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lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 52



Capítulo 52: Tocado pero no hundido.

Tras varias horas de quirófano, por fin un medico salió a la Sala de Espera donde se encontraban los padres de Jorge, sus amigos, el Alto Mando y el Profesor Galache.
-¿Familiares de Jorge?
-Nosotros.
-Todo ha ido a las mil maravillas. Jorge es muy fuerte. Está fuera de peligro.
Todos sonrieron felices y se abrazaron entre ellos.
-Una de las costillas rotas le provocó una hemorragia masiva que hemos conseguido contener y reparar. Dentro de unos minutos podrán verlo en la habitación.
-¡Que alegría!- Hipotenusa y la madre de Jorge se abrazaron muy contentas.
Cuando Jorge despertó, se vio rodeado de toda una comitiva.
-Debo ser muy famoso para no haber vencido al Campeón- apuntó Jorge aun un poco entumecido por la anestesia.
-¡No bromees! Casi te perdemos- Hipotenusa se recostó en la cama besándole en la mejilla.
-Al parecer tengo nuera- apuntó la madre de Jorge feliz juntando las manos.
-Yo ya me olía algo, queridos. ¡Qué bonito!
-¿Habéis encontrado ya al Jefe Rock?
-¿Pero cuánto crees que has estado sin conocimiento?- todos rieron- La policía aún lo busca y la región sigue en alerta.
-¿Creéis que haya podido ser él?- el Profesor Galache hizo una pregunta con una respuesta muy evidente para Jorge.
-Estoy seguro que ha sido el Jefe Rock- contestó sin dudarlo- Ha ido a por nosotros. He sido yo pero podíais haberlo sido cualquiera de vosotros.
Después de casi medio mes Jorge recibió el alta antes de lo previsto.
-Tomate la medicación y evita los grandes esfuerzos.
-Mientras pueda sujetar las ball de mis pokémon me es suficiente.
-Adios chicos- el médico murmuró algo a la chica al oido- Impide que se pase con los esfuerzos.
-Ok- respondió ella riéndose.
Jorge e Hipotenusa salieron por la acristalada puerta del hospital. Les esperaban Raúl y Carla y también los padres y el profesor.
-¡Parejita!
-¡Uuuuuuu!
La pareja de novios se sonrojó un poco ante los piropos y los silbidos de sus amigos.
-No podemos detenerte, ¿verdad?
-No papá. Nosotros somos los únicos que debemos acabar con el Jefe Rock. Esto ahora es algo personal.
-¡Es muy peligroso hijo! Y acabas de salir del hospital.
-No te preocupes mamá.
-¿Hola? ¿Hola?- uno de los walkie talkie de nuestros amigos comenzó a sonar.
-¿Sí?
-Soy Norma. Creemos haber localizado al Jefe Rock en Ciudad Lucida.
Los cuatro jóvenes acudieron de inmediato a la ciudad sin dudarlo. Los padres de Jorge y el Profesor Galache esperaban que no hubieran dejado ir a aquellos jóvenes preadolescentes a un peligro seguro.
Al llegar a Ciudad Lucida todo era un caos. Los ciudadanos corrían sin saber a dónde, se gritaban, se caían al suelo…
-Por favor vuelvan a sus casas…
-No sabe hacerlo- apuntó Hipotenusa a un policía que no podía controlar la situación- Adelante Manectric.
-¿Qué vas a hacer Hipo?- preguntó Jorge temiendo la respuesta.
-¡¡¡ATENCIÓN!!! ¡VUELVAN A SUS CASAS YA O LES PEGO UNA DESCARGA QUE NO VAN A SABER NI COMO SE LLAMAN!
Después de este grito que se escuchó hasta en Marte, toda la gente de la ciudad se guareció en sus casas y en el Centro Pokémon.
-Espero que cuando te enfades no me hagas eso- señaló Jorge sorprendido.
-¿Pero dónde está el Jefe Rock?- se preguntó Raúl mirando a todos lados.
-Lo que más me repatea es que se haya estado escondiendo en Ciudad Lucida, queridos.
-¡Mirad!- Jorge señaló con el dedo sintiendo una cierta molestia al hacerlo- ¡Allí está el Encargado!
Corrieron por la ajetreada calle esquivando personas que huían en ambas direcciones. En ocasiones se sentían como salmones a cotracorriente.
-¡Ah! ¡Ellos!- el Encargado se sorprendió al verlos- No pasareis de aquí. Yo lo impediré. Adelante Skarmory.
-¡Vamos Pidgeot!- Jorge lanzó la ball incluso antes de llegar hasta él.  
-Skarmory Ala de Acero.
-¡Pidgeot Golpe Aéreo!
El ave metálica iluminó sus alas dispuesto a usarlas contra el pájaro de Jorge, pero este ya estaba preparado con su ataque. Los dos pokémon se chocaron saliendo tocados los dos.
-¡Skarmory Aire Afilado!
-¡Protégete con Danza Pluma!- la ráfaga de aire filosa del Encargado destruyó todas las plumas pero no consiguió alcanzar al pájaro- ¡Ataca con Vuelo!
Pidgeot se elevó muy alto para después descender en picado contra Skarmory, que derrapó por la acera levantando todas las baldosas y llegando a tumbar una farola.
-Regresa Skarmory- el Encargado le apuntó con la ball pero ya tenía la segunda preparada- Adelante Trapinch.
-Vuelve Pidgeot, buen trabajo. Adelante Vigoroth Puño Certero.
-¡Trapinch esquívalo y usa Hiperrayo!
-¡¡Vigoroth!!- el pokémon de Jorge, no dispuesto a abandonar, se puso en pie tras recibir este potentísimo ataque que le lanzó bastante lejos aterrizando en el parabrisas de un coche.
-¡Imposible!
-¡Golpéale con Contador!
El mono dio un salto tremendo rompiendo los amortiguadores del coche, al tiempo que preparaba en su puño todo el daño que le acababan de hacer. Trapinch no podía continuar luchando después de recibir semejante puñetazo que lo hundió en el suelo rompiendo todo el asfalto y llegando a romper una fina tubería de agua que formó una fuente.
-No me importa haber perdido. Llegáis tarde. El Jefe Rock ha completado su plan. ¡Dentro de poco sereis historia!


