Mostrando entradas con la etiqueta loudred. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta loudred. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 34

Enlace Capítulo 33

Capítulo 34: Un tesoro de valor incalculable.

Jorge fue el primero en despertar. Abrió los ojos y con dificultades se puso en pie. En pocos segundos recordó lo sucedido con la gigantesca puerta y las figuritas de pokémon.
La estancia en la que se encontraban ahora era muy similar a la de la puerta de donde venían, incluso poseía otra de las mismas características. Un nuevo atril se erguía en una de las esquinas. Las estatuas de la anterior sala fueron sustituidas en esta por cascadas de agua cristalina que salpicaba ligeramente los pantalones de nuestros amigos. Un olor a tierra mojada inundaba la estancia.
Jorge miró a un lado y a otro. La nueva puerta de hierro envejecido era la única salida posible de la estancia. Poco a poco se despertaron todos.
-¿Estáis todos bien?- preguntó Jorge al verles abrir los ojos.
-Creo que me roto una uña…- señaló Carla mirándoselas.
-¿No nos hemos movido? ¡Esto es igual que lo de antes!
-Ahí hay otro atril de piedra- Jorge lo señaló con su dedo índice.
-Esta vez no hay huecos, sino un trozo de cuarzo y una inscripción- Hipotenusa se dispuso a leerla- “Si lo que queréis es adelantar este acertijo deberéis acertar. Azulado parece, rojo no es; Contador tiene, pero recuerda bebé no es” ¿Alguien me puede explicar que significa esto?
-Pues que si no ponemos en la puerta la respuesta correcta nos puede pasar como con las figuritas…- señaló Miguel recordando lo sucedido unas horas atrás.
-Pensemos de que se puede tratar.
Todos se mantuvieron en silencio para pensar.
-¡Es el cielo!
-¡Anda ya Miguel!- respondieron todos al unisono.
-Tiene que ser un pokémon porque Contador es un ataque.
-¡Pues es Vigoroth!
-Te voy a hacer mi super llave, querido. ¿Tú acaso has visto un Vigoroth azul?
-Pues un…Wynaut.
-Sí, Miguel. Es de color azul y sabe utilizar Contador pero es un bebé y no puede ser…un…bebé…
La respuesta les vino a todos  a la cabeza.
-¡WOBBUFFET!
Escribieron la respuesta en la puerta con la pieza de cuarzo. Cada letra se iluminó y la puerta se abrió, ocurriendo lo mismo que la vez anterior.
Cuando despertaron observaron que ya no estaban en ninguna sala con gravados antiguos, una puerta y un atril de piedra. Ahora se encontraban en una cueva no muy bien iluminada con un incesante goteo de agua que podían escuchar cada pocos segundos.
-¿La hemos escrito bien? ¿No será este nuestro castigo, no?
-Por el momento parece que no nos atacan pokémon.
-¡¡GRRRRRRR!!- un rugido estremecedor seguido de una ráfaga de viento sacudió a nuestros amigos. La melena de Carla se movió en todas direcciones tapándole la cara y la gorra de Jorge voló por los aires.
-¡Uf! ¡Qué mal huele!
-Sigamos a ver dónde nos conduce la cueva- señaló Jorge tomando su gorra del suelo.
Snorlax salvaje
El túnel les condujo hasta una caverna, no muy grande, donde había un gigantesco Snorlax durmiendo.
-<<Snorlax pokémon de tipo Normal. Snorlax es extremadamente vago, solo come y duerme. No se llena hasta que ha comido cuatrocientos kilos de comida al día. Cuando acaba de comer se queda dormido nuevamente>>
-Creo que lo que hemos oído era él.
-Pues tendremos que despertarlo como sea porque está obstaculizando el paso, queridos. Es como un gigantesco tapón.
-Yo lo arreglo. Adelante Cynda, Lanzallamas- el chorro de fuego rebotó en la gruesa capa de grasa de Snorlax. Tuvieron que agacharse para no achicharrarse- Pues creo que ese no voy a ser yo. Vuelve Cynda…
-Déjame probar a mí. Adelante Electrike, Rayo- pero sucedió exactamente lo mismo que antes- Yo tampoco he podido. Vuelve Electrike.
-Vamos Poliwhirl. Intenta despertar a Snorlax con Burbuja- las burbujas, igual que las anteriores ocasiones, botaron en la barriga de Snorlax y estallaron en las paredes de la caverna- Al menos ha sido bonito. Vuelve Poliwhirl.
