Mostrando entradas con la etiqueta manectric. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manectric. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de julio de 2012

Historia 1.0 Capítulo 53

Enlace a Capítulo 52

Capítulo 53: El Rayquaza oscuro y su devastador poder. 

Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla atravesaron la ciudad hasta el Parque Sagrado. Todos los policías corrían hacia este lugar.
Ya antes de llegar, entre los edificios, pudieron ver un gigantesco Rayquaza que estaba destrozando los alrededores del parque. Su piel era extrañamente grisácea en vez de su característico verde oscuro.
Rayquaza negro antinatural del Jefe Rock
-¡Dios mío! ¿Eso es un Rayquaza?- se sorprendió Hipotenusa conociendo por fotos al legendario.  
Los cuatro amigos se apresuraron en llegar y se  encontraron con el parque reducido a ruinas y las calles que rodeaban el parque destrozadas. Farolas tumbadas, vallas deformadas, ventanas rotas y un largo etcétera de destrozos que aumentaba.
-¡Cuidado!- Jorge se lanzó al suelo con Hipotenusa para esquivar una farola que se venía abajo- ¡Ay!- se tocó el abdomen.
-Gracias pero la próxima te salvo yo a ti. No estás para muchos trotes.
En el centro del Parque Sagrado, delante de los restos de lo que parecía un pokémon legendario, se encontraba el Jefe Rock disfrutando de todo lo que sucedía.
-¡Tú! ¡Pero si estabas muerto!- el Jefe Rock abrió los ojos incrédulo ante lo que estaba viendo.
-¡Estoy muy vivo para patearte el trasero!
-Ya todo da igual. Por fin he conseguido invocar este Rayquaza oscuro. Controlaré toda la región y después ¡todo el mundo! La gente se arrodillará ante el Jefe Rock.
-Deja de soñar. ¡Adelante Sealeo!
-¡Vamos Manectric!
-¡Tú también Squirtle!
-¡Vamos querida Espeon!
-No conseguiréis nada con eso. ¡Ven Rayquaza!- el gigantesco pokémon en tonos oscuros obedeció al Jefe Rock y se colocó sobre él creando una ráfaga de viento.
-Es más grande de lo que parecía, queridos…
-¡Rayquaza usa Interferencia!- ordenó el Jefe Rock seguro de sí mismo y de su monstruoso pokémon.
-¿Qué ataque es ese?
-Lo miraré en la Pokédex- pero la Pokédex no se encendió. No funcionaba.
El Jefe Rock emitió una gran risotada- Con este ataque, ningún aparato electrónico funcionará. Incluidas vuestras poke ball.
Jorge intentó sacar otro pokémon o regresar a Sealeo a su ball pero era cierto lo que decía el Jefe Rock, al presionar el botón no se hacían grandes.
-No importa. Debemos confiar en nuestro pokémon. ¡Sealeo Rayo Hielo!
-¡Manectric usa Rayo!
-Squirtle nosotros también. ¡Pistola Agua!
-¡Espeon, querida, Psicorrayo!
Todos y cada uno de los ataques hicieron blanco en Rayquaza.
-¡No le hemos hecho ni un rasguño!
El monstruo, muy alejado del poder del verdadero Rayquaza, ni se inmutó ante aquellos ataques bien dirigidos.
-¡Rayquaza Hiperrayo!
Jorge y los demás junto a los pokémon tuvieron que echarse al suelo y esquivar el poderoso ataque que desintegró la verja del parque y la acera, creando toda una zanja humeante.
-Es vuestro fin. Mi Rayquaza es invencible. Rendiros y suplicar por vuestras vidas.
-¡¡NUNCA!!- gritaron los cuatro jóvenes.
-¡Sealeo Ventisca!
-¡Manectric Trueno!
-¡Squirtle Pistola Agua!
-¡Espeon Psíquico!
Pero fue inútil. Rayquaza era demasiado poderoso para ellos.
-Rayquaza Rayo Absorción.
El pokémon tenebroso les arrebató toda la experiencia a los pokémon de nuestros amigos retrocedieron en su nivel. Sealeo, Manectric y Espeon regresaron a ser Spheal, Electrike y Eevee, respectivamente. Ninguno de los cuatro pokémon tenía ni una gota de experiencia. Todos los combates y batallas realizadas durante todo este tiempo habían sido eliminadas de la mente de los pokémon.
-¿Cómo vamos a luchar ahora, queridos? ¡No recuerdan ni un ataque certero!
-No hay nada que hacer… Hemos perdido…
-Este es nuestro fin… no podemos continuar…
-¡NO! ¡No os rindáis!- Jorge los miró fijamente a los ojos- Nunca permitiremos que el Jefe Rock destruya nuestra región y el planeta entero con su Rayquaza. Todo el daño que ha hecho el Equipo Rock no puede quedar impune. Nos ha intentado robar, separar, ¡matar! ¿Acaso vamos a dejarle el camino libre para que siga haciendo lo que quiera?
-Pero querido, ¿cómo vamos a hacerlo?
Una figura entre las nubes de la noche apareció lanzando una Llamarada enorme. Se trataba de Josep montado en su Salamence.
-Así que teneis refuerzos. ¡Acaba con él Rayquaza con Hiperrayo!
Pokémon y entrenador sufrieron las consecuencias de su osadía y aterrizaron de malas maneras cerca del grupo de amigos.
-¡Josep!
-Impedidlo, teneis que impedir que ese hombre siga con esto- apuntó Josep muy dolorido al igual que su Salamence.
-Tenemos que seguir chicos, nunca nos hemos rendido ¿y lo vamos a hacer ahora?
-Jorge tiene razón. Debemos usar hasta nuestro último ápice de energía-  respondió Hipotenusa colocándose junto a Jorge.
-¡Sí! No debemos venirnos abajo pase lo que pase. Los cuatro unidos junto a nuestros pokémon debemos seguir hacia adelante, nunca hacia atrás.
-Esta es nuestra lucha, queridos, y la ganaremos. Hemos llegado muy lejos como para abandonar a la primera de cambio.
-¡¡Lucharemos hasta el final!!- gritaron los cuatro amigos unidos con sus pokémon dispuestos a aguantar lo que les echaran encima.
De pronto y a gran velocidad, surgieron unas luminosas esferas. Concretamente en Pueblo Arcoíris, Ciudad Hayedo, Ciudad Patóloga y Ciudad Retorno. Venían de los cuatro puntos cardinales.
Las esferas de colores surcaron el cielo y descendieron en Ciudad Lucida en las manos de nuestros amigos.
-¿Qué es esto? Tienen forma de ball- Jorge no sabía exactamente que tenían entre sus dedos. Era de un color azul celeste.
-Nunca antes había visto algo así, queridos- señaló Carla con de igual aparencia pero rosada.  
-Parece que hay algo dentro de ellas- apuntó Hipotenusa con otra en tonos amarillos.
