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lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 51

Enlace a Capítulo 50

Capítulo 51: En busca del Jefe Rock.


Sin perder el tiempo, el sargento de la Isla de la Liga Pokémon les llevó hasta la comisaría. Los líderes del Alto Mando les acompañaban.
-Según me acaban de informar, el Jefe Rock continúa en paradero desconocido. Sin embargo,  no ha salido de la región. Todos los accesos a Caroshm por tierra, mar y aire están bloqueados con agentes.
-Debemos actuar. Separémonos para encontrarle.
-Este es el plan- el sargento sacó un gigantesco mapa de la región- Jorge e Hipotenusa os ocupareis de esta zona. Iréis a pie de tierra con nuestros Arcanine.
-Entendido.
-Carla y Terrón os ocupareis del espacio aéreo de esta otra zona. Tenéis a vuestra disposición nuestros Crobat.
-Me uniré con mi Flygon- apuntó Terrón.
-Raúl y Nitro, vosotros tenéis el dominio de los mares de la región.
-¿Todo el mar?- se sorprendió Nitro viendo el mapa.
-Os ocupareis de la costa.
-Que consuelo…
-Con mi Wailord será más rápido.
-Norma será vuestro enlace en central. Ella se ocupará de todas las comunicaciones.
-Mi voz será vuestros ojos cuando sea necesario- señaló Alto Mando Norma.
-Recordad que solo buscamos indicios y pruebas de donde puede esconderse. No os metáis en combates si veis algún secuaz del Equipo Rock o al Encargado. ¿Está todo entendido?
-¡SÍ!
-Pues tened mucho cuidado y suerte.
Todos se dirigieron a las zonas que les habían asigando.
-Central, aquí Raúl. Nitro y yo no vemos nada en los alrededores de Ciudad Rocosa.
El famoso faro de la ciudad estaba tristemente apagado y las calles desiertas.
Carla y Terrón se encontraban sobrevolando Ciudad Patóloga. Al igual que Ciudad Rocosa, la gente se escondía en sus casas y las empresas de investigación y demás trabajos y negocios se mantenían cerrados a cal y canto.
Arcanine prestados a
Jorge e Hipotenusa
Jorge e Hipotenusa, montados en dos veloces Arcanine, pasaron por Ciudad Aguamarina y rodearon el Bosque Verdinegro.
-Me alegro tanto de que hayas llegado hasta el Campeón en la Liga. Tus pokémon y tú habéis trabajado muy duro. Os merecíais ganar.
-Yo estoy contento para ser mi primera liga. Seguro que mis padres están muy contentos porque lo habrán visto por la televisión. Estoy deseando ir a Pueblo Arcoíris para celebrarlo con ellos.
De pronto, un Donphan salvaje y muy malhumorado derribó ferozmente a Jorge y a su Arcanine, lanzándolo a varios metros de distancia.
-¡Jorge! ¡Arcanine contraataca con Lanzallamas!
Donphan salvaje
Donphan huyó rodando del lugar atemorizado por el chorro de fuego de gran envergadura.
Hipotenusa, asustada y con ojos humedecidos al no ver a Jorge, se bajó de su Arcanine y comenzó a buscarle. Miró a izquierda y derecha y no lo vió a su alrededor.
Tras ver al Arcanine de Jorge debilitado entre unos arbustos, poco después pudo ver a su amigo debajo de un árbol. La corteza estaba rota y las hojas y pequeñas ramas estaban rodeándole.
-Jorge…- la joven chica casi no podía ni vocalizar de la angustia que tenía en el cuerpo.
-Me duele mucho la tripa…
-Iré a pedir ayuda.
-¡NO! No te vayas…- Jorge agarró fuertemente la mano temblorosa de Hipotenusa.
-Tranquilo, tranquilo, no me moveré de tu lado- rebuscó en su mochila, recordaba perfectamente que el sargento de policía les había entregado un walkie talkie que ellos no habían usado aún- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
-Yo te escucho, soy Norma. ¿Ocurre algo Hipo? Te oigo muy nerviosa.
-¡Han herido a Jorge! Envíanos ayuda cuanto antes al Bosque Verdinegro. Estoy viendo varios Donphan a nuestro alrededor. Norma por favor date prisa, está muy mal y yo no puedo con todos estos Donphan…- Hipotenusa no pudo emitir ninguna palabra más y rompió a llorar.
-¡Recibido Hipo! ¡Alerta a todas las unidades! ¡Código rojo en las afueras del Bosque Verdinegro! ¡Jorge ha sido herido y se necesita ayuda para apaciguar una manada de Donphan!
-Carla, ¿lo has oído?- Terrón y Carla acababan de oir el código rojo.
-Sí, querido. Debemos ir de inmediato al Bosque Verdinegro.
De la misma manera, Raúl y Nitro oyeron la alerta. Ellos eran los que más cerca se encontraban y llegaron en pocos minutos junto con sus Poliwhirl y Crawdaunt respectivamente.
-¡Lunatone Lanzarrocas! ¡Sealeo Pistola Agua!- la atemorizada joven intentaba al menos proteger a Jorge de los Donphan.
-¡Ya estamos aquí Hipo! ¡Vamos Poliwhirl Burbuja!
-¡Crawdaunt Martillazo!
-¡Raúl!
-No te preocupes la ambulancia está de camino- Raúl tranquilizó a una preocupada y temblorosa Hipotenusa.
-Está muy mal Raúl… Muy mal…
Uno de los Donphan se dispuso a utilizar Desenrollar contra ellos.
-¡Poliwhirl Demolición!- el pokémon de Raúl lo paró en seco con su mano estendida- ¿Qué demonios les pasa?
-¡Crawdaunt continua con Martillazo! No podemos permitir que se acerquen.
-Lunatone y Sealeo, volved. Intentad descansar- pero el pokémon de Jorge salió nuevamente- Tú también estás muy preocupado…
-Me parece que tengo una idea para aguantar hasta que lleguen todos los refuerzos- Raúl rebuscó en la mochila de Jorge- ¡Adelante Porigon2! Usa Protección para cubrir a Jorge- una gran campana protectora rodeó a Jorge y a Hipotenusa.
-¡¡AH!!- un Donphan se estampó de lleno contra la el escudo defensivo asustándoles.
-¡Poliwhirl vuelve a la ball!- el pokémon estaba agotado y machacado por los Donphan- ¡Malditos seáis! ¡¡Adelante Wailord Salpicar!!- algunos Donphan abandonaron su propósito y huyeron tras recibir un buen remojón.
Porigon2 no pudo contener más los Desenrollar y cayó agotado. La campana defensiva se desvaneció.
-¡AH!
-¡Dragoaliento!- el pokémon salvaje que intentó aprovecharse de la falta de escudo protector fue debilitado por Terrón y el aliento de su Flygon,
-Ya estamos aquí queridos- ella, Raúl, Terrón y Nitro formaron un estrella de cuatro puntas en torno a Jorge e Hipotenusa- ¡Vamos Espeon! ¡Inicia una ráfaga de Rapidez!
-¡Wailord Hidrobomba!
-¡Flygon Dragoaliento!
-¡Crawdaunt Rayo Burbuja!
Uno a uno todos los Donphan se encontraban debilitados o habían huido. Cuando llegó la ambulancia, el lugar estaba libre de amenazas.
-Señorita deje que nos ocupemos nosotros- el paramédico separó a Hipotenusa, que no había parado de abrazar a Jorge- ¿Qué le ha ocurrido?
-Un Donphan nos atacó… Antes de que perdiera la consciencia me dijo que le dolía mucho la tripa…- consiguió contestar Hipotenusa todavía temblorosa.
Otro de los paramédicos le palpó la zona del vientre y el tórax- Creo que tiene varias costillas rotas. Debemos de llevarlo cuanto antes al hospital. Ponerle una vía y monitorizarlo- al conectarlo al monitor portátil las constantes de Jorge bajaron drásticamente- ¡Está en parada! ¡Debe tener una hemorragia interna!
-Toma el desfibrilador.
-No puede ser…- las lágrimas de Hipotenusa le inundaban las cuencas de sus ojos y las mejillas hasta la barbilla.
-¡Carga a doscientos! ¡Apartaros todos!- el cuerpo de Jorge se sacudió con la descarga eléctrica pero sin ningún resultado- No remonta…
Raúl y Carla no pudieron evitar las lágrimas al verlo.
-¡Carga otra vez! ¡Fuera!- el cuerpo de Jorge volvió a sacudirse sin éxito.
-Jorge no te mueras… no me hagas esto por favor… ¡¡Te quiero!!- Hipotenusa lo gritó con todas su fuerzas y se derrumbó cayendo de rodillas en el terreno.
-¡Carga a trescientos! ¡Fuera!- el paramédico no quería rendirse.
Carla, abrazada a Raúl, no podía ni mirar ni parar de llorar. Hipotenusa no quería levantar la cabeza.
-No lloréis… os queda… mucho tiempo… por aguantarme…- Jorge, con un hilo de voz, intentó calmar a sus amigos.
-¡Jorge!- Hipotenusa levantó la cabeza y pudo ver como la miraban los ojos verdes de Jorge. Se puso en pie y le abrazó- Te quiero, te quiero, ¡te quiero!
-La tensión remonta. Por poco te perdemos chico.
Con gran eficacia y rapidez, subieron a Jorge a la ambulancia y lo llevaron al Hospital de Ciudad Petunia. Hipotenusa no soltó la mano de Jorge en todo el trayecto.