-Me toca a mí, queridos. Adelante Loudred, una serie de Destructores. ¡Despierta!- pero los golpes con la mano fueros totalmente inútil- Regresa Loudred…
-Quizá con fuerza bruta… Adelante Machoke, Puñodinámico- el brazo de Machoke se incrustó en la grasa de la barriga de Snorlax, quedando atrapado- Vuelve Machoke. Que desastre…
-Creo que tengo una idea. Adelante Steelix, Lanzarrocas- Snorlax despertó tras aquel golpe con piedras sobre su cabeza- Steelix sigue con Lanzarrocas- Snorlax no hizo caso y usó Descanso para volver a dormir- ¡Pues Steelix usa Cola Férrea! Despiertalo otra vez- el pokémon gloton se desplazó un par de metros- Ahora Dragoaliento.
Poco a poco las energáis de Snorlax descendían. Nuevamente se despertó, intentando golpear a Steelix con Golpe Cabeza.
Jorge y los demás tuvieron que dar varios pasos hacia atrás para no ser aplastados por alguna de las dos moles.
-Steelix Cola Férrea.
-¡Creo que Snorlax va a usar Golpe Cuerpo! ¡Todos ha cubierto!
Los jóvenes corrieron por la caverna alborotadamente.
A Miguel se le ocurrió algo- ¡Adelante poké ball!- sorprendentemente, Snorlax, dándole pereza salir, se mantuvo dentro de la ball- Me parece que tengo un Snorlax- apuntó mirando la ball de cerca.
-¡Muy bien, querido!
-Ahora podemos seguir- señaló Josep sin dar mayor importancia a lo sucedido.
Poco a poco el túnel se ensanchaba hasta llegar a una nueva cueva decorada con un gran número de gravados pokémon en las paredes y cuatro esculturas, las de los cuatro pokémon legendarios. Al fondo, un altar donde se podían apreciar seis cofres de madera de distintos tamaños. Cada uno de ellos poseía un cartelito con letras doradas.
-Me parece que estamos ante la Mesa de los Deseos- explicó Josep mirando aquella mesa de piedra grabada que se asemejaba más a un altar.
-Pues creo que este cofre es mío. Aquí pone mi nombre.
-Fijaros. También están los nuestros.
Jolteon de Hipotenusa
-Yo voy a abrirlo, a ver qué pasa- Jorge tomó el cofre donde figuraba su nombre. Con cierta espectacion por parte de sus amigos, Jorge retiró la pieza de metal que actuaba como candado- ¡Es mi Pokedex! ¡No me lo puedo creer! ¡Al fin vuelve a estar conmigo!
Hipo tomó el suyo al ver que no había peligro alguno- Es una ball muy extraña.
-Creo que es una Lujo ball- matizó Josep.
-Adelante- la recompensa de Hipo era un majestuoso Jolteon- ¿No puede ser? ¡¡Me encanta!!
-<<Jolteon pokémon de tipo Electrico y una de las evoluciones de Eevee. Es un pokémon muy orgulloso y arrogante a causa de su forma física, ya que tiene una gran agilidad y velocidad. Suele desafiar a otros pokémon a correr>> 
Lapras de Miguel
Raúl había conseguido un huevo- Otro huevo. ¡Que ilusión! ¿Qué pokémon nacerá? ¡Adoro los huevos pokémon!- Raúl lo cubrió con la manta que semanas antes había mantenido el calor del huevo de Oddish.
El premio de Miguel era un Lapras y el de Josep un Raichu.
-<<Lapras pokémon de tipo Agua-Hielo. Lapras es un amable Pokémon que vive en los mares. No le molesta llevar a los viajeros en su espalda. Tiene propiedades místicas; puede comunicarse con los humanos y entender su lenguaje>>
Raichu de Josep
-<<Raichu Pokémon de tipo Electrico y evolución de Pikachu. La actitud de Raichu depende parcialmente de la cantidad de electricidad que tenga en el cuerpo. Cuanto más carga eléctrica tenga, más enérgicamente actúa>>
-¿Cómo ha sabido que me gustan los Lapras? ¡Siempre había querido tener uno!
-Un Raichu fortalecerá mi equipo. ¡Es perfecto!
Espeon renacido de Carla
La última fue Carla. Al abrirlo rompió a llorar- ¡¿Pero qué juego es este?!- en su interior había una urna con los restos de Espeon. Carla los sacó con sumo cuidado y la puso en la mesa- ¿Esta es mi recompensa, queridos? ¿Recordar que Espeon ya no está conmigo?
Carla se giró, no podía mantener la mirada en su perdido compañero pokémon. Los demás no pudieron evitar perder la alegría que les había reportado sus recompensas.
