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miércoles, 23 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 36

Enlace Capítulo 35

Capítulo 36: Ciudad Patóloga, la ciudad postmoderna.


Por fin, nuestros amigos llegaron a la majestuosa Ciudad Patóloga. Las universidades, la tecnología y los mejores hospitales y centros pokémon se reúnen en esta ciudad.
Los edificios eran muy altos y de estilo moderno. Las calles muy amplias y el mobiliario urbano tenía formas imposibles.
-Esa farola me encantaría tenerla en mi casa, queridos.
-¡Fijaos!- Jorge se percató que en el otro lado de la calle había un chico de su edad, sudadera naranja y pantalones vaqueros forcejeando con dos hombres que llevaban las iniciales “E.R.” en sus camisetas.
-¡Soltadme! ¡No os llevareis a mi “Pory”!
Un Porygon totalmente igual al de Jorge, solo que este tenía un pañuelo rojo en el cuello, se escondía tras el joven.
-Adelante Porygon, Rayo- el de Jorge dejó muy churruscados a los dos ladrones que no dudaron en sacar a sus pokémon para luchar.
-Vamos Geodude.
-Tú también Rhyhorn.
-Yo seré tu pareja de combate- Jorge y su Porygon cruzaron la calle para asistir al entrenador.
-Vale, gracias.
-Geodude Desenrollar.
-Rhyhorn Cornada.
-¡Esquivadlos!
Los dos Porygon levitaron cada uno a un lado para evitarlos. Geodude continuó girando y guirando hasta empotrarse contra una papelera. Rhyhorn no salió mejor parado y atravesó con su cuerno un buzón de correos. Los sobres se esparcieron por la acera.
-Porygon Psicorrayo.
-“Pory” Rayo Hielo.
El rayo multicolor y el helador se fusionaron a la perfección. Los dos rivales salieron mal parados pero aun pudieron levantarse e, incluso, seguir intentando golpearles.
-Geodude Placaje.
-Rhyhorn Derribo.
-¡Porygon Protección!
Geoude y Rhyhorn se toparon de lleno con la pared creada por el Porygon de Jorge. Les dolió como si hubiera sido una pared de hierro, seguramente la única cosa que no podía atravesar con su fuerza bruta.
-“Pory” Rayo Hielo, una vez más.
-Porygon Psicorrayo.
Tanto Geodude como Rhyhorn estaban fuera de combate. Los dos ladrones del Equipo Rock huyeron del lugar antes de llamaran a la policía.
-Muchas gracias por ayudarme. Mi nombre es Josué.
-De nada Josué. Yo soy Jorge.
Hipo, Raúl y Carla se acercaron.
-Veo que vosotros habéis podido sin problemas.
-Ellos son Hipo, Raúl y Carla. Me acompañan hacia la Liga Pokémon.
-¡Guau! Debes ser muy poderoso.
-Se hace lo que se puede. Tu Porygon no lo hace nada mal.
-Gracias, el tuyo también es muy fuerte. ¿No te interesa evolucionarlo?
-¿Cómo?
-Porygon puede ser mejorado a Porygon2. Yo me dirigía ahora mismo al Instituto Tecnológico. “Pory” y yo nos decidimos a hacerlo.
-Quizás te venga bien a ti también Jorge.
Jorge miró a su Porygon- ¿Tú qué opinas amigo? Si te mejoran a Porygon2 serás más poderoso y podremos practicar nuevos ataques. La última palabra la tienes tú- Porygon aceptó la oferta de su entrenador sin dudarlo.
El Instituto Tecnológico era un edificio de aproximadamente siete pisos. La puerta giratoria les llevó hasta un hall muy espacioso y con muchas puertas. En el centro un ascensor de cristal.
-Debemos subir a la cuarta planta y buscar la puerta numero veintitrés.
-Estás muy informado Josué. Porygon, no te separes de mí.
Desde la cabina del ascensor podían ver las diferentes plantas. Muchos científicos y trabajadores caminaban de un lado para otro.
-En este lugar se ocupan de pokémon como Porygon y también de los fósiles, entre otras muchas cosas.
De pronto y con un bote seco, el ascensor se paró entre las plantas dos y tres.
-¿Qué pasa?
Un Skarmory pasó rasante estallando uno de los cristales del ascensor con su Ala de Acero.
-¡Ah!
-No os acerquéis al borde, queridos.
Skarmory pasó muy cerca, una vez más.