miércoles, 9 de marzo de 2011

HISTORIA 1.0, Capítulo 42

Enlace Capítulo 41

Capítulo 42: Últimos preparativos y primeros nervios.


Después de dos días de navegación a bordo del Ferry Victoria, Jorge pisó por fin la Isla de la Liga Pokémon.
-Me tiemblan las piernas.
-Tranquilo querido. Lo harás bien.
-Debes relajarte para que tus pokémon no se pongan nervioso. Si te ven con dudas, ellos dudarán.
-Raúl tiene razón- apoyó Hipotenusa queriendo animarle también- Tú relájate y hazlo tan bien como lo has venido haciendo.
Ya desde el puerto de la isla observaron el imponente edificio de la Liga. Sus gigantescos ventanales y su pulida fachada de acero reflejaban la luz del Sol. En torno al edificio toda una ciudad.
-Yo pensaba que en esta isla solo se encontraba la Liga.
-También hay una pequeña ciudad, Jorge. Se llama Ciudad Retorno. No es muy grande pero suministra todo lo necesario a los entrenadores. Y tú deberías realizar algunas compras.
-¡¡Sí!!- Carla le pareció una buenísima idea.
-Yo me refería a la compra de objetos y bayas de entrenador- Carla se desilusionó después de que Hipotenusa matizara lo dicho.
En el centro de la ciudad se erguía el edificio de la Liga y en la zona oeste de la isla se hallaba un famoso mercado.
-Si no encuentras algo en este mercado es que no existe.
-He oído hablar de él- pensó Raúl en voz alta- Es como una Tienda Pokémon gigante pero al aire libre. La diferencia es que posee muchísimas más cosas que una tienda.
Hipotenusa sacó una lista de cosas. Al desenrollarla le llegó hasta la altura de las rodillas. Al verla, sus amigos abrieron los ojos de par en par y la siguieron con la vista.
-¿Necesito todo eso para mis combates en la Liga?
-¡Por supuesto!- Hipo respondió muy convencida- Recuerda que fui líder de gimnasio. Sé lo más importante de la Liga. Como por ejemplo, que debes comprar una Flauta Roja.
-¿Una Flauta Roja? ¿Qué es eso?
-El sonido de esta flauta de cristal rojo desenamora a un pokémon. Norma es famosa por sus ataques de tipo Normal, como por ejemplo Atracción. Todos tus pokémon son machos y los suyos todos hembras.
-Eso es si me clasifico en las eliminatorias.
-¡Los vencerás a todos! Ahora vayamos a buscar las cosas.
-Que haría yo sin ti Hipo.
Después de recorrerse todo el mercado, encontraron por fin un puesto de flautas de cristal.
-Hola, este es el puesto de las flautas. Venimos directamente desde Hoenn. Fabricamos flautas con la ceniza del Monte Cenizo.
-Hola, estamos buscando una Flauta Roja.
-¡Vaya! Me temo que la última se la ha llevado aquel chico. Ha comprado una flauta de cada color.
-¿Es quien creo que es?
-Pues me parece que sí Jorge.
Se acercaron al chico en cuestión, de su misma edad y con ropa de sport.
-Hola Juan.
-¡Hipo y Jorge! ¡Qué sorpresa!
-Cuanto tiempo. ¿Cómo estás?
-Yo perfecto. ¿Y vosotros?
-Bien. Te presento a nuestros amigos Raúl y Carla.
-Encantado.
-¿Ya has conseguido todas las medallas?
-Sí.
-Entonces, ¿vas a la Liga?
-Se podría decir que sí.
-¡Libremos un combate!
-Lo lamento Jorge. Mis pokémon… están muy cansados. Llevamos toda la mañana entrenando.
-Pero si el ferry acaba de llegar.
-Yo vine en otro barco. Bueno, me alegro de haberos visto- Juan se mezcló entre la gente a paso veloz.
-No os enfadéis, queridos, pero vuestro amigo es un poco raro.
-Con Juan realicé mi último combate completo como líder de Ciudad Brillante. Era la tercera vez que lo intentaba y no le pude dar la medalla. Es muy perseverante y muy hiperactivo.
-¿Cómo Jorge?
-¡Eh! Yo no soy hiperactivo. Yo me considero aprovechador de tiempo.
-Vaya forma más rara de decir que eres hiperactivo, querido.
Las caras conocidas no cesaron ya que andando por el mercado se toparon con Iván.
-Ya me extrañaba que no estuvierais aquí. ¿Habeis venido en el Ferry Victoria?
-Sí, ¿tú también?
-¡Claro! Pero como es tan grande no hemos coincido.
-¿Estás comprando cosas? Hipo me ha insistido para que yo también lo haga.
-Algunas que otras sí, nunca vienen mal.
Nuestros amigos decidieron ocupar una de las pistas de entrenamiento para un último combate antes de la Liga Caroshm. Iván prefirió hacer de árbitro y ver como combatían Jorge e Hipotenusa.
