Mostrando entradas con la etiqueta wailord. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wailord. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 51

Enlace a Capítulo 50

Capítulo 51: En busca del Jefe Rock.


Sin perder el tiempo, el sargento de la Isla de la Liga Pokémon les llevó hasta la comisaría. Los líderes del Alto Mando les acompañaban.
-Según me acaban de informar, el Jefe Rock continúa en paradero desconocido. Sin embargo,  no ha salido de la región. Todos los accesos a Caroshm por tierra, mar y aire están bloqueados con agentes.
-Debemos actuar. Separémonos para encontrarle.
-Este es el plan- el sargento sacó un gigantesco mapa de la región- Jorge e Hipotenusa os ocupareis de esta zona. Iréis a pie de tierra con nuestros Arcanine.
-Entendido.
-Carla y Terrón os ocupareis del espacio aéreo de esta otra zona. Tenéis a vuestra disposición nuestros Crobat.
-Me uniré con mi Flygon- apuntó Terrón.
-Raúl y Nitro, vosotros tenéis el dominio de los mares de la región.
-¿Todo el mar?- se sorprendió Nitro viendo el mapa.
-Os ocupareis de la costa.
-Que consuelo…
-Con mi Wailord será más rápido.
-Norma será vuestro enlace en central. Ella se ocupará de todas las comunicaciones.
-Mi voz será vuestros ojos cuando sea necesario- señaló Alto Mando Norma.
-Recordad que solo buscamos indicios y pruebas de donde puede esconderse. No os metáis en combates si veis algún secuaz del Equipo Rock o al Encargado. ¿Está todo entendido?
-¡SÍ!
-Pues tened mucho cuidado y suerte.
Todos se dirigieron a las zonas que les habían asigando.
-Central, aquí Raúl. Nitro y yo no vemos nada en los alrededores de Ciudad Rocosa.
El famoso faro de la ciudad estaba tristemente apagado y las calles desiertas.
Carla y Terrón se encontraban sobrevolando Ciudad Patóloga. Al igual que Ciudad Rocosa, la gente se escondía en sus casas y las empresas de investigación y demás trabajos y negocios se mantenían cerrados a cal y canto.
Arcanine prestados a
Jorge e Hipotenusa
Jorge e Hipotenusa, montados en dos veloces Arcanine, pasaron por Ciudad Aguamarina y rodearon el Bosque Verdinegro.
-Me alegro tanto de que hayas llegado hasta el Campeón en la Liga. Tus pokémon y tú habéis trabajado muy duro. Os merecíais ganar.
-Yo estoy contento para ser mi primera liga. Seguro que mis padres están muy contentos porque lo habrán visto por la televisión. Estoy deseando ir a Pueblo Arcoíris para celebrarlo con ellos.
De pronto, un Donphan salvaje y muy malhumorado derribó ferozmente a Jorge y a su Arcanine, lanzándolo a varios metros de distancia.
-¡Jorge! ¡Arcanine contraataca con Lanzallamas!
Donphan salvaje
Donphan huyó rodando del lugar atemorizado por el chorro de fuego de gran envergadura.
Hipotenusa, asustada y con ojos humedecidos al no ver a Jorge, se bajó de su Arcanine y comenzó a buscarle. Miró a izquierda y derecha y no lo vió a su alrededor.
Tras ver al Arcanine de Jorge debilitado entre unos arbustos, poco después pudo ver a su amigo debajo de un árbol. La corteza estaba rota y las hojas y pequeñas ramas estaban rodeándole.
-Jorge…- la joven chica casi no podía ni vocalizar de la angustia que tenía en el cuerpo.
-Me duele mucho la tripa…
-Iré a pedir ayuda.
-¡NO! No te vayas…- Jorge agarró fuertemente la mano temblorosa de Hipotenusa.
-Tranquilo, tranquilo, no me moveré de tu lado- rebuscó en su mochila, recordaba perfectamente que el sargento de policía les había entregado un walkie talkie que ellos no habían usado aún- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
-Yo te escucho, soy Norma. ¿Ocurre algo Hipo? Te oigo muy nerviosa.