Articuno, pokémon en el
que se había transformado
el Sealeo de Jorge
Parte de su luz alcanzó a los pokémon, devolviéndoles todo lo perdido. Spheal regresó a ser un Sealeo, Electrike volvía a ser Manectric y Eevee un majestuoso Espeon. Además habían recuperado todas sus energías.
-Me parece que son las Ball Legendarias- apuntó Josep estupefacto levantándose con dificultades- Es lo que vi en la Gruta Sellada y estuve estudiando con ayuda del Profesor Galache. La leyenda cuenta que cada una de ellas representa el alma de un pokémon legendario. Pensé que eran una leyenda.
-¿Las Ball Legendarias? No me hagáis reír. Eso es solo una vieja leyenda y lo que quereis es confundirme con un teatro barato. ¡No conseguiréis nada con eso! ¡Ataca Rayquaza!
-¡Adelante ball!- los cuatro amigos confiaron en las ball sagradas y decidieron jugársela con aquella baza. Los cuatro pokémon fueron atrapados por ellas. A continuación surgieron de los destellos de colores convertidos en pokémon legendarios.
Raikou, transformación
del Manectric de Hipotenusa
Sealeo era ahora  un majestuoso Articuno, el pájaro del invierno; Manectric se convirtió en Raikou, el perro de la tormenta; Squirtle en el poderoso Kyogre, el señor de los mares; y la Espeon de Carla se transformó en una bella Latias, la dueña de la mente.
-¡Pero esto es imposible! ¡No puede ser cierto!
-Te venceremos Jefe Rock. Cueste lo que cueste- Jorge le señaló con el dedo con sus amigos a izquierda y derecha- ¡Acabaremos con tu monstruoso pokémon de oscuridad!
-¡Nunca! Me ha costado mucho reunir el dinero necesario y los conocimientos requeridos para construir esta máquina y crear al pokémon. ¡No permitiré que unos mocosos como vosotros acabéis con todo ello!
Jorge y los demás no se habían percatado de una extraña máquina de acero con luces y transformadores situada tras el Jefe Rock.
Kyogre, tranformación
del Squirtle de Raúl
-¡Articuno Rayo Hielo!
-¡Raikou lanza tu mejor Rayo!
-Kyogre necesitamos un buen ataque de agua. ¡Hidrobomba!
-¡Latias, querida, utiliza Dragoaliento contra esa máquina diabolica!
La máquina que emitia destellos oscuros fue destruida en mil pedazos en una explosión con la esperanza de acabar con aquella locura. El Jefe Rock emitió una carcajada de superioridad tras los ataques.
-¿No debería haber debilidato al Rayquaza, queridos?
-O al menos dejar de seguir obedeciendo al Jefe Rock- respondió Raúl comprobando que el oscuro legendario seguía a su lado.
Latias, transformación
de la Espeon de Carla
-La máquina solo era para invocar a Rayquaza en el seno del mal y la oscuridad. Ahora mismo Rayquaza se vale por sí mismo y solo me escucha a mí, su señor. ¡Rayquaza Hiperrayo!
Los cuatro pokémon legendarios reencarnados, Articuno, Raikou, Kyogre y Latias protegieron a sus entrenadores con una ráfaga de Ventisca, un Trueno dircto desde las nubes, una lluvia de Salpicar y una muestra de mente con Psíquico.
Gracias a ellos, el Hiperrayo fue frenado y abatido. Nuestros amigos agradecieron a sus pokémon lo que acaban de hacer.
-¿Cómo es esto posible? ¡Rayquaza es el pokémon más poderoso del mundo! ¡¡Mi Rayquaza es invencible!!
Jorge, Hipotenusa, Raúl y Carla querían acabar ya con aquella copia oscura de Rayquaza de una vez por todas y ordenaron a sus pokémon, los verdaderos legendarios, los mejores ataques posibles.
-¡¡Aricuno termina con Frío Polar!!
-¡Raikou es el momento del mejor ataque de tipo Electrico! ¡¡Trueno!!
-¡Kyogre utilicemos mucha agua concentrada! ¡¡Hidrobomba!!
-¡¡Latias usa Bola Neblina!! ¡Ánimo querida!
Desde los aires, ARticuno creó una explosión de viento, frío, nieve y hielo. Subido en una de las ruinas, Raikou invocó la corriente eléctrica más potente de todas directa del cielo. Kyogre cargó dentro de su cuerpo el movimiento y abrió la boca para liberar la tremenda cantidad de agua. Por último, y desde las alturas, Latias creó entre sus manos una esfera blanca. El legendario oscuro estaba rodeado.
Los cuatro pokémon lanzaron sus ataques  y cada uno de ellos atravesó al Rayquaza oscuro. Uno a uno acabaron con sus energías y le ocasionaron graves heridas. Malherido e incapaz de seguir alguna orden del Jefe Rock, se desplomó sobre las ruinas del parque. Rayquaza se convirtió en polvo, había muerto.
-¡¡NOO!! ¡¡Esto no puede estar pasándome!! ¡Yo soy el soberano mundial!
-Rindete Jefe Rock, todo ha acabado.
-¡Esto aún o ha acabado ni mucho menos!- el Jefe Rock no se quería rendir y envió dos de sus pokémon normales- ¡Adelante Rhydon y Aggron!
-No queremos asesinar a tus pokémon como has intentado hacerlo conmigo y con Carla. Abandona esta locura de una vez.
Sin hacer caso a Jorge, el dueño absoluto de hasta entonces Equipo Rock lanzó las ordenes a sus pokémon -¡Rhydon Perforador! ¡Aggron Hiperrayo!
Jorge y Carla acompañados de sus pokémon se interpusieron.
-¡Articuno frénalos con Ventisca!
-¡Latias, querida, Bola Neblina!
Tanto Rhydon como Aggron no eran rivales para los pokémon legendarios.
-Esto se ha acabado. Es tu fin y el fin del Equipo Rock. ¡En este momento termina todo!
El malvado enemigo de nuestros amigos, desmotivado por lo dicho por Carla, se desplomó sobre sus rodillas con la cabeza baja.
Después que los cuatro pokémon regresaran a la normalidad, el Jefe Rock y todos sus compinches fueron arrestados. La organización que tantos problemas y zancadillas les habían puesto en su camino, el Equipo Rock, se estaba desintegrando ante ellos.
El sargento flanquado por el Alto Mando se acercó a ellos y les felicitó.
-Habéis conseguido acabar con el Jefe Rock y su equipo de rufianes. La región de Caroshm os estará agradecida por siempre.
Entre aplausos y vítores de los ciudadanos, que comenzaban a salir de sus casas y refugios, Jorge y los demás se montaron en un helicóptero rumbo a Pueblo Arcoíris.
Ellos y sus pokémon cayeron dormidos por el agotamiento de la que seguro sería su mayor batalla.