-¡Oh dios mio! La urna está brillando.
Carla se giró de nuevo al escuchar a Hipo y efectivamente la urna despedía destellos dorados. Como si se tratase de un huevo, Espeon resurgió. Carla no pudo emitir ninguna palabra, solamente pudo abrazar a Espeon.
-Esa ha sido tu recompensa Carla. Recuperar a Espeon.
-¡Oh! ¡Bua bua!
-¡El Jefe Rock!- todos vieron al mayor maleante de todos.
-¿Dónde se supone que está mi recompensa?
-¡Tu premio va a ser ir a la cárcel!- respondió Carla abrazando a su recién resucitado pokémon.
-Eso lo veremos. Adelante Claydol. Yo me marcho antes de que todo esto se derrumbe. Os dejo con unos amigos nuestros. Vamos Claydol, Teletransporte.
-¡Maldito!- gritó Carla después de que el Jefe Rock desapareciera ante ellos.
Un Rhydon acompañado con varios Rhyhorn rodeó a nuestros amigos.
Uno de los Rhyhorn
del Jefe Rock
-<<Rhyhorn Pokémon de tipo Tierra-Roca. Puede chocar contra un bloque de acero sin sentir nada>>
-<<Rhydon Pokemon de tipo Tierra-Roca y evolución de Rhyhorn. El cuerno de Rhydon es capaz de agujerear diamantes y puede derribar un edificio con una sacudida de su cola>>
Rhydon comenzó con un poderosísimo Hiperrayo que destruyó las estatuas de Groudon y Mewtwo además de una de las columnas.
-Debemos luchar y rápido. ¡Dentro de poco esto no existirá!
-Tienes razón Miguel, yo no voy a rendirme. ¡Adelante Spheal, Rayo Hielo!
-¡Jolteon Rayo!
-¡Adelante Squirtle, Pistola Agua!
-¡Espeon Rapidez!
Rhydon del Jefe Rock
-¡Lapras Hidrobomba!
-¡Raichu Cola Férrea!
Rhydon y los Rhyhorn cayeron debilitados uno a uno después de todos aquellos movimientos bien dirigidos.
-¡Debemos salir de aquí! ¿Pero por dónde?
-El Snorlax de Miguel debía salir a comer cada día. Por algún sitio saldría.
El final de la Gruta Sellada comenzó a derrumbarse y nuestros amigos decidieron retroceder hasta donde se encontraba antes Snorlax.
-¡Pues no sé qué es peor!
El túnel por donde habían venido desde la segunda puerta hasta Snorlax estaba cegado e intransitable.
-¡Allí arriba, queridos! ¡Hay una avertura!
-¿Snorlax subía hasta allí cada día?
-¡Eso ahora da igual, querida!
Una gran roca se desprendió del techo ante ellos, teniendo que esquivarla. Ahora el boquete era más amplio.
-Adelante Pidgeot- Jorge se agarró a la pata de su pokémon y éste alzó el vuelo.
-Adelante Lunatone- Hipo se sujetó a su pokémon en forma de luna y levitó hasta la salida en el techo.
-Vamos Salamence. Subid- el resto subieron montados en el pokémon Volador de Josep.
-¡Lunatone abre la grieta con Confusión!
-¡Salamence ayúdala con Dragoaliento!
El techo se derrumbó al completo y pudieron salir sanos y salvos.
La Gruta Sellada desapareció bajo sus pies. Todos consiguieron salir sanos y salvos.
-Este va a ser el mejor amanecer de mi vida- apuntó Jorge cuando se percataron que habían pasado toda la noche en la Gruta Sellada. 

miércoles, 9 de febrero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 33

Enlace Capítulo 32

Capítulo 33: El interior de la Gruta Sellada. La puerta se abre.

-Menos mal que las sabías poner Miguel.
Jorge y Raúl junto a Josep y los tres integrantes del Equipo Rock, el Encargado, Carla y Miguel, se habían despertado después del duro aterrizaje en una estancia también muy bien decorada con gravados y esculturas. Solamente tenía salida por una puerta de madera vieja que se encontraba cerrada con llave.
-¡La culpa es del Encargado!
-¡No me miréis a mí! ¡La culpa ha sido de Carla!
-¿Cómo dices, querido? Se te va la pinza Encargado. El que quitó las figuras de su lugar fue Jorge.
-Tú no hables mucho que se te corre el pintalabios- respondió Jorge con mucho sarcasmo.