-¡Han herido a Jorge! Envíanos ayuda cuanto antes al Bosque Verdinegro. Estoy viendo varios Donphan a nuestro alrededor. Norma por favor date prisa, está muy mal y yo no puedo con todos estos Donphan…- Hipotenusa no pudo emitir ninguna palabra más y rompió a llorar.
-¡Recibido Hipo! ¡Alerta a todas las unidades! ¡Código rojo en las afueras del Bosque Verdinegro! ¡Jorge ha sido herido y se necesita ayuda para apaciguar una manada de Donphan!
-Carla, ¿lo has oído?- Terrón y Carla acababan de oir el código rojo.
-Sí, querido. Debemos ir de inmediato al Bosque Verdinegro.
De la misma manera, Raúl y Nitro oyeron la alerta. Ellos eran los que más cerca se encontraban y llegaron en pocos minutos junto con sus Poliwhirl y Crawdaunt respectivamente.
-¡Lunatone Lanzarrocas! ¡Sealeo Pistola Agua!- la atemorizada joven intentaba al menos proteger a Jorge de los Donphan.
-¡Ya estamos aquí Hipo! ¡Vamos Poliwhirl Burbuja!
-¡Crawdaunt Martillazo!
-¡Raúl!
-No te preocupes la ambulancia está de camino- Raúl tranquilizó a una preocupada y temblorosa Hipotenusa.
-Está muy mal Raúl… Muy mal…
Uno de los Donphan se dispuso a utilizar Desenrollar contra ellos.
-¡Poliwhirl Demolición!- el pokémon de Raúl lo paró en seco con su mano estendida- ¿Qué demonios les pasa?
-¡Crawdaunt continua con Martillazo! No podemos permitir que se acerquen.
-Lunatone y Sealeo, volved. Intentad descansar- pero el pokémon de Jorge salió nuevamente- Tú también estás muy preocupado…
-Me parece que tengo una idea para aguantar hasta que lleguen todos los refuerzos- Raúl rebuscó en la mochila de Jorge- ¡Adelante Porigon2! Usa Protección para cubrir a Jorge- una gran campana protectora rodeó a Jorge y a Hipotenusa.
-¡¡AH!!- un Donphan se estampó de lleno contra la el escudo defensivo asustándoles.
-¡Poliwhirl vuelve a la ball!- el pokémon estaba agotado y machacado por los Donphan- ¡Malditos seáis! ¡¡Adelante Wailord Salpicar!!- algunos Donphan abandonaron su propósito y huyeron tras recibir un buen remojón.
Porigon2 no pudo contener más los Desenrollar y cayó agotado. La campana defensiva se desvaneció.
-¡AH!
-¡Dragoaliento!- el pokémon salvaje que intentó aprovecharse de la falta de escudo protector fue debilitado por Terrón y el aliento de su Flygon,
-Ya estamos aquí queridos- ella, Raúl, Terrón y Nitro formaron un estrella de cuatro puntas en torno a Jorge e Hipotenusa- ¡Vamos Espeon! ¡Inicia una ráfaga de Rapidez!
-¡Wailord Hidrobomba!
-¡Flygon Dragoaliento!
-¡Crawdaunt Rayo Burbuja!
Uno a uno todos los Donphan se encontraban debilitados o habían huido. Cuando llegó la ambulancia, el lugar estaba libre de amenazas.
-Señorita deje que nos ocupemos nosotros- el paramédico separó a Hipotenusa, que no había parado de abrazar a Jorge- ¿Qué le ha ocurrido?
-Un Donphan nos atacó… Antes de que perdiera la consciencia me dijo que le dolía mucho la tripa…- consiguió contestar Hipotenusa todavía temblorosa.
Otro de los paramédicos le palpó la zona del vientre y el tórax- Creo que tiene varias costillas rotas. Debemos de llevarlo cuanto antes al hospital. Ponerle una vía y monitorizarlo- al conectarlo al monitor portátil las constantes de Jorge bajaron drásticamente- ¡Está en parada! ¡Debe tener una hemorragia interna!
-Toma el desfibrilador.
-No puede ser…- las lágrimas de Hipotenusa le inundaban las cuencas de sus ojos y las mejillas hasta la barbilla.