-Me da mala espina. Adelante Pidgeot- Jorge no iba a permitir que aquel pokémon hiciera algo peor- ¡Golpe Aéreo!
-¡Skarmory lo ha esquivado!- apuntó Hipotenusa pegándose todo lo que podía a la puerta.
-Ocasiones extremas requieren decisiones extremas. Adelante Ninjask, Cortefuria. Pidgeot Golpe Aéreo.
Skarmory era muy veloz y acabó con Ninjask de un solo y potente Aire Afilado. Las fuertes ráfagas de viento cortante llegaron incluso a impactar contra la pared y desquebrajarla.
-¡Vuelve Ninjask! ¡Pidgeot Torn…!
-¡No Jorge!- Raúl le agarró del brazo- ¡Destrozaras todo el edificio!
-¿Se te ocurre algo mejor?
-A mí sí. Adelante Lunatone. Usa Confusión para echar a Skarmory de aquí.
El pokémon con forma de luna obedeció a su entrenadora y lanzó a Skarmory con sus poderes mentales. Skarmory atravesó uno de los ventanales que iluminaban el edificio.
-Listo.
-¿De verdad lo crees, querida?
Skarmory volvió a entrar por donde había salido forzosamente con sus alas brillando como el metal. Con un nuevo Ala de Acero debilitó a Lunatone.
-¡Vuelve Lunatone!- gritó Hipotenusa obligada a asomarse para que el pokémon Luna no se estallara contra el suelo del hall, en el cual la gente había salido corriendo.
-¿Y si lo intentamos con nuestros Porygon?
-Buena idea Josué. Vuelve Pidgeot. Adelante Porygon.
-Tú también “Pory”
Mientras los dos Porygon entretenían a Skarmory, nuestros amigos fueron ayudados por los científicos del edificio para salir del accidentado ascensor.
-Que angustia ahí colgaos…- apuntó Hipotenusa apoyada en la pared del corredor.
-¡Agacharos!
Con un vuelo rasante en forma de Ala de Acero, Skarmory atravesó el pasillo haciendo añicos varias fotografías enmarcadas de las paredes.
Ya en una de las salas, Skarmory se desequilibró al chocar una de sus alas con un monitor de ordenador, que estalló con un millar de chispas.
Los trabajadores del despacho corrieron hacia las escaleras. Se estaba desalojando el edificio.
-¡Porygon Rayo!
-¡“Pory” Rayo Hielo!
Los dos ataques impactaron de lleno en Skarmory, que perdió otra vez el vuelo aterrizando entre varios escritorios. Los papeles y los bolígrafos salieron volando.
-¡Es mi Skarmory nuevo!- el Encargado gritó tras de ellos- Vuelve Skarmory.
-Así que pokémon nuevo…
-Sí pero todavía poseo un poderoso pokémon. Adelante Trapinch. ¡Hiperrayo!
-¡Porygon Proteccion!- el pokémon de Jorge fue proyectado contra una de las paredes, rompiéndose un par de tablones de notas y un escritorio. Jorge corrió para comprobar su estado- ¡Porygon!
-“Pory” ayuda y cubre a Jorge con Psicorrayo.
-¡Trapinch esquivar!- pero el pokémon de tipo Tierra estaba cansado momentáneamente por el ataque precedente y solo pudo apartarse de la trayectoria del rayo psíquico de varios colores.
-Gracias- Jorge ayudó a Porygon a salir del amasijo de maderas rotas- Lanza tu mejor Triataque.
Porygon creó tres puntos de luz, cada uno de un color, y lo unió para lanzárselos al pokémon del Encargado. Trapinch rodó herido por la sucia moqueta de color gris.
-¡Trapinch Mordisco!
-Porygon evita que muerda a “Pory”. Usa Protección.
Los dientes de Trapinch casi se partieron al hincarlos en la pared defensiva.
-Los dos a la vez Josué. ¡Porygon Psicorrayo!
-¡”Pory” Rayo Hielo!
Las energías de Trapinch cayeron a cero. Sin embargo, Josué tuvo tiempo de escapar del  edificio con un Claydol que apareció ante él.
-¡Mierda! ¡Ha escapado!- apuntó Hipotenusa al comprobar como se había teletransportado de un segundo a otro.
Dos extraños objetos que estaban en el suelo comenzaron a brillar. Tenían un cierto parecido a discos duros de ordenador.
-¿Qué es eso?- se preguntó Jorge sin tenerlo muy claro.
-Son dos Mejora- respondió Josué sabiendo lo siguiente que iba a pasar.