-Yo te ayudaré. Quizás podamos acabar aquel combate del gimnasio Brillantes que dejemos a medias.
-Te demostraré que la medalla que me diste me la merezco.
-Bueno, bueno, eso lo veremos. Vamos Jolteon.
-Adelante Vigoroth. Ataca con Puño Certero.
-¡Jolteon esquívalo y Rayo!
-Vigoroth es muy fuerte. Ha soportado sin problemas ese Rayo.
-Han trabajado duro, querido.
-Vigoroth Finta.
Jolteon no pudo evitar este ataque y derrapó por la pista dolorido.
-Vigoroth no necesita entrenamiento. Provemos con otros. Vuelve Jolteon, gracias. Adelante Lunatone.
-Cómo me gusta tu forma de no aceptar que te he debilitado un pokémon. Vuelve Vigoroth, descansa. Vamos Pidgeot.
-Grave error ¡Lunatone Lanzarrocas!
-¿Quién te dice que no lo he hecho aposta? ¡Pidgeot esquivalas!
-Pidgeot también ha conseguido mejorar notoriamente sus habilidades y técnicas- asintió Raúl al margen.
-¡Pidgeot Golpe Aéreo!
Lunatone rodó por la pista a causa del ataque estelado de Pidgeot.
Hipotenusa tuvo un desafio para Jorge- ¿Qué te parece un combate entre tu Spheal y mi Electrike?
-¿Cómo dices, querida? El Spheal de Jorge lo pasaría muy mal.
-Es verdad. El tipo agua es realmente débil frente a ataques eléctricos.
-Acepto.
-Todos locos- dijeron al mismo tiempo Raúl, Carla e Iván.
Jorge y Spheal estaban en su posición frente a Hipotenusa y su Electrike. Los dos estaban dispuestos a vencer a los otros aunque aqul fuera un combate amistoso.
-¡Podeis comenzar!- señaló Iván que seguía de juez de línea.
-¡Electrike Chispa!
-La técnica de girar por la pista la han mejorado mucho. ¿A que sí querido? Ahora es más eficaz.
-¡Electrike Rayo!
-¡Spheal Rayo Hielo!
Todos se cubrieron ante el levantamiento de polvo producido por el choque de los dos rayos.
-¡Electrike Chispa!- el pokémon de Hipotenusa se dirigió hacia Spheal envuelto en electricidad. Sin embargo, Spheal lo soportó.
-¡Genial Spheal! ¡Usa Rayo Hielo!
-¡Electrike Ataque Rápido!- como si de un caballo se tratara, Electrike saltó el Rayo Hielo y ataerrizó sobre Spheal. Éste se encontraba casi sin energías.
-No te rindas Spheal. ¡Pistola Agua!
-¿Qué pretendes remojando a Electrike, querido?
-Electrike Rayo- pero al estar mojado todo su pelaje, de donde obtiene su electricidad, el Rayo perdió potencia y direccionalidad. Ni siquiera se acercó a la foca.
-¡Spheal Bola Hielo!
-¡Electrike Ataque Rápido!
-Ambos pokémon han salido heridos de ese choque. El polvo de hielo ha llegado casi hasta aquí.
-¿Pero qué es eso, querido? ¿Acaso están evolucionando los dos a la vez?
Sealeo de Jorge
Raúl no se equivocaba. Spheal y Electrike fueron rodeados por una celestial luz blanca. Los dos pokémon habían evolucionado a Sealeo y Manectric, respectivamente. Jorge e Hipotenusa se quedaron de piedra. 
-<<Sealeo pokémon de tipo Hielo-Agua y evolución de Spheal. Viven en glaciares y lugares sumamente fríos. Puede ser agresivo si se entra a su territorio sin permiso, pero generalmente es muy amable y feliz. A Sealeo le encanta aplaudir, rodar y hacer las mismas cosas que cuando era Spheal>>
-<<Manectric Pokémon de tipo Electrico y evolución de Electrike. Manectric acumula en las melenas la electricidad estática que hay en el ambiente, y la descarga a través de ellas en grandes dosis. Debido a las chispas que suelta, él es responsable de algunos incendios que se producen en los bosques>>
Manectric de Hipotenusa
-¡Tú serás mi as en la Liga!- Jorge intentó a abrazar a su pokémon foca, que había aumentado considerablemente su tamaño.
-Me alegro mucho Manectric. Estoy muy orgullosa de ti- Hipotenusa acarició la cabeza al perro eléctrico.
-Gracias a este entrenamiento habéis salido ganando los dos- señaló Iván acercándose a ellos dentro d ela pista.
-Pero el combate no ha terminado- apuntó Jorge volviendo a su marca.
-¡Eso! ¡Manectric intentemos un Trueno!
-¡Sealeo tú frénalo con Ventisca!
Iván corrió al borde la pista antes de que el potentísimo rayo y el vendaval de frío le alcanzaran. Las fuerzas estaban muy igualadas.
-¿Se han dado cuenta que es hora de cenar?- señaló Raúl con la comida ya preparada.
-No te preocupes, querido. Sus estómagos se lo recordarán pronto.