-¡Carga a doscientos! ¡Apartaros todos!- el cuerpo de Jorge se sacudió con la descarga eléctrica pero sin ningún resultado- No remonta…
Raúl y Carla no pudieron evitar las lágrimas al verlo.
-¡Carga otra vez! ¡Fuera!- el cuerpo de Jorge volvió a sacudirse sin éxito.
-Jorge no te mueras… no me hagas esto por favor… ¡¡Te quiero!!- Hipotenusa lo gritó con todas su fuerzas y se derrumbó cayendo de rodillas en el terreno.
-¡Carga a trescientos! ¡Fuera!- el paramédico no quería rendirse.
Carla, abrazada a Raúl, no podía ni mirar ni parar de llorar. Hipotenusa no quería levantar la cabeza.
-No lloréis… os queda… mucho tiempo… por aguantarme…- Jorge, con un hilo de voz, intentó calmar a sus amigos.
-¡Jorge!- Hipotenusa levantó la cabeza y pudo ver como la miraban los ojos verdes de Jorge. Se puso en pie y le abrazó- Te quiero, te quiero, ¡te quiero!
-La tensión remonta. Por poco te perdemos chico.
Con gran eficacia y rapidez, subieron a Jorge a la ambulancia y lo llevaron al Hospital de Ciudad Petunia. Hipotenusa no soltó la mano de Jorge en todo el trayecto.

miércoles, 19 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 25

¡¡Historia 1.0 Pokémon cumple 4 meses!! En Septiembre del pasado año incluíamos en Cenaculum de Alcorcon la primera Historia de Ficcion. En la actualidad, contamos con más de veinte capítulos y se encuentra entre las 5 entradas más leidas de nuestro blog. Además, pronto tendrá una “amiga”, una nueva Historia de Ficción para completar la este apartado de nuestro blog: Novedades 2011 en Cenaculum de Alcorcón
Para celebrar estos 4 mesecitos y vuestra fidelidad, ¿qué mejor que leyendo tres capítulos? Sí, has leido bien, tres nuevos capítulos. Deseamos premiaros por estar cada semana leyendo HISTORIA 1.0. Gracias a todos por seguirnos y a los que todavía no la han leido deseamos que disfrutéis cuanto antes con esta ficción tanto como  nosotros escribiéndola. Ojalá que continúe siendo de vuestro agrado durante mucho tiempo porque vosotros sois la base de Cenaculum de Alcorcón.

Capítulo 25: Regresando al camino; golpes de suerte en un día repleto de sucesos.


Con Carla ya recuperada casi dis meses después del suceso, los cinco jóvenes entrenadores retomaron el camino hacia la Liga Caroshm. Cada día que había pasado se habían unido más y más y ahora confiaban los unos en los otros.
Su próxima parada era Pueblo Canario. La ruta que unía Ciudad Hayedo y Pueblo Canario era el Camino Bicis. Pero como no tenían bicicletas para atravesarla, deberían dar un gran rodeo para llegar al pueblo.
Mientras los cinco entrenadores miraban en círculo el mapa, un hombre los asaltó.
-¡Hola, me llamo…!
-¡IIIAAA!
-¡La madre de dios!- todos se quedaron estupefactos cuando vieron a Carla hacer una llave y lanzar al suelo al hombre entrado en kilos por encima de su espalda.
-Yo solo quería daros algo…
-¡Uy! Perdone- Carla se llevó las manos a la boca- En las clases de defensa personal nos preparan para cualquier hecho imprevisto como este.
-Pues eso- el hombre se levantó con ayuda de los chicos- Mi nombre es Manolo y soy el dueño de la “Tienda de Bicis Manolo”. En unos minutos vamos a iniciar un sorteo de una bicicleta. Os doy un boleto a cada uno.
-Pero…- Jorge se dio cuenta de algo- si son todos los mismos números- Pero el hombre se había esfumado- ¡Qué velocidad se da para estar tan gordo!
-¿Vamos a la tienda a ver si nos toca, queridos?
-No caerá esa breva…
Los cinco jóvenes acudieron a la tienda que se encontraba en las afueras de Ciudad Hayedo. En la fachada había un gran cartel con la cara de Manolo y los grandes ventanales vislumbraban la cantidad de modelos que había dentro de la tienda, que poseía dos plantas.