Enlace a Capítulo 54

Historia 1.0 Capítulo 52



Capítulo 52: Tocado pero no hundido.

Tras varias horas de quirófano, por fin un medico salió a la Sala de Espera donde se encontraban los padres de Jorge, sus amigos, el Alto Mando y el Profesor Galache.
-¿Familiares de Jorge?
-Nosotros.
-Todo ha ido a las mil maravillas. Jorge es muy fuerte. Está fuera de peligro.
Todos sonrieron felices y se abrazaron entre ellos.
-Una de las costillas rotas le provocó una hemorragia masiva que hemos conseguido contener y reparar. Dentro de unos minutos podrán verlo en la habitación.
-¡Que alegría!- Hipotenusa y la madre de Jorge se abrazaron muy contentas.
Cuando Jorge despertó, se vio rodeado de toda una comitiva.
-Debo ser muy famoso para no haber vencido al Campeón- apuntó Jorge aun un poco entumecido por la anestesia.
-¡No bromees! Casi te perdemos- Hipotenusa se recostó en la cama besándole en la mejilla.
-Al parecer tengo nuera- apuntó la madre de Jorge feliz juntando las manos.
-Yo ya me olía algo, queridos. ¡Qué bonito!
-¿Habéis encontrado ya al Jefe Rock?
-¿Pero cuánto crees que has estado sin conocimiento?- todos rieron- La policía aún lo busca y la región sigue en alerta.
-¿Creéis que haya podido ser él?- el Profesor Galache hizo una pregunta con una respuesta muy evidente para Jorge.
-Estoy seguro que ha sido el Jefe Rock- contestó sin dudarlo- Ha ido a por nosotros. He sido yo pero podíais haberlo sido cualquiera de vosotros.
Después de casi medio mes Jorge recibió el alta antes de lo previsto.
-Tomate la medicación y evita los grandes esfuerzos.
-Mientras pueda sujetar las ball de mis pokémon me es suficiente.
-Adios chicos- el médico murmuró algo a la chica al oido- Impide que se pase con los esfuerzos.
-Ok- respondió ella riéndose.
Jorge e Hipotenusa salieron por la acristalada puerta del hospital. Les esperaban Raúl y Carla y también los padres y el profesor.
-¡Parejita!
-¡Uuuuuuu!
La pareja de novios se sonrojó un poco ante los piropos y los silbidos de sus amigos.
-No podemos detenerte, ¿verdad?
-No papá. Nosotros somos los únicos que debemos acabar con el Jefe Rock. Esto ahora es algo personal.
-¡Es muy peligroso hijo! Y acabas de salir del hospital.
-No te preocupes mamá.
-¿Hola? ¿Hola?- uno de los walkie talkie de nuestros amigos comenzó a sonar.
-¿Sí?
-Soy Norma. Creemos haber localizado al Jefe Rock en Ciudad Lucida.
Los cuatro jóvenes acudieron de inmediato a la ciudad sin dudarlo. Los padres de Jorge y el Profesor Galache esperaban que no hubieran dejado ir a aquellos jóvenes preadolescentes a un peligro seguro.
Al llegar a Ciudad Lucida todo era un caos. Los ciudadanos corrían sin saber a dónde, se gritaban, se caían al suelo…
-Por favor vuelvan a sus casas…
-No sabe hacerlo- apuntó Hipotenusa a un policía que no podía controlar la situación- Adelante Manectric.
-¿Qué vas a hacer Hipo?- preguntó Jorge temiendo la respuesta.
-¡¡¡ATENCIÓN!!! ¡VUELVAN A SUS CASAS YA O LES PEGO UNA DESCARGA QUE NO VAN A SABER NI COMO SE LLAMAN!
Después de este grito que se escuchó hasta en Marte, toda la gente de la ciudad se guareció en sus casas y en el Centro Pokémon.
-Espero que cuando te enfades no me hagas eso- señaló Jorge sorprendido.
-¿Pero dónde está el Jefe Rock?- se preguntó Raúl mirando a todos lados.
-Lo que más me repatea es que se haya estado escondiendo en Ciudad Lucida, queridos.
-¡Mirad!- Jorge señaló con el dedo sintiendo una cierta molestia al hacerlo- ¡Allí está el Encargado!
Corrieron por la ajetreada calle esquivando personas que huían en ambas direcciones. En ocasiones se sentían como salmones a cotracorriente.
-¡Ah! ¡Ellos!- el Encargado se sorprendió al verlos- No pasareis de aquí. Yo lo impediré. Adelante Skarmory.
-¡Vamos Pidgeot!- Jorge lanzó la ball incluso antes de llegar hasta él.  
-Skarmory Ala de Acero.
-¡Pidgeot Golpe Aéreo!
El ave metálica iluminó sus alas dispuesto a usarlas contra el pájaro de Jorge, pero este ya estaba preparado con su ataque. Los dos pokémon se chocaron saliendo tocados los dos.
-¡Skarmory Aire Afilado!
-¡Protégete con Danza Pluma!- la ráfaga de aire filosa del Encargado destruyó todas las plumas pero no consiguió alcanzar al pájaro- ¡Ataca con Vuelo!
Pidgeot se elevó muy alto para después descender en picado contra Skarmory, que derrapó por la acera levantando todas las baldosas y llegando a tumbar una farola.
-Regresa Skarmory- el Encargado le apuntó con la ball pero ya tenía la segunda preparada- Adelante Trapinch.
-Vuelve Pidgeot, buen trabajo. Adelante Vigoroth Puño Certero.
-¡Trapinch esquívalo y usa Hiperrayo!
-¡¡Vigoroth!!- el pokémon de Jorge, no dispuesto a abandonar, se puso en pie tras recibir este potentísimo ataque que le lanzó bastante lejos aterrizando en el parabrisas de un coche.
-¡Imposible!
-¡Golpéale con Contador!
El mono dio un salto tremendo rompiendo los amortiguadores del coche, al tiempo que preparaba en su puño todo el daño que le acababan de hacer. Trapinch no podía continuar luchando después de recibir semejante puñetazo que lo hundió en el suelo rompiendo todo el asfalto y llegando a romper una fina tubería de agua que formó una fuente.
-No me importa haber perdido. Llegáis tarde. El Jefe Rock ha completado su plan. ¡Dentro de poco sereis historia!


