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miércoles, 5 de enero de 2011

HISTORIA 1.0, Capitulo 20 (Nuevo)

Enlace Capítulo 19

Capítulo 20: Reencuentro de campeonato.

Jorge y sus amigos continuaban en el barco que les llevaría hasta su róximo destino en su aventura pokémon.
-¡Mirad!- Raúl señaló con el dedo a una persona que bajaba las escaleras a ritmo veloz- ¡Es Josep!
El entrenador que conocieron en el Bosque Verdinegro iba con zapatillas de deporte y cascos en las orejas, que se quitó para hablar con ellos. Era evidente que estaba corriendo por el barco para fortalecerse.
-¿Vosotros sois los de bosque, verdad?
-Sí, sí- respondió Raúl fascinado con volver a encontrarse con aquel entrenador tan fuerte.
-Hola Josep, ¿también vas al gimnasio de Ciudad Hayedo? 
-Te equivocas, yo ya tengo esa medalla hace tiempo. He decidido montar en el barco durante un par de semanas para descansar y deshacerme de tensiones.
-¿Que te parece si tenemos un combate? Será un perfecto entrenamiento para mí próximo gimnasio.
-¿Jorge te llamabas no?- el aludido asintió con la cabeza- Voy a pasar de tu oferta. Ahora mis pokémon deben tomarse unos días antes. No quiero macharlos en exceso.
-¿Machacarlos?
-Claro Jorge- señaló Hipotenusa apoyando a Josep- Los pokémon no son máquinas de combate, son seres vivos como tú y como yo. Es necesario que descansen.
Unos gritos alarmaron al grupo- ¡Sí, sí, en la sala de máquinas! ¡Hay unos forajidos intentando robar a los pokémon de tipo Fuego! Una es muy pija y el otro parece que le falta un hervor.
Los cuatro se miraron, reconocían la descripción que el marinero comunicaba por walkie talkie a sus compañeros- ¡Carla y Miguel!
Sin demora, bajaron hasta las salas de máquinas. Los altos hornos estaban funcionando a toda mecha para poder mover el barco y, por ello, allí abajo hacía calor casi insoportable.
-Que calor… querido… Date prisa en robar esos Magby o me voy a derretir…
-No me vendría mal una ayudita para meterlos en las jaulas.
Los dos ladrones habían dormido a los fogoneros y a sus Magby encargados de los hornos con lo que les quedaba de Somnifero del día anterior. Ahora Miguel introducía a los pokémon en una jaula casi tan alta como él.
-¡Quietos vosotros dos! ¡Esos pokémon son necesarios para mover el barco!
-No me importa, querida. Lo único interesante es llevarnos a estos fornidos Magby. Sin duda estar aquí abajo trabajando los ha vuelto unos pokémon muy fuertes.
-¿Magby?- se preguntó Jorge sin haberlos visto antes.
Uno de los Magby
robados
-<<Magby pokémon de tipo Fuego. Cada vez que inspira y expira, lanza ascuas por su boca y por sus fosas nasales. Aparece en los cráteres de los volcanes>>
-¿Te queda mucho, querido? A este paso nos pasa como ayer…
-Y el último- Miguel lo tiró dentro de la jaula junto con los otros y la cerró con un candado- Vámonos- los dos se miraron- ¿Has traido un remolque o algo así?
-¿Yo, querido? Tú fuiste el que dijo que hasbías escuchado que aquí abajo había pokémon. Pensé que te habías encargado de todo.
-Será mejor que liberemos a esos pokémon- apuntó Jorge mirando a sus amigos- ¡Adelante Vigoroth! Rompe el candado con Golpes Furia.
-¡Impídelo, querido!- Miguel cogió un saquito y tiró su contenido a la cara de Vigoroth- ¿Pretendes dormirlo? ¡¿Dónde estábas tú ayer, querido?!
-Pues entonces combatiré. ¡Adelante Zangoose! ¡Garra Brutal!
Zangoose cargó de chispas celestes sus garras y golpeó a Vigoroth en el costado tirándolo al suelo. Sin embargo, el candado ya estaba roto. Carla se puso en la puerta.
-Querido, será mejor que te ayude. ¡Adelante Espeon! ¡Psicorrayo!
-Dos contra uno, no es justo. ¡Adelante Metang, interponte y Defensa Férrea!- el pokémon de Josep bloqueó el rayo multicolor psíquico con su propio cuerpo- Vayamos contra ellos Jorge.
-Entendido. ¡Vigoroth Puño Certero!
-¡Metang Puño Meteoro!
El puñetazo de energía concentrada y el de pequñeas estrellas hizo estragos sobre los pokémon del Equipo Cirio. Los dos habían caído debilitados.
-Querido, hoy tenemos que salirnos con la nuestra como sea. Vuelve mi maravillosa Espeon. ¡Adelante Misdreavus!
-Vuelve Zangoose. ¡Adelante Ditto! ¡Transformación!- el pokémon de Miguel se metaforseó en un Misdreavus.
-¡Rayo Confuso, querida!
-¡Tú también Ditto!
Los ojos de los dos Misdreavus brillaron intensamente alcanzando a los pokémon de Jorge y Josep. Comenzaron a pegarse entre ellos.
-Será mejor que los retiremos Jorge. Vuelve Metang. Adelante Machoke.
-Sí, tienes razón. Vuelve Vigoroth, gracias. ¡Adelante Pidgeotto!
El barco poco a poco perdió la inercia con la que se movía hasta pararse por completo. Esta frenada un poco brusca bamboleó a los presentes.
-¿Estais todos bien?- preguntó Hipotenusa preocupándose por sus amigos.
-Yo perfectamente, querida.
-¡A ti no te decía!
-Ya lo sé. ¡Misdreavus Bola Sombra!
-Tú también Ditto.
-¡Destruye las dos con Tajo Cruzado Machoke!- las esferas oscuras quedaron reducidas a destellos sin efecto- ¿Vas tú Jorge o los remato yo?
-Yo puedo. ¡Pidgeotto Tornado!- el remolino generado empujó a los dos Misdreavus con sus respectivos dueños. Ditto regresó a la normalidad- ¡Golpe Aéreo!
El porrazo fue tremendo, terminando con las energías de los pokémon del Equipo Cirio. Comprobando que los fogoneros y los MAgby se estaban despertando, optaron por salir corriendo de allí por la puerta opuesta a la que habían entrado Jorge y sus amigos.
-Gracias chicos, de menuda nos habeis salvado- apuntó el fogonero jefe acompañado de su Magby- Nos pondremos de nuevo al trabajo para mover este gran ferry. 