-Buenos días a todos y gracias por venir a mi tienda, la mejor del país.
-¡Uf! Modestia aparte- señaló Jorge con ironia.
-Mi bellísima ayudante sacará los números del bombo.
A los tres chicos se les cayó la baba.
-¡Eh!- Hipo dio una colleja a cada uno de ellos.
-Que neandertales sois, queridos…- señaló Carla llevándose una mano a la frente, tapándose un poco los ojos.
-El uno- indicó la chica de joven edad con la bola en la mano.
-El numero ganador comienza por uno.
-Pues nosotros hemos acertado el primero. Ya estamos más cerca de las bicis.
-No vendas la piel del oso antes de cazarlo, querido.
-El nueve y el cero.
Hipo hincó las uñas a Jorge en el brazo.
-Me haces daño. ¿No decías que era poco probable que ganáramos?
-¡Eso era antes de ver que los tres primeros números coinciden!
-De todos modos, queridos, yo no podría pedalear. El médico me recomendó que evitara los deportes.
-El ocho y el nueve.
Hipo le hizo sangre a Jorge en el brazo.
-¡Ay!
-Lo siento, es que me pongo muy nerviosa con estas cosas.
-Pues que no me pille cerca la próxima vez…
-Y el último número es…- Manolo animaba el show- ¡el uno! ¡El número premiado es el diecinueve mil ochocientos noventa y uno!
-¡¡AAAAAAAHH!! ¡Es el nuestrooo!- nuestros amigos habían acertado en todos los números y dieron saltos y saltos de la alegría mientras el resto de participantes les miraban con cierta envidia.
-¿Cómo?- Manolo no se creía lo que oía. Su jugada le había salido por la culata.
-¿Qué ocurre? Una bici para cada uno, ¿no?
Manolo no tuvo más remedio que acceder- Está bien… podéis elegir las que queráis…- el dueño cabizbajo murmuró algo que no llegaron a escuchar- Menuda ruina de sorteo…
Jorge escogió una de color plateado. Hipo una amarilla brillante con un cesto delante. Una de montaña fue la opción de Raúl. Miguel prefirió escoger una que parecía un carro con toldo, para llevar a Carla.
Este golpe de suerte ayudó a nuestros amigos a estar más cerca de Pueblo Canario.
Sin embargo, un giro indebido de una ciclista provocó que se chocara contra Hipo. Ambas cayeron al suelo. Todos tuvieron que parar.
-¿Estás bien?- preguntó Jorge mientras la ayuda a levantarse.
-¿Estas ciega o qué, bonita?
-¿Perdona? ¡Pero si has sido tú la que te has cruzado de un carril  a otro en sentido contrario!- Hipo se levantó rápidamente tras oir aquella mentira.
-¡Pero que ordinaria!
-Pícame y te puedo soltar algo más ordinario.
-Hipo tranquila…
-Esto no queda así, osea. Te reto a un combate de un pokémon para que me devuelvas mi honor.
-Yo te lo devuelvo, que no lo quiero para nada- respondió Hipo gesticulando con las manos.
-Adelante “Spindi”- la chica, de la misma edad que ellos y muy pija, sacó su Spinda para combatir.
Spinda de la ciclista
-<<Spinda pokémon de Tipo Normal. Se le diferencia por los dibujos del pelaje, no hay dos Spinda iguales. Su forma de andar, inestable y torpe, logra confundir al enemigo y hacer que su puntería falle>>
-Vamos “Minim”- Hipo no pudo aguantarse e hizo el chiste fácil.
-“Spindi” Puño Mareo.
Spinda cargó de energía multicolor la mano cerrada y fue directa hacia su contrincante.
-Minun Chispa.
-Se nota que Minun es más fuerte. Él ha sido el victorioso de ese golpe.
-Tienes razón, querido.
-¡Ah! “Spindi” Psicorrayo.
-Minun esquívalo y Onda Voltio.
Spinda cayó de espaldas totalmente debilitado.
-Vaya… Qué pokémon tan débil…- murmuró Hipo mientras Minun daba varios saltitos lleno de energía.