Enlace a Capítulo 53

viernes, 16 de marzo de 2012

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 45


Capítulo 45: Una Carrera Pokémon en Villa Salamanca.

Nuestros siempre amigos caminaban por un duro camino hacia Villa Salamanca donde tomarían una avioneta hacia su próxima isla, Isla Artificial.
-Por fin llegamos a Villa Salamanca- indicó Hipo señalando el cartel de “Bienvenido a”.
El pueblo costero parecía estar en fiesta patronales. Las calles estaban decoradas con farolillos y los habitantes preparaban la plaza para una gran comilona.
-Que bien huele…- dijeron los cuatro jóvenes abriendo sus fosas nasales.
-Me alegro que os guste pero deberíais estar preparándoos para la carrera- señaló una de las abuelas que estaba dando los últimos toques de especias a la comida- Con un buen ejercicio se abre el estómago que da gusto.
-¿Carrera?
-Pues claro. En Villa Salamanca se celebra la famosa Carrera Pokémon Anual, en la cual cada entrenador deberá correr junto a su pokémon.
-Suena bien- apuntó Jorge dispuesto a ganar- ¿Dónde te puedes escribir?
-Allí- la mujer señaló un stand presidido por un hombre. Estaba rodeado de gente joven.
Los cuatro amigos se acercaron.
-Yo no pienso correr, queridos. Aún estoy agotada del concurso de ayer…
-Creo que me inscribiré con Cynda- señaló Jorge si escuchar a Carla.
-¡Gracias por escucharme, querido!
Roberto también estaba en la cola de inscripciones- Hola, cuánto tiempo sin veros ¿qué tal estáis?
-¿Tú también te presentas Roberto?- preguntó intrigado Jorge yendo al grano.
Magnemite de premio
-¡Desde luego!- respondió tajante Roberto- ¡Quiero ese Magnemite!
-¿Magnemite?- Jorge recurrió a su Pokédex para despejar la duda.
-<<Magnemite pokémon de tipo Eléctrico-Acero. Magnemite flota en el aire emitiendo ondas electromagnéticas a través de las unidades de las extremidades, que bloquean la gravedad. Si se agota su suministro de electricidad interno, es incapaz de mantenerse flotando>>
-¿No lo sabéis? Todos los años hay de premio un pokémon. Este año, el ganador de la carrera obtendrá un Magnemite con el ataque Mimético, algo muy raro.
-¡¡Entonces yo también me presentaré!!- gritó Hipo al saber cuál era el premio, un pokémon de tipo Eléctrico.
-Estáis todos locos...- señaló Carla con la cabeza baja.
Mientras Jorge, Hipo y Roberto calentaban en la línea de salida junto a sus pokémon Cynda, Manectric y Nuzleaf, respectivamente, Raúl y Carla se acomodaron en las improvisadas gradas de la plaza mayor.
El recorrido comprendía la mayor parte del pueblo. La línea de salida se encontraba situada en la ruta que une Pueblo Karaouine con Villa Salamanca y la meta en la plaza central. El circuito contaba con obstáculos y un tramo se hallaba en la playa. Los pokémon tenían un papel muy importante ya que se pueden utilizar ataques como Niebla o Remolino para dificultar a sus contrincantes.
Exactamente a la una del mediodía, se produjo el disparo al aire que indicaba la salida. Desde la pantalla gigante de la plaza del pueblo pudieron ver la competitiva salida.
-Jorge y Roberto han empezado los primeros- indicó Raúl cuando la cámara los enfocó por un momento.
Los participantes, aun formando un gran grupo, entraron en el pueblo y tomaron la calle de los herreros. Esta estrecha calle contaba con varios obstáculos: vallas, barras a diferentes alturas,… Jorge y Roberto saltaron, reptaron y salvaron cada uno de los obstáculos acompañados de sus pokémon.
-Esos dos van muy a la par.
-Ya sabes cómo son Carla, compiten hasta por cual tiene las medallas más limpias.
-¡Koffing Pantallahumo!- gritó uno de los corredores. Parte del recorrido de los herreros se llenó de humo. Varios entrenadores comenzaron a toser y no podían ver nada.
-¡Manectric Ataque Rápido!- ordenó Hipo y la estela que dejó su pokémon le señaló el camino que debía seguir.
La mitad de los corredores se quedaron perdidos en la calle de los herreros mientras que la otra mitad entró de lleno en el parque del puente colgante. Este puente era extremadamente estrecho y poco estable, si se rompía tendrían que dar un gran rodeo. Jorge y Roberto cogieron a sus pokémon bajo el brazo y atravesaron el puente a la misma velocidad que llevaban.
Mientras tanto, Hipo guerreaba con el Gastly de uno de los competidores.
-¡Gastly Tinieblas!
Hipo y Manectric eludieron el ataque y subieron al puente- ¡Rayo Manectric!
El ataque eléctrico dio tiempo a Hipo mientras que se lo restó a los corredores que iban tras ella.
Jorge y Roberto seguían en cabeza pero Hipo no conseguía remontar su décima posición.
Ahora el momento del tramo roca en las afueras. Un gran número de rocas bloqueaban el paso.
-¡Cynda Rapidez!
-¡Nuzleaf Viento Cortante!
Jorge y Roberto destruyeron las rocas que les estorbaban y salieorn de aquel mar de piedras gigantes.
Raúl se llevó la mano a la frente mirando hacia abajo- ¿No hubiera sido mejor sortearlas o escalarlas?
-Querido, ellos hacen lo más rápido para no perder tiempo.
-Si lo entiendo pero ahora han dejado un maravilloso camino a sus competidores.