-¡Que sepas que este pintalabios no se corre! ¡No lo compro en un todo a cien!
-Tú eres la típica pija tonta que se preocupa más en gastar el dinero en su imagen que en ahorrar y valorarlo. Quizás no lo sepas, pero no crece en los árboles.
-¡Si quiero pasta la mando robar!
-¡Claro! ¡Cómo me robaste la Pokédex! No me puedo creer que no hiciera caso a Hipo.
-¡Yo no robé tu asquerosa Pokédex! Yo ya tengo una y además de diseño. ¿Para qué quiero una vulgaridad como la tuya?
-Seguro que para venderla por ahí. ¡Es una antigüedad de mi familia!
-Pues como más razón, querido. ¿Algo del siglo pasado? Solo tú eres tan tonto de usar una Pokédex que se fabricó cuando todavía no se había descubierto América.
En ese momento Jorge se abalanzó sobre Carla y la agarró por las solapas del traje, ahora sucio, que llevaba. Lo más extraño fue que Carla no hizo nada, solamente le guiñó un ojo a Jorge.
-¡Ya basta!- gritó el Encargado agarrando por el brazo a Carla.
-¡IIIAAA!- Carla hizo su famosa llave. El Encargado hizo un giro de trescientos ochenta grados con la mano de Carla como centro y aterrizó duramente sobre el embaldosado suelo, perdiendo la consciencia- Por un momento pensé que me ibas a pegar de verdad, querido- Carla se sacudió el traje y se amoldó el pelo.
-No entiendo nada. ¿No se supone que esta es la mala?- Josep no tenía muy claro lo que ocurría.
-Carla y yo llamamos al Jefe Rock- Miguel fue el primero en explicar lo sucedido- Teníamos el plan de infiltrarnos en el Equipo Rock y destruirlo desde dentro.
-Pero no podíamos deciros nada porque vuestra reacción ante esta gentuza no sería creíble. Miguel y yo lo teníamos todo planeado. Menos que vosotros no os dierais cuenta de lo que pasaba, querido.
-Vuestra reacción fue demasiado verdadera. Era evidente que no visteis lo que ocurría de verdad.
Jorge y Raúl no sabían que decir. El primero se decidió por hablar.
-Os dijimos cosas muy feas. Y ahora te he hablado de muy malas maneras.
-Nosotros creíamos que nos habíais mentido. No teníamos ni idea de que teníais un plan.
-No os preocupéis, queridos, yo también me hubiera enfadado en vuestro lugar.
-¿Entonces sois de los buenos?
-En efecto, querido. Por cierto, ¿qué haces tú aquí? ¿No eres el chico ese del Bosque Verdinegro?
-Sí, soy yo. ¿Seguro que sois de fiar?
-Claro, querido, a ver quien ha dejado sin sentido a este. Oye, ¿y dónde está Hipo?
-Al entrar nos encontramos con una trampa y ella cayó en ella.
-¡¿Ha muerto?!
-¡NO!- gritaron los tres chicos.
-Pues no eres exagera tú ni nada.
-Le perdimos la pista en aquel sitio al principio del pasillo de la puerta pero seguro que está bien. Yo confío en que no le ha pasado nada. Ahora debemos pensar cómo salir de aquí.
-Esta puerta está totalmente cerrada. Es imposible abrirla- Miguel lo comprobó con sus propias manos.
-A mí esto no me da buena espina. Seguro que pasa algo malo.
Uno de los Murkrow
atacantes
Justo tras decir esto, como si el destino hubiera oído las palabras de Carla, los relieves de las paredes se rompieron, dando paso a una bandada de Murkrow y un gran número de Gastly y Duskull.
-¡¡AH!!
Comenzaron a atacar al grupo, otra vez unidos.
-Adelante Spheal, Pistola Agua.
-Vamos Poliwhirl, usa Burbujas.
-Tú también Salamence- Josep no se iba a quedar atrás- Dragoaliento.
-Querida Misdreavus, ayúdame con Bolas Sombra.
Pero estos ataques eran inútiles. Por cada pokémon que debilitaban salian otros tantos.
-¡No paran de salir, queridos!
-¡Adelante Machoke! ¡Arranca la puerta!- ordenó Josep señalándola con el dedo índice.
Uno de los Gastly atacantes     
-¡Volved!- todos los pokémon, excepto Spheal, regresaron a las ball.
Los acribillados entrenadores pasaron a la estancia de al lado y colocaron la puerta otra vez.
-¡Spheal Rayo Hielo para sellar la puerta! Eso nos dará algún tiempo.