-¡”Spindi”! ¡Osea, eres muy malaa!- la chica se fue corriendo con su pokémon.
-No si encima tendré yo la culpa, no te digo…
Pero los extraños encontronazos no habían acabado.
-Hola chicos. Parecéis entrenadores.
-Sí- respondieron los jóvenes un poco cortados y sorprendidos.
-Mi pokémon ha tenido muchos huevos y no puedo ocuparme de todos. Vosotros parecéis muy responsables.
Nuestros amigos no sabían muy bien que contestar. Raúl dio el paso.
-Yo me ocuparé de uno de los huevos.
-¿De verdad? ¡Muchas gracias!- la señora de aproximadamente cincuenta años le entregó el huevo pokémon a Raúl, que lo colocó en su mochila- Espero que lo cuides muy bien.
-¿Estás seguro Raúl?- murmuró Hipo para que solo le escuchara él- Que de ese huevo saldrá un pokémon.
-Ya lo sé, por eso lo tomo.
Cuando llegaron al final del Camino Bicis se toparon con algo que les llamó la atención.
-Esta es la casa del bayologo.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque hay un cartel aquí que lo dice- Hipo lo señaló con la mano- También pone que regala bayas a quien le visita. ¿Entramos?
-Sí, ¿por qué no?
La pequeña casa de campo era de una sola planta. El jardín delantero contaba con un gran número de flores y pequeños arbustos decorativos. La madera de la fachada estaba ligeramente cubierta con una enredadera, que poseía también muchas flores.
-¿Hola? ¿Hay alguien?
-¡Bienvenidos! Hacía ya varios días que no me visitaba nadie. Ya solo por hacerme la visita os regalaré unas bayas- el bayologo tomó un pequeño saquito con diferentes bayas. Le entregó uno a cada uno de nuestros amigos.
-Muchas gracias.
-Pasad, pasad. Mi esposa ha preparado té y pastas.
-No querríamos molestar.
-¡No molestáis! Adoramos que jóvenes entrenadores como vosotros nos visiten y pasen un rato con nosotros contándonos sus aventuras.
Los cinco amigos aceptaron y se sentaron en torno a  una mesa cubierta con un mantel de ganchillo.
-Bienvenidos. ¿Os apetece una taza de té?
-Si no es molestia.
-Ninguna- la esposa del bayólogo, que peinaba canas al igual que su marido, sirvió el té en unas delicadas tazas de porcelana.
-Gracias.
-Bueno- el bayólogo tomó un sorbo- ¿os dirigís a Pueblo Canario?
-Sí. Nos pilla de paso hacia Ciudad Lucida. Allí desafiaré al líder de gimnasio.
Crobat del bayólogo
La conversación fue interrumpida por un gran estruendo que procedía del jardín trasero de la casa. Un chico atravesó una de las ventanas del salón, quedando inconsciente sobre la alfombra y los restos de la mesa de café. A continuación entró un Crobat perteneciente al bayologo.
-¿Qué ocurre?
-Creo que alguien ha entrado en el Huerto Prohibido. En ese lugar es donde tengo las bayas más raras y también algunas dañinas.
Los cinco amigos y el bayologo salieron por la puerta de atrás y se encontraron con varias personas, concretamente cuatro, acompañados con sus pokémon.
-¡Vosotros!
-Hola Carla. Vemos que te has recueprado muy pronto- respondió uno de ellos.
Gligar de uno de
los asaltantes
-¡Callate!
-Debeis ayudadme a proteger las bayas- indicó el bayologo muy preocupado.
-Nosotros le ayudaremos, no se preocupe.
Jorge fue el primero en enfrentarse a uno de los ladrones que poseía un Gligar.
-<<Gligar pokémon de tipo Tierra-Volador. Tiene la apariencia de un murciélago fusionado con un escorpión. Dicen que en algunos casos chupan la sangre a pokémon de campo>>
-Vamos Pidgeotto. Ataca con Golpe Aéreo.
-Gligar Ataque Arena.
La tierra lanzada por Gligar desestabilizó a Pidgeotto que derrapó por el terreno del jardín.
-¿Te encuentras bien Pidgeotto?
-Gligar Picotazo Venenoso.
-¡Pidgeotto alza el vuelo y Tornado!