Hipo fue una de las corredoras que tomó el pasillo que habían dejado Cynda y Nuzleaf entre las rocas. La entrenadora de eléctricos se percató que podría ser su oportunidad de acabar con los corredores que la seguían muy de cerca.
-¡Manectric Chispa!- la corriente eléctrica creada por el choque del pokémon contra la roca provocó un desprendimiento que bloqueó nuevamente el camino.
La lista de corredores de la pantalla de la plaza indicaba que Hipo no paraba de subir puestos.
-Hipo ha puesto el turbo- apuntó Carla mirando a Raúl.
-Está trabajando muy bien junto a Manectric.
Ya quedaba menos para la meta. El penúltimo tramo transcurría por la playa. El sencillo paseo marítimo estaba cerrado y los corredores no tenían mas remedio que ir por la húmeda arena.  Cynda se paró en seco.
-¡Vamos Cynda, tú puedes! ¡No podemos perder!- Jorge animó a su fiel pokémon pero el tipo fuego no se atrevía a poner un solo pie en la arena y mucho menos correr tan cerca del agua salada- ¡Sube!- Cynda saltó al hombro de Jorge y éste retomó la carrera habiéndole pasado dos corredores, uno con un Snorunt y otro con un Gloom.
-¡Cynda ataca con Lanzallamas! ¡Ay ay ay!- Jorge ordenó el ataque antes de pensar en que el pokémon estaba a pocos centímetros de su cabeza. Su gorra se chamuscó ligeramente pero Snorunt y Gloom cayeron debilitados.
Ya solo quedaba la recta final y Jorge, Hipo y Roberto se encontraban entre las cinco primeras posiciones. En el último tramo debían atravesar el Paseo Marítimo, entrar nuevamente al pueblo y llegar a la plaza central. Sin embargo no todo parecía tan fácil. La ultima calle, la calle de los estados, había pokémon estratégicamente colocados en balcones y ventanas que les lanzarían ataques, tales como Bostezo, Onda Trueno o Somnífero.
Un Pikachu y un Raichu fueron los primeros en atacar a Roberto, el primero de la carrera.
-¡Nuzleaf Hoja Afilada!- gritó Roberto tras haber esquivado el paralizante ataque. Pikachu y Raichu quedaron desorientados unos segundos.
Hipo y Manectric adelantaron a los dos corredores que tenían delante, colocándose en la tercera posición. Llegó hasta Jorge y comenzaron a correr en paralelo.
-¡Hola cariño!- saludó Jorge.
-¡Ese Magnemite será mío!- gritó Hipo con mirada competitiva.
-¡Eso está por ver!
La pareja se adentró en la calle de los estados. Varias burbujas de Bostezo fueron lanzadas por un Slopoke de una ventana, un Gulpin pegado a una farola y un Chimecho que levitaba por la calle.
-¡Cynda Rapidez!- las estrellas producidas por el pokémon de Jorge destruyeron los Bostezos antes de que les alcanzaran.
-¡Gracias por la ayuda!- Hipo y Manectric aprovecharon el Rapidez para sacar ventaja a Jorge y Cynda.
Ya en la plaza se podía escuchar a los corredores y los ataques de sus pokémon.
-¡Ya llegan! ¡Qué emoción!- señaló Carla juntando las manos.
-¡Ese parece Roberto!- señaló Raúl al verle por la calle anexa.
Roberto y Nuzleaf se encontraban a apenas diez metros de la cinta de meta. Jorge y Cynda metieron nuevamente quinta, superaron a Hipo y Manectric y se pusieron a la misma altura que Roberto.
-¡Pensé que te habías rendido!- dijo Roberto riéndose.
-¡Eso es lo que hubieras querido tú!
Todo parecía que la victoria sería entre ellos dos pero los dos entrenadores y sus pokémon comenzaron a perder fuelle y disminuyeron poco a poco la velocidad.
-¡Esta es la mía!- pensó Hipo animada e hizo un último esfuerzo corriendo a toda velocidad junto a Manectric.
Jorge y Roberto miraron a atrás y vieron a la chica comiéndoles terreno pero estaban tan agotados que no podían subir el ritmo.
Hipo y Manectric atravesaron la cinta de meta, que se rompió.
-¡¡La ganadora es Hipo!!- gritaron contentos Raúl y Carla, abrazándose y dando saltos.
En el escenario montado en la plaza sería el lugar donde Hipo y Manectric recibieran su premio de manos del alcalde del pueblo.
-Enhorabuena, sois los ganadores de este año de la Carrera Pokémon Anual de Villa Salamanca. Esta copa dorada es toda tuya además de este magnífico Magnemite- el pokémon de tipo Eléctrico-Acero comenzó a levitar entorno a su nueva entrenadora- Espero que cuides bien de él.
-Muchas gracias Señor Alcalde- Hipo levantó la copa junto a Manectric y Magnemite mientras todos los presentes, publico y corredores, aplaudían.
Jorge, Roberto y sus pokémon aun estaban intentando recobrar el aire.
Raúl y Carla se acercaron.
-Queridos, deberíais daros una ducha antes de comer la comida que han preparado las abuelas del pueblo- indicó Carla tapándose la nariz.
-Habéis sido demasiado locos y habéis gastado todas vuestras fuerzas al principio- señaló Raúl mientras echaba un vistazo a Cynda y Nuzleaf- Me alegro por Hipo. Ella sí ha sabido correr.
Jorge y Roberto se derrumbaron incapaces de estar en pie debido al extremo cansancio.
-Que conste que yo llegué antes que tú- puntualizó Jorge.
-¿Cómo? ¡Nuzleaf y yo hemos llegado mucha antes que vosotros!
-Para discutir sí tienen fuerzas- señalaron Raúl y Carla.