miércoles, 23 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 36

Enlace Capítulo 35

Capítulo 36: Ciudad Patóloga, la ciudad postmoderna.


Por fin, nuestros amigos llegaron a la majestuosa Ciudad Patóloga. Las universidades, la tecnología y los mejores hospitales y centros pokémon se reúnen en esta ciudad.
Los edificios eran muy altos y de estilo moderno. Las calles muy amplias y el mobiliario urbano tenía formas imposibles.
-Esa farola me encantaría tenerla en mi casa, queridos.
-¡Fijaos!- Jorge se percató que en el otro lado de la calle había un chico de su edad, sudadera naranja y pantalones vaqueros forcejeando con dos hombres que llevaban las iniciales “E.R.” en sus camisetas.
-¡Soltadme! ¡No os llevareis a mi “Pory”!
Un Porygon totalmente igual al de Jorge, solo que este tenía un pañuelo rojo en el cuello, se escondía tras el joven.
-Adelante Porygon, Rayo- el de Jorge dejó muy churruscados a los dos ladrones que no dudaron en sacar a sus pokémon para luchar.
-Vamos Geodude.
-Tú también Rhyhorn.
-Yo seré tu pareja de combate- Jorge y su Porygon cruzaron la calle para asistir al entrenador.
-Vale, gracias.
-Geodude Desenrollar.
-Rhyhorn Cornada.
-¡Esquivadlos!
Los dos Porygon levitaron cada uno a un lado para evitarlos. Geodude continuó girando y guirando hasta empotrarse contra una papelera. Rhyhorn no salió mejor parado y atravesó con su cuerno un buzón de correos. Los sobres se esparcieron por la acera.
-Porygon Psicorrayo.
-“Pory” Rayo Hielo.
El rayo multicolor y el helador se fusionaron a la perfección. Los dos rivales salieron mal parados pero aun pudieron levantarse e, incluso, seguir intentando golpearles.
-Geodude Placaje.
-Rhyhorn Derribo.
-¡Porygon Protección!
Geoude y Rhyhorn se toparon de lleno con la pared creada por el Porygon de Jorge. Les dolió como si hubiera sido una pared de hierro, seguramente la única cosa que no podía atravesar con su fuerza bruta.
-“Pory” Rayo Hielo, una vez más.
-Porygon Psicorrayo.
Tanto Geodude como Rhyhorn estaban fuera de combate. Los dos ladrones del Equipo Rock huyeron del lugar antes de llamaran a la policía.
-Muchas gracias por ayudarme. Mi nombre es Josué.
-De nada Josué. Yo soy Jorge.
Hipo, Raúl y Carla se acercaron.
-Veo que vosotros habéis podido sin problemas.
-Ellos son Hipo, Raúl y Carla. Me acompañan hacia la Liga Pokémon.
-¡Guau! Debes ser muy poderoso.
-Se hace lo que se puede. Tu Porygon no lo hace nada mal.
-Gracias, el tuyo también es muy fuerte. ¿No te interesa evolucionarlo?
-¿Cómo?
-Porygon puede ser mejorado a Porygon2. Yo me dirigía ahora mismo al Instituto Tecnológico. “Pory” y yo nos decidimos a hacerlo.
-Quizás te venga bien a ti también Jorge.
Jorge miró a su Porygon- ¿Tú qué opinas amigo? Si te mejoran a Porygon2 serás más poderoso y podremos practicar nuevos ataques. La última palabra la tienes tú- Porygon aceptó la oferta de su entrenador sin dudarlo.
El Instituto Tecnológico era un edificio de aproximadamente siete pisos. La puerta giratoria les llevó hasta un hall muy espacioso y con muchas puertas. En el centro un ascensor de cristal.
-Debemos subir a la cuarta planta y buscar la puerta numero veintitrés.
-Estás muy informado Josué. Porygon, no te separes de mí.
Desde la cabina del ascensor podían ver las diferentes plantas. Muchos científicos y trabajadores caminaban de un lado para otro.
-En este lugar se ocupan de pokémon como Porygon y también de los fósiles, entre otras muchas cosas.
De pronto y con un bote seco, el ascensor se paró entre las plantas dos y tres.
-¿Qué pasa?
Un Skarmory pasó rasante estallando uno de los cristales del ascensor con su Ala de Acero.
-¡Ah!
-No os acerquéis al borde, queridos.
Skarmory pasó muy cerca, una vez más.
-Me da mala espina. Adelante Pidgeot- Jorge no iba a permitir que aquel pokémon hiciera algo peor- ¡Golpe Aéreo!
-¡Skarmory lo ha esquivado!- apuntó Hipotenusa pegándose todo lo que podía a la puerta.
-Ocasiones extremas requieren decisiones extremas. Adelante Ninjask, Cortefuria. Pidgeot Golpe Aéreo.