Enlace a Capítulo 53

miércoles, 23 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 36

Enlace Capítulo 35

Capítulo 36: Ciudad Patóloga, la ciudad postmoderna.


Por fin, nuestros amigos llegaron a la majestuosa Ciudad Patóloga. Las universidades, la tecnología y los mejores hospitales y centros pokémon se reúnen en esta ciudad.
Los edificios eran muy altos y de estilo moderno. Las calles muy amplias y el mobiliario urbano tenía formas imposibles.
-Esa farola me encantaría tenerla en mi casa, queridos.
-¡Fijaos!- Jorge se percató que en el otro lado de la calle había un chico de su edad, sudadera naranja y pantalones vaqueros forcejeando con dos hombres que llevaban las iniciales “E.R.” en sus camisetas.
-¡Soltadme! ¡No os llevareis a mi “Pory”!
Un Porygon totalmente igual al de Jorge, solo que este tenía un pañuelo rojo en el cuello, se escondía tras el joven.
-Adelante Porygon, Rayo- el de Jorge dejó muy churruscados a los dos ladrones que no dudaron en sacar a sus pokémon para luchar.
-Vamos Geodude.
-Tú también Rhyhorn.
-Yo seré tu pareja de combate- Jorge y su Porygon cruzaron la calle para asistir al entrenador.
-Vale, gracias.
-Geodude Desenrollar.
-Rhyhorn Cornada.
-¡Esquivadlos!
Los dos Porygon levitaron cada uno a un lado para evitarlos. Geodude continuó girando y guirando hasta empotrarse contra una papelera. Rhyhorn no salió mejor parado y atravesó con su cuerno un buzón de correos. Los sobres se esparcieron por la acera.
-Porygon Psicorrayo.
-“Pory” Rayo Hielo.
El rayo multicolor y el helador se fusionaron a la perfección. Los dos rivales salieron mal parados pero aun pudieron levantarse e, incluso, seguir intentando golpearles.
-Geodude Placaje.
-Rhyhorn Derribo.
-¡Porygon Protección!
Geoude y Rhyhorn se toparon de lleno con la pared creada por el Porygon de Jorge. Les dolió como si hubiera sido una pared de hierro, seguramente la única cosa que no podía atravesar con su fuerza bruta.
-“Pory” Rayo Hielo, una vez más.
-Porygon Psicorrayo.
Tanto Geodude como Rhyhorn estaban fuera de combate. Los dos ladrones del Equipo Rock huyeron del lugar antes de llamaran a la policía.
-Muchas gracias por ayudarme. Mi nombre es Josué.
-De nada Josué. Yo soy Jorge.
Hipo, Raúl y Carla se acercaron.
-Veo que vosotros habéis podido sin problemas.
-Ellos son Hipo, Raúl y Carla. Me acompañan hacia la Liga Pokémon.
-¡Guau! Debes ser muy poderoso.
-Se hace lo que se puede. Tu Porygon no lo hace nada mal.
-Gracias, el tuyo también es muy fuerte. ¿No te interesa evolucionarlo?
-¿Cómo?
-Porygon puede ser mejorado a Porygon2. Yo me dirigía ahora mismo al Instituto Tecnológico. “Pory” y yo nos decidimos a hacerlo.
-Quizás te venga bien a ti también Jorge.
Jorge miró a su Porygon- ¿Tú qué opinas amigo? Si te mejoran a Porygon2 serás más poderoso y podremos practicar nuevos ataques. La última palabra la tienes tú- Porygon aceptó la oferta de su entrenador sin dudarlo.
El Instituto Tecnológico era un edificio de aproximadamente siete pisos. La puerta giratoria les llevó hasta un hall muy espacioso y con muchas puertas. En el centro un ascensor de cristal.
-Debemos subir a la cuarta planta y buscar la puerta numero veintitrés.
-Estás muy informado Josué. Porygon, no te separes de mí.
Desde la cabina del ascensor podían ver las diferentes plantas. Muchos científicos y trabajadores caminaban de un lado para otro.
-En este lugar se ocupan de pokémon como Porygon y también de los fósiles, entre otras muchas cosas.
De pronto y con un bote seco, el ascensor se paró entre las plantas dos y tres.
-¿Qué pasa?
Un Skarmory pasó rasante estallando uno de los cristales del ascensor con su Ala de Acero.
-¡Ah!
-No os acerquéis al borde, queridos.
Skarmory pasó muy cerca, una vez más.
-Me da mala espina. Adelante Pidgeot- Jorge no iba a permitir que aquel pokémon hiciera algo peor- ¡Golpe Aéreo!
-¡Skarmory lo ha esquivado!- apuntó Hipotenusa pegándose todo lo que podía a la puerta.
-Ocasiones extremas requieren decisiones extremas. Adelante Ninjask, Cortefuria. Pidgeot Golpe Aéreo.