Gligar y su entrenador acabaron entre unos arbustos espinosos recibiendo sus propias agujas tóxicas. Mientras Hipo ya había comenzado la lucha con una chica con unas pintas muy raras.
-Elekid golpea a Mawile con Puño Trueno.
Mawile de una de
las asaltantes
-¡Mawile! Ahora verás niñata, ¡Mawile Mordisco!
-¡Elekid Rayo!
Mawile recibió una gran descarga eléctrica, al tiempo que hicanab los dientes a Elekid. Aún así, Mawile fue la peor parada, quedando fuera de combate.
-Déjame a mi Carla. Adelante Steelix- Miguel se disponía a combatir frente a un hombre mayor que ellos se les acercó desafiante.
-Vamos Geodude.
-Steelix Cola Férrea.
Steelix lanzó a Geodude como si fuera un lanzamiento en baseball y su cola fuera un bate.
-Me toca. Adelante Wailmer- Raúl se lanzó a combatir con el último ladrón del Equipo Rock.
Trapinch de uno de
 los asaltantes
-Trapinch Mordisco- ordenó el maleante sin dudar.
-Wailmer Hidropulso- dolorido, Wailmer lanzó una onda acuática que dejó muy débil a Trapinch pero no lo suficiente para dejarlo fuera de combate.
-Trapinch golpea con Finta.
Aquel ataque ineludible bajó muchos las energías de Wailmer, un blanco demasiado fácil de acertar debido a su tamaño.
-Wailmer Desenrollar.
-¡Trapinch esquivar!
La ballena pequeña atravesó varios árboles y terminó empotrado contra una roca recubierta de musgo.
-Parece que Raúl está teniendo problemas con ese ladrón.
-No es un ladrón cualquiera, queridos. Ese era uno de mis Encargados.
-Trapinch es el momento de un Hiperrayo.
El pokémon del Encargado cargó energía para liberarla a continuación por su boca.
-¡No Wailmer!- Raúl temía el posible resultado de aquello pero enseguida observó que algo se había desencadenado. Wailmer fue engullido por un destello cegador- ¡Está evolucionando!
Wailmer se convirtió en un Wailor aumentando considerablemente en volumen y, en consecuencia, en poder.
Wailord de Raúl
-<<Wailord pokémon de tipo Agua y evolución de Wailmer. Es un pokémon cetáceo que es conocido como el pokémon más grande descubierto hasta ahora. Es muy pacífico y siempre está viajando en manadas en los grandes océanos>>
Wailord  machacó varios arbustos y tumbó árboles al no controlar su gigantesco tamaño. Todos tuvieron que dar varios pasos hacia atrás para no ser aplastados igual que las plantas de bayas.
-Ahora seguro que puedes utilizar algún nuevo ataque. ¡Adelante Wailord Salpicar!
El chorro de agua emitido por el orificio superior del cetaceo acabó de un golpe con Tranpinch y el Encargado, que huyeron junto con sus compañeros de fechorías, todos empapados.
Raúl se acercó a su recien evolucionado pokémon e intentó abrazarlo- Eres muy grande…

jueves, 2 de diciembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 10

Enlace Capítulo 9

Capítulo 10: Enfrentamiento con el agua.


Jorge se encontraba en el gimnasio frente a Modern, líder de Ciudad Aguamarina, aquella mañana.
Un gran Wailord abarcaba una piscina que actuaba por pista de combate mientras la luz entraba por el techo acristalado. El aroma a mar inundaba toda la estancia y Jorge estaba en su marca pensando en sus estrategias en todo momento. Este era el primer combate junto a Porygon y él había entrenado duro antes de enfrentarse a Modern.
-Venga Porygon, no nos dejemos apabullar por esa ballena pokémon. Sigamos intentándolo. ¡Rayo!
-La capa de grasa de mi Wailord hace que solo sienta un leve calambre- respondió el líder que vestía una ropa muy fresca y peinaba con el pelo pincho- Wailord Salpicar.
La ballena absorbió agua por la boca para después expulsarla ferozmente por el orificio de su lomo.
-¡Porygon Protección!