Skarmory era muy veloz y acabó con Ninjask de un solo y potente Aire Afilado. Las fuertes ráfagas de viento cortante llegaron incluso a impactar contra la pared y desquebrajarla.
-¡Vuelve Ninjask! ¡Pidgeot Torn…!
-¡No Jorge!- Raúl le agarró del brazo- ¡Destrozaras todo el edificio!
-¿Se te ocurre algo mejor?
-A mí sí. Adelante Lunatone. Usa Confusión para echar a Skarmory de aquí.
El pokémon con forma de luna obedeció a su entrenadora y lanzó a Skarmory con sus poderes mentales. Skarmory atravesó uno de los ventanales que iluminaban el edificio.
-Listo.
-¿De verdad lo crees, querida?
Skarmory volvió a entrar por donde había salido forzosamente con sus alas brillando como el metal. Con un nuevo Ala de Acero debilitó a Lunatone.
-¡Vuelve Lunatone!- gritó Hipotenusa obligada a asomarse para que el pokémon Luna no se estallara contra el suelo del hall, en el cual la gente había salido corriendo.
-¿Y si lo intentamos con nuestros Porygon?
-Buena idea Josué. Vuelve Pidgeot. Adelante Porygon.
-Tú también “Pory”
Mientras los dos Porygon entretenían a Skarmory, nuestros amigos fueron ayudados por los científicos del edificio para salir del accidentado ascensor.
-Que angustia ahí colgaos…- apuntó Hipotenusa apoyada en la pared del corredor.
-¡Agacharos!
Con un vuelo rasante en forma de Ala de Acero, Skarmory atravesó el pasillo haciendo añicos varias fotografías enmarcadas de las paredes.
Ya en una de las salas, Skarmory se desequilibró al chocar una de sus alas con un monitor de ordenador, que estalló con un millar de chispas.
Los trabajadores del despacho corrieron hacia las escaleras. Se estaba desalojando el edificio.
-¡Porygon Rayo!
-¡“Pory” Rayo Hielo!
Los dos ataques impactaron de lleno en Skarmory, que perdió otra vez el vuelo aterrizando entre varios escritorios. Los papeles y los bolígrafos salieron volando.
-¡Es mi Skarmory nuevo!- el Encargado gritó tras de ellos- Vuelve Skarmory.
-Así que pokémon nuevo…
-Sí pero todavía poseo un poderoso pokémon. Adelante Trapinch. ¡Hiperrayo!
-¡Porygon Proteccion!- el pokémon de Jorge fue proyectado contra una de las paredes, rompiéndose un par de tablones de notas y un escritorio. Jorge corrió para comprobar su estado- ¡Porygon!
-“Pory” ayuda y cubre a Jorge con Psicorrayo.
-¡Trapinch esquivar!- pero el pokémon de tipo Tierra estaba cansado momentáneamente por el ataque precedente y solo pudo apartarse de la trayectoria del rayo psíquico de varios colores.
-Gracias- Jorge ayudó a Porygon a salir del amasijo de maderas rotas- Lanza tu mejor Triataque.
Porygon creó tres puntos de luz, cada uno de un color, y lo unió para lanzárselos al pokémon del Encargado. Trapinch rodó herido por la sucia moqueta de color gris.
-¡Trapinch Mordisco!
-Porygon evita que muerda a “Pory”. Usa Protección.
Los dientes de Trapinch casi se partieron al hincarlos en la pared defensiva.
-Los dos a la vez Josué. ¡Porygon Psicorrayo!
-¡”Pory” Rayo Hielo!
Las energías de Trapinch cayeron a cero. Sin embargo, Josué tuvo tiempo de escapar del  edificio con un Claydol que apareció ante él.
-¡Mierda! ¡Ha escapado!- apuntó Hipotenusa al comprobar como se había teletransportado de un segundo a otro.
Dos extraños objetos que estaban en el suelo comenzaron a brillar. Tenían un cierto parecido a discos duros de ordenador.
-¿Qué es eso?- se preguntó Jorge sin tenerlo muy claro.
-Son dos Mejora- respondió Josué sabiendo lo siguiente que iba a pasar.
Porygon2 de Jorge
Porygon y “Pory”, tras un proceso no muy normal, se actualizaron a Porygon2. Ahora eran mucho más aerodinámicos y sin aristas. Eran más modernos.
-<<Porygon2 Pokémon de tipo Normal. Porygon2 es la versión avanzada de Porygon. Usado enormemente en la investigación espacial por no respirar aire, además su cuerpo esta hecho de un plástico resistente. Porygon2 puede llegar a demostrar sentimientos>>
-¡Bien, tengo un Porygon2!
-Pues ahora te llamare “PoryPory”- señaló Josué tomando entre sus manos a su Porygon2.
-¡Viva la imaginación! 

miércoles, 9 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 32

Enlace Capítulo 31

Capítulo 32: La Guarida del Equipo Cirio, un cambio de objetivos.