Skarmory era muy veloz y acabó con Ninjask de un solo y potente Aire Afilado. Las fuertes ráfagas de viento cortante llegaron incluso a impactar contra la pared y desquebrajarla.
-¡Vuelve Ninjask! ¡Pidgeot Torn…!
-¡No Jorge!- Raúl le agarró del brazo- ¡Destrozaras todo el edificio!
-¿Se te ocurre algo mejor?
-A mí sí. Adelante Lunatone. Usa Confusión para echar a Skarmory de aquí.
El pokémon con forma de luna obedeció a su entrenadora y lanzó a Skarmory con sus poderes mentales. Skarmory atravesó uno de los ventanales que iluminaban el edificio.
-Listo.
-¿De verdad lo crees, querida?
Skarmory volvió a entrar por donde había salido forzosamente con sus alas brillando como el metal. Con un nuevo Ala de Acero debilitó a Lunatone.
-¡Vuelve Lunatone!- gritó Hipotenusa obligada a asomarse para que el pokémon Luna no se estallara contra el suelo del hall, en el cual la gente había salido corriendo.
-¿Y si lo intentamos con nuestros Porygon?
-Buena idea Josué. Vuelve Pidgeot. Adelante Porygon.
-Tú también “Pory”
Mientras los dos Porygon entretenían a Skarmory, nuestros amigos fueron ayudados por los científicos del edificio para salir del accidentado ascensor.
-Que angustia ahí colgaos…- apuntó Hipotenusa apoyada en la pared del corredor.
-¡Agacharos!
Con un vuelo rasante en forma de Ala de Acero, Skarmory atravesó el pasillo haciendo añicos varias fotografías enmarcadas de las paredes.
Ya en una de las salas, Skarmory se desequilibró al chocar una de sus alas con un monitor de ordenador, que estalló con un millar de chispas.
Los trabajadores del despacho corrieron hacia las escaleras. Se estaba desalojando el edificio.
-¡Porygon Rayo!
-¡“Pory” Rayo Hielo!
Los dos ataques impactaron de lleno en Skarmory, que perdió otra vez el vuelo aterrizando entre varios escritorios. Los papeles y los bolígrafos salieron volando.
-¡Es mi Skarmory nuevo!- el Encargado gritó tras de ellos- Vuelve Skarmory.
-Así que pokémon nuevo…
-Sí pero todavía poseo un poderoso pokémon. Adelante Trapinch. ¡Hiperrayo!
-¡Porygon Proteccion!- el pokémon de Jorge fue proyectado contra una de las paredes, rompiéndose un par de tablones de notas y un escritorio. Jorge corrió para comprobar su estado- ¡Porygon!
-“Pory” ayuda y cubre a Jorge con Psicorrayo.
-¡Trapinch esquivar!- pero el pokémon de tipo Tierra estaba cansado momentáneamente por el ataque precedente y solo pudo apartarse de la trayectoria del rayo psíquico de varios colores.
-Gracias- Jorge ayudó a Porygon a salir del amasijo de maderas rotas- Lanza tu mejor Triataque.
Porygon creó tres puntos de luz, cada uno de un color, y lo unió para lanzárselos al pokémon del Encargado. Trapinch rodó herido por la sucia moqueta de color gris.
-¡Trapinch Mordisco!
-Porygon evita que muerda a “Pory”. Usa Protección.
Los dientes de Trapinch casi se partieron al hincarlos en la pared defensiva.
-Los dos a la vez Josué. ¡Porygon Psicorrayo!
-¡”Pory” Rayo Hielo!
Las energías de Trapinch cayeron a cero. Sin embargo, Josué tuvo tiempo de escapar del  edificio con un Claydol que apareció ante él.
-¡Mierda! ¡Ha escapado!- apuntó Hipotenusa al comprobar como se había teletransportado de un segundo a otro.
Dos extraños objetos que estaban en el suelo comenzaron a brillar. Tenían un cierto parecido a discos duros de ordenador.
-¿Qué es eso?- se preguntó Jorge sin tenerlo muy claro.
-Son dos Mejora- respondió Josué sabiendo lo siguiente que iba a pasar.
Porygon2 de Jorge
Porygon y “Pory”, tras un proceso no muy normal, se actualizaron a Porygon2. Ahora eran mucho más aerodinámicos y sin aristas. Eran más modernos.
-<<Porygon2 Pokémon de tipo Normal. Porygon2 es la versión avanzada de Porygon. Usado enormemente en la investigación espacial por no respirar aire, además su cuerpo esta hecho de un plástico resistente. Porygon2 puede llegar a demostrar sentimientos>>
-¡Bien, tengo un Porygon2!
-Pues ahora te llamare “PoryPory”- señaló Josué tomando entre sus manos a su Porygon2.
-¡Viva la imaginación! 