-Menos mal que Porygon ha creado esa pared… - apuntó Hipo algo angustiada por los varios ataques fallidos que sumaban. Se había sentado junto a Raúl en una grada de poca envergadura situada cerca del campo de batalla.
-Jorge ha capturado un buen pokémon pero no podemos olvidar que es su primer combate de gimnasio juntos. No estoy muy seguro de su lazo de amistad todavía…
-Porygon Rayo a máxima potencia. ¡Tú puedes!
-Sigue siendo inútil. Wailord Salpicar, una vez más.
-¡Porygon Protección!
El pokémon cibernético fue desplazado varios metros hacia atrás debido a la potencia del torrente de agua expulsado por la ballena.
-Wailord Buceo.
La ballena pokémon se zambulló al fondo de la piscina. Aunque se encontrara en lo más profundo, se la seguía viendo sin problema.
Jorge tuvo una idea en ese momento y lanzó una orden en cuando comprobó que Wailord iba a salir para golpearles- ¡Porygon Rayo!
-¡Claro! La gruesa piel de Wailord le protegía en gran medida de la electricidad pero al estar dentro de la piscina, el agua ha potenciado el Rayo de Porygon. Creo que debería tomar nota por si mis pokémon eléctricos necesitaran mejorar sus ataques.
-Wailord no puede continuar- advirtió el árbitro en la línea de la pista sin perder ojo.
-No tuve en cuenta eso. Quizás te he infravalorado. Vuelve Wailord. Tengo curiosidad por ver que haces con mi siguiente pokémon. El agua siempre es muy traicionera. Gyarados adelante.
-<<Gyarados pokémon de tipo Agua y evolución de Magikarp. Gyarados es un Pokémon extremadamente violento. Vive tanto en agua dulce como marina, pero a diferencia de Magikarp, Gyarados es muy territorial y agresivo>>
-Al ser de tipo Agua-Volador, Jorge tiene ventaja. Este tipo de pokémon es muy débil ante ataques de tipo Eléctrico- señaló Raúl apoyando a su amigo y pensando igual que él.
-¡Porygon Rayo!
-Sabía que irías a lo fácil. Gyarados Surf.
-¡Ha levantado todo esa agua solo para frenar el ataque eléctrico! Parece tener cubiertos esos francos. Ni yo tan siquiera había visto esa forma de deshacerse de un ataque eléctrico.
-Gyarados vamos allá con un Golpe.
El pokémon de Modern usó todo su cuerpo, llegando a lanzar a Porygon contra la pared al rematarle con su cola.
-Aún podemos continuar. Yo sé que Porygon todavía tiene energías. ¡Psicorrayo!
-Gyarados Surf.
-Otra ola. ¿Ese ataque solamente lo usa para defenderse o qué?
-Pues parece que sí Hipo. Hay que decir que para echar abajo el rayo multicolor de Porygon hay que controlar muy bien el agua.
-Gyarados es el momento de Lanzallamas.
-¿Cómo? ¿Gyarados puede aprender Lanzallamas? Porygon elude y Psicorrayo.
El chorro de fuego escupido por el pokémon de Modern pasó muy cerca del cibernético. Aún así, el líder no perdía el tiempo en contraatacar.
-Surf.
-¡Maldita sea!- pensó Jorge que comenzaba a desesperarse. Ninguno de sus ataques llegaba a Gyarados- Esas olas gigantes nos están dando problemas.
-Gyarados Rayo Hielo- Porygon quedó congelado casi en el acto. No podía moverse-Termina con Golpe.
-Porygon se encuentra sin energías para continuar- informó el arbitro señalando a Gyarados como ganador de esta batalla pero no del combate. Jorge estaba aún dispuesto de ganar a Modern.
-Porygon era la mejor baza contra Modern y solo se pueden utilizar dos pokémon…
-No te preocupes Hipo. Jorge ideará algo. Hace solo una semana que lo conozco pero sé que es decidido y está dispuesto a ganar.
-Vuelve Porygon, lo has hecho muy bien en tu debut. Pidgey, adelante.
-¿Ese pajarillo?- Modern se quedó un poco sorprendido al ver al pequeño Pidgey de Jorge- No sé que pensar, la verdad. Gyarados ve con Golpe.