Al poco de amanecer y con un desayuno casi inexistente, Jorge, Hipo y Raúl salieron del Centro Pokémon. Se toparon de lleno con Josep, el poderoso entrenador que se habían encontrado en el Bosque Verdinegro.
-Hola. Os estaba buscando.
-Hola Josep- Raúl recuperó momentáneamente el ánimo al ver al poderoso entrenador- ¿Para qué nos buscabas?
-¿Vosotros sois los chicos del Bosque Verdinegro, verdad? Creo que he descubierto donde se encuentra la Guarida del Equipo Cirio y me gustaría que vosotros me ayudarais.
-¿Cómo dices? ¿Y nos pides ayuda a nosotros?
-¡Evidentemente!- respondió Josep tajantemente- Vosotros habéis sido su objetivo durante mucho tiempo, ¿no? Seguro que sois los que mejor los conocéis.
-De eso ya no estamos muy seguros…
Jorge le explicó todo lo que había sucedido el día anterior.
-¡Que sinvergüenzas! ¡Se merecen lo peor!- gritó Josep enfadado- Otra cosa más para acabar con ellos.
Nuestros ahora tres amigos aceptaron la propuesta de Josep. Éste les codujo hasta la ruta que une Ciudad Lucida con Pueblo Estrella.
-Aquí es.
-¿Ahí?
-En efecto Jorge. En el Paso Subterráneo.
Se encontraban frente a una entrada, bastante precaria, a un túnel subterráneo que antiguamente unía Ciudad Lucida con la capital, Ciudad Petunia.
-Pero si lleva cerrado muchos años.
-Eso nos han hecho creer.
-Está bien. Pues la echaré abajo. Adelante Vigoroth, Puño Certero para romper la puerta- Jorge decidió actuar y seguir la pista de Josep- Muchas gracias Vigoroth, vuelve.
Los cuatro entraron en el paso subterráneo. El túnel estaba muy deteriorado. Las paredes estaban agrietadas y emanaban raíces de todos los tamaños.
-¿Estás seguro Josep? Este lugar parece que está abandonado.
A los pocos minutos de entrar, se toparon con que el túnel estaba cegado por un derrumbe.
-Qué extraño… Mis fuentes eran fiables…
-Yo me ocupo. Adelante Lunatone Confusión para retirar las rocas y Electrike Rayo para despejar el camino.
Todo el montón de rocas, tierra y raíces secas se derrumbó por un hueco oculto en el suelo. Se trataba de una trampa. Electrike fue arrastrado.
-¡Electrike!- Hipotenusa se lanzó junto a él para protegerle y Lunatone les siguió con su levitación.
-¡HIPO!- Jorge estaba dispuesto a lanzarse también pero Josep lo sujetó.
-¡No puedo dejarla ahí sola!
La trampilla se cerró por un mecanismo electrónico y una puerta oculta en la pared se abrió.
-Debemos continuar- apuntó Josep en tono sentenciador.
-¿Pero Hipo?
-No os preocupéis. Hipo seguro que está bien.
-Espero que tengas razón Josep…
A varios metros de profundidad y cubierta de polvo se encontraba Hipotenusa junto a sus dos pokémon.
-¡Chicos! ¿Me oís?- se encontraba en una estancia muy oscura. No podía distinguir muy bien donde se encontraba- Electrike usa Destello- el pokémon usó la electricidad acumulada en su pelaje para iluminar el lugar.
Mientras tanto, los chicos llegaron al final del pasillo que había quedado abierto tras la trampa.
-No se ve ninguna puerta. Solamente esta estatua vieja. Parece que tiene forma de Armaldo…
-¿Armaldo?
Armaldo, pokémon en el qué
está basado la estatua
-<<Armaldo pokémon Fósil de tipo Roca-Bicho y evolución de Anorith. No se sabe el motivo de su aparente extinción, ya que parece estar adaptado para vivir en el agua y en la tierra. Se cree que fue el depredador mas peligroso de Hoenn y, en menor medida, Caroshm, llegándose a encontrar especimenes de hasta cinco metros>>
-¿No le veis algo raro?
-Yo también me he dado cuenta. En un lado de su cuello tiene cuatro plumas y en el otro solo dos. En teoría los Armaldo tienen tres a cada lado- Jorge les mostró su Pokédex para que vieran la imagen del pokémon.
Josep se acercó y palpó cada una de las plumas. Una de las cuatro que estaban juntas se desprendió.
-Pues sí que es vieja…
-Creo que Josep ha dado con la solución de por qué en un lado tenía cuatro plumas- Jorge se percató de que justo debajo de las dos que estaban solas había un hueco- La que acabas de coger debe colocarse aquí.
-Me parece que tienes razón. Voy a probar.
Al colocarla en su verdadera posición, una puerta se abrió con cierta dificultad tras la estatua.
-¿Estás seguro que estamos buscando la Guarida del Equipo Cirio y no un tesoro de miles de años?
Hipotenusa, mientras tanto, había descubierto un pasillo y comenzó a travesarlo. A diferencia del túnel por el que habían entrado, este estaba más cuidado y estaba reforzado con contrafuertes.
-¿Quién eres tú?- la chica se había topado de lleno con un hombre con una E y una R en su chaqueta.
-¿Equipo Rock?
-¡Sí!- el hombre se lanzó a por la chica pero Lunatone hizo uso de sus poderes psíquicos para repelerlo.
-Gracias Luantone.
Pero eso alertó a más secuaces que atraparon a la chica y a sus dos pokémon.
Jorge, Raúl y Josep habían desembocado en una estancia muy exquisita. Antiguas baldosas de roca cubrían el suelo y antiguos gravados recubrían las paredes.
-¿Dónde estamos? ¿Qué es este lugar?
-Me parece que sé dónde estamos- Josep subió la cabeza ante una gigantesca puerta de hierro macizo, ya algo oxidada.