miércoles, 9 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 33

Enlace Capítulo 32

Capítulo 33: El interior de la Gruta Sellada. La puerta se abre.

-Menos mal que las sabías poner Miguel.
Jorge y Raúl junto a Josep y los tres integrantes del Equipo Rock, el Encargado, Carla y Miguel, se habían despertado después del duro aterrizaje en una estancia también muy bien decorada con gravados y esculturas. Solamente tenía salida por una puerta de madera vieja que se encontraba cerrada con llave.
-¡La culpa es del Encargado!
-¡No me miréis a mí! ¡La culpa ha sido de Carla!
-¿Cómo dices, querido? Se te va la pinza Encargado. El que quitó las figuras de su lugar fue Jorge.
-Tú no hables mucho que se te corre el pintalabios- respondió Jorge con mucho sarcasmo.
-¡Que sepas que este pintalabios no se corre! ¡No lo compro en un todo a cien!
-Tú eres la típica pija tonta que se preocupa más en gastar el dinero en su imagen que en ahorrar y valorarlo. Quizás no lo sepas, pero no crece en los árboles.
-¡Si quiero pasta la mando robar!
-¡Claro! ¡Cómo me robaste la Pokédex! No me puedo creer que no hiciera caso a Hipo.
-¡Yo no robé tu asquerosa Pokédex! Yo ya tengo una y además de diseño. ¿Para qué quiero una vulgaridad como la tuya?
-Seguro que para venderla por ahí. ¡Es una antigüedad de mi familia!
-Pues como más razón, querido. ¿Algo del siglo pasado? Solo tú eres tan tonto de usar una Pokédex que se fabricó cuando todavía no se había descubierto América.
En ese momento Jorge se abalanzó sobre Carla y la agarró por las solapas del traje, ahora sucio, que llevaba. Lo más extraño fue que Carla no hizo nada, solamente le guiñó un ojo a Jorge.
-¡Ya basta!- gritó el Encargado agarrando por el brazo a Carla.
-¡IIIAAA!- Carla hizo su famosa llave. El Encargado hizo un giro de trescientos ochenta grados con la mano de Carla como centro y aterrizó duramente sobre el embaldosado suelo, perdiendo la consciencia- Por un momento pensé que me ibas a pegar de verdad, querido- Carla se sacudió el traje y se amoldó el pelo.
-No entiendo nada. ¿No se supone que esta es la mala?- Josep no tenía muy claro lo que ocurría.
-Carla y yo llamamos al Jefe Rock- Miguel fue el primero en explicar lo sucedido- Teníamos el plan de infiltrarnos en el Equipo Rock y destruirlo desde dentro.
-Pero no podíamos deciros nada porque vuestra reacción ante esta gentuza no sería creíble. Miguel y yo lo teníamos todo planeado. Menos que vosotros no os dierais cuenta de lo que pasaba, querido.
-Vuestra reacción fue demasiado verdadera. Era evidente que no visteis lo que ocurría de verdad.
Jorge y Raúl no sabían que decir. El primero se decidió por hablar.
-Os dijimos cosas muy feas. Y ahora te he hablado de muy malas maneras.
-Nosotros creíamos que nos habíais mentido. No teníamos ni idea de que teníais un plan.
-No os preocupéis, queridos, yo también me hubiera enfadado en vuestro lugar.
-¿Entonces sois de los buenos?
-En efecto, querido. Por cierto, ¿qué haces tú aquí? ¿No eres el chico ese del Bosque Verdinegro?
-Sí, soy yo. ¿Seguro que sois de fiar?
-Claro, querido, a ver quien ha dejado sin sentido a este. Oye, ¿y dónde está Hipo?
-Al entrar nos encontramos con una trampa y ella cayó en ella.
-¡¿Ha muerto?!
-¡NO!- gritaron los tres chicos.
-Pues no eres exagera tú ni nada.
-Le perdimos la pista en aquel sitio al principio del pasillo de la puerta pero seguro que está bien. Yo confío en que no le ha pasado nada. Ahora debemos pensar cómo salir de aquí.
-Esta puerta está totalmente cerrada. Es imposible abrirla- Miguel lo comprobó con sus propias manos.