Porygon2 de Jorge
Porygon y “Pory”, tras un proceso no muy normal, se actualizaron a Porygon2. Ahora eran mucho más aerodinámicos y sin aristas. Eran más modernos.
-<<Porygon2 Pokémon de tipo Normal. Porygon2 es la versión avanzada de Porygon. Usado enormemente en la investigación espacial por no respirar aire, además su cuerpo esta hecho de un plástico resistente. Porygon2 puede llegar a demostrar sentimientos>>
-¡Bien, tengo un Porygon2!
-Pues ahora te llamare “PoryPory”- señaló Josué tomando entre sus manos a su Porygon2.
-¡Viva la imaginación! 

miércoles, 19 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 25

¡¡Historia 1.0 Pokémon cumple 4 meses!! En Septiembre del pasado año incluíamos en Cenaculum de Alcorcon la primera Historia de Ficcion. En la actualidad, contamos con más de veinte capítulos y se encuentra entre las 5 entradas más leidas de nuestro blog. Además, pronto tendrá una “amiga”, una nueva Historia de Ficción para completar la este apartado de nuestro blog: Novedades 2011 en Cenaculum de Alcorcón
Para celebrar estos 4 mesecitos y vuestra fidelidad, ¿qué mejor que leyendo tres capítulos? Sí, has leido bien, tres nuevos capítulos. Deseamos premiaros por estar cada semana leyendo HISTORIA 1.0. Gracias a todos por seguirnos y a los que todavía no la han leido deseamos que disfrutéis cuanto antes con esta ficción tanto como  nosotros escribiéndola. Ojalá que continúe siendo de vuestro agrado durante mucho tiempo porque vosotros sois la base de Cenaculum de Alcorcón.

Capítulo 25: Regresando al camino; golpes de suerte en un día repleto de sucesos.


Con Carla ya recuperada casi dis meses después del suceso, los cinco jóvenes entrenadores retomaron el camino hacia la Liga Caroshm. Cada día que había pasado se habían unido más y más y ahora confiaban los unos en los otros.
Su próxima parada era Pueblo Canario. La ruta que unía Ciudad Hayedo y Pueblo Canario era el Camino Bicis. Pero como no tenían bicicletas para atravesarla, deberían dar un gran rodeo para llegar al pueblo.
Mientras los cinco entrenadores miraban en círculo el mapa, un hombre los asaltó.
-¡Hola, me llamo…!
-¡IIIAAA!
-¡La madre de dios!- todos se quedaron estupefactos cuando vieron a Carla hacer una llave y lanzar al suelo al hombre entrado en kilos por encima de su espalda.
-Yo solo quería daros algo…
-¡Uy! Perdone- Carla se llevó las manos a la boca- En las clases de defensa personal nos preparan para cualquier hecho imprevisto como este.
-Pues eso- el hombre se levantó con ayuda de los chicos- Mi nombre es Manolo y soy el dueño de la “Tienda de Bicis Manolo”. En unos minutos vamos a iniciar un sorteo de una bicicleta. Os doy un boleto a cada uno.
-Pero…- Jorge se dio cuenta de algo- si son todos los mismos números- Pero el hombre se había esfumado- ¡Qué velocidad se da para estar tan gordo!
-¿Vamos a la tienda a ver si nos toca, queridos?
-No caerá esa breva…
Los cinco jóvenes acudieron a la tienda que se encontraba en las afueras de Ciudad Hayedo. En la fachada había un gran cartel con la cara de Manolo y los grandes ventanales vislumbraban la cantidad de modelos que había dentro de la tienda, que poseía dos plantas.
-Buenos días a todos y gracias por venir a mi tienda, la mejor del país.
-¡Uf! Modestia aparte- señaló Jorge con ironia.
-Mi bellísima ayudante sacará los números del bombo.
A los tres chicos se les cayó la baba.
-¡Eh!- Hipo dio una colleja a cada uno de ellos.
-Que neandertales sois, queridos…- señaló Carla llevándose una mano a la frente, tapándose un poco los ojos.
-El uno- indicó la chica de joven edad con la bola en la mano.
-El numero ganador comienza por uno.
-Pues nosotros hemos acertado el primero. Ya estamos más cerca de las bicis.
-No vendas la piel del oso antes de cazarlo, querido.
-El nueve y el cero.
Hipo hincó las uñas a Jorge en el brazo.
-Me haces daño. ¿No decías que era poco probable que ganáramos?
-¡Eso era antes de ver que los tres primeros números coinciden!