miércoles, 22 de diciembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 16

Enlace Capítulo 15

Capítulo 16: Un viaje muy mojado.


Nuestros tres amigos aprovecharon el buen día que hacía para atravesar la pequeña distancia entre la costa de Ciudad Petunia y la isla donde se encuentra Ciudad Rocosa.
Jorge nadaba con su inseparable Spheal, Hipo encima del Wailmer de Raúl y éste junto a su Poliwhirl. Además Pidgeotto volaba libre entre los Wingull que pasaban.
-¡Que buen tiempo tenemos hoy! Raúl ha tenido una buena idea.
-Yo siempre tengo buenas ideas- respondió éste entre risas.
El móvil de Jorge comenzó a sonar en su mochila.
-Creo que es tu móvil Jorge- las mochilas iban encima de Wailmer junto a Hipo.
-Pásamelo. Es mi madre- Jorge pulsó el botón verde de contestar llamadas- Hola mamá.
-Hola hijo, ¿qué tal estás?
-Pues ahora mojado.
-¿Cómo dices?
-Dos amigos míos y yo estamos nadando hacia Ciudad Rocosa con nuestros pokémon.
-¿No será peligroso?
-Tranquila mamá. Vamos con nuestros pokémon de tipo Agua y además mi amigo Raúl es un gran nadador.
-Está bien, pero tened mucho cuidado.
-Entendido, no te preocupes.
-Un beso hijo y saluda también a tus amigos. Diles que están invitados a una paella en casa. Hasta luego.
-Yo también te quiero. Hasta luego mamá. Toma Hipo, guárdamelo otra ven en la mochila.
-¿Hacia mucho que no hablabas con tu madre no?
-Pues sí. Además dice que os invita a paella. Le salen supremas.
-Tomamos la invitación sin dudarlo.
Un Qwilfish pasó a lado de Raúl provocándole una urticaria de campeonato en el brazo.
-¡Auu! Como escuece…
Qwilfish de José
-¡Qwilfish ven aquí! Perdonad, es demasiado juguetón- un chico un poco mayor que ellos se acercó nadando.
-No te preocupes, estoy acostumbrado a estas cosas. Hipo pásame una pomada que tengo el bolsillo pequeño de mi mochila.
-¿Pero qué pasa? ¿Soy vuestra chacha o qué?
-¿Y no se te irá con el agua?- preguntó el chico una vez Raúl se hubo frotado con la pomada.
-Es resistente al agua.
-Un millón de perdones. Qwilfish y yo estábamos entrenando con un Tentacool salvaje pero huyó y os vio a vosotros.
-Yo podría ayudarte con tu entrenamiento- propuso Raúl con el dedo y el brazo levantados.
-¿De verdad? ¿No te duele?
-Solo me pica un poco podemos entrenar.
-Aún no me he presentado, me llamo José.
-Yo soy Raúl y ellos Jorge e Hipo.
-Encantado.
Como en otras ocasiones, Hipo actuó de árbitro aunque sin abandonar el lomo de Wailmer.
-Venga Qwilfish.
-Tú también Poliwhirl.
-<<Qwilfish pokémon del tipo Agua-Veneno. Para arrojar sus venenosas púas, Qwilfish se infla bebiendo hasta diez litros de agua de una sola vez>>
-Qwilfish comienza con Picotazo Venenoso.
-Poliwhirl Burbuja.
-Los dos ataques se ha anulado mutuamente…- señaló Jorge junto a Spheal- Es esas agujas eran muy afiladas, has estallado las burbujas.
Pero ante de dar la siguiente orden, una vieja lancha se acercó y lanzó una red de pesca que capturó a los dos pokémon.
-¡Eh! ¡Esos pokémon son nuestros!