-A mí esto no me da buena espina. Seguro que pasa algo malo.
Uno de los Murkrow
atacantes
Justo tras decir esto, como si el destino hubiera oído las palabras de Carla, los relieves de las paredes se rompieron, dando paso a una bandada de Murkrow y un gran número de Gastly y Duskull.
-¡¡AH!!
Comenzaron a atacar al grupo, otra vez unidos.
-Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vamos Poliwhirl, usa Burbujas.
-Tú también Salamence- Josep no se iba a quedar atrás- Dragoaliento.
-Querida Misdreavus, ayúdame con Bolas Sombra.
Pero estos ataques eran inútiles. Por cada pokémon que debilitaban salian otros tantos.
-¡No paran de salir, queridos!
-¡Adelante Machoke! ¡Arranca la puerta!- ordenó Josep señalándola con el dedo índice.
Uno de los Gastly atacantes     
-¡Volved!- todos los pokémon, excepto Spheal, regresaron a las ball.
Los acribillados entrenadores pasaron a la estancia de al lado y colocaron la puerta otra vez.
-¡Spheal Rayo Hielo para sellar la puerta! Eso nos dará algún tiempo.
La estancia era muy pequeña y estaba muy deteriorada. Un pasillo se vislumbraba en frente de ellos. Dudando un poco, lo siguieron.
Se encontraron con una envejecida puerta al final del túnel. En ella había un polvoriento cartel. Al limpiarlo Jorge con su manga pudo leer: “Guarida del Equipo Cirio”
-¡Anda! Creo que hemos dado con nuestro primer objetivo.
-¿Estabais buscando nuestra guarida, queridos?
-Pues sí. Pero nos topamos con la Gruta Sellada. ¿Cómo es posible que vuestra guarida estuviera aquí abajo?
-Pues muy fácil. Carla y yo encontramos la puerta de hierro de la Gruta. Nos equivocamos y caímos donde habíamos estado.
-Nunca dimos con la combinación correcta pero tampoco nos habían salido nunca todos esos pokémon. Para nosotros el atril con las figuritas era como una llave para entrar aquí abajo.
-Entonces este es el famoso lugar donde no queríais que el Jefe Rock entrara.
-En el fondo este lugar en concreto nos daba igual, querido. Lo que pasa es que él quería dar con la combinación correcta de la Gruta Sellada.
-Descubrimos mediante una investigación que el tesoro final es una antigua y extraña mesa que concede deseos. Si cae en manos del Equipo Rock, algo malo sucederá. ¡Seguro!
-Eso aún está por ver- una voz grave resonó en el pasillo. Era el Jefe Rock acompañado del Encargado, que se frotaba la cabeza dolorido- todos se giraron y allí vieron a las dos máximas posiciones del Equipo Rock- Me parece muy mal que nos hayais traicionado. Pensé que habíais recapacitado.
-¡Nunca estaremos junto a vosotros!
El Encargado corrió hacía Carla.
-¡Eh!- Jorge se interpuso, poniendo su mano en el pecho del Encargado para frenarlo- Ni se te pase por la mente tocarlos.
-¿Ahora la defiendes? Muy bien. Adelante Trapinch- el Encargado pensaba vengar su chichón por las malas.
-Vamos Porygon.
-¡Trapinch Bucle Arena!
-Porygon Protección- el torbellino del desierto solo afectó a los presentes en el pasillo- ¡Psicorrayo!
Trapinch rodó por el suelo de piedra tras recibir el rayo multicolor de energía psíquica.
-¡Trapinch Hiperrayo!
-¡Porygon esquivalo!
Todos tuvieron que esquivar el ataque de Trapinch que produjo un gigantesco boquete en la pared donde se encontraba la puerta de la guarida.
-Hiperrayo necesita unos minutos para recargarse. Porygon Psicorrayo.
-¡Trapinch está fuera de combate!- celebraron sus amigos.
-Me temo que tendré que tomar el mando como siempre- el jefe Rock sacó dos ball de su bolsillo- Adelante Aggron y Skarmory.
-Yo te ayudo querido. Adelante Loudred.