jueves, 19 de enero de 2012

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 36

Enlace a Capítulo 35

Capítulo 36: Tragón como Snorlax.

Después de que Carla ganara su tercera cinta y tras despedirse, no por mucho tiempo, de Leticia, nuestros héroes pusieron rumbo a Ciudad Ramal. En esta ciudad Jorge disputaría su próximo combate de gimnasio.
Pero antes, decidieron descansar en un carismático pueblo con aires mediterráneos, Pueblo Oliva. Como su propio nombre da a ver, se le conoce por su aceite de calidad y sus diferentes tipos de aceitunas.
-Este pueblecito es muy carismático, ¿no os parece queridos?
-Podemos aprovechar para pasar por una tienda y reponer provisiones.
-Buena idea.
Cuando estaban ya cerca de la tienda del pueblo un chico, vestido con peto de trabajo verde oscuro, y su Bellsprout corriendo por el ancho camino de tierra.
-¡Otra vez está aquí! ¡El Snorlax ha pasado por mis tierras!
Jorge lo paró en seco- ¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda?
-Sí por favor. Un Snorlax ha arrasado con los olivos de mi familia.
-¿Un Snorlax?- a Raúl le extrañó eso- Este clima es demasiado seco para un Snorlax. ¿Estás seguro que lo has visto?
Bellsprout de Daniel
-Ver… no lo he visto… Pero todo el mundo dice que es un Snorlax porque es el único que puede comer tanto en tan poco tiempo. Por cierto, no me he presentado. Me llamo Dani y este es mi Bellsprout.
-Encantado. Yo soy Jorge y ellos son Hipo, Raúl y Carla. Así que esto es un Bellsprout.
-<<Bellsprout pokémon de tipo Planta-Veneno. Bellsprout tiene un cuerpo delgado y flexible que le permite inclinarse y balancearse para esquivar los ataques. Este Pokémon escupe por la boca un fluido corrosivo capaz de hacer que se derrita hasta el hierro>>
Dani les condujo hasta el olivar de su familia y pudieron ver con sus propios ojos que la mayoría de los árboles estaban pelados.
-Sin duda hay que tener mucho estomago para comerse todo esto. Un Snorlax podría ser el culpable.
-No sé… Sigo sin creerlo. Los Snorlax se ponen a dormir inmediatamente después de comer. Aquí no se le ve. Ni siquiera hay huellas de uno.
-Pues no se me ocurre otra cosa. Llevamos ya varios días teniendo este problema. De la noche a la mañana amanecen así los olivares. No solo el de mi familia, también el de mis vecinos y amigos.
-¿Por qué no hacemos una cosa?- Raúl tenía en mente el plan perfecto- Esta noche vigilaremos el olivar. Sigo sin creer que sea un Snorlax pero si lo es te ayudaremos a espantarlo de aquí y llevarlo a un lugar más idóneo para él. ¿Qué os parece?
-¡Perfecto!
Tal como explicó Raúl, nuestros amigos y Dani se escondieron en un punto estratégico del olivar donde la oscuridad los amparaba para observar que ocurría en verdad con las aceitunas.
-Teníamos que haber cenado antes de sentarnos aquí, queridos.
-Es verdad, no se puede hacer de vigía con el estómago vacío.
-Primero debemos saber qué pasa con las aceitunas de Dani. Cuando los sepamos os prepararé una gran cena- apuntó Raúl tras oir los estómagos de Carla y Jorge.
Jorge y Carla se pusieron en pie y empezaron a buscar con sus prismáticos de visión nocturna a todos lados.
-La próxima vez debes empezar por ahí, me parece a mí…
-¡Allí se ha movido algo! ¡Adelante Swellow!
Cuando el pokémon de Jorge atacó al objetivo se vio claramente de que se trataba.
-Jorge, solo es un pobre Hoothoot…
Hoothoot salvaje
-<<Hoothoot pokémon de tipo Normal-Volador.  Hoothoot tiene un órgano interno que identifica y percibe la rotación de la tierra. Gracias a este órgano, el Pokémon ulula todos los días a la misma hora>>
-¿Y no ha podido ser él?
-No creo que los Hoothoot le dé por comer aceitunas todas las noches.
-Vuelve aquí Swellow. Sigamos atentos.
Pasó unos cuantos minutos y Jorge vio algo.
-¡Una sombra en ese olivo! ¡Swellow Ataque Ala!
-¡¡AAH!! ¡Sois unos desalmados, queridos!
-Es Carla… ¿Qué haces tú robando aceitunas?
-Es que ahora tengo mucha hambre. Lo siento- respondió la chica enseñando la punta de la lengua entre los dientes.
Una hora después, nuestros amigos comenzaban a cansarse.
-Vámonos a comer algo…- Jorge y Carla estaban en el suelo como si llevaran semanas sin comer.
-Cariño, tú sin alguien que cocine a tu lado no eres nada.
-Bueno en gimnasios, malo en cocina. No se puede tener todo.
Raúl dio un brinco- ¡En aquel olivo hay alguien cogiendo las aceitunas!
-¿Seguro que no es Carla otra vez?
-Estoy a tu lado, querido.
-Pues entonces le atacaremos ¡Swellow Ataque Ala!
Nuestros amigos saltaron por encima de los arbustos y vieron como Swellow se perdía en la oscuridad.
-¡Maldito pajarraco! ¡Quita!- esto fue lo único que oyeron. Cuando Jorge y los demás apuntaron al objetivo con sus linternas descubrieron que se trataba de Santi y de su Sableye.
-¿Tú? Bueno no sé de qué me sorprendo.
-¿Vosotros? ¡Ni una triste aceituna me dejáis coger!
-¿Una? ¡Esta mañana os llevasteis casi todas las aceitunas del olivar!
-¡Ja!- Santi corrió y apareció nuevamente montado en una máquina- Os presento mi Pupitar de acero versión dos.
-Ya decía yo que me sonaba…
-¡Fijaos en su panza! ¡Se ve claramente un cargamento de aceitunas!
-Necesito recargar mi super Pupitar con munición- Santi tomó un apalanca de mando- ¡Tomad Recurrente de Aceitunas!
-¡Corred!- las bala aceitunas pasaban muy cerca de nuestros amigos.
-Aprovecharé y me llevaré algún pokémon. ¡Adelante succionadora!
-¡No! ¡Bellsprout!
-¡Swellow! ¡Usa Ataque Ala para romper el cristal!
-No iba a caer otra vez en la misma piedra. Esta vez es tan fuerte que ni una estampida de Tauros rompería esa luna.
-¡Adelante Manectric! ¡Rayo!
-No me hagas reír. Mi Pupitar de acero versión dos esta reforzado ante ataques de ese tipo. ¡Adelante succionadora!
-¡Se lleva también a Manectric!
-Tengo una idea. ¡Vamos Lombre!
-¿Otro? Sí que estáis hoy generosos. ¡A succionar!
-¡Ahora Lombre! ¡Usa Pistola Agua!
Antes de que engullera también a Lombre, la máquina absorbió toda el agua lanzada. Santi perdió el control.
-¿Pero qué le habéis hecho? ¡AAH!- la maquina se derrumbó entre los olivos. Las aceitunas y los pokémon cautivos salieron de los restos- ¡Maldita sea! Siempre os las arregláis para fastidiarme. ¡Tinieblas Sableye!
-¡Lombre usa Golpes Furia para deshacer ese Tinieblas!
-Manectric Rayo a Sableye.
-Ataque Ala Swellow.
-¡Me queréis atacar todos a la vez y no lo voy a permitir! ¡Vamos Pupitar Avalancha!
-¡Esquivar!- las gigantescas rocas dejaron a Swellow muy débil. Los jóvenes tuvieron que correr en varias direcciones para eludirlas.
-Vuelve a la ball Swellow. Descansa tranquilo.
-Déjanoslo a Hipo y a mí. ¡Lombre Pistola Agua contra Pupitar!
-Manectric Rayo a Sableye.
-¡Esquivadlo! ¡Sableye Finta! ¡Golpe Pupitar!
-¡Lombre Impresionar!- la horripilante cara puesta por Lombre frenó a los dos pokémon del ladrón- Terminemos con esto. ¡Lombre Pistola Agua!
-¡Manectric Trueno!
Santi y sus dos pokémon salieron por los aires fuera del pueblo.
-Pues al final Raúl tenía razón. No se trataba de un Snorlax tragón, sino de un ladrón tragón.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Historia 1.5 Pokémon, Capítulo 26

Enlace a Capítulo 25

Capítulo 26: Pueblo Jazmín y una extraña maldición.