-De todos modos, queridos, yo no podría pedalear. El médico me recomendó que evitara los deportes.
-El ocho y el nueve.
Hipo le hizo sangre a Jorge en el brazo.
-¡Ay!
-Lo siento, es que me pongo muy nerviosa con estas cosas.
-Pues que no me pille cerca la próxima vez…
-Y el último número es…- Manolo animaba el show- ¡el uno! ¡El número premiado es el diecinueve mil ochocientos noventa y uno!
-¡¡AAAAAAAHH!! ¡Es el nuestrooo!- nuestros amigos habían acertado en todos los números y dieron saltos y saltos de la alegría mientras el resto de participantes les miraban con cierta envidia.
-¿Cómo?- Manolo no se creía lo que oía. Su jugada le había salido por la culata.
-¿Qué ocurre? Una bici para cada uno, ¿no?
Manolo no tuvo más remedio que acceder- Está bien… podéis elegir las que queráis…- el dueño cabizbajo murmuró algo que no llegaron a escuchar- Menuda ruina de sorteo…
Jorge escogió una de color plateado. Hipo una amarilla brillante con un cesto delante. Una de montaña fue la opción de Raúl. Miguel prefirió escoger una que parecía un carro con toldo, para llevar a Carla.
Este golpe de suerte ayudó a nuestros amigos a estar más cerca de Pueblo Canario.
Sin embargo, un giro indebido de una ciclista provocó que se chocara contra Hipo. Ambas cayeron al suelo. Todos tuvieron que parar.
-¿Estás bien?- preguntó Jorge mientras la ayuda a levantarse.
-¿Estas ciega o qué, bonita?
-¿Perdona? ¡Pero si has sido tú la que te has cruzado de un carril  a otro en sentido contrario!- Hipo se levantó rápidamente tras oir aquella mentira.
-¡Pero que ordinaria!
-Pícame y te puedo soltar algo más ordinario.
-Hipo tranquila…
-Esto no queda así, osea. Te reto a un combate de un pokémon para que me devuelvas mi honor.
-Yo te lo devuelvo, que no lo quiero para nada- respondió Hipo gesticulando con las manos.
-Adelante “Spindi”- la chica, de la misma edad que ellos y muy pija, sacó su Spinda para combatir.
Spinda de la ciclista
-<<Spinda pokémon de Tipo Normal. Se le diferencia por los dibujos del pelaje, no hay dos Spinda iguales. Su forma de andar, inestable y torpe, logra confundir al enemigo y hacer que su puntería falle>>
-Vamos “Minim”- Hipo no pudo aguantarse e hizo el chiste fácil.
-“Spindi” Puño Mareo.
Spinda cargó de energía multicolor la mano cerrada y fue directa hacia su contrincante.
-Minun Chispa.
-Se nota que Minun es más fuerte. Él ha sido el victorioso de ese golpe.
-Tienes razón, querido.
-¡Ah! “Spindi” Psicorrayo.
-Minun esquívalo y Onda Voltio.
Spinda cayó de espaldas totalmente debilitado.
-Vaya… Qué pokémon tan débil…- murmuró Hipo mientras Minun daba varios saltitos lleno de energía.
-¡”Spindi”! ¡Osea, eres muy malaa!- la chica se fue corriendo con su pokémon.
-No si encima tendré yo la culpa, no te digo…
Pero los extraños encontronazos no habían acabado.
-Hola chicos. Parecéis entrenadores.
-Sí- respondieron los jóvenes un poco cortados y sorprendidos.
-Mi pokémon ha tenido muchos huevos y no puedo ocuparme de todos. Vosotros parecéis muy responsables.
Nuestros amigos no sabían muy bien que contestar. Raúl dio el paso.
-Yo me ocuparé de uno de los huevos.
-¿De verdad? ¡Muchas gracias!- la señora de aproximadamente cincuenta años le entregó el huevo pokémon a Raúl, que lo colocó en su mochila- Espero que lo cuides muy bien.
-¿Estás seguro Raúl?- murmuró Hipo para que solo le escuchara él- Que de ese huevo saldrá un pokémon.
-Ya lo sé, por eso lo tomo.
Cuando llegaron al final del Camino Bicis se toparon con algo que les llamó la atención.
-Esta es la casa del bayologo.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque hay un cartel aquí que lo dice- Hipo lo señaló con la mano- También pone que regala bayas a quien le visita. ¿Entramos?
-Sí, ¿por qué no?