-<<Aggron pokémon de tipo Acero-Roca y evolución de Larion. Aggron tiene en su cabeza cuernos de acero que le permiten excavar en túneles para buscar su mayor fuente de alimento: el hierro>>
-<<Skarmory Pokémon de tipo Acero-Volador. Resulta sorprendente su agilidad, ya que su cuerpo está recubierto por un pesado armazón de hierro. Sus alas son huecas y ligeras, lo que le permite volar libremente>>
Aggron del Jefe Rock
-La información nunca sobra querido.
-De poco os va a servir- señaló tajante el Jefe Rock- ¡Aggron Cola Férrea, Skarmory Ala de Acero!
Loudred saltó para esquivar la cola pesada de Aggron y Porygon se apartó de la trayectoria de Skarmory.
-Porygon Rayo.
-Loudred Destructor.
-¡Aggron Llamarada!
-¡¡Porygon Protección!!
La barrera creada por el pokémon cibernético no pudo hacer frente aquel poderosísimo ataque. Porygon se encontraba debilitado, al igual que Loudred.
-Es muy fuerte. Vuelve Porygon, adelante Cynda.
-Vuelve querido Loudred. Jorge, no nos podemos rendir. Adelante Misdreavus.
-Skarmory Eco Metálico.
Skarmory del Jefe Rock
El intenso chirrido dejó aturdidos a los dos pokémon y también al grupo de amigos.
-Aggron Cola Férrea.
Jorge corrió hacia su pokémon, lo tomó y derrapó por el suelo esquivando la cola por debajo mientras que Carla empujó a Misdreavus y a continuación ella se agachó.
-Cuando os lo ponen difícil os bloqueáis- el Jefe Rock se rio a viva voz.
-Eso está por ver. ¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Psícorrayo!
Skarmory cayó debilitado pero Aggron se puso en pie con un ligero temblor. Jorge y Carla no se rindieron y continuaron juntos contra el Jefe Rock.
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Bola Sombra!
Aggron esquivó el primer ataque y destruyó el segundo con Garra Metal.
-¡Imposible!
-¡Aggron Llamarada!
-¡NO!
Jorge, Cynda, Carla y Misdreavus no podían evitar lo irremediable.
-¡Poliwhirl Demolición!
-¡Zangoose Garra Brutal!
-¡Machoke Tajo Cruzado!
Aggron fue bloqueado y su ataque desviado.
-Gracias, queridos… Por los pelos…
-¡Esto no ha acabado! ¡¡Aggron Hiperrayo!!
-¡Volved todos!
-¡Adelante Steelix!- gritó Miguel abriendo la poké ball- ¡A toda velocidad!
Todos los pokémon regresaron a sus ball mientras Aggron cargaba. Jorge y los demás se tiraron al suelo para esquivar el ataque y se montaron en Steelix que se metió por el agujero creado con anterioridad por Aggron.
-¡¡AAH!!- todos se agarraban como podían a la dura y fría cabeza de Steelix, que se movía a gran velocidad, circulando por los pasillos y cegandolos con su cola.
Llegaron a la puerta que Jorge había congelado. Steelix la arrolló como una hoja de papel, atropellando a los pokémon que aún seguían allí.
La serpiente de acero continuó con la huida y cuando el pasillo se acabó atravesó una pared de piedra. Al otro lado se encontraba la estancia donde Hipotenusa estaba recluida. Jorge la agarró y la subió a Steelix.
-¿Qué haceis con estos?
-Es una larga historia. Agarrate fuerte.
-Lo importante es que somos de los buenos, querida.
Tras una frenética y larga huida, llegaron de nuevo a la sala de la puerta maciza. El atril estaba en su lugar y las figuritas esparcidas a su alrededor.
-Vuelve Steelix. Gracias y descansa.
Todos se miraron- ¿Las pongo?- consiguió articular Jorge.
-Espero que vuestras conjeturas sean correctas, queridos. Pero si fallais no me importa.
Jorge colocó una a una las piezas de piedra en los huecos del sol y de la luna. La puerta se abrió con un chirrido oxidado y un gran destello cegó a nuestros amigos.
-¿Qué es eso?
Pero antes que pudieran saber lo que era; Jorge, Hipo, Raúl, Carla, Miguel y Josep fueron engullidos por el resplandor de la puerta.