-Pues ya no, querido.
-¡El Equipo Cirio!
-Que sepáis que lleváis unos bañadores totalmente fuera de temporada. El mío si que es bueno.
-Y caro…- apuntó Miguel desde los mandos de la barca.
-¿Cómo dices querido?
-Nada, que nos vamos- Miguel movió la palanca del acelerador para huir.
-¡No!- Raúl se montó en su Wailmer junto a Hipo- ¡Vamos Wailmer, sigueles!
-Adelante Golduck. Nosotros también- el chico poseía otro pokémon además de Qwilfish y continuó tras los tres jóvenes.
-<<Golduck pokémon del tipo Agua. Golduck es el nadador más rápido de todos los Pokémon, nada sin esfuerzo hasta en aguas turbulentas en plena tormenta gracias a sus zarpas>>
-¿Esto no va más deprisa, querido?
-Si no te hubieras gastado tanto en el bañador podríamos haber alquilado una lancha más rápida.
-Pues improvisaremos algo. Adelante querido Loudred. Utiliza Supersónico al agua.
Las ondas de sonido confusorias crearon un gran oleaje que obligó a nuestros jóvenes frenar y sujetarse a sus pokémon. A excepción de Golduck, que continuó tras ellos.
Carla emitió su carcajada de superioridad- ¡Pero qué buena que soy!
-Venga Pidgeotto, Tornado.
El vendaval creado por el pájaro originó un torbellino en el agua, en el cual se vieron atrapados Carla y Miguel.
-¡No puedo controlarla!
-¡Golduck Golpes Furia!- la sucesión de ataques provocó una vía de agua en la lancha.
-Vuelve querido Loudred, no te vayas a mojar. Adelante Misdreavus, Psicorrayo a ese pájaro entrometido y al pato azul.
-¡Pidgeotto elúdelo y Golpe Aéreo!
-¡Golduck esquivar y Golpes Furia!
-Misdreavus esquívalos.
Sin embargo, Carla no contó con una cosa. Pidgeotto continuó su trayectoria y aumentó la fuga de agua en la lancha.
-¡Que nos hundimos! ¿Qué hacemos Carla?
-Spheal Bola Hielo.
La foca convertida en esfera helada provocó que la barca volcara. El Equipo Cirio se afanó en subirse otra vez pero la cubierta estaba muy mojada y resbaladiza.
-¡Qué se me encrespa el pelo! ¡Miguel sujeta la red mientras yo me ocupo! ¡Misdreavus, querida, Bola Sombra!
La bola tenebrosa surcó el mar dejando muy debilitado a Spheal.
-¡Golduck ataca con Hidropulso!
Misdreavus cayó al agua junto a su entrenadora y Miguel, que se aferraba al botín.
-Adelante Ditto Transformación- Miguel se unió también a la fiesta haciendo que su Ditto se convirtiera en Poliwhirl- Usa Burbuja.
-¡Cuidado!- los cuatro jóvenes tuvieron que nadar para sortear las burbujas.
-Poliwhirl Hipnosis.
Desde los ojos brillantes de Poliwhirl salieron unas ondas soporíferas que provocaron un profundo sueño a Carla, a Miguel y a sus pokémon.
-Recuperemos nuestros pokémon y dejémosles a la deriva un rato- Raúl nado hasta ellos y abrió la red.
-¿Vosotros creeis que debemos hacer eso?- apuntó Jorge sujetándose otra vez a Spheal- Me dan un poco de pena…
-¡Que se fastidien! Por una vez que nos venguemos nosotros.
-Buena idea.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 11

Enlace Capítulo 10

Capítulo 11: Un encuentro de campeonato.