La pequeña casa de campo era de una sola planta. El jardín delantero contaba con un gran número de flores y pequeños arbustos decorativos. La madera de la fachada estaba ligeramente cubierta con una enredadera, que poseía también muchas flores.
-¿Hola? ¿Hay alguien?
-¡Bienvenidos! Hacía ya varios días que no me visitaba nadie. Ya solo por hacerme la visita os regalaré unas bayas- el bayologo tomó un pequeño saquito con diferentes bayas. Le entregó uno a cada uno de nuestros amigos.
-Muchas gracias.
-Pasad, pasad. Mi esposa ha preparado té y pastas.
-No querríamos molestar.
-¡No molestáis! Adoramos que jóvenes entrenadores como vosotros nos visiten y pasen un rato con nosotros contándonos sus aventuras.
Los cinco amigos aceptaron y se sentaron en torno a  una mesa cubierta con un mantel de ganchillo.
-Bienvenidos. ¿Os apetece una taza de té?
-Si no es molestia.
-Ninguna- la esposa del bayólogo, que peinaba canas al igual que su marido, sirvió el té en unas delicadas tazas de porcelana.
-Gracias.
-Bueno- el bayólogo tomó un sorbo- ¿os dirigís a Pueblo Canario?
-Sí. Nos pilla de paso hacia Ciudad Lucida. Allí desafiaré al líder de gimnasio.
Crobat del bayólogo
La conversación fue interrumpida por un gran estruendo que procedía del jardín trasero de la casa. Un chico atravesó una de las ventanas del salón, quedando inconsciente sobre la alfombra y los restos de la mesa de café. A continuación entró un Crobat perteneciente al bayologo.
-¿Qué ocurre?
-Creo que alguien ha entrado en el Huerto Prohibido. En ese lugar es donde tengo las bayas más raras y también algunas dañinas.
Los cinco amigos y el bayologo salieron por la puerta de atrás y se encontraron con varias personas, concretamente cuatro, acompañados con sus pokémon.
-¡Vosotros!
-Hola Carla. Vemos que te has recueprado muy pronto- respondió uno de ellos.
Gligar de uno de
los asaltantes
-¡Callate!
-Debeis ayudadme a proteger las bayas- indicó el bayologo muy preocupado.
-Nosotros le ayudaremos, no se preocupe.
Jorge fue el primero en enfrentarse a uno de los ladrones que poseía un Gligar.
-<<Gligar pokémon de tipo Tierra-Volador. Tiene la apariencia de un murciélago fusionado con un escorpión. Dicen que en algunos casos chupan la sangre a pokémon de campo>>
-Vamos Pidgeotto. Ataca con Golpe Aéreo.
-Gligar Ataque Arena.
La tierra lanzada por Gligar desestabilizó a Pidgeotto que derrapó por el terreno del jardín.
-¿Te encuentras bien Pidgeotto?
-Gligar Picotazo Venenoso.
-¡Pidgeotto alza el vuelo y Tornado!
Gligar y su entrenador acabaron entre unos arbustos espinosos recibiendo sus propias agujas tóxicas. Mientras Hipo ya había comenzado la lucha con una chica con unas pintas muy raras.
-Elekid golpea a Mawile con Puño Trueno.
Mawile de una de
las asaltantes
-¡Mawile! Ahora verás niñata, ¡Mawile Mordisco!
-¡Elekid Rayo!
Mawile recibió una gran descarga eléctrica, al tiempo que hicanab los dientes a Elekid. Aún así, Mawile fue la peor parada, quedando fuera de combate.
-Déjame a mi Carla. Adelante Steelix- Miguel se disponía a combatir frente a un hombre mayor que ellos se les acercó desafiante.
-Vamos Geodude.
-Steelix Cola Férrea.
Steelix lanzó a Geodude como si fuera un lanzamiento en baseball y su cola fuera un bate.
-Me toca. Adelante Wailmer- Raúl se lanzó a combatir con el último ladrón del Equipo Rock.
Trapinch de uno de
 los asaltantes
-Trapinch Mordisco- ordenó el maleante sin dudar.
-Wailmer Hidropulso- dolorido, Wailmer lanzó una onda acuática que dejó muy débil a Trapinch pero no lo suficiente para dejarlo fuera de combate.
-Trapinch golpea con Finta.
Aquel ataque ineludible bajó muchos las energías de Wailmer, un blanco demasiado fácil de acertar debido a su tamaño.
-Wailmer Desenrollar.
-¡Trapinch esquivar!
La ballena pequeña atravesó varios árboles y terminó empotrado contra una roca recubierta de musgo.