La estancia era muy pequeña y estaba muy deteriorada. Un pasillo se vislumbraba en frente de ellos. Dudando un poco, lo siguieron.
Se encontraron con una envejecida puerta al final del túnel. En ella había un polvoriento cartel. Al limpiarlo Jorge con su manga pudo leer: “Guarida del Equipo Cirio”
-¡Anda! Creo que hemos dado con nuestro primer objetivo.
-¿Estabais buscando nuestra guarida, queridos?
-Pues sí. Pero nos topamos con la Gruta Sellada. ¿Cómo es posible que vuestra guarida estuviera aquí abajo?
-Pues muy fácil. Carla y yo encontramos la puerta de hierro de la Gruta. Nos equivocamos y caímos donde habíamos estado.
-Nunca dimos con la combinación correcta pero tampoco nos habían salido nunca todos esos pokémon. Para nosotros el atril con las figuritas era como una llave para entrar aquí abajo.
-Entonces este es el famoso lugar donde no queríais que el Jefe Rock entrara.
-En el fondo este lugar en concreto nos daba igual, querido. Lo que pasa es que él quería dar con la combinación correcta de la Gruta Sellada.
-Descubrimos mediante una investigación que el tesoro final es una antigua y extraña mesa que concede deseos. Si cae en manos del Equipo Rock, algo malo sucederá. ¡Seguro!
-Eso aún está por ver- una voz grave resonó en el pasillo. Era el Jefe Rock acompañado del Encargado, que se frotaba la cabeza dolorido- todos se giraron y allí vieron a las dos máximas posiciones del Equipo Rock- Me parece muy mal que nos hayais traicionado. Pensé que habíais recapacitado.
-¡Nunca estaremos junto a vosotros!
El Encargado corrió hacía Carla.
-¡Eh!- Jorge se interpuso, poniendo su mano en el pecho del Encargado para frenarlo- Ni se te pase por la mente tocarlos.
-¿Ahora la defiendes? Muy bien. Adelante Trapinch- el Encargado pensaba vengar su chichón por las malas.
-Vamos Porygon.
-¡Trapinch Bucle Arena!
-Porygon Protección- el torbellino del desierto solo afectó a los presentes en el pasillo- ¡Psicorrayo!
Trapinch rodó por el suelo de piedra tras recibir el rayo multicolor de energía psíquica.
-¡Trapinch Hiperrayo!
-¡Porygon esquivalo!
Todos tuvieron que esquivar el ataque de Trapinch que produjo un gigantesco boquete en la pared donde se encontraba la puerta de la guarida.
-Hiperrayo necesita unos minutos para recargarse. Porygon Psicorrayo.
-¡Trapinch está fuera de combate!- celebraron sus amigos.
-Me temo que tendré que tomar el mando como siempre- el jefe Rock sacó dos ball de su bolsillo- Adelante Aggron y Skarmory.
-Yo te ayudo querido. Adelante Loudred.
-<<Aggron pokémon de tipo Acero-Roca y evolución de Larion. Aggron tiene en su cabeza cuernos de acero que le permiten excavar en túneles para buscar su mayor fuente de alimento: el hierro>>
-<<Skarmory Pokémon de tipo Acero-Volador. Resulta sorprendente su agilidad, ya que su cuerpo está recubierto por un pesado armazón de hierro. Sus alas son huecas y ligeras, lo que le permite volar libremente>>
Aggron del Jefe Rock
-La información nunca sobra querido.
-De poco os va a servir- señaló tajante el Jefe Rock- ¡Aggron Cola Férrea, Skarmory Ala de Acero!
Loudred saltó para esquivar la cola pesada de Aggron y Porygon se apartó de la trayectoria de Skarmory.
-Porygon Rayo.
-Loudred Destructor.
-¡Aggron Llamarada!
-¡¡Porygon Protección!!
La barrera creada por el pokémon cibernético no pudo hacer frente aquel poderosísimo ataque. Porygon se encontraba debilitado, al igual que Loudred.
-Es muy fuerte. Vuelve Porygon, adelante Cynda.
-Vuelve querido Loudred. Jorge, no nos podemos rendir. Adelante Misdreavus.
-Skarmory Eco Metálico.
Skarmory del Jefe Rock
El intenso chirrido dejó aturdidos a los dos pokémon y también al grupo de amigos.
-Aggron Cola Férrea.
Jorge corrió hacia su pokémon, lo tomó y derrapó por el suelo esquivando la cola por debajo mientras que Carla empujó a Misdreavus y a continuación ella se agachó.