Jorge y compañía habían pasado la noche en Pueblo Violeta y se levantaron muy temprano para desayunar ya en el puerto.
-Por una vez no tenemos que correr hacia un barco. El nuestro está ahí y nos ha dado tiempo a desayunar.
Los cuatro jóvenes subieron a bordo, por una vez, sin prisas.
-En pocas horas estaremos en Pueblo Rosal y en su gimnasio.
Sin embargo, no todo estaba tan bien preparado, ni tampoco iba a suceder como pensaban.
-¿Cómo que este no es el barco que va a Pueblo Rosal?
-Me lo acaba de asegurar un marinero del barco. Este no es en el que estábamos ayer.
-¡¿Qué?! ¡Pero si es el mismo!
-Se parece pero no lo es.
-Queridos, ya me extrañaba que todo fuera tan bien…
Un nuevo contratiempo alejaba a Jorge de su siguiente medalla. El barco en el que se habían montado llegó a mediodía a otra de las islas de Islas Triada, concretamente al puerto de Pueblo Jazmín.
-Pues este pueblo no se ve que tenga mucha actividad.
El barco continuó su camino después de que Jorge y los demás bajaran.
-¡Eh! ¡No nos dejen en este solitario lugar!
-Déjalo Carla, no creo que te escuchen.
-¡Chicos! Aquí pone que el próximo ferry llegara dentro de ¡una semana!
Después de un nuevo contratiempo que se sumaba a los que ya había, decidieron que lo mejor era buscar a alguien que los llevara a Pueblo Rosal.
-Llevamos dando vueltas por el pueblo toda la mañana y aún no hemos visto a nadie.
-Qué extraño…
De repente, el ambiente parecía más seco y frio.
-¿Es mi impresión o la temperatura ha bajado de repente?
La calle rural en la que se encontraban se llenó de una densa niebla oscura.
-¡No veo nada!
-Lo mejor es que no os separéis.
-¡Adelante Nuzleaf, Viento Cortante!- el pokémon despejó la oscura neblina y Jorge y compañía pudieron ver a Roberto junto a su Nuzleaf- Hola, cuánto tiempo.
-Hola Roberto, ¿Qué haces tú aquí?
-Eso mismo me pregunto yo. Tras ganar la medalla de Pueblo Rosal decidí explorar las otras islas que conforman Islas Triada. Así fue como llegué hasta aquí.
-Nosotros no hemos venido hasta aquí por gusto, querido…
-¿Tienes ya la medalla del gimnasio Rosal?
-En efecto- Roberto sacó del bolsillo del pantalón su estuche de medallas y se la mostró.
-Yo cada vez veo más lejano mi combate de gimnasio…
Ahora acompañados de Roberto nuestros amigos continuaron en busca de alguien en el pueblo, pero esta desierto.
-Quizá la leyenda sea cierta…
-¿Cómo dices Roberto?
-Escuché mientras venía hacia la isla que existe una maldición sobre el pueblo. Los pocos habitantes del pueblo han dicho que hay algo que envenena sus cosechas y que perturba a sus pokémon.
-Queridos, prefiero irme a nado…
-No digas tonterías. Tiene que haber alguien, aunque estén escondidos.
Tras una búsqueda larga se toparon con un agricultor que portaba los aperos necesarios para la labranza además de un  Cacturne que le ayudaba en la faena.
-¿Sois forasteros? Eso sí que es raro. Hace mucho tiempo que no veíamos a turistas por aquí. Somos la oveja negra de Islas Triada.
Cacturne del agricultor
-¡Menudo Cacturne!
-<<Cacturne pokémon de tipo Planta-Siniestro y evolución de Cacnea. Este Pokémon puede sobrevivir 30 días sin agua. Habita principalmente en los desiertos. Su sangre se ha transformado en una especie de arena. Sus brazos contienen pinchos, los cuales utiliza como mecanismo de defensa>>
-¿Entonces es cierto lo de la maldición?
-Eso creemos aunque no hayamos visto nada con nuestros propios ojos.
Acompañaron al agricultor a su tierra cultivada y pudieron ver que ya no le quedaba mucha cosecha sana.
-Cada día más platas están envenenadas… apenas podré cubrir costes con lo que me queda…
-¿No podemos hacer nada por usted?
-No lo creo…
-Un momento, ¿Qué es aquello que se mueve entre los surcos?
Una sombra con dos potentes luces corrió a gran velocidad cuando se percató que le habían pillado.
-¡Cacturne Recurrente!
La sombra esquivó las semillas bala y continuó su huida.
-¿Es esa la maldición?
Intentaron seguirla pero la perdieron en el inicio del bosque que se extendía por la zona sur de la isla.
-Debemos entrar y buscarla.
-Tened mucho cuidado, jóvenes. El bosque tiene varias cuevas y puede ser peligroso.
-No se preocupe. Sabemos defendernos.
-Yo prefiero quedarme con el amable agricultor, queridos.
-Vamos- Hipo agarró a Carla por el brazo y la arrastró hasta el bosque.
Ya en el lúgubre bosquejo la humedad era muy acusada. Muchos árboles secos arrojaban sombras tenebrosas y no vieron un solo pokémon que viviera allí.
-¿Podemos irnos ya, queridos?
-Hasta que no averigüemos más sobre esa maldición no nos iremos. De todas maneras tenemos una semana hasta el próximo ferry.
-¡¡AH!! ¡Algo me está agarrando!- Hipo no paraba de gritar y mover sus extremidades alocadamente.
-Cariño, solo te has enganchado con un arbusto espinoso.
-¿Cuál de las dos tiene más miedo, querida?- Hipo solo emitió una risita vergonzosa.
Algo se movió entre las sombras de los árboles y las chicas volvieron a gritar.
-¡¡AHH!!
-¡¡AHH!!- Santi, que se encontraba siguiéndolos, también gritó energéticamente.
-¿Tú? ¿No puedes dejarnos un poco en paz?
-Hasta que cumpla mis pedidos, no.
Cuando menos lo esperaban cerca de una cueva sin iluminación alguna apareció de nuevo la sombra maldita.
-¿Será esa la maldición?- todos, incluido Santi, se abrazaron muertos del miedo.
La sombra dio un paso hacia ellos.
-¡ACABARÁ CON NOSOTROS!- Carla e Hipo corrieron a la velocidad de la luz en dirección contraria.
-Destapemos a esta sombra y descubramos la verdad. ¡Adelante Cynda Lanzallamas!
-Vamos Lotad, Pistola Agua.
-Tú también Corphish. Ataca con Rayo Burbuja.
La sombra eludió ambos ataques y se adentró en la cueva.
-¡Venga entremos!