miércoles, 19 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 27

[Enlace Capítulo 26]

Capítulo 27: Pueblo Canario, el epicentro de los pokémon voladores.

Jorge y compañía habían llegado por fin a Pueblo Canario. Este pueblo se caracteriza por su gran cantidad de pokémon de tipo Volador que viven y se crían en este lugar.
Varios Pidgey pasaron por encima de sus cabezas y después algunos Butterfree.
-¡¡Miguel!!- una mujer acompañada de una niña de unos cinco años y un Farfetch'd  se lanzó a por el chico abrazandolo energéticamente- Hola, Carla cuanto tiempo.
-Hola, querida.
Farfetch'd de la
madre de Miguel
-<<Farfetch’d pokémon de tipo Normal-Volador. Habita en bosques donde se alimenta de pequeños bichos. Sus alas son más versátiles que la mayoría de las aves, y sus plumas las pueden utilizar como "dedos”, así maneja su puerro como un arma>>
-¿Nos lo explicáis a los que no sabemos lo que pasa?
-Estas son mi madre y mi hermana pequeña- Miguel señaló a cada uno de sus familiares mientras miraba a sus amigos.
-Ah- los tres amigos se cortaron un poco.
-Mamá, ellos son Jorge, Hipo y Raúl. Unos amigos.
-Encantados chicos. Espero que mi hijo no os esté dando mucha guerra.
-Antes…no lo sabes tú bien- apuntó Hipo en voz baja mientras Jorge y Raúl miraban arriba como si estuvieran distraidos o pensativos.
-¡Mamá!- gritó Miguel cortando el tema.
-Bueno, bueno. ¿Y que hacéis en nuestro humilde pueblo?- preguntó la madre sonriendo de oreja a oreja.
-Vamos de paso hacía Ciudad Lucida. Jorge va a desafiar al líder.
-¡Oh! ¿Asi que vas a la Liga?
-Sí- respondió Jorge un poco cortado.
-Nosotros nos vamos mamá.
-¿Tan pronto Miguel? ¿No vas a saludar a tu padre?
-Estará trabajando, no quiero molestarle.
-¡Anda! Ve y salúdale- obligó la madre de Miguel a su hijo empujandole ligeramente.
-Está bien mamá. ¿Os importa que nos acerquemos al Centro de Intercambios?
-¿Centro de Intercambios?
-¿No sabéis lo que es, queridos? Es un edificio donde los entrenadores intercambian sus pokémon.
-¡Ahora lo entiendo!- saltó Raúl- Mi padre me dijo la última vez que hablé con él por teléfono que en el Centro Pokémon de Pueblo Canario recogiera una ball con un pokémon y lo cambiara por otro de tipo Agua. No sabía muy bien a que se refería.
Nuestros amigos se despidieron de la madre y de la hermana de Miguel y se dirigieron a un gigantesco edificio que era visible desde cualquier lugar de la zona.
-Así que este es el Centro de Intercambios.
-Correcto, queridos. Démonos prisa en entrar o si no no llegaremos nunca a Ciudad Lucida.
-¿Por qué tienes tantas ganas Carla?
-Ella es de allí, su familia vive en Ciudad Lucida- informó Miguel pero Carla ya había entrado en el edificio.
El hall no era muy espacioso. Poseía tres ascensores al fondo y un mostrador de madera con una recepcionista en el centro.
-Bienvenidos al Centro de Intercambios de la Región de Caroshm.
-Hola, he venido a ver a mi padre.
-¿Y cómo se apellida su padre?
-Ruiz, trabaja en administración de la quinta planta.
-En efecto, me sale en el ordenador. Voy a llamarlo. Dadme un segundo.
-Pues para ser un edificio único en la región está un poco descuidado.
-¡Hipo!
-¿Qué? Es cierto. Mi gimnasio estaba mejor.
-¿Pero no tenía todo el techo roto?
-Pues fíjate lo que me parece esto.
-El Señor Ruiz acaba de entrar en un intercambio con una persona muy importante- la recepcionista les informó, dejando a un lado lo dicho por Hipo- Me temo que tendrán que volver más tarde.
-No se preocupe.
-¿Quieres dejarle alguna nota?
-Sí, dígale que su hijo Miguel estuvo aquí para saludarle. Que estoy muy bien y todo eso.
-Ok- la chica tomó nota en un bloc de notas- ¿Queríais alguna cosa más?
-Pues sí. Me gustaría intercambiar un pokémon- indicó Raúl mostrándole una ball.
-¿Me puede decir que pokémon es?
-Mmm… Pues no lo sé.
Sus amigos terminaron todos en el suelo al escucharle.
-Querido, ¿cómo es posible que te den un pokémon y no sepas cuál es?
-Mi padre no me lo dijo. Yo solo he recogido una ball.
-Pues descúbrelo y sácanos de dudas.
-Adelante.
El pokémon se trataba de un joven Horsea.
-<<Horsea pokémon de tipo Agua. Le gusta mezclarse con las personas y otros pokémon acuáticos, aunque es muy miedoso. Si siente que está en peligro escupirá toda su tinta a su rival para huir lo más rápido que pueda>>
Horsea enviado a Raúl
-¡Un Horsea!- la chica del mostrador se alegró mucho- Es un pokémon poco común en la región. Cualquier entrenador se lo intercambiará. Podrá elegir casi cualquier pokémon de la región.
-Yo con que sea de tipo Agua y no un Magikarp, un Gyarados o alguno de estos muy comunes…