-Parece que Raúl está teniendo problemas con ese ladrón.
-No es un ladrón cualquiera, queridos. Ese era uno de mis Encargados.
-Trapinch es el momento de un Hiperrayo.
El pokémon del Encargado cargó energía para liberarla a continuación por su boca.
-¡No Wailmer!- Raúl temía el posible resultado de aquello pero enseguida observó que algo se había desencadenado. Wailmer fue engullido por un destello cegador- ¡Está evolucionando!
Wailmer se convirtió en un Wailor aumentando considerablemente en volumen y, en consecuencia, en poder.
Wailord de Raúl
-<<Wailord pokémon de tipo Agua y evolución de Wailmer. Es un pokémon cetáceo que es conocido como el pokémon más grande descubierto hasta ahora. Es muy pacífico y siempre está viajando en manadas en los grandes océanos>>
Wailord  machacó varios arbustos y tumbó árboles al no controlar su gigantesco tamaño. Todos tuvieron que dar varios pasos hacia atrás para no ser aplastados igual que las plantas de bayas.
-Ahora seguro que puedes utilizar algún nuevo ataque. ¡Adelante Wailord Salpicar!
El chorro de agua emitido por el orificio superior del cetaceo acabó de un golpe con Tranpinch y el Encargado, que huyeron junto con sus compañeros de fechorías, todos empapados.
Raúl se acercó a su recien evolucionado pokémon e intentó abrazarlo- Eres muy grande…

miércoles, 29 de diciembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 17

Capítulo 17: Ciudad Rocosa, el poder de los pokémon Roca.

Nuestros tres amigos ya estaban secos y apunto en Ciudad Rocosa.
Esta población situada en una gran isla es famosa por su pescado. Sus casas están agrupadas aprovechando cada centímetro de terreno y su vegetación es escasa. Su gran faro guía a los pescadores de la zona.
-No podemos irnos de Ciudad Rocosa sin probar su pescado frito.
-¡Sí! ¡Tengo mucha hambre!
-Vosotros siempre pensando en comer, chicos.
De pronto, algo surcó el cielo y colisionó cerca de donde estaban con un ensordecedor estruendo. Los demás habitantes no le dieron mucha importancia a ello.
-¿Qué ha sido eso?
-Creo que ha sido un meteorito. Ciudad Rocosa además de por su pescado frito también es famosa por los numerosos meteoritos que caen- explicó Hipo conociendo la isla.
-Me intriga mucho. Vayamos a mirar.
Solrock salvaje
La roca espacial aún estaba caliente y humeante. Pero lo más sorprendente fue que algo salió de ella.
-¿Qué es eso? ¿Es un pokémon?- se preguntó Jorge sacando su Pokédex.
-<<Solrock pokémon del tipo Roca-Psíquico. Solrock es el pokémon Meteorito. Este pokémon se recarga con la luz solar y tiene la capacidad de almacenarla en cada una de sus puntas para disparar un Rayo Solar muy fuerte>>
Solrock levitó rápidamente y se dirigió a una extraña plaza sin hacer caso a los jóvenes. Ellos decidieron seguirle para saber más.
-Creo que esta es la Plaza Solar. Aquí es donde se reúnen los Solrock caídos del espacio hasta que pueden salir de la isla.
-Cuanto sabes- apuntó un joven natal de la ciudad a Hipo acompañado de un Geodude.
-Yo ya estuve aquí antes- respondió la chica con la punta de la lengua fuera y mordida.
-Lo que seguro que no sabes es que hace meses que los Solrock no abandonan la isla.
-¿Cómo dices? Los Solrock siempre terminan saliendo de la isla. Les gusta más el paisaje rocoso y árido del sur y también sus cavernas.
-Pues algo les ha hecho cambiar de hábitos. ¡Anda! Llevamos hablando un rato y no me he presentado. Mi nombre es Iván.
-Yo soy Hipo.
-Encantado, soy Raúl.
-Hola, me llamo Jorge. ¿Ese Geodude es tuyo?
Geodude de Iván
-Sí. Somos ya viejos amigos. Siempre vamos juntos.
-<<Geodude pokémon del tipo Roca-Tierra. Los Geodude habitan en las montañas que escalan a pulso con sus fuertes brazos y, debido a su parecido con una roca, la gente a menudo se tropieza con ellos>>
-¿Y no han averiguado por qué los Solrock no emigran al sur?
-Se rumorea que hay un pokémon que los controla.
