sombra.
Pero estos ataques eran inútiles. Por cada pokémon que debilitaban salian otros tantos.
-¡No paran de salir, queridos!
-¡Adelante Machoke! ¡Arranca la puerta!- ordenó Josep señalándola con el dedo índice.
Uno de los Gastly atacantes     
-¡Volved!- todos los pokémon, excepto Spheal, regresaron a las ball.
Los acribillados entrenadores pasaron a la estancia de al lado y colocaron la puerta otra vez.
-¡Spheal Rayo Hielo para sellar la puerta! Eso nos dará algún tiempo.
La estancia era muy pequeña y estaba muy deteriorada. Un pasillo se vislumbraba en frente de ellos. Dudando un poco, lo siguieron.
Se encontraron con una envejecida puerta al final del túnel. En ella había un polvoriento cartel. Al limpiarlo Jorge con su manga pudo leer: “Guarida del Equipo Cirio”
-¡Anda! Creo que hemos dado con nuestro primer objetivo.
-¿Estabais buscando nuestra guarida, queridos?
-Pues sí. Pero nos topamos con la Gruta Sellada. ¿Cómo es posible que vuestra guarida estuviera aquí abajo?
-Pues muy fácil. Carla y yo encontramos la puerta de hierro de la Gruta. Nos equivocamos y caímos donde habíamos estado.
-Nunca dimos con la combinación correcta pero tampoco nos habían salido nunca todos esos pokémon. Para nosotros el atril con las figuritas era como una llave para entrar aquí abajo.
-Entonces este es el famoso lugar donde no queríais que el Jefe Rock entrara.
-En el fondo este lugar en concreto nos daba igual, querido. Lo que pasa es que él quería dar con la combinación correcta de la Gruta Sellada.
-Descubrimos mediante una investigación que el tesoro final es una antigua y extraña mesa que concede deseos. Si cae en manos del Equipo Rock, algo malo sucederá. ¡Seguro!
-Eso aún está por ver- una voz grave resonó en el pasillo. Era el Jefe Rock acompañado del Encargado, que se frotaba la cabeza dolorido- todos se giraron y allí vieron a las dos máximas posiciones del Equipo Rock- Me parece muy mal que nos hayais traicionado. Pensé que habíais recapacitado.
-¡Nunca estaremos junto a vosotros!
El Encargado corrió hacía Carla.
-¡Eh!- Jorge se interpuso, poniendo su mano en el pecho del Encargado para frenarlo- Ni se te pase por la mente tocarlos.
-¿Ahora la defiendes? Muy bien. Adelante Trapinch- el Encargado pensaba vengar su chichón por las malas.
-Vamos Porygon.
-¡Trapinch Bucle Arena!
-Porygon Protección- el torbellino del desierto solo afectó a los presentes en el pasillo- ¡Psicorrayo!
Trapinch rodó por el suelo de piedra tras recibir el rayo multicolor de energía psíquica.
-¡Trapinch Hiperrayo!
-¡Porygon esquivalo!
Todos tuvieron que esquivar el ataque de Trapinch que produjo un gigantesco boquete en la pared donde se encontraba la puerta de la guarida.
-Hiperrayo necesita unos minutos para recargarse. Porygon Psicorrayo.
-¡Trapinch está fuera de combate!- celebraron sus amigos.
-Me temo que tendré que tomar el mando como siempre- el jefe Rock sacó dos ball de su bolsillo- Adelante Aggron y Skarmory.
-Yo te ayudo querido. Adelante Loudred.
-<<Aggron pokémon de tipo Acero-Roca y evolución de Larion. Aggron tiene en su cabeza cuernos de acero que le permiten excavar en túneles para buscar su mayor fuente de alimento: el hierro>>
-<<Skarmory Pokémon de tipo Acero-Volador. Resulta sorprendente su agilidad, ya que su cuerpo está recubierto por un pesado armazón de hierro. Sus alas son huecas y ligeras, lo que le permite volar libremente>>
Aggron del Jefe Rock
-La información nunca sobra querido.
-De poco os va a servir- señaló tajante el Jefe Rock- ¡Aggron Cola Férrea, Skarmory Ala de Acero!
Loudred saltó para esquivar la cola pesada de Aggron y Porygon se apartó de la trayectoria de Skarmory.
-Porygon Rayo.
-Loudred Destructor.
-¡Aggron Llamarada!
-¡¡Porygon Protección!!