Jorge, Hipo y Raúl se encontraban en lo más profundo del Bosque Verdinegro. La luz del sol pasaba tímidamente entre las hojas de los altos y variados árboles. Junto al camino, una tupida vegetación de bajura. El bosque era muy tranquilo y se respiraba un aroma muy relajante.
-¿Es muy largo el bosque? Me estoy empezando a cansar…
-Jorge tiene razón. Deberíamos hacer un descanso y comer algo.
-Ya queda poco. No me seáis nenazas- apuntó Hipo andando un par de metros más adelante que los chicos- entonces Raúl se paró en seco- ¿Vas a quedarte parado ahora? Te aseguro que queda poco. Pronto veremos Pueblo Dehesa.
-No es por eso. Fijaos quien está ahí.
-¡Anda! ¿No me digas que es él?
-¿Alguien me puede decir quién es ese?- preguntó Jorge que era el único de los tres que no sabía quién era aquel joven tan solo dos años mayor que ellos.
-¡Es Josep!
-No me viene ahora a la cabeza…- señaló Jorge frotandose la nuca.
-¿Y tú te consideras un entrenador? Josep es un duro entrenador que ha ganado todas las ligas vecinas. Una de las ligas donde aún no ha participado es la nuestra, la Liga Caroshm.
-Pues yo lo veo muy normal- Jorge no se veía demasiado impresionado.
-No te confíes Jorge- Hipo apoyó lo que dijo Raúl- Posee pokémon muy poderosos.
-Yo oí que llegó a vencer a tres líderes de gimnasio en un mismo día sin pasar por un Centro Pokémon.
-¡Ya estoy harto de este bosque!- gritó de repente Josep y sacó una de sus ball- Adelante Salamence.
Jorge apuntó con su Pokédex a aquel pokémon tan feroz.
Salamence de Josep
-<<Salamence Pokémon de tipo Dragon-Volador y evolución de Shelgon. Salamence surgió del profundo deseo de tener alas. Dicen que este fuerte deseo fue lo que causó la repentina mutación de las células y el crecimiento de las alas>>
Cuando Josep se disponía a montar en su pokémon, apareció otro Salamence entre los árboles.
-¿Y eso que es?- se sorprendieron los jóvenes.
-Parece un Salamence… pero es morado.
-Querido, ya te dije que esto era una burda imitación…- Carla salió de su escondite entre la vegetación- Encima me he rasgado el vestido… Joe.
-Es que hay algunos pokémon que mi Ditto le cuesta más transformarse, como por ejemplo este- Miguel estaba subido en su ahora Salamence violeta.
-¿Quiénes sois vosotros?- preguntó Josep en tono alto y penetrante mientras Jorge, Hipo y Raúl se acercaban al famoso entrenador- ¿Pero esto que es? ¿Quiénes sois todos vosotros?
-Nosotros los buenos, querido.
-¡De eso nada! Vosotros sois los ladrones- gritó Hipo señalando a Carla con su dedo índice- ¡Querido, querido, querido! ¡Me chirría en el oido cada vez que lo dice!
-Yo me marcho- apuntó Josep con indiferencia.
-¡Espera!- gritaron al mismo tiempo Carla y Miguel cuando Josep se disponía a montar en su Salamence.
-¿Qué queréis?
-Os retamos.
-Vale- contestaron nuestros amigos.
-¡Vosotros no! ¡Él!- respondieron gritando el Equipo Cirio.
-¿Me decís a mí?- Josep se sorprendió cuando le señalaron.
-Venga querido. A combatir.
-El plan era que lo íbamos a hacer los dos- a Miguel se le veía reacio a combatir solo contra Josep.
-Pues el plan ha cambiado, querido. ¡Vamos!
En un claro del bosque, se situaron Josep y Miguel.
-¿Qué tendrán pensado hacer estos dos…?
-Nada bueno, ya los cocemos- Hipo desconfíaba de aquello- Cuando menos nos lo esperemos nos roban hasta la ropa…