-¿Un pokémon?
-¡Mirad! Los Solrock se van de la plaza.
-Sigamosles. Quizás averigüemos algo.
Nuestros tres amigos junto a Iván y su Geodude anduvieron muy de cerca de los Solrock, aproximadamente como unos diez minutos, hasta una montaña no muy alta que se erguia en la zona oeste de la isla.
-Esta es la Montaña Pétrea. A los Solrock no le suele gustar porque en su interior surge un manantial de agua salada. Todas sus cuevas están inundadas.
-Pues ellos están entrando. Venga, daros prisa.
-Hipo… nos traes desfallecidos…- los dos amigos iban casi con la lengua fuera con aquella carrera.
Cuando entraron en la gruta dieron fe de lo que decía Iván, las galerías poseían agua hasta más o menos las rodillas de nuestros amigos. Iván hizo volver a la ball a su Geodude antes de entrar.
-Qué extraño… Los Solrock están entorno de algo o alguien. No consigo verlo bien- Hipotenusa entrecerró los ojos para ver mejor.
-Pues a mí me parece otro pokémon. Veamos lo que dice la Pokédex.
Lunatone salvaje
-<<Lunatone pokémon del tipo Roca-Psíquico. Lunatone posee un aspecto de luna, muchos astrólogos consideran que nació de los cráteres de esta. Necesita la luz de la Luna Llena para recargarse>>
-Parece como si los controlara. Ese va a ser el pokémon que los retiene aquí.
-¡Ah! ¡Los ojos rojos de Lunatone están brillando! ¡¡No los miréis!!
Los cuatro jóvenes agacharon la cabeza y miraron a otra dirección. Sin ven el destello rojo de los ojos de Lunatone pueden caer dormidos o perder la memoria.
-¿Pero que ha sido eso?- Jorge manipuló su Pokédex para encontrar más información de ellos.
-<<Solrock y Lunatone. Con su habilidad compartida les es posible controlar a la mente humana y causar amnesia o parálisis, debido al miedo que provocan sus sobrecogedores ojos>>
Lunatone se dio cuenta de la presencia de nuestros amigos y les miró fijamente.
-Creo que nos ha pillado….
Tras un grito de Lunatone, todos los Solrock se dirijieron hacia ellos. Nuestros amigos cayeron de espadas al toparse con los meteoritos con forma de Sol.
-Menos mal que hay agua para hacernos de colchón. Pero yo no voy a huir. Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vosotros también Squirtle y Poliwhirl. ¡Pistola Agua e Hidropulso!
Los diez Solrock cayeron uno a uno al agua totalmente debilitados ya que poseen una debilidad muy alta a ella.
-¿Qué es eso que suena?
-Tienes razón Jorge. Sea lo que sea se acerca- Hipotenusa agudizó el oido para escucharlo mejor.
Un sonido de lancha a motor llegó hasta sus tímpanos y podían vislumbrar una silueta que se acercaba hacia ellos.
-¡Hola, queridos!
-¿Vosotros dos? ¿El Equipo Cirio?
-¡No soy tu tía, no te fastidia! Miguel la red. Espero que esta vez sea de calidad, querido.
-Sí, sí.
-¡No podeis llevaros esos Solrock!
-¡Claro que podemos, queridos! Son pokémon del espacio muy raros. Podemos venderlos al por mayor en algún sitio.
-¡No permitiremos que os los llevéis!
-Mis pokémon son mejores que los vuestros. Adelante querida Espeon y Misdreavus. Usad Psicorrayo.
-¡Cuidado!
Varias rocas de la gruta se desprendieron con el choque de los rayos multicolor de tipo Psíquico.
-Spheal Rayo Aurora.
-Poliwhirl Burbuja.
-¡Esquivadlos queridas! Espeon Rapidez, Misdreavus Bola Sombra.
Los pokémon de nuestros amigos fueron duramente apaleados. Entonces, apareció Lunatone levitando sobre ellos.
-¡Pero Miguel, querido! ¡Nos dejamos ese Lunatone!
-Tengo otra red de repuesto.
Pero mientras Miguel buscaba la red en su mochila, Lunatone hizo brillar poderosamente sus ojos rojos.
-¡Otra vez!- nuestros amigos y sus pokémon miraron al suelo.
-¿Miguel, querido? ¿Te encuentras bien?
-¿Qué hago yo aquí? ¿Por qué tenemos todos estos Solrock en una red?
-¡¿Ahora me vienes con esas?!- Carla le sacudió para ver si volvía en sí.