La barrera creada por el pokémon cibernético no pudo hacer frente aquel poderosísimo ataque. Porygon se encontraba debilitado, al igual que Loudred.
-Es muy fuerte. Vuelve Porygon, adelante Cynda.
-Vuelve querido Loudred. Jorge, no nos podemos rendir. Adelante Misdreavus.
-Skarmory Eco Metálico.
Skarmory del Jefe Rock
El intenso chirrido dejó aturdidos a los dos pokémon y también al grupo de amigos.
-Aggron Cola Férrea.
Jorge corrió hacia su pokémon, lo tomó y derrapó por el suelo esquivando la cola por debajo mientras que Carla empujó a Misdreavus y a continuación ella se agachó.
-Cuando os lo ponen difícil os bloqueáis- el Jefe Rock se rio a viva voz.
-Eso está por ver. ¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Psícorrayo!
Skarmory cayó debilitado pero Aggron se puso en pie con un ligero temblor. Jorge y Carla no se rindieron y continuaron juntos contra el Jefe Rock.
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Bola Sombra!
Aggron esquivó el primer ataque y destruyó el segundo con Garra Metal.
-¡Imposible!
-¡Aggron Llamarada!
-¡NO!
Jorge, Cynda, Carla y Misdreavus no podían evitar lo irremediable.
-¡Poliwhirl Demolición!
-¡Zangoose Garra Brutal!
-¡Machoke Tajo Cruzado!
Aggron fue bloqueado y su ataque desviado.
-Gracias, queridos… Por los pelos…
-¡Esto no ha acabado! ¡¡Aggron Hiperrayo!!
-¡Volved todos!
-¡Adelante Steelix!- gritó Miguel abriendo la poké ball- ¡A toda velocidad!
Todos los pokémon regresaron a sus ball mientras Aggron cargaba. Jorge y los demás se tiraron al suelo para esquivar el ataque y se montaron en Steelix que se metió por el agujero creado con anterioridad por Aggron.
-¡¡AAH!!- todos se agarraban como podían a la dura y fría cabeza de Steelix, que se movía a gran velocidad, circulando por los pasillos y cegandolos con su cola.
Llegaron a la puerta que Jorge había congelado. Steelix la arrolló como una hoja de papel, atropellando a los pokémon que aún seguían allí.
La serpiente de acero continuó con la huida y cuando el pasillo se acabó atravesó una pared de piedra. Al otro lado se encontraba la estancia donde Hipotenusa estaba recluida. Jorge la agarró y la subió a Steelix.
-¿Qué haceis con estos?
-Es una larga historia. Agarrate fuerte.
-Lo importante es que somos de los buenos, querida.
Tras una frenética y larga huida, llegaron de nuevo a la sala de la puerta maciza. El atril estaba en su lugar y las figuritas esparcidas a su alrededor.
-Vuelve Steelix. Gracias y descansa.
Todos se miraron- ¿Las pongo?- consiguió articular Jorge.
-Espero que vuestras conjeturas sean correctas, queridos. Pero si fallais no me importa.
Jorge colocó una a una las piezas de piedra en los huecos del sol y de la luna. La puerta se abrió con un chirrido oxidado y un gran destello cegó a nuestros amigos.
-¿Qué es eso?
Pero antes que pudieran saber lo que era; Jorge, Hipo, Raúl, Carla, Miguel y Josep fueron engullidos por el resplandor de la puerta.

miércoles, 5 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 20 (Nuevo)

Enlace Capítulo 19

Capítulo 20: Reencuentro de campeonato.

Jorge y sus amigos continuaban en el barco que les llevaría hasta su róximo destino en su aventura pokémon.
-¡Mirad!- Raúl señaló con el dedo a una persona que bajaba las escaleras a ritmo veloz- ¡Es Josep!
El entrenador que conocieron en el Bosque Verdinegro iba con zapatillas de deporte y cascos en las orejas, que se quitó para hablar con ellos. Era evidente que estaba corriendo por el barco para fortalecerse.
-¿Vosotros sois los de bosque, verdad?
-Sí, sí- respondió Raúl fascinado con volver a encontrarse con aquel entrenador tan fuerte.
-Hola Josep, ¿también vas al gimnasio de Ciudad Hayedo? 
-Te equivocas, yo ya tengo esa medalla hace tiempo. He decidido montar en el barco durante un par de semanas para descansar y deshacerme de tensiones.