-Aquí hay unas piezas con formas de pokémon- apuntó Raúl observándolas de cerca. Parecía de algún tipo de material arcilloso.
-Eso confirma mi teoría de que nos encontramos en la Gruta Sellada.
-¿Gruta Sellada?- ni Jorge ni Raúl habían escuchado alguna vez ese lugar.
-Dice la leyenda que cuatro de los pokémon más poderosos del mundo crearon este lugar para proteger un gran tesoro. Esos pokémon eran- Josep comenzó a recorrer el lugar para señalar los pokémon en las paredes- Groudon, Deoxys, Ho-Oh y Mew.
-Pero todos ellos son pokémon legendarios y los más poderosos entre los pokémon legendarios- dedujo Raúl que a ellos sí que los conocía- Lo que no comprendo es para que son estas figuritas.
-Si no me equivoco, cada una tiene un símbolo grabado en su base.
-¡Es verdad!- Raúl dio la vuelta a una con forma de Seedot y comprobó que estaba cuidadosamente perforada.
-¿Veis aquel atril de piedra? En él hay seis huecos donde colocar esas figuras. El símbolo de su base indicará si es la posición correcta. Solamente si se colocan como debe ser la puerta se abrirá.
-No puede ser. Hay ocho piezas y tan solo seis huecos.
-También dice la leyenda que solo las personas de buena fe y honradas serán capaces de descubrir que figuras son las correctas. ¿Qué pokémon tenemos? A ver.
-Pues, aunque son un poco antiguos y sucios, distingo que son: Volbeat, Luvdisc, Girafarig, Dustox, Bagon, Seedot, Gloom y Doduo.
-Jorge, Josep, ¿Os habéis fijado que encima de las tres primeras posiciones hay algo parecido a un Solrock y en las tres segundas una especie de Lunatone?
-La leyenda que yo leí no ponía nada de un Solrock y un Lunatone.
-Lo más lógico es que tres figuras tengan alguna relación con Solrock o el Sol o algo similar y las otras tres con Lunatone o la Luna.
Los tres entrenadores no iban a rendirse ante aquel acertijo. Se mantuvieron en silencio durante varios minutos, mirando las ocho figuras que habían puesto erguidas en el suelo.
-¿Y si fuera que tres de estos pokémon son diurnos y otros tres nocturnos?
-No lo creo. La inmensa mayoría de estos pokémon son diurnos. Tiene que haber una relación mucho más directa.
-¿Adónde vas Oddish? ¡Quieto!
-¡No, no Raúl! Déjalo.
-¿Cómo dices?
-Oddish ha juntado la figura de Gloom, la de Dustox y la de Volbeat…
-¿Y qué tienen en común? ¿El tipo? ¿Un ataque? ¿Un…?
-¡Repite lo que has dicho Jorge!- gritó de repente Josep.
-¿Qué tienen en común? ¿El tipo? ¿Un ataque? ¿Un?- repitió Jorge palabra por palabra.
-¡Claro! ¡Cómo no me he dado cuenta antes!
-Claro, claro. ¿El qué?
-Lunatone o su forma de Luna podría significar el ataque Luz Lunar. Tanto Gloom como Dustox como Volbeat poseen ese ataque.
-¡Pero que listo es mi Oddish!- Raúl tomo a su pokémon bebé y lo levantó por encima de su cabeza que sonrió.
-Vale ya tenemos las figuras de la columna de la Luna. Nos quedan las del Sol.
-Ahora tenemos menos pokémon ante nosotros. Debería ser más fácil ver que tienen en común.
-Los únicos ataques relacionados con el Sol que se me ocurren son Sol Matinal y también Día Soleado. Pero ninguno de ellos lo conoce directamente. Bueno, a excepción de Seedot, que sí sabe usar Día Soleado.
-¡El amanecer!- Jorge se levantó de un salto mientras Raúl y Josep le miraban con cara rara- El sol indica el amanecer, la mañana. El gravado de Solrock podría indicar los pokémon que tienen relación con la mañana.
-Creo que no te seguimos.
-Recuerdo perfectamente que Doduo posee la habilidad Madrugar, que le permite despertarse enseguida ante ataques como Hipnosis, Somnífero o Bostezo.
-Ahora sí te sigo.
-Esa habilidad también es compartida por Seedot y por Girafarig, si no estoy en un error.
-¡No estas equivocado Jorge! ¡Has dado en el clavo!
Cuando a Jorge solo le faltaba poner la ultima, se oyó un gran estruendo en el pasillo del que procedían y una nube de polvo recorrió la estancia. Cuando el humo se hubo disipado se percataron que ya no estaban solos. El Encargado del Equipo Rock junto a Carla y Miguel estaban frente a ellos.
-¡Toma Jorge!- Raúl le pasó las figuras que sobraban y Jorge las mezcló en el atril.
-¡Quieto!- el Encargado empujó a Jorge que cayó al suelo de espaldas- ¡Este idiota ha quitado algunas de las figuras! Solamente hay un Volbeat y un Dustox bien colocados. Las otras están tiradas por el atril- tomó las figuras que no estaban colocadas y comenzó a dar vueltas- ¡Miguel! ¡¡Miguel!!
-¡¿Qué?!
-Tú que dices que eres tan sabio y listo. Coloca todas las piezas.
-¿Quién? ¿Yo?
-¡No mi tía la del pueblo! ¡Pues claro que tú!
Miguel, que no era tan listo como decía, colocó en el espacio vacío de la Luna a Bagon mientras que posicionó a Seedot, Luvdisc y Gloom en el del Solrock. Evidentemente la puerta no se abrió. Todas las figuras volaron al atril y éste comenzó a levitar.
Tanto los buenos como los malos se quedaron petrificados ante aquello.
Sin embargo, no había pasado todo. El pasillo fue bloqueado por una compuerta de piedra y las baldosas se movieron ellas solas, dejando a la vista un gigantesco agujero donde cayeron todos los presentes.