-Cuando os lo ponen difícil os bloqueáis- el Jefe Rock se rio a viva voz.
-Eso está por ver. ¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Psícorrayo!
Skarmory cayó debilitado pero Aggron se puso en pie con un ligero temblor. Jorge y Carla no se rindieron y continuaron juntos contra el Jefe Rock.
-¡Cynda Lanzallamas!
-¡Misdreavus Bola Sombra!
Aggron esquivó el primer ataque y destruyó el segundo con Garra Metal.
-¡Imposible!
-¡Aggron Llamarada!
-¡NO!
Jorge, Cynda, Carla y Misdreavus no podían evitar lo irremediable.
-¡Poliwhirl Demolición!
-¡Zangoose Garra Brutal!
-¡Machoke Tajo Cruzado!
Aggron fue bloqueado y su ataque desviado.
-Gracias, queridos… Por los pelos…
-¡Esto no ha acabado! ¡¡Aggron Hiperrayo!!
-¡Volved todos!
-¡Adelante Steelix!- gritó Miguel abriendo la poké ball- ¡A toda velocidad!
Todos los pokémon regresaron a sus ball mientras Aggron cargaba. Jorge y los demás se tiraron al suelo para esquivar el ataque y se montaron en Steelix que se metió por el agujero creado con anterioridad por Aggron.
-¡¡AAH!!- todos se agarraban como podían a la dura y fría cabeza de Steelix, que se movía a gran velocidad, circulando por los pasillos y cegandolos con su cola.
Llegaron a la puerta que Jorge había congelado. Steelix la arrolló como una hoja de papel, atropellando a los pokémon que aún seguían allí.
La serpiente de acero continuó con la huida y cuando el pasillo se acabó atravesó una pared de piedra. Al otro lado se encontraba la estancia donde Hipotenusa estaba recluida. Jorge la agarró y la subió a Steelix.
-¿Qué haceis con estos?
-Es una larga historia. Agarrate fuerte.
-Lo importante es que somos de los buenos, querida.
Tras una frenética y larga huida, llegaron de nuevo a la sala de la puerta maciza. El atril estaba en su lugar y las figuritas esparcidas a su alrededor.
-Vuelve Steelix. Gracias y descansa.
Todos se miraron- ¿Las pongo?- consiguió articular Jorge.
-Espero que vuestras conjeturas sean correctas, queridos. Pero si fallais no me importa.
Jorge colocó una a una las piezas de piedra en los huecos del sol y de la luna. La puerta se abrió con un chirrido oxidado y un gran destello cegó a nuestros amigos.
-¿Qué es eso?
Pero antes que pudieran saber lo que era; Jorge, Hipo, Raúl, Carla, Miguel y Josep fueron engullidos por el resplandor de la puerta.

miércoles, 19 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 27

[Enlace Capítulo 26]

Capítulo 27: Pueblo Canario, el epicentro de los pokémon voladores.

Jorge y compañía habían llegado por fin a Pueblo Canario. Este pueblo se caracteriza por su gran cantidad de pokémon de tipo Volador que viven y se crían en este lugar.
Varios Pidgey pasaron por encima de sus cabezas y después algunos Butterfree.
-¡¡Miguel!!- una mujer acompañada de una niña de unos cinco años y un Farfetch'd  se lanzó a por el chico abrazandolo energéticamente- Hola, Carla cuanto tiempo.
-Hola, querida.
Farfetch'd de la
madre de Miguel
-<<Farfetch’d pokémon de tipo Normal-Volador. Habita en bosques donde se alimenta de pequeños bichos. Sus alas son más versátiles que la mayoría de las aves, y sus plumas las pueden utilizar como "dedos”, así maneja su puerro como un arma>>
-¿Nos lo explicáis a los que no sabemos lo que pasa?
-Estas son mi madre y mi hermana pequeña- Miguel señaló a cada uno de sus familiares mientras miraba a sus amigos.
-Ah- los tres amigos se cortaron un poco.
-Mamá, ellos son Jorge, Hipo y Raúl. Unos amigos.
-Encantados chicos. Espero que mi hijo no os esté dando mucha guerra.
-Antes…no lo sabes tú bien- apuntó Hipo en voz baja mientras Jorge y Raúl miraban arriba como si estuvieran distraidos o pensativos.
-¡Mamá!- gritó Miguel cortando el tema.
-Bueno, bueno. ¿Y que hacéis en nuestro humilde pueblo?- preguntó la madre sonriendo de oreja a oreja.
-Vamos de paso hacía Ciudad Lucida. Jorge va a desafiar al líder.