-¿Que te parece si tenemos un combate? Será un perfecto entrenamiento para mí próximo gimnasio.
-¿Jorge te llamabas no?- el aludido asintió con la cabeza- Voy a pasar de tu oferta. Ahora mis pokémon deben tomarse unos días antes. No quiero macharlos en exceso.
-¿Machacarlos?
-Claro Jorge- señaló Hipotenusa apoyando a Josep- Los pokémon no son máquinas de combate, son seres vivos como tú y como yo. Es necesario que descansen.
Unos gritos alarmaron al grupo- ¡Sí, sí, en la sala de máquinas! ¡Hay unos forajidos intentando robar a los pokémon de tipo Fuego! Una es muy pija y el otro parece que le falta un hervor.
Los cuatro se miraron, reconocían la descripción que el marinero comunicaba por walkie talkie a sus compañeros- ¡Carla y Miguel!
Sin demora, bajaron hasta las salas de máquinas. Los altos hornos estaban funcionando a toda mecha para poder mover el barco y, por ello, allí abajo hacía calor casi insoportable.
-Que calor… querido… Date prisa en robar esos Magby o me voy a derretir…
-No me vendría mal una ayudita para meterlos en las jaulas.
Los dos ladrones habían dormido a los fogoneros y a sus Magby encargados de los hornos con lo que les quedaba de Somnifero del día anterior. Ahora Miguel introducía a los pokémon en una jaula casi tan alta como él.
-¡Quietos vosotros dos! ¡Esos pokémon son necesarios para mover el barco!
-No me importa, querida. Lo único interesante es llevarnos a estos fornidos Magby. Sin duda estar aquí abajo trabajando los ha vuelto unos pokémon muy fuertes.
-¿Magby?- se preguntó Jorge sin haberlos visto antes.
Uno de los Magby
robados
-<<Magby pokémon de tipo Fuego. Cada vez que inspira y expira, lanza ascuas por su boca y por sus fosas nasales. Aparece en los cráteres de los volcanes>>
-¿Te queda mucho, querido? A este paso nos pasa como ayer…
-Y el último- Miguel lo tiró dentro de la jaula junto con los otros y la cerró con un candado- Vámonos- los dos se miraron- ¿Has traido un remolque o algo así?
-¿Yo, querido? Tú fuiste el que dijo que hasbías escuchado que aquí abajo había pokémon. Pensé que te habías encargado de todo.
-Será mejor que liberemos a esos pokémon- apuntó Jorge mirando a sus amigos- ¡Adelante Vigoroth! Rompe el candado con Golpes Furia.
-¡Impídelo, querido!- Miguel cogió un saquito y tiró su contenido a la cara de Vigoroth- ¿Pretendes dormirlo? ¡¿Dónde estábas tú ayer, querido?!
-Pues entonces combatiré. ¡Adelante Zangoose! ¡Garra Brutal!
Zangoose cargó de chispas celestes sus garras y golpeó a Vigoroth en el costado tirándolo al suelo. Sin embargo, el candado ya estaba roto. Carla se puso en la puerta.
-Querido, será mejor que te ayude. ¡Adelante Espeon! ¡Psicorrayo!
-Dos contra uno, no es justo. ¡Adelante Metang, interponte y Defensa Férrea!- el pokémon de Josep bloqueó el rayo multicolor psíquico con su propio cuerpo- Vayamos contra ellos Jorge.
-Entendido. ¡Vigoroth Puño Certero!
-¡Metang Puño Meteoro!
El puñetazo de energía concentrada y el de pequñeas estrellas hizo estragos sobre los pokémon del Equipo Cirio. Los dos habían caído debilitados.
-Querido, hoy tenemos que salirnos con la nuestra como sea. Vuelve mi maravillosa Espeon. ¡Adelante Misdreavus!
-Vuelve Zangoose. ¡Adelante Ditto! ¡Transformación!- el pokémon de Miguel se metaforseó en un Misdreavus.
-¡Rayo Confuso, querida!
-¡Tú también Ditto!
Los ojos de los dos Misdreavus brillaron intensamente alcanzando a los pokémon de Jorge y Josep. Comenzaron a pegarse entre ellos.
-Será mejor que los retiremos Jorge. Vuelve Metang. Adelante Machoke.
-Sí, tienes razón. Vuelve Vigoroth, gracias. ¡Adelante Pidgeotto!