-Adelante Metang- Josep reservó a su Salamence y trajo al combate a un enorme Metagross.
Metang de Josep
-<<Metang Pokémon de Tipo Acero-Psíquico y evolución de Beldum. Sus brazos acaban en unas garras que acumulan energía destructiva con la que rasga planchas de hierro como si fueran de papel. Vuela a más de 100 km por hora cuando ha entrenado mucho>>
-Esto va a ser mucho arroz para tan poco pollo- apuntó Raúl comprobando que el pokémon de Josep parecía más robusto que el de Miguel.
-¡Ditto Dragoaliento!
-Metang Defensa Férrea para aguantar y Puño Meteoro- ordenó Josep mientras bostezaba.
Metang reforzó su coraza metálica para soprotar aquel aliento verdiblanco. A continuación, su puño se cargó como de estrellas y chispas que usó sobre su contrincante. El Ditto de Miguel, convertido en una copia barata de Salamece, fue tumbado y derrapó varios metros levantando la tierra.
-Ditto Vuelo.
-Que desastre…- apuntó Carla llevándose la mano a la cabeza cuando Ditto no puedo alzar el vuelo.
-Metang Bola Sombra.
Ditto cayó debilitado cuando recibió de lleno aquella veloz esfera oscura.
-Vuelve Ditto. No sé yo esto… Adelante Zangoose. Atácale con Garra Brutal.
-¡No le ha hecho ni un rasguño! ¿Pero esto que es?- Carla tenía los ojos como platos ante aquel estrepitoso ataque fallido.
-Metang Puño Meteoro- Josep se encontraba tranquilo y sereno.
Zangoose atravesó varios troncos con la potencia del puñetazo estrellado.
-¡Madre mía! ¡Que poder!
-Ya te dijimos que Josep era fuerte.
-Zangoose vuelve. Adelante Steelix. Usa…
-Metang Puño Meteoro.
Steelix se desplomó entre la vegetación baja totalmente debilitado antes de que Miguel tuviera ocasión de darle una orden.
-¡Eh! ¡No me has dejado atacar!
-Que desastre…. Será mejor que pasemos al plan B, querido- Carla sacó un mando con un solo botón y lo presionó. Aparentemente no pasó nada. Nuestros amigos y Josep miraban a un lado y a otro y también hacia arriba- ¡¡Aaaah qué desastre!! ¡Plan C!- Carla tiró al suelo el mando que no llegó a romperse y cogió una jaula de metal de entre los arbustos. La lanzó sobre Metang.
-¿Qué estáis haciendo? Apartaros de mi Metang.
-Creo que es el momento de que nosotros ayudemos. Adelante Nincada.
-Tú también Poliwhirl.
-No es necesario que me ayudéis, yo puedo solo. Adelante Machoke arregla esto.
Machoke de Josep
-<<Machoke pokémon de tipo Lucha y evolución de Machop. Machoke es uno de los pokémon de tipo lucha más fuertes, dominando cualquier tipo de arte marcial>>
El forzudo pokémon arrancó los barrotes con sus propias manos para ayudar a salir a su compañero.
-¿Tenemos plan D, querido?- Miguel negó con la cabeza.
-Metagross Hiperrayo- el Equipo Cirio se perdió entre la vegetación arrastrado por le potente rayo. Ahora Josep se dirigió a los tres amigos- Agradezco vuestro interés por ayudarme pero puedo solo. Debo irme. Volved Metang y Machoke. Vamos Salamence- a continuación, Josep abandonó el bosque por aire.
-Este tío lo hace todo a lo grande- señaló Raúl mirando hacía arriba mientras Josep salía por aire del Bosque Verdinegro en una lluvia de hojas.
-Pues yo espero poder volver a verle- apuntó Jorge tras quitarse las hojas del pelo- Pienso desafiarle a un combate en cuanto pueda. 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