Aunque los tres jóvenes y el macarra aparentaban valentía tenían un paso dudoso y les temblaba todo el cuerpo.
-¿Por dónde creéis que ha ido?- ninguno se separaba de los otros dos, al igual que los pokémon.
-¡Allí he visto algo! ¡Corphish Rayo Burbuja!
Un Tinieblas deshizo las burbujas y rodeó a los tres entrenadores y a sus pokémon. La sombra se acercaba a paso veloz.
-¡Lotad Impresionar!- la cara aún más tenebrosa y aterradora de Lotad asustó a la sombra que gritó, tropezó y accionó una palanca. La galería se iluminó y se percataron que se trataba de una vieja mina. La luz también reveló el rostro de la sombra.
-Pero si solo es un Sableye- la cara de Santi pasó de temerosa a indiferente.
Sableye salvaje
-<<Sableye pokémon de tipo Siniestro-Fantasma. Gracias a sus ojos brillantes, que tienen forma de diamante, es capaz de ver en la oscuridad. Cava túneles donde se refugia y se alimenta de piedras, las cuales en su organismo se transforman en piedras preciosas gracias a su metabolismo. Le gusta asustar a entrenadores novatos>>
El pokémon ahora con el rostro iluminado atacó a nuestros tres amigos con un potente Bola Sombra.
-¡Esquivad!
Ni Cynda, ni Lotad, ni Corphish sufrieron daño alguno.
-¡Cynda Rueda Fuego!
Sableye lo esquivó solamente apartándose de su trayectoria. Cynda se empotró contra la pared de la galería.
-¿Por qué no nos ayudas un poco Santi?
-¡Cuidado Jorge! ¡Sableye va a usar Tóxico!
Cynda quedó seriamente envenenado. Jorge se acercó y lo tomó entre sus manos- No hagas nada. Te llevaremos a un Centro Pokémon.
Los tres salieron de la cueva defendiéndose con Pistolas Agua y Rayos Burbujas.
-¿Qué ha pasado, queridos?
-La maldición solo es un Sableye salvaje capaz de utiliza Toxico.
-Ha envenenado a Cynda.
-Pasa a mi casa joven. Tengo un zumo a base de bayas Meloc que mi Cacturne y yo usamos a menudo.
Por la tarde y con Cynda curado del veneno, nuestros amigos regresaron al bosque. Sableye ya no hizo nada por esconderse y comenzó una nueva ronda de ataques.
-Debemos tener mucho cuidado con su ataque Tóxico. Es realmente dañino.
-Ahora que sé la verdad no tengo miedo. Adelante Phanpy. Golpea a Sableye con Derribo.
-Los ataques de tipo Normal no son eficaces contra los de tipo Fantasma.
-Le atacaremos todos juntos para que deje de molestar al pueblo. Vamos Taillow.
-Venga Manectric.
-Sal y ayuda Poliwhirl.
 -Nuzleaf nosotros también ayudaremos.
Los cuatro entrenadores miraron a Santi para que él, por una vez, se uniera a ellos para vencer a la maldición.
-Está bien. Pero si alguien pregunta yo no os he ayudado. Vamos Houndour.
Sableye no se amedrentó al ver todos los pokémon.
-¡Manectric Rayo!
-Sableye ni siquiera se ha movido. Se ha limitado a bloquearlo con un Bola Sombra.
-Pues iremos a por él. Taillow Ataque Ala.
-Poliwhirl Demolición.
-Phanpy Derribo.
-Nuzleaf Finta.
-Houndour Mordisco.
Como si se tratara de un experto boxeador o de un intrépido ninja Sableye esquivó cada golpe con grandeza y precisión. Cuando los pokémon de nuestros amigos se hubieron agotado el pokémon salvaje atacó con Bola Sombra. Únicamente Taillow fue capaz de eludirlo, gracias a su Agilidad. Todos los demás cayeron debilitados.
-¡Es fortísimo!
-Taillow y yo seguimos en pie y no vamos a rendirnos. Conseguiremos que este Sableye se rinda y deje de molestar a los habitantes de Pueblo Jazmín. ¡Venga Taillow!
El pokémon de Jorge fue rodeado por el Tinieblas de Sableye.
-¡Taillow!
La golondrina pokémon deshizo el Tinieblas con un gran resplandor.
-¡Está evolucionando!
-¿EL Taillow del mocoso está evolucionando? Seguro que me pagan muy bien por un pokémon como ese…
-¡Calla!- Hipo, que oyó perfectamente lo que dijo Santi, le dio un fuerte codazo en el costado.
Jorge se quedó con la boca abierta al ver su nuevo Swelow.
Sableye continuó atacando. Ahora lo hizo con Toxico.
-¡Swelow Agilidad lo más alto que puedas!
Cuando el pokémon descendió golpeó con un ataque totalmente nuevo que provocó que Sableye tuviera que dar varios pasos hacia atrás.
-¿Qué ataque ha sido ese? Nunca lo había visto.
Hipo era la única que lo conocía- Se trata de Retroceso. Es un ataque que hace replegarse al adversario. Además cuanto mayor sea su lazo de amistad con el entrenador mayor será la fuerza del ataque.
-¡Guau! ¡Mi Swelow es magnífico!
Swellow de Jorge
-<<Swellow pokémon de tipo Normal-Volador y evolución de Taillow. Este Pokémon puede alcanzar con facilidad grandes velocidades en vuelo. Se lanza en picado al agua para atrapar a sus presas. Suele ir volando en busca de tierras de clima cálido>>
-¡Cuidado Jorge! ¡Otra Bola Sombra!
-Swelow Doble Equipo. Ahora que está confundido remátale con Retroceso.
-¡Por fin!
Sableye salió del bosque huyendo de nuestros amigos. Sin embargo se topó con el Cacturne del agricultor.
-¡Cacturne Recurrente!- la bala semilla impidió que Sableye pudiera huir- No vas a escapar.
-Adelante Pupitar Avalancha.
El desconcierto inundó a nuestros amigos.
-Santi, creo que ya es suficiente. Sableye ha aprendido la lección.
-¡Lo voy a capturar! Después de todo lo que he visto no puedo dejar pasar esta ocasión.
-¿Cómo dices?
-Este Sableye ha acabado con vuestros pokémon sin casi despeinarse. Con él en mi equipo seré invencible. ¡Adelante poke ball!
…
El agotado Sableye se mantuvo dentro de la ball. El macarra acababa de capturar un pokémon.
-¿Creéis que debemos dejar que se lo lleve?
Santi estaba muy ilusionado con su nuevo pokémon.
-No os preocupéis jóvenes. Este hombre parece estar muy contento con ese perturbador Sableye.
-Supongo que bien está lo que bien acaba.
-Ahora la “maldición” me da risa- señaló Carla recordando el susto que había pasado.