El barco poco a poco perdió la inercia con la que se movía hasta pararse por completo. Esta frenada un poco brusca bamboleó a los presentes.
-¿Estais todos bien?- preguntó Hipotenusa preocupándose por sus amigos.
-Yo perfectamente, querida.
-¡A ti no te decía!
-Ya lo sé. ¡Misdreavus Bola Sombra!
-Tú también Ditto.
-¡Destruye las dos con Tajo Cruzado Machoke!- las esferas oscuras quedaron reducidas a destellos sin efecto- ¿Vas tú Jorge o los remato yo?
-Yo puedo. ¡Pidgeotto Tornado!- el remolino generado empujó a los dos Misdreavus con sus respectivos dueños. Ditto regresó a la normalidad- ¡Golpe Aéreo!
El porrazo fue tremendo, terminando con las energías de los pokémon del Equipo Cirio. Comprobando que los fogoneros y los MAgby se estaban despertando, optaron por salir corriendo de allí por la puerta opuesta a la que habían entrado Jorge y sus amigos.
-Gracias chicos, de menuda nos habeis salvado- apuntó el fogonero jefe acompañado de su Magby- Nos pondremos de nuevo al trabajo para mover este gran ferry. 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 17

Capítulo 17: Ciudad Rocosa, el poder de los pokémon Roca.

Nuestros tres amigos ya estaban secos y apunto en Ciudad Rocosa.
Esta población situada en una gran isla es famosa por su pescado. Sus casas están agrupadas aprovechando cada centímetro de terreno y su vegetación es escasa. Su gran faro guía a los pescadores de la zona.
-No podemos irnos de Ciudad Rocosa sin probar su pescado frito.
-¡Sí! ¡Tengo mucha hambre!
-Vosotros siempre pensando en comer, chicos.
De pronto, algo surcó el cielo y colisionó cerca de donde estaban con un ensordecedor estruendo. Los demás habitantes no le dieron mucha importancia a ello.
-¿Qué ha sido eso?
-Creo que ha sido un meteorito. Ciudad Rocosa además de por su pescado frito también es famosa por los numerosos meteoritos que caen- explicó Hipo conociendo la isla.
-Me intriga mucho. Vayamos a mirar.
Solrock salvaje
La roca espacial aún estaba caliente y humeante. Pero lo más sorprendente fue que algo salió de ella.
-¿Qué es eso? ¿Es un pokémon?- se preguntó Jorge sacando su Pokédex.
-<<Solrock pokémon del tipo Roca-Psíquico. Solrock es el pokémon Meteorito. Este pokémon se recarga con la luz solar y tiene la capacidad de almacenarla en cada una de sus puntas para disparar un Rayo Solar muy fuerte>>
Solrock levitó rápidamente y se dirigió a una extraña plaza sin hacer caso a los jóvenes. Ellos decidieron seguirle para saber más.
-Creo que esta es la Plaza Solar. Aquí es donde se reúnen los Solrock caídos del espacio hasta que pueden salir de la isla.
-Cuanto sabes- apuntó un joven natal de la ciudad a Hipo acompañado de un Geodude.
-Yo ya estuve aquí antes- respondió la chica con la punta de la lengua fuera y mordida.
-Lo que seguro que no sabes es que hace meses que los Solrock no abandonan la isla.
-¿Cómo dices? Los Solrock siempre terminan saliendo de la isla. Les gusta más el paisaje rocoso y árido del sur y también sus cavernas.
-Pues algo les ha hecho cambiar de hábitos. ¡Anda! Llevamos hablando un rato y no me he presentado. Mi nombre es Iván.
-Yo soy Hipo.
-Encantado, soy Raúl.
-Hola, me llamo Jorge. ¿Ese Geodude es tuyo?
Geodude de Iván
-Sí. Somos ya viejos amigos. Siempre vamos juntos.
-<<Geodude pokémon del tipo Roca-Tierra. Los Geodude habitan en las montañas que escalan a pulso con sus fuertes brazos y, debido a su parecido con una roca, la gente a menudo se tropieza con ellos>>
-¿Y no han averiguado por qué los Solrock no emigran al sur?
-Se rumorea que hay un pokémon que los controla.
-¿Un pokémon?
-¡Mirad! Los Solrock se van de la plaza.
-Sigamosles. Quizás averigüemos algo.