HISTORIA 1.0, Capitulo 9

Enlace Capitulo 8

Capítulo 9: Un pokémon muy cibernético.


Los amigos habían pasado aquella noche en las habitaciones para entrenadores del Centro Pokémon y Jorge estaba dispuesto a ganar su segunda medalla de gimnasio.
Cuando se disponían a abandonar el Centro Pokémon, una de las enfermeras chilló tras el mostrador de la entrada. Al parecer, un pokémon había inutilizado la base de ordenadores y también había lanzado una pequeña descarga a la mujer.
-¿Qué pokémon es ese?- Jorge sacó la Pokédex que le había prestado su tío que era muy similar a la de Hipo. Se abría hacia arriba, contaba con una pantalla algo más grande que la que él había heredado y perdido y varios botones para controlarla.
Porygon salvaje
-<<Porygon pokémon del tipo Normal. Este pokémon artificial es obra de científicos. Está formado por códigos de programación y se mueve libremente por el ciberespacio aunque también recorre nuestra realidad con soltura>>
-¡Cuidado!- Porygon lanzó un gran Rayo al ver a los tres jóvenes. El ataque destruyó una de las plantas decorativas mientras la enfermera y los tres amigos se tiraban al suelo para eludirlo- ¡Eso sí que ha sido potencia!
Porygon entró por una de las ranuras del ordenador y desapareció.
Después de este encontronazo, decidieron volver al gimnasio pero aún no iban a poder. Un chico junto a un Aipom estaba practicando lo que parecía un Rapidez. Cual fue la sorpresa, que justo consiguió emitir una ráfaga de estrellas cuando los tres amigos andaban por la acera, teniendo que agacharse para que no los dejara hechos papilla.
-Que día llevamos…- apuntó Hipo incorporándose.
-Cuando lo siento- el chico, no más grande que nuestros amigos y con una gorra que le tapaba la cara, agachó la cabeza a modo de disculpa.
-Tranquilo, no pasa nada. ¿Estás entrenando con tu Aipom?
Aipom del extraño chico
-Sí, pero aún no conseguimos un Rapidez de verdad.
-Excepto el que casi nos rebana la cabeza. Veamos que dice la Pokédex- Hipo sacó su Pokédex de color amarillo eléctrico.
-<<Ditto pokémon de tipo Normal. Este…>>- el chico dio un manotazo a la que fuera líder de gimnasio y la Pokédex se hizo añicos al golpearse contra los adoquines.
-¡Eh! ¿Que te pasa?
-¡Oh dios mío! ¡Cuando lo siento! Creí ver… una avispa en tu mano y… solo quería ayudarte.
-¡Pues espero que me ayudes a arreglar mi Pokédex! Que poco nos duran…- recogió lo que quedaba de ella. La pantalla estaba partida por la mitad, algunos botones se habían desprendido y la carcasa estaba abierta mostrando los componente electrónicos de su interior.
-Tranquila Hipo, solo ha sido un accidente- Jorge sujetó a la chica para que no llegara a las manos.
-¡Tengo una idea! ¿Por qué no me ayudas a entrenar Jorge? Mi Aipom y yo necesitamos todavía mucho.
-¿Yo? Acabo de salir del Centro Pokémon. Iba al gimnasio y quería que mis pokémon estuvieran al cien por cien.
-No te preocupes. Solo sería un combatillo de nada. Yo tan solo poseo a Dit… quiero decir a Aipom.
En la gran plaza de la ciudad decidieron que se disputaría el combate. Hipo actuaría de árbitro. Los dos combatientes dejaron una distancia más o menos reglamentaria entre ellos.
-Solo se usará un pokémon. ¿Estáis preparados chicos?- los dos asintieron con la cabeza- Pues entonces, ¡podeis comenzar!
-Venga Aipom, al tajo.
-Adelante Nincad…
El chico tosió exageradamente- Creo que no es una buena opción frente a mi Aipom.
-¿Cómo? ¿Tú crees? Vale, está bien- Jorge cambió de poké ball- Cynda adelante. ¿Mejor?
-¡Eso es otra cosa!- pero Cynda comenzó a andar, sorteando los canales de agua salada, y se acercó al chico- Hola Cyndaquil… vamos a combatir, sí. Buen chico, buen chico.
Cynda lanzó su Lanzallamas contra él y se pudo ver que en realidad era Miguel. La ropa que llevaba se chamuscó y la gorra desapareció por lo que Jorge y sus amigos no tuvieron duda alguna.
-¡Maldito enano! Ditto Transformación- el falso Aipom se convirtió en un Cyndaquil- Ahora te achicharraremos nosotros. ¡Lanzallamas!
-¡Cynda esquivar y Rapidez!