-Pidgey esquívalo y Ataque Ala.
-No debí infravalorarte, otra vez… Sin duda eres un chico de sorpresas pero Gyarados es bueno en combates de agua. ¡Rayo Hielo!
-¡Oh no!- Hipo se llevó las manos a la boca- El hielo es muy efectivo contra los voladores.
Jorge tuvo rápidos reflejos para reacionar- ¡Pidgey esquivar y Ataque Rápido!
-Surf- Pidgey no tuvo más remedio que no atacar y elevarse para esquivar la ola- Gyarados Rayo Hielo.
-Pidgey esquivar.
-Ninguno de los dos consigue hacer blanco en el otro. Cualquier paso en falso y boom, alguno puede caer debilitado… Y sé de lo que hablo, tengo muchos combates de gimnasio en mis espaldas.
-Veamos que se les ocurre para remediar eso. Yo mantengo la fé.
-Gyarados Golpe, y no dudes en usar toda tu fuerza.
-Pidgey esquivar y Ataque Ala.
-Me estoy empezando a desesperar ¡Gyarados Rayo Hielo!
-¡Está vez sí que le a alcanzado! ¡Ha sido un golpe crítico! Raúl empieza a rezar que esto se pone muy difícil.
-No soy creyente…
Pidgey perdió altura y aterrizó el borde de la pista rompiéndose el hielo que le cubría.
-Venga Pidgey, ¡tú puedes! Yo sé que puedes.
-Acabemos de una vez por todas. Gyarados Surf.
-¡Esa ola es más grande que las anteriores! ¡Pidgey está perdido!
-¡No puedo mirar!- gritó Hipo tapandose los ojos con sus manos.
-¡Pidgey Tornado!
Los dos ataques chocaron violentamente. El agua, como si se tratase de una llovizna, salpicó a todos los presentes.
-¡Gyarados Surf, una vez más!
-¡Pidgey Tornado!
Esta vez el choque fue aún más feroz. El agua rebosó de la piscina mojando los pies de Jorge y Modern, alcanzado incluso a la posición de Hipo y Raúl que tuvieron que levantarlos.
-¡Gyarados Rayo Hielo!
-Pidgey Tornado, otra vez.
El Rayo Hielo de Gyarados fue desviado pero revotó en el cristal del techo y alcanzó al exhausto pajarillo.
-¡Que mala suerte! Parecía que le estaban haciendo frente.
-¡No te rindas Pidgey! ¡Yo confío en ti!
Pidgey se levantó sobre sus dos patas. Irguió su cabeza y gruñó fuertemente. Para sorpresa de todos, comenzó a brillar.
-¿Mi Pidgey está evolucionando…?
El pequeño pajarito adquirió un mayor tamaño y sus alas se hicieron má robustas. Había llegado a ser todo un Pidgeotto.
-¡Bien, tengo un Pidgeotto!- se alegró Jorge cuando el evolucionado pájaro alzó el vuelo nuevamente.
-<<Pidgeotto pokémon de tipo Normal-Volador y evolución de Pidgey. Llenos de vitalidad, constantemente vigilan su territorio, castigando con picotazos a los intrusos>>- informó la Pokédex de Jorge rigurosamente.
-Eso no cambiará nada. Sigue muy cansado. Gyarados Surf.
Pidgeotto tomó aire y emprendió el vuelo dispuesto a atravesar la ola con su nuevo ataque Golpe Aéreo.
Primero hizo un vuelo rasante consiguiendo más velocidad y unas estelas que comenzaban en su pico y terminaban más allá de su cola.
Cuando alcanzó a Gyarados el golpe fue devastador. El pokémon de Modern se desplomó elevando el nivel del agua de la piscina y salpicando a su entrenador.
-Increible, me dejas sin palabras Jorge. Vuelve Gyarados- Modern sacó algo de su bolsillo. Tenía forma de ola y era de color turquesa- No lo haces nada mal. Tus ataques son más poderosos de lo que parecen. Por tu victoria te entrego la Medalla Marina.
-Gracias. ¡Bien, tengo la Medalla Marina!- Jorge lo celebró junto a su recién evolucionado Pidgeotto. Sus amigos se pusieron de pie aplaudiéndole.