Nuestros tres amigos junto a Iván y su Geodude anduvieron muy de cerca de los Solrock, aproximadamente como unos diez minutos, hasta una montaña no muy alta que se erguia en la zona oeste de la isla.
-Esta es la Montaña Pétrea. A los Solrock no le suele gustar porque en su interior surge un manantial de agua salada. Todas sus cuevas están inundadas.
-Pues ellos están entrando. Venga, daros prisa.
-Hipo… nos traes desfallecidos…- los dos amigos iban casi con la lengua fuera con aquella carrera.
Cuando entraron en la gruta dieron fe de lo que decía Iván, las galerías poseían agua hasta más o menos las rodillas de nuestros amigos. Iván hizo volver a la ball a su Geodude antes de entrar.
-Qué extraño… Los Solrock están entorno de algo o alguien. No consigo verlo bien- Hipotenusa entrecerró los ojos para ver mejor.
-Pues a mí me parece otro pokémon. Veamos lo que dice la Pokédex.
Lunatone salvaje
-<<Lunatone pokémon del tipo Roca-Psíquico. Lunatone posee un aspecto de luna, muchos astrólogos consideran que nació de los cráteres de esta. Necesita la luz de la Luna Llena para recargarse>>
-Parece como si los controlara. Ese va a ser el pokémon que los retiene aquí.
-¡Ah! ¡Los ojos rojos de Lunatone están brillando! ¡¡No los miréis!!
Los cuatro jóvenes agacharon la cabeza y miraron a otra dirección. Sin ven el destello rojo de los ojos de Lunatone pueden caer dormidos o perder la memoria.
-¿Pero que ha sido eso?- Jorge manipuló su Pokédex para encontrar más información de ellos.
-<<Solrock y Lunatone. Con su habilidad compartida les es posible controlar a la mente humana y causar amnesia o parálisis, debido al miedo que provocan sus sobrecogedores ojos>>
Lunatone se dio cuenta de la presencia de nuestros amigos y les miró fijamente.
-Creo que nos ha pillado….
Tras un grito de Lunatone, todos los Solrock se dirijieron hacia ellos. Nuestros amigos cayeron de espadas al toparse con los meteoritos con forma de Sol.
-Menos mal que hay agua para hacernos de colchón. Pero yo no voy a huir. Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vosotros también Squirtle y Poliwhirl. ¡Pistola Agua e Hidropulso!
Los diez Solrock cayeron uno a uno al agua totalmente debilitados ya que poseen una debilidad muy alta a ella.
-¿Qué es eso que suena?
-Tienes razón Jorge. Sea lo que sea se acerca- Hipotenusa agudizó el oido para escucharlo mejor.
Un sonido de lancha a motor llegó hasta sus tímpanos y podían vislumbrar una silueta que se acercaba hacia ellos.
-¡Hola, queridos!
-¿Vosotros dos? ¿El Equipo Cirio?
-¡No soy tu tía, no te fastidia! Miguel la red. Espero que esta vez sea de calidad, querido.
-Sí, sí.
-¡No podeis llevaros esos Solrock!
-¡Claro que podemos, queridos! Son pokémon del espacio muy raros. Podemos venderlos al por mayor en algún sitio.
-¡No permitiremos que os los llevéis!
-Mis pokémon son mejores que los vuestros. Adelante querida Espeon y Misdreavus. Usad Psicorrayo.
-¡Cuidado!
Varias rocas de la gruta se desprendieron con el choque de los rayos multicolor de tipo Psíquico.
-Spheal Rayo Aurora.
-Poliwhirl Burbuja.
-¡Esquivadlos queridas! Espeon Rapidez, Misdreavus Bola Sombra.
Los pokémon de nuestros amigos fueron duramente apaleados. Entonces, apareció Lunatone levitando sobre ellos.
-¡Pero Miguel, querido! ¡Nos dejamos ese Lunatone!
-Tengo otra red de repuesto.
Pero mientras Miguel buscaba la red en su mochila, Lunatone hizo brillar poderosamente sus ojos rojos.
-¡Otra vez!- nuestros amigos y sus pokémon miraron al suelo.
-¿Miguel, querido? ¿Te encuentras bien?
-¿Qué hago yo aquí? ¿Por qué tenemos todos estos Solrock en una red?
-¡¿Ahora me vienes con esas?!- Carla le sacudió para ver si volvía en sí.
Una vez más Lunatone usó su habilidad para dejar fuera de combate a Carla y a sus pokémon.