-Entendido- al meter los datos en el ordenador, apareció una larga lista de entrenadores. La chica giró la pantalla para que la viera Raúl- Estos son todos los pokémon que te ofrecen a cambio de un Horsea.
-¡Guau! Aquí hay pokémon muy fuertes.
-Pero ten en cuenta que tu padre querrá un pokémon poco común. En el Zoo Lluvia ya hay muchos pokémon.
-Veamos… Este ya está en la reserva, este también, este no me gusta,…
-Tú a tú ritmo, como si no tuviéramos prisa.
-Menos mal que hemos venido pronto. Dentro de unas horas esto se pone a tope, queridos.
-¡Este!- todos se sobresaltaron- Lo intercambiaré por un Relicanth.
-¿Un Relicanth?- Jorge sacó la Pokédex que le había prestado su tío para informase.
Relicanth recibido por Raúl
-<<Relicanth pokémon de tipo Agua-Roca. Está cubierto de toscas y duras escamas, con las que puede soportar la presión del fondo oceánico. No ha sufrido ningún cambio desde hace 100 millones de años>>
-Yo creo que es una buena elección Raúl. Los Relicanth son pokémon muy raros y antiguos.
-No tenemos ningún Relicanth en el zoo. ¡Es perfecto!
-El entrenador está aquí por otro intercambio y saldrá en breves momentos. Le avisaré por megafonía.
A los pocos minutos, subieron por uno de los ascensores plateados a la décima planta.
-Tenemos que ir a la sala 891.
-Pues estamos en la ochocientos- apuntó Hipotenusa mirando los cartelitos de las puertas.
Continuaron por el larguísimo pasillo de color violeta claro hasta estar frente a la puerta correcta de la sala de intercambios.
-Hola.
La sala contaba con una gran máquina de intercambios. El entrenador estaba sentado en un asiento que no parecía muy cómodo. También había una mujer para administrar el intercambio y controlar la máquina.
-Yo con un Horsea me conformaba. Espero que todos vosotros no vengais en el lote.
-Yo soy el que tiene el pokémon. Ellos son amigos míos.
-Ya me extrañaba- el joven se rió.
-Colóquense a ambos lados de la máquina. Sus amigos pueden sentarse ahí durante el intercambio.
-¿En eso?
-Guarda tu opinión para luego Hipo.
-¿Puedo decirlo yo, querido?
Raúl colocó la ball de Horsea en una de las ranuras de la máquina y el entrenador su Relicanth en la otra.
El intercambio iba de perlas hasta que un gran estruendo rompió el ventanal de la sala. Nuestros amigos se cubrieron.
-¿Qué pasa?
-¡Es el Equipo Rock, queridos!- Carla se sacudió los cristales y se levantó del incomodo asiento- De todos los lugares, de toda la región, tenéis que intentar robar en este edificio, dejando a un lado las ochocientas no sé cuántas salas más que hay aquí.
-Pues sí- apuntó descaradamente el Encargado junto a dos secuaces. Cada uno de ellos sobre un Skarmory que batían las alas rápdio para conpensar el sobrepeso- Adelante Trapinch, Bucle Arena- el pequeño remolino de arena lanzó a nuestros amigos contra la pared- El otro dia debí empezar así. ¡Coged esas ball!- ordenó el Encargado a sus secuaces que entraron por las ventanas.
Cuando los dos se disponían a acatar la orden de su jefe, Carla sacó una ball de su bolso rápidamente.
-Adelante Loudred, Chirrido.
El fuerte sonido aturdió a los dos hombres que cayeron de espaldas. Los apliques de cristal de la pared estallaron.
-Para que salga bien tengo que hacerlo yo todo. Trapinch Mordisco.
-¡Loudred, querido, Pisotón!- el pokémon de Carla intentó pisar al pokémon del Encargado pero en su lugar recibió un mordisco en el pie.
Mientras Trapinch atacaba ahora con un Finta, el Encargado del Equipo Rock aprovechó para coger las ball. Sin embargo, Jorge y Raúl no lo iban a permitir y le placaron tirándolo al suelo y aterrizando sobre él.
-¡Soltadme!- el chico, no muy mayor que ellos, se deshizo de Jorge y Raúl  y se puso en pie- ¡Trapinch Bucle Arena!
-¡Ya basta! –gritaron todos, otra vez lanzados y cubiertos de polvo del desierto.
-Nosotros te ayudaremos Carla.
-¡Quietos, queridos! Yo me ocupo de esta gentuza. Loudred, querido, Supersónico.
Las ondas sonoras invisibles alcanzaron a Trapinch, pero no parecía que hubiera pasado nada.
El joven ladrón se rió fuertemente- Eres penosa Carla.
-¿De verdad? ¿Tú crees?- Carla señaló a Trapinch que había comenzado a morder el yeso de la pared.
-¡Trapinch! ¡Deja eso y ataca con Mordisco!
-Me parece que está ocupado mordiendo otra cosa. ¡Loudred Destructor!
El pokémon de Carla dejó incrustado a Trapinch en la pared de un solo golpe de mano. Estaba debilitado.
-¡Maldita sea! ¡Vuelve Trapinch! ¡Esto no queda así!- el Encargado del Equipo Rock y sus dos secuaces huyeron en los Skarmory antes de que llegara la seguridad del edificio.
Dedicaron el resto del día para terminar el proceso de intercambio y en conocer mejor aquel edificio.