Una vez más Lunatone usó su habilidad para dejar fuera de combate a Carla y a sus pokémon.
Los cuatro jóvenes aprovecharon para liberar a los Solrock de la gran red. Lunatone se balanceó arriba y abajo.
-Parece como si nos diera las gracias.
-Pues de nada Lunatone. No íbamos a permitir que el Equipo Cirio se llevara a los Solrock pero creo que tú también los estás reteniendo.
-¡Calla Hipo! No la hagas enfadar ahora- Jorge intentó que su amiga no enfadara al meteorito pokémon con forma de luna.
Lunatone la miró extrañada y sin entender lo que había dicho la chica.
-No pongas esa cara. Estos Solrock hace días que deberían estar en la llanura del sur de Caroshm, fuera de la isla. Aquí el clima no es el apropiado para ellos, ni tampoco para ti. Se ve que tú eres la líder del grupo. Por ello debes conducirlos levitando hacia un lugar mejor donde vivir y no esta gruta mojada.
Lunatone estuvo unos segundos quieta, mirando fijamente a Hipo. A continuación hizo un gesto a los Solrock y salieron de la cueva junto con los jóvenes.
-Debéis ir en aquella dirección. Por allí está el sur- señaló Hipo con su brazo extendido una vez estuvieron fuera.
Los Solrock enseguida tomaron el camino indicado por Hipotenusa pero Lunatone comenzó a dar vueltas a su alrededor.
-¿Qué ocurre?- se preguntó Hipo mirando el balanceante movimiento de Lunatone.
-Parece ser que Lunatone quiere un combate contigo- dedujo Raúl sacando una toalla de su mochila- Quizás hasta puedas capturarla.
-¿Yo? Pero si a mí solo me interesan los pokémon de tipo Eléctrico.
Lunatone lanzó un poderoso Rayo Hielo que petrificó en cuestión de segundos varios arboles próximos.
-Si yo no tuviera el equipo al completo, lo capturaría- apuntó Jorge sin dudarlo- Es un buen pokémon.
-Está bien- aceptó Hipo saliéndose de su dinámica de combate- Vamos Elekid. Sal y usa Rayo.
-¡Que reflejos! Lunatone lo ha desviado con sus poderes psíquicos. Por lo que se ve, sabe usar Confusión- Jorge imitió a Raúl y sacó la suya para secarse- Ahí viene otro Rayo Hielo Hipo.
-Tranquilo, lo he visto. ¡Elekid Rapidez!
Las estrellas frenaron el potente Rayo hielo y fueron ellas las que se congelaron. Por su propio peso, ahora excesivo para el vuelo, botaron por el suelo hasta romperse.
-¡Ánimo Hipo!
-Veamos que hace con un ataque directo. Elekid Puño Trueno.
Lunatone comenzó a rodar por el terreno tras el puñetazo electrificado. Después de parar con una piedra gigante, Lunatone levitó y usó Lanzarrocas, enviándole todos los pedazos.
-Elekid Puño Trueno a cada una para destruirlas. Y Rapidez a máxima potencia.
Las estrellas lanzadas por Elekid apalearon a Lunatone que perdió nuevamente su infinita levitación y se fue al suelo.
-¡Adelante poke ball!
Lunatone salió de ella levitando y lanzando un nuevo Rayo Hielo.
-Ese Lunatone no tiene ninguna debilidad ¿o qué?- apuntó Jorge secándose el pelo pero sin dejar de ver el combate.
-Elekid vuelve, no puedes combatir convertido en un cubito de hielo- señaló Hipotenusa después de que Elekid recibiera el rayo helado- Vamos Minun, Chispa.
-Este pequeñín siempre tan veloz. Es casi un peligro que tenga las baterías cargadas.
-Lo importante Jorge, es que Minun le ha dado un fuerte golpe a Lunatone.
-Ahora Onda Voltio.
Minun utilizó demasiadas fuerzas y su onda eléctrica alcanzó a todos los presentes, incluida Lunatone, que como estaban todavía húmedos les afectó todavía más.
-Adelante Poke ball- inició nuevamente Hipo tras levantarse de la descarga y con la ropa humeante.
Lunatone se mantuvo en su interior hasta que la luz roja se apagó. Hipotenusa tenía una fuerte Lunatone en su equipo.
-¡Cuánto me alegro Hipo!
-Esto no es lo común en mí- Lunatone salió de la ball dando vueltas alrededor de su nueva entrenadora- Pero los cambios también son buenos. Supongo.