-Esas estrellas han dejado muy debilitado al Ditto de Miguel- señaló Hipo colocándose junto a su amigo. Sin embargo, de un segundo a otro, una red metálica atrapó a Cynda- ¡Eh! ¿Ya estáis haciendo de las vuestras? No aguantabais más.
-Ya era hora… Ditto ha sufrido un duro revés.
-¡No te hagas el listo conmigo, querido! ¡Solo tenías que obligarles a sacar un pokémon! No que nos descubrieran…
-Adelante Nincada. Excavar- el pokémon de Jorge se introdujo en el subsuelo. Movió los adoquines cerca de Carla que provocó que perdiera el equilibrio y cayera en uno de los pequeños canales.
-¡AH! ¡Este vestido vale más que todos vosotros! Loudred adelante. ¡Salva mi honor!
Sin acabar con las sorpresas, nuevamente apareció Porygon, el que se habían encontrado en el Centro Pokémon. Comenzó a cargar energía psíquica en la punta de lo que sería su hocico. El potente rayo multicolor, más comumente conocido como Psicorrayo,  dejó fuera de combate a Ditto.
Jorge decidió unir fuerzas con aquel Porygon- Nincada Bofetón Lodo.
La salpicadura de barro blando más un nuevo Psicorrayo de Porygon lanzaron a los dos ladrones a la fuente de la plaza con forma de Suicune. Porygon huyó del lugar.
-¡Malditos! ¡Otra vez que se salen con la suya!
Como el que no quiere la cosa, ya era la hora de comer y el gimnasio estaba cerrado. Un chorro de lágrimas que llegaban hasta el suelo emanaban de los ojos de Jorge que pasaron de seguirle el juego al Equipo Cirio.
-¿Por qué no comemos también nosotros?- propuso Hipo para animar a Jorge.
-Los martes mi tío cierra. Es el único día que libran para descansar.
-¡Perdona! ¿Has olvidado que tienes un amigo chef? Yo os preparé una suculenta comida. Tengo los mejores ingredientes.
En las afueras de la ciudad, en un merendero, establecieron su campamento de mediodía.
-¡Voy a estallar!- Jorge tuvo que aflojar algunos agujeros en su cinturón tras la comilona.
-Yo también… ¡Estaba todo buenísimo! Pero era mucha…
-¿He preparado demasiada comida? ¿De verdad? Creo que me he pasado…
Jorge abrió su mochila para tomarse sal de frutas cuando se dio cuenta de una cosa, aún no había probado la máquina del profesor. Incluso, se encontraba todavía precintado el paquete. Cortó la cinta de plástico con uno de los cuchillos y lo abrió.
-Pues parece un simple ordenador portátil. ¿A que sí Raúl?
-Yo también creo eso. ¿Estás seguro que esta es la máquina del Profesor Galache?
-No sé, debería. Aquí hay una nota. Parecen las instrucciones.
-Léelas y salgamos de dudas.
-“Portátil de Pokémon. Máquina diseñada para el envío de pokémon”- Jorge le dio la vuelta al papel- No pone nada más.
-Pues menudas instrucciones…
-Lo encenderé- Jorge presionó el botón y tras cargar una página de entrada y conectarse a internet automáticamente, saltó una animación a todo volumen del profesor Galache- ¿Que era eso…? Mi corazón…
-¡Qué susto!- respondió Raúl recogiendo el tenedor que se le había caído.
-“Hola, Jorge. Te indicaré como funciona esta máquina”- el profesor virtual muy parecido al Profesor Galache se movió por la pantalla señalando los diferentes iconos que había- “Este es el mapa de la región y este otro una Pokédex”
-¡Que útiles!- apuntó Jorge con ilusión.
-“Ninguno de los dos funciona”
-¡Pues estamos buenos!...
-“Este otro sí que funciona. Es el envío de Pokémon. Donde se encuentra la disquetera pueden insertar una ball. Si conectas con mi laboratorio viajará directamente hasta aquí. Y ya está. Adiós”
-No es de muchas explicaciones, por lo que se ve- asintió Hipo comprobando que el profesor virtual había desaparecido- ¿Y lleva varios meses para inventar esto? No me lo creo…- de pronto de la disquetera comenzaron a salir chispas- ¡Ah! ¿Que has hecho Jorge? ¿Ya lo has roto?
-Pero si no he tocado nada- el cajón se abrió violentamente y salió Porygon. La pantalla se apagó- ¿Otra vez tú? Espero que no lo hayas roto porque lo acabo de estrenar.
Porygon comenzó a dar vueltas alrededor de los tres jóvenes.
-¿Qué le pasa a este? El pelo no me lo toques.
-Creo que quiere que le sigamos. ¿Vosotros que decís?