Los cuatro jóvenes aprovecharon para liberar a los Solrock de la gran red. Lunatone se balanceó arriba y abajo.
-Parece como si nos diera las gracias.
-Pues de nada Lunatone. No íbamos a permitir que el Equipo Cirio se llevara a los Solrock pero creo que tú también los estás reteniendo.
-¡Calla Hipo! No la hagas enfadar ahora- Jorge intentó que su amiga no enfadara al meteorito pokémon con forma de luna.
Lunatone la miró extrañada y sin entender lo que había dicho la chica.
-No pongas esa cara. Estos Solrock hace días que deberían estar en la llanura del sur de Caroshm, fuera de la isla. Aquí el clima no es el apropiado para ellos, ni tampoco para ti. Se ve que tú eres la líder del grupo. Por ello debes conducirlos levitando hacia un lugar mejor donde vivir y no esta gruta mojada.
Lunatone estuvo unos segundos quieta, mirando fijamente a Hipo. A continuación hizo un gesto a los Solrock y salieron de la cueva junto con los jóvenes.
-Debéis ir en aquella dirección. Por allí está el sur- señaló Hipo con su brazo extendido una vez estuvieron fuera.
Los Solrock enseguida tomaron el camino indicado por Hipotenusa pero Lunatone comenzó a dar vueltas a su alrededor.
-¿Qué ocurre?- se preguntó Hipo mirando el balanceante movimiento de Lunatone.
-Parece ser que Lunatone quiere un combate contigo- dedujo Raúl sacando una toalla de su mochila- Quizás hasta puedas capturarla.
-¿Yo? Pero si a mí solo me interesan los pokémon de tipo Eléctrico.
Lunatone lanzó un poderoso Rayo Hielo que petrificó en cuestión de segundos varios arboles próximos.
-Si yo no tuviera el equipo al completo, lo capturaría- apuntó Jorge sin dudarlo- Es un buen pokémon.
-Está bien- aceptó Hipo saliéndose de su dinámica de combate- Vamos Elekid. Sal y usa Rayo.
-¡Que reflejos! Lunatone lo ha desviado con sus poderes psíquicos. Por lo que se ve, sabe usar Confusión- Jorge imitió a Raúl y sacó la suya para secarse- Ahí viene otro Rayo Hielo Hipo.
-Tranquilo, lo he visto. ¡Elekid Rapidez!
Las estrellas frenaron el potente Rayo hielo y fueron ellas las que se congelaron. Por su propio peso, ahora excesivo para el vuelo, botaron por el suelo hasta romperse.
-¡Ánimo Hipo!
-Veamos que hace con un ataque directo. Elekid Puño Trueno.
Lunatone comenzó a rodar por el terreno tras el puñetazo electrificado. Después de parar con una piedra gigante, Lunatone levitó y usó Lanzarrocas, enviándole todos los pedazos.
-Elekid Puño Trueno a cada una para destruirlas. Y Rapidez a máxima potencia.
Las estrellas lanzadas por Elekid apalearon a Lunatone que perdió nuevamente su infinita levitación y se fue al suelo.
-¡Adelante poke ball!
Lunatone salió de ella levitando y lanzando un nuevo Rayo Hielo.
-Ese Lunatone no tiene ninguna debilidad ¿o qué?- apuntó Jorge secándose el pelo pero sin dejar de ver el combate.
-Elekid vuelve, no puedes combatir convertido en un cubito de hielo- señaló Hipotenusa después de que Elekid recibiera el rayo helado- Vamos Minun, Chispa.
-Este pequeñín siempre tan veloz. Es casi un peligro que tenga las baterías cargadas.
-Lo importante Jorge, es que Minun le ha dado un fuerte golpe a Lunatone.
-Ahora Onda Voltio.
Minun utilizó demasiadas fuerzas y su onda eléctrica alcanzó a todos los presentes, incluida Lunatone, que como estaban todavía húmedos les afectó todavía más.
-Adelante Poke ball- inició nuevamente Hipo tras levantarse de la descarga y con la ropa humeante.
Lunatone se mantuvo en su interior hasta que la luz roja se apagó. Hipotenusa tenía una fuerte Lunatone en su equipo.
-¡Cuánto me alegro Hipo!
-Esto no es lo común en mí- Lunatone salió de la ball dando vueltas alrededor de su nueva entrenadora- Pero los cambios también son buenos. Supongo.