miércoles, 2 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 31

Enlace Capítulo 30


Capítulo 31: Reencuentro con el Jefe Rock.

Jorge, Hipo, Carla y Miguel corrían tras Raúl. El huevo de éste comenzaba a hacer ruidos y el cascarón se había agrietado ligeramente.
Chansey ayudante de la
enfermera pokémon
Se dirigían al Centro Pokémon de Ciudad Lucida para que la enfermera pokémon les ayudara en el nacimiento.
-¡Oh! Hacía mucho tiempo que no veíamos un huevo por aquí- la enfermera estaba igual de ilusionada que Raúl- Lo prepararé todo. Chansey, ayudame por favor.
-¿Así que esto es un Chansey?- se preguntó Jorge al tiempo que sacaba su Pokédex.
-Claro- respondió Hipotenusa- Todas las enfermeras de los Centro Pokémon tienen uno al menos. 

-<<Chansey Pokémon de tipo Normal. Los Chansey poseen un carácter amable que hace que quieran ayudar siempre a la gente y a los pokémon de buen corazón>>
La enfermera introdujo el huevo en una incubadora  mientras su ayudante lo monitorizaba.
-¡Que nervios! ¿Qué pokémon nacerá?
-¿Será de tipo eléctrico?
-Tú siempre pensando en lo mismo Hipo.
-¡Rápido venid! ¡Se está abriendo!
Los cinco jóvenes y la enfermera se colocaron en torno a la incubadora.
-¡Vamos! ¡Tú puedes!
-¡Ya veo una patita!
-¡Y yo una hojita!
-¿Una hoja?
El bebé consiguió deshacerse del cascarón con un Hoja Afilada.
-¡Ah!- todos se apartaron pero Raúl se mantuvo a la espera hasta que el pokémon salió por completo del cascaron.
-¡Se trata de un Oddish! ¡Y es mío!
Oddish de Raúl
-<<Oddish pokémon de tipo Planta-Veneno. Se dice que Oddish utiliza sus raíces para andar, haciendo paseos de aproximadamente trescientos metros. Durante la noche se entierra en el suelo y tan solo se le ven las hojas>> 
Rápidamente, Oddish saltó a los brazos de Rául, que lo identificaba como su ‘mamá’.
-Bienvenido pequeñín.
-Toma, dale su primer biberón.
Raúl se defendía muy bien con el biberón y con la forma de coger a Oddish.
-Lo haces muy bien, querido.
-Pues claro, Raúl quiere ser un criador pokémon en toda regla.
Tras la primera comida de Oddish, nuestros amigos retomaron el camino hacia Pueblo Estrella. Sin embargo, algo les iba a desviar nuevamente.
El Jefe Rock y  su Encargado con unos cuantos secuaces en línea tras ellos se colocaron en la salida de la ciudad.
-¿Otra vez vosotros?
-Es hora de que todo vuelva a la normalidad- apuntó en un tono sereno el Jefe Rock.
-¿Cómo dices?- se preguntaron Jorge, Hipotenusa y Raúl.
-Os creéis muy listos pero sois rematadamente tontos.
-¿En vez de insultarnos puedes ir al meollo de lo que nos vas a decir?
-Ni siquiera os habéis dado cuenta.
-Adelante Lunatone Lanzarrocas.
El Jefe Rock y el Encargado se apartaron de la trayctoria de la gigantesca roca, que dejó fuera de combate a tres o cuatro secuaces.
-¡Deja ya de hablar mal de nosotros, diantre!
El Jefe Rock no emitió palabra alguna, solamente hizo un guiño.
-¿Qué demonios significa eso?
Carla y Miguel anduvieron hacia ellos y se colocaron junto al Jefe Rock, a su derecha.
-¿Pero qué hacéis? ¿A dónde vais?
-Querido, estamos donde debemos estar.
-¿Nos habéis mentido? ¡Nosotros confiamos en vosotros!
-Carla y yo solamente interpretábamos un papel. En realidad, hemos estado junto al Jefe Rock todo el tiempo- respondió Miguel serenamente.
-¡¿Cómo es posible que olvidéis que casi os mata?!- Hipo dio un paso adelante- ¡¿Has olvidado a tu Espeon?!
Carla desvió la mirada.
-Eso solo fue una pequeña perdida- aclaró el Jefe Rock con toda serenidad- Carla entendió que ella no podía hacer frente a una banda tan grande como la nuestra. Lo mejor era disolver el Equipo Cirio.
-No me lo puedo creer. ¿Qué encima os habéis rebajado a simples secuaces? ¿Le habéis cedido todo el poder? ¡Sois lo peor!- Hipo dio media vuelta y comenzó a correr. Jorge y Raúl la siguieron hasta la puerta del Centro Pokémon.
-¿Te encuentras bien Hipo?
-¡NO! ¡Yo confiaba en ellos! ¡Mi instinto me decía que pasaba algo pero no le hice caso!
-A nosotros también nos han engañado.
-Es que no me cabe en la cabeza. ¿Cómo pueden irse con ese rufián después de lo que hizo?
-Nosotros tampoco lo entendemos…
Los tres jóvenes se sintieron muy mal por lo que acaba de pasar. Carla y Miguel les habían mentido y en realidad nunca habían estado de su parte.
El camino hacia la Liga Caroshm tendría que esperar un día más.