Hipo y Raúl se encogieron de hombros. Por una parte les intrigaba aquel pokémon cibernético pero otra desconfiaban. Finalmente, optaron por serguirle.
Porygon fue el primero y los chicos detrás. Les condujo al centro de la ciudad, a un gran edificio con la fachada de cristal.
-¿Dónde nos has traído Porygon? Estamos lejos del merendero. A este paso no voy a tener mi combate de gimnasio en la vida.
El pokémon atravesó el umbral de la puerta principal, que estaba abierta de par en par. Intrigados, se asomaron y vieron que se trataba de un banco.
-¿Esto es un banco? ¿Y por qué no tiene un letrero o algo en la fachada como todos?- Porygon les indicó la planta de arriba- Oye chicos, ¿no os parece raro que un banco esté tan desierto un día entre semana como hoy? No sé aquí pero en Ciudad Brillante estaban abiertos por lo menos hasta las dos.
Al acercarse a la escalera oyeron algo.
-¡Mételo todo en la bolsa! ¡¡Rápido!!
-Sí, sí…
Los chicos se llevaron la mano a la boca. Quedaron petrificados al escuchar y después ver con sus propios ojos lo que allí estaba sucediendo.
-Es un atraco- dijo Jorge con un hilo de voz- ¿Qué hacemos?
-Pues lo primero llamar a la policía. Vamos, digo yo.
-Que vienen- Raúl comenzó a correr de puntillas por el hall.
-Llamad a la policía. Yo me ocupo de entrenerlos. Adelante Pidgey, Tornado.
El remolino zarandeó a los ladrones que bajaban raudos y veloces por las escaleras de acero y cristal, algunos peldaños se rompieron. Porygon lanzó su Rayo para noquearlos. Pidgey tuvo que eludir el ataque de Porygon, ya que era muy potente y contundente. Los dos sujetos enmascarados estaban inconscientes. Poco después vino la policía con sus feroces Growlithe y los detuvieron.
-Ha sido muy peligroso chicos. La próxima vez esperad a que lleguemos, ¿entendido?
-Como usted diga agente.
Los tres jóvenes salieron del banco y continuaron la calle hacia el merendero de las afueras.
-En un momento, en donde nos hemos metido… ¡que miedo chicos!
Cuando andaban por la adoquinada calle, Porygon comenzó a seguirles. Jorge se hizo el sueco aunque sabía de sobra que el pokémon venía detrás.
De repente, se giró con algo en la mano- ¡Adelante Poke ball!
Porygon salió pocos segundos después de entrar en el aparato esférico.
-¿Lo vas a intentar capturar? Como no te des prisa lo haré yo, me he quedado fascinada con su Rayo.
-Adelante Nincada, Garra Metal.
-Ese ha sido un golpe contundente…
-Ya te digo Raúl. Es que Nincada convierte sus garras de tal manera que parecen de puro acero.
-Nincada ahora usa  Bofetón Lodo.
Porygon recibió la tierra mojada dejando de levitar y aterrizando en el suelo.
-Lo volveré a intentar ¡Adelante Poke ball!
No se mantuvo en el interior aunque estuvo más que la vez anterior.
-Ese pokémon es duro de pelar, y eso que no es de tipo Eléctrico.
-Intentemos otra cosa. Nincada Excavar.
-Esa es una buena estrategia. Ahora Porygon lo tendrá muy difícil para saber de donde vendrá vuestro próximo ataque.
Pero al poco de que Nincada saliera del suelo, Porygon usó un movimiento extraño que no habían visto, al menos Jorge. Se trataba de una campana protectora de color verde.
-¿Que ha sido eso?
-Creo que es Protección. En alguna ocasión en el gimnasio los aspirantes lo usaban. Es un buenísimo escudo de defensa. Pero sí se usa muy continuado termina por fallar.
-Bueno, pues estonces no pararemos de atacar. ¡Nincada Garra Metal una y otra vez!
Como predijo Hipotenusa, la protección se desvaneció tras absorber varios arañazos. Cuando Nincada consiguió golpear a Porygon, éste apenas se inmutó y lanzó su Psicorrayo.
-Nincada esquívalo y Garra Metal- Jorge tenía una nueva oportunidad después de apartarse del rayo multicolor- ¡Vamos Poke ball!
Porygon, al encontrarse tan agotado, se quedó dentro de la ball. Que el piloto rojo se apagara indicaba que Jorge se había hecho con su sexto pokémon.
-¡Bien, tengo un Porygon!
-Tienes que saber que los Porygon son muy difíciles de encontrar. Tienes todo un lujo de pokémon. Y encima sabe Rayo. Ojalá me hubiera adelantado yo…
-Tú siempre igual con la electricidad… 
Enlace Capítulo 10