-¡Oh! ¿Asi que vas a la Liga?
-Sí- respondió Jorge un poco cortado.
-Nosotros nos vamos mamá.
-¿Tan pronto Miguel? ¿No vas a saludar a tu padre?
-Estará trabajando, no quiero molestarle.
-¡Anda! Ve y salúdale- obligó la madre de Miguel a su hijo empujandole ligeramente.
-Está bien mamá. ¿Os importa que nos acerquemos al Centro de Intercambios?
-¿Centro de Intercambios?
-¿No sabéis lo que es, queridos? Es un edificio donde los entrenadores intercambian sus pokémon.
-¡Ahora lo entiendo!- saltó Raúl- Mi padre me dijo la última vez que hablé con él por teléfono que en el Centro Pokémon de Pueblo Canario recogiera una ball con un pokémon y lo cambiara por otro de tipo Agua. No sabía muy bien a que se refería.
Nuestros amigos se despidieron de la madre y de la hermana de Miguel y se dirigieron a un gigantesco edificio que era visible desde cualquier lugar de la zona.
-Así que este es el Centro de Intercambios.
-Correcto, queridos. Démonos prisa en entrar o si no no llegaremos nunca a Ciudad Lucida.
-¿Por qué tienes tantas ganas Carla?
-Ella es de allí, su familia vive en Ciudad Lucida- informó Miguel pero Carla ya había entrado en el edificio.
El hall no era muy espacioso. Poseía tres ascensores al fondo y un mostrador de madera con una recepcionista en el centro.
-Bienvenidos al Centro de Intercambios de la Región de Caroshm.
-Hola, he venido a ver a mi padre.
-¿Y cómo se apellida su padre?
-Ruiz, trabaja en administración de la quinta planta.
-En efecto, me sale en el ordenador. Voy a llamarlo. Dadme un segundo.
-Pues para ser un edificio único en la región está un poco descuidado.
-¡Hipo!
-¿Qué? Es cierto. Mi gimnasio estaba mejor.
-¿Pero no tenía todo el techo roto?
-Pues fíjate lo que me parece esto.
-El Señor Ruiz acaba de entrar en un intercambio con una persona muy importante- la recepcionista les informó, dejando a un lado lo dicho por Hipo- Me temo que tendrán que volver más tarde.
-No se preocupe.
-¿Quieres dejarle alguna nota?
-Sí, dígale que su hijo Miguel estuvo aquí para saludarle. Que estoy muy bien y todo eso.
-Ok- la chica tomó nota en un bloc de notas- ¿Queríais alguna cosa más?
-Pues sí. Me gustaría intercambiar un pokémon- indicó Raúl mostrándole una ball.
-¿Me puede decir que pokémon es?
-Mmm… Pues no lo sé.
Sus amigos terminaron todos en el suelo al escucharle.
-Querido, ¿cómo es posible que te den un pokémon y no sepas cuál es?
-Mi padre no me lo dijo. Yo solo he recogido una ball.
-Pues descúbrelo y sácanos de dudas.
-Adelante.
El pokémon se trataba de un joven Horsea.
-<<Horsea pokémon de tipo Agua. Le gusta mezclarse con las personas y otros pokémon acuáticos, aunque es muy miedoso. Si siente que está en peligro escupirá toda su tinta a su rival para huir lo más rápido que pueda>>
Horsea enviado a Raúl
-¡Un Horsea!- la chica del mostrador se alegró mucho- Es un pokémon poco común en la región. Cualquier entrenador se lo intercambiará. Podrá elegir casi cualquier pokémon de la región.
-Yo con que sea de tipo Agua y no un Magikarp, un Gyarados o alguno de estos muy comunes…
-Entendido- al meter los datos en el ordenador, apareció una larga lista de entrenadores. La chica giró la pantalla para que la viera Raúl- Estos son todos los pokémon que te ofrecen a cambio de un Horsea.
-¡Guau! Aquí hay pokémon muy fuertes.
-Pero ten en cuenta que tu padre querrá un pokémon poco común. En el Zoo Lluvia ya hay muchos pokémon.
-Veamos… Este ya está en la reserva, este también, este no me gusta,…
-Tú a tú ritmo, como si no tuviéramos prisa.
-Menos mal que hemos venido pronto. Dentro de unas horas esto se pone a tope, queridos.
-¡Este!- todos se sobresaltaron- Lo intercambiaré por un Relicanth.
-¿Un Relicanth?- Jorge sacó la Pokédex que le había prestado su tío para informase.
Relicanth recibido por Raúl
-<<Relicanth pokémon de tipo Agua-Roca. Está cubierto de toscas y duras escamas, con las que puede soportar la presión del fondo oceánico. No ha sufrido ningún cambio desde hace 100 millones de años>>
-Yo creo que es una buena elección Raúl. Los Relicanth son pokémon muy raros y antiguos.
-No tenemos ningún Relicanth en el zoo. ¡Es perfecto!
-El entrenador está aquí por otro intercambio y saldrá en breves momentos. Le avisaré por megafonía.
A los pocos minutos, subieron por uno de los ascensores plateados a la décima planta.
-Tenemos que ir a la sala 891.
-Pues estamos en la ochocientos- apuntó Hipotenusa mirando los cartelitos de las puertas.
Continuaron por el larguísimo pasillo de color violeta claro hasta estar frente a la puerta correcta de la sala de intercambios.
-Hola.
La sala contaba con una gran máquina de intercambios. El entrenador estaba sentado en un asiento que no parecía muy cómodo. También había una mujer para administrar el intercambio y controlar la máquina.
-Yo con un Horsea me conformaba. Espero que todos vosotros no vengais en el lote.
-Yo soy el que tiene el pokémon. Ellos son amigos míos.
-Ya me extrañaba- el joven se rió.
-Colóquense a ambos lados de la máquina. Sus amigos pueden sentarse ahí durante el intercambio.
-¿En eso?
-Guarda tu opinión para luego Hipo.
-¿Puedo decirlo yo, querido?
Raúl colocó la ball de Horsea en una de las ranuras de la máquina y el entrenador su Relicanth en la otra.
El intercambio iba de perlas hasta que un gran estruendo rompió el ventanal de la sala. Nuestros amigos se cubrieron.
-¿Qué pasa?
-¡Es el Equipo Rock, queridos!- Carla se sacudió los cristales y se levantó del incomodo asiento- De todos los lugares, de toda la región, tenéis que intentar robar en este edificio, dejando a un lado las ochocientas no sé cuántas salas más que hay aquí.
-Pues sí- apuntó descaradamente el Encargado junto a dos secuaces. Cada uno de ellos sobre un Skarmory que batían las alas rápdio para conpensar el sobrepeso- Adelante Trapinch, Bucle Arena- el pequeño remolino de arena lanzó a nuestros amigos contra la pared- El otro dia debí empezar así. ¡Coged esas ball!- ordenó el Encargado a sus secuaces que entraron por las ventanas.
Cuando los dos se disponían a acatar la orden de su jefe, Carla sacó una ball de su bolso rápidamente.
-Adelante Loudred, Chirrido.
El fuerte sonido aturdió a los dos hombres que cayeron de espaldas. Los apliques de cristal de la pared estallaron.
-Para que salga bien tengo que hacerlo yo todo. Trapinch Mordisco.
-¡Loudred, querido, Pisotón!- el pokémon de Carla intentó pisar al pokémon del Encargado pero en su lugar recibió un mordisco en el pie.
Mientras Trapinch atacaba ahora con un Finta, el Encargado del Equipo Rock aprovechó para coger las ball. Sin embargo, Jorge y Raúl no lo iban a permitir y le placaron tirándolo al suelo y aterrizando sobre él.
-¡Soltadme!- el chico, no muy mayor que ellos, se deshizo de Jorge y Raúl  y se puso en pie- ¡Trapinch Bucle Arena!
-¡Ya basta! –gritaron todos, otra vez lanzados y cubiertos de polvo del desierto.
-Nosotros te ayudaremos Carla.
-¡Quietos, queridos! Yo me ocupo de esta gentuza. Loudred, querido, Supersónico.
Las ondas sonoras invisibles alcanzaron a Trapinch, pero no parecía que hubiera pasado nada.
El joven ladrón se rió fuertemente- Eres penosa Carla.
-¿De verdad? ¿Tú crees?- Carla señaló a Trapinch que había comenzado a morder el yeso de la pared.
-¡Trapinch! ¡Deja eso y ataca con Mordisco!
-Me parece que está ocupado mordiendo otra cosa. ¡Loudred Destructor!
El pokémon de Carla dejó incrustado a Trapinch en la pared de un solo golpe de mano. Estaba debilitado.
-¡Maldita sea! ¡Vuelve Trapinch! ¡Esto no queda así!- el Encargado del Equipo Rock y sus dos secuaces huyeron en los Skarmory antes de que llegara la seguridad del edificio.
Dedicaron el resto del día para terminar el proceso de intercambio y en conocer mejor